Ni Evangelion ni Star Wars me pertenecen. Pertenecen a sus respectivos autores. ¡Una alabanza a George Lucas por favor!
Aleksast: ya está arreglado. En el mundo Star Wars se desarrolla después de "la amenaza fantasma", por lo que no aparecerá Qin-Gon Jinn, los demás sí. Usare el "Universo Expandido" de Star Wars. Me alegra que te guste.
Roy4: a mí también me ha costado imaginarlo, pero he usado esa versión. Me alegra que te guste XD.
Zafir09: me temo que no puede haber pareja por parte de Shinji, los Jedi no pueden. En cuanto a Rei, aún es muy temprano para saber sobre ella o Asuka.
Shiroikari: intento actualizar lo más rápido que puedo, pero entre los estudios y las otras historias tardo. Si no actualizo rápido me siento mal XD.
Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas y demás. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría T.
Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro.
-comentarios
-"pensamientos"
-*conversaciones por teléfono, comunicador, etc.*
-Habilidades de la Fuerza
Aviso importante: el mundo de Star Wars será el "Universo Expandido".
Os invito a leer mis demás historias. Buscadlas en mi perfil.
Capítulo 1:
PADAWAN
Shinji había subido a la nave junto a Torn, Vin y el droide. El niño estaba asombrado de ver la nave por dentro. Como todo niño curioso empezó a observar todo el lugar. Torn se acercó a él y lo guio hasta los asientos en la cabina. Ahí lo ayudo a sentarse. Enconches Vin se acercó hasta el niño con un aparato. Este tenía la forma de una cabeza, pero tuvo que ajustarla para Shinji. Este se asustó un poco pero no se movió. Entonces noto una leve descarga eléctrica. No era tan dolorosa como para hacerle gritar, pero si le dolió. Cuando termino Vin le hablo.
-¿Me entiendes?
-Si. – respondió Shinji asombrado.
-Vaya. Sí que eres rápido. – alabo Torn.
-Por supuesto. Por algo soy un genio.
Entonces el pelirrojo se sentó en el asiento del piloto mientras empezaba a toquetear botones.
-Mira ahora Shinji. Nunca antes has visto algo como esto. Decir que quedarás asombrado será quedarse muy corto. – dijo emocionado Vin.
Shinji noto que la nave estaba temblando. A través del cristal vio que se estaba moviendo, ascendiendo, dejando el suelo atrás. Ascendió hasta que llego a estar a una gran altura. Hizo un giro de ciento ochenta grados y empezó a volar hacia el cielo. Entonces vio lo mismo que cuando la nave apareció…
La extraña esfera...
Al otro lado solo veía oscuridad con puntos blancos…
El espacio…
La nave avanzo con gran velocidad hasta traspasar el agujero de gusano. Cuando atravesaron la esfera Shinji sintió un gran mareo, pues el túnel, porque no sabía llamarlo de otra manera, en el que habían entrado se había deformado y en sus paredes, por llamarlo de alguna forma, solo podía ver la deformación del espacio y lo que parecía ser una galaxia deformada por la curva de dicho túnel y sus paredes.
Le pareció que pasaban minutos, pero realmente apenas había pasado un segundo. En tan solo un instante habían ido desde su galaxia a otra. Ahora ya no estaban en la Vía Láctea. Con cuidado, recuperándose del mareo, Shinji se bajó de su asiento para asomarse y ver mejor. Era muy pequeño, por lo que apenas podía asomarse. Con una sonrisa en la boca, Torn se acercó hasta el niño y lo alzo. Shinji miraba con asombro y curiosidad el espacio. Torn se daba cuenta de que Shinji temblada, pero no sabía si por el frio o por emoción.
-¿Tienes frio, Shinji? – preguntó.
El niño asintió un poco avergonzado. Vin se levantó, salió de la cabina avanzando por los pasillos de la nave y un par de minutos después volvió con una manta, la cual puso sobre pequeño. Después de notar que el niño no temblaba siguió observándolo atentamente. Había visto algo cuando puso su mano en la cabeza, pero quería estar seguro.
-Dime Shinji, ¿quieres ver mi nave? – ofreció Vin con un brillo de orgullo en sus ojos al mencionar la nave.
Shinji asintió emocionado y curioso y Torn lo bajo al suelo. Cuando Torn vio que ambos se habían ido, se sentó en el sitio del copiloto y se puso a pensar. Cogió la máquina que uso Vin en el planeta del pequeño castaño y empezó a buscar.
Mientras, en otro lado de la nave, Vin le iba enseñando la nave al castaño, el cual seguía asombrado por todo lo que veía, junto al pequeño y adorable robot,
-Por cierto, el droide se llama R4-S2. – dijo de pronto Vin al notar al droide.
Shinji dejo de mirar la nave para fijar su vista en el pequeño androide, el cual era un poco más grande que Shinji.
-Hola. – saludo sonriente.
El droide hizo sonidos mientras se movía un poco.
-Él también te saludo. – se rio Vin.
-¿Cómo sabes lo que dice?
-Este tipo de droides tiene un lenguaje, el cual expresan con sonidos. Es como el código morse.
Durante una hora Vin le enseñaba a Shinji la nave al completo mientras respondía a las preguntas del infante. Desgraciadamente, y debido a su edad y de dónde provenía, Shinji no conseguía entender la mayoría de las cosas que le explicaba el científico.
Después del tiempo de preguntas y respuestas volvieron a la cabina. Sentado en su asiento, Torn se encontraba en pose meditativa. Al sentir que ya habían vuelto, el Jedi abrió los ojos, sonrió al pequeño Shinji y le dedico una mirada seria a Vin.
-Pon rumbo a Coruscant. Tenemos que llegar cuanto antes.
-¿Qué ocurre? – pregunto curioso.
-En ese planeta va a ocurrir algo horrible. Luego te contaré más específicamente.
Con rapidez, Vin se sentó en el asiento del copiloto y empezó a toquetear varios botones. Torn sentó a Shinji en su regazo.
-Fíjate bien Shinji. Ahora iremos a la velocidad de la luz.
Después de terminar de poner todo a punto, Vin volvió a sentarse en su sitio y bajar una palanca. Entonces Shinji pudo notar como algo pasaba. Desde su asiento pudo ver como los puntos blancos que eran las estrellas se alargaban y a partir de ahí era como ir en un túnel de distintos tonos azulados.
El viaje duró un largo rato, por lo que Shinji, que no había dormido en largas horas, cayó al mundo de los sueños. Con cuidado, Torn se levantó y lo llevo hasta un sofá, donde dejo que Shinji durmiera tranquilo bajo la vigilancia del pequeño droide. Cuando volvió a la cabina se encontró con que Vin estaba muy serio.
-¿Qué ocurre? ¿Vas a contarme ya o esperaras a llegar a la capital?
El Jedi cogió la máquina y le mostro lo que encontró.
-Ya veo. La verdad es que esta tecnología es muy avanzada para esa civilización. EVAS, Ángeles, NERV… hay cosas muy interesantes aquí.
-Hay más.
-¿Tiene que ver con Shinji? – Pregunto nervioso - ¿De qué se trata?
-He visto el futuro… o lo que debería haber pasado. No soy capaz de verlo con claridad.
-Bueno, tengo entendido que ni siquiera el Maestro Yoda puede ver completamente el futuro. Este siempre está en movimiento. ¿Y qué has visto?
-Busca a los Ángeles. – Vin cogió su máquina y empezó a buscar hasta que encontró información sobre esos seres. Cuando lo encontró empezó a leer – Interesante.
-Ahora busca sobre los EVAS y los Manuscritos del Mar Muerto.
El pelirrojo termino de leer sobre los Ángeles y empezó buscar lo que Torn le había dicho. Cuando lo encontró empezó a leer. Empezaba a entender lo que le había preocupado a Torn.
-Ya entiendo. ¿Por eso lo hemos traído con nosotros?
-Sí y no. No solo para evitar que se convierta en alguien como he visto. Quiero ayudarlo a cumplir su misión. Además, la Fuerza es poderosa en él. Me recuerda a cuando vi a Obi-Wan Kenobi. Creo que tiene habilidades que no han salido a la luz.
-Incluso en otra galaxia existen sensibles a la Fuerza. ¿Por eso vamos tan rápido a Coruscant? ¿Quieres presentarlo al Consejo?
-En parte. Quiero que me den permiso para convertirlo en mi aprendiz. Le ayudare a salvar su planeta natal y que las personas que han provocado todo ese dolor sean llevados ante la justicia.
-¡Jajaja! ¡Propio de los Jedis! – se carcajeo divertido.
-¡Oye! – sonrió el Jedi.
Se estuvieron riendo durante un rato para después volver a ponerse serios.
-¿Crees que lo acepten?
-No lo sé pero, - dirigió su vista a donde estaba Shinji – me da igual si el Consejo no lo autoriza. Lo convertiré en mi discípulo.
-Eres igualito a Qui-Gon Jinn. Si siguieras las leyes del Consejo estarías ahí. – Luego hubo un pequeño silencio – Una lástima que no esté con nosotros.
-Él está ahora con la Fuerza. – un pequeño silencio – Quiero que prepares la información para enseñársela al Consejo.
-¡Un momento! – Grito histérico - ¡No me estarás diciendo que me presente ante el Consejo Jedi, ¿verdad?!
-Pues sí. – le dijo el rubio mirándolo raro.
-¡No puedes pedirme eso! ¡No soy un Jedi!
-No te preocupes por eso amigo, esto será algo muy importante. Además, ni que fueras el primer no Jedi en presentarse ante ellos.
Después de la conversación dejaron el tema de Shinji a un lado y se pusieron a discutir de otros temas. Tardaron bastante tiempo en llegar a Coruscant, ya que se habían ido más allá del extremo de la galaxia, donde no hubiera nadie, para probar el experimento del agujero de gusano. Luego de llegar salieron de la velocidad de la luz y pudieron divisar el planeta de Coruscant.
-Voy a despertar a Shinji. Seguro que le gustara ver esto. – dijo Torn.
Se levantó de su sitio y llego hasta donde estaba el pequeño castaño, que temblaba. Puso su mano en la cabeza y pudo ver con que soñaba.
XXXXX
Torn podía ver que se encontraban en una sala. Una pared era completamente de cristal y daba a lo que parecía ser un EVA incompleto. Shinji estaba apoyado en la pared de cristal viendo a su madre, la cual estaba dentro del EVA. Después vio como las alarmas sonabas y como la madre del pequeño desaparecía.
XXXXX
Torn uso la Fuerza para calmar al pequeño. Este empezó a abrir los ojos poco a poco para ver al hombre rubio.
-Ya hemos llegado Shinji. Ven, te gustara ver esto.
Con pereza y restregándose los ojos, Shinji cogió la mano del hombre y volvió a la cabina. Torn lo cogió y lo levanto para que el pequeño pudiera ver mejor. Este estaba asombrado. Delante de él había un planeta enorme que se iluminaba por completo con las luces de la ciudad.
-Este es Coruscant. Todo el planeta es una ciudad. Es el centro de la Republica, la capital. – explicó Vin.
A una velocidad constante fueron atravesando la atmosfera del planeta hasta dejarla atrás. Se fueron acercando hasta que pasaban cerca de unos edificios tan altos que sobrepasaban las nubes. Había otras naves y vehículos que volaban en el cielo como los coches en la carretera.
En la zona del planeta a donde iban estaba amaneciendo. Shinji miraba asombrado todo. Los grandes edificios, los vehículos que vuelan, el amanecer en ese planeta. Todo era fascinante. Poco a poco los grandes edificios fueron desapareciendo. Ahora eran mucho más pequeños. En el centro de los edificios pequeños se encontraba un enorme edificio muy impresionante e imponente. En comparación con los edificios pequeños, ese era gigantesco.
La forma exterior del edificio, para los que conocieran la arquitectura Maya, adopta la robusta tipología de los templos de dicha cultura americana, con especificaciones de durasteel para el revestimiento exterior de los muros de piedra que mejoran la fortaleza defensiva. Con más de un kilómetro de altura, el zigurat está construido sobre un vínculo con la Fuerza y cuenta con amplios espacios para instalaciones de entrenamiento, alojamientos y el Archivo Jedi. El templo consta de cinco torres, la más alta llamada Aguja de la Tranquilidad.
-Esta es nuestra torre de vigilancia. Esta es nuestra fortaleza en alerta contra la oscuridad. Este es el Templo Jedi, el lugar donde se encuentra el Consejo y donde se entrenan a los Jedis. – explicó Torn mientras buscaban el hangar.
-Wow. Es muy bonito.
-Por supuesto que sí. – sonrió orgulloso el rubio - ¿Lo tienes preparado? – le pregunto a Vin.
-He terminado de añadir la última información y organizarla.
-Bien. Aterricemos.
Torn se sentó con Shinji en su regazo ya que la nave iba a aterrizar en uno de los hangares. El Complejo de Hangares del Templo Jedi era una serie de plataformas de aterrizaje, hangares y garajes situado en varios niveles diferentes dentro y alrededor del Templo. El complejo de hangares era usado tanto por Jedis como por visitantes civiles, incluyendo Senadores, miembros de la prensa y otros amigos de la Orden.
Fue un aterrizaje bastante suave ya que no había problemas internos ni externos que dificultaran el aterrizaje. Cuando se apagaron los motores los dos hombres, Shinji y R4-S2 bajaron de la nave por la compuerta.
Una vez que bajaron de la nave ambos hombres empezaron a caminar por el enorme hangar camino hacia una enorme compuerta. Shinji no se separó de Torn en ningún momento. Después de una larga caminata, pero que muy larga, atravesando montones de pasillos y salas, llegaron hasta su destino, la sala del Consejo Jedi. El pobre infante había tenido que ser cargado varias veces, pues su pequeño cuerpo no estaba acostumbrado a andar tanto.
-Ahora escúchame muy bien Shinji, - Torn le habló con tono serio – quiero que respondas a lo que te pregunten y no les tengas miedo, ¿de acuerdo? No te harán nada. – termino de decirle con una sonrisa.
-Vale. – le dijo un poco nervioso.
-Tranquilízate pequeño, no pasara nada.
Se incorporó y miro de manera seria a Vin. Los dos hombres entraron, con Shinji en medio de ellos y el droide detrás. Las puertas se abrieron y Shinji pudo ver una sala bastante grande y alta, con grandes ventanales que permitían ver la ciudad y a distintos seres sentados en unos extraños sillones.
-Maestro Torn.
Shinji miro al ser que hizo esa pregunta, encontrándose con un ser pequeño y verde.
-Maestro Yoda. Este es mi compañero Vin, un científico. – presentó a su compañero.
-H-hola. – saludó nervioso Vin con una reverencia.
-¿Cuál es ese asunto tan importante para haber convocado al Consejo? – preguntó un hombre calvo.
-He venido para dar noticias muy importantes.
-¿De qué se trata?
-Es sobre un asunto que no atañe a esta galaxia, maestro Windu. – Esas palabras se ganaron la atención de todo el Consejo – Veréis, hace un par de días Vin y yo, con ayuda de uno de sus experimentos, llegamos a través de un agujero de gusano hasta otra galaxia.
Después de oír las palabras del rubio los murmullos no tardaron en oírse. Sucesos como este traían recuerdos al Consejo sobre sucesos ocurridos hace demasiado tiempo.
-¿Estás diciendo de que habéis abandonado esta galaxia para ir a otra?
-A-a si es Maestro Windu. – Hablo Vin – No es por presumir pero, soy uno de los mayores genios de esta galaxia. Durante años he estudiado el modo de viajar a través de agujeros de gusano y al parecer lo conseguí.
-¿Y a dónde fuisteis? – pregunto un ser de larga cabeza y barba.
-A una galaxia cuyo nombre, de la civilización que encontramos, es Vía Láctea, Maestro Ki-Ada-Mundi. – respondió Torn.
-Esa civilización es humana, para gran sorpresa nuestra, y estaban bastante atrasados en comparación a nosotros. – siguió Vin.
-¿Humanos? ¿Hay más humanos?
-Así es Maestro. – Asintió Torn – Creo que es posible que existan más especies como las existentes en esta galaxia en aquella galaxia.
-¿Y ese niño? – pregunto nuevamente Windu fijando su vista en Shinji.
-Nos lo encontramos abandonado.
-¿Y porque lo habéis traído?
-Por dos motivos. Uno es por lo poderosa que es la Fuerza en él. Creo que lo habéis notado.
-Sí, lo hemos notado. Esto se está volviendo interesante. Una nueva galaxia, seres inteligentes y sensibles a la Fuerza.
-¿Y cuál es la segunda? – pregunto Yoda.
-Por esto. – Respondió Vin mirando al droide – R4.
El droide se puso en medio de la sala y un montón de imágenes aparecieron ante él. En esas imágenes se podía ver el planeta Tierra.
-Ese planeta es el natal de Shinji, que es el nombre del pequeño. – empezó a explicar el científico, luego apareció la imagen de un ser gigantesco en la Antártida – Este es Adán. Los humanos de ese planeta lo denominan Ángel, el primer Ángel. Al parecer dicen que son enviados de Dios, pero no es exactamente así. Cuando los humanos lo encontraron en ese continente helado llamado Antártida hicieron pruebas con él, ocasionando que hubiera un accidente tan grande que provoco estragos muy severos en el planeta.
-¿Cuáles? – pregunto Windu.
-La rotación sobre su estrella varía. Antes había cuatro estaciones, pero ahora solo tienen una, un permanente verano. Los hielos del planeta se derritieron, provocando un aumento muy significativo del nivel del mar. Esto provocó una gran pérdida de la población y que se ocasionaran guerras entre los países. Debido a estas y otras consecuencias, la población mundial descendió drásticamente en pocos años. Luego encontré esto. – En la imagen se mostraron otros documentos – Estos son los Manuscritos del Mar Muerto. En ellos se dice que dentro de trece años atacaran unos seres como el de antes. Los Ángeles.
-¿Qué son esos Ángeles?
-Los Ángeles son unas entidades de gran poder, supuestamente hijos de Dios. Adán es el primero. Al parecer los humanos consiguieron capturarlo y los Ángeles necesitan unos años para poder despertar con el suficiente poder como para atacar la Tierra y recuperar a su padre. Parece ser que poseen un código genético, que es de hecho un 99.89% similar al humano. No sabría decir si es tan alto con los humanos de esta galaxia. Tendría que hacerle algunas pruebas a Shinji para ver qué tan parecidos somos.
-Creo que se le podrían hacer algunas pruebas. Eso aclararía muchas dudas. – sugirió Windu.
-Podría hacerlas. En fin, para combatir a esos Ángeles los humanos están creando unos robots mecánico-biológicos llamados EVAS. – se mostró la imagen de varios EVAS inacabados – Aunque aún les falta para poder terminarlos.
-Si ya tienen algo para luchar contra ellos, ¿por qué quieres intervenir? – preguntó el Maestro Ki-Adi-Mundi.
-Es por esto. – La imagen cambio nuevamente, mostrando un documento en particular – Esto es la llamada Instrumentalización Humana. Una organización llamada SEELE pretende crear un Tercer Impacto y convertirse en Dioses a costa del resto de seres vivientes de ese planeta. Por otra parte, este hombre llamado Gendo Ikari – apareció la imagen del padre de Shinji, el cual empezó a temblar, pero Vin lo tranquilizo poniéndole una mano en la cabeza – planea hacer su propio Impacto.
-¿Qué son los Impactos?
Nuevamente cambio la imagen a otro grupo de documentos.
-El Primer Impacto fue la colisión de un objeto esférico gigante, designado como la Luna Negra, contra la Tierra hace aproximadamente cuatro mil millones de años. En dicha Luna Negra parecía vivir el Segundo Ángel, Lilith. Este choque fue fruto de un error de trayectoria, pues el contenedor que debía depositarse en la Tierra era la Luna Blanca, donde residía Adán. Como consecuencia del Impacto, enormes cantidades de escombros, incluyendo parte del exterior rocoso de la Luna Negra, fueron lanzados al espacio y puestos en órbita. Con el paso del tiempo, el material expulsado por la colisión se unió debido a la gravedad, hasta ganar masa suficiente y convertirse en el satélite de la Tierra, la Luna. El núcleo de la Luna Negra, y la Semilla de Vida contenida en su interior, permanecieron intactos, aunque la Lanza de Longinus de Lilith fue destruida durante la colisión. El Segundo Impacto fue el cataclismo originado por el contacto con Adán.
-¿Qué es la Lanza de Longinus? – pregunto Windu.
-La lanza es un artefacto de gran poder y única arma capaz de penetrar la defensa de los Ángeles. Tiene la forma de una gigantesca lanza de color rojo con una forma de doble hélice en el asta y que divide en forma de horquilla cerca del centro. – Explicó mientras se mostraba una imagen de dicha lanza - La lanza fue utilizada en el experimento de contacto con Adán, causando el despertar del Ángel y el Segundo Impacto.
-¿Y qué es eso de los pilotos? – preguntó nuevamente Windu al fijarse en un documento en específico.
-Los pilotos serán niños de para entonces diecisiete años que pilotaran los EVAS. El problema es que los de SEELE y NERV quieren que sean débiles de mente para controlarlos a voluntad. Por eso traje a este niño. – explicó Torn.
-El hijo de ese hombre es. – afirmó Yoda.
-Exacto. El pilotara la Unidad Evangelion 01. Su padre lo abandono por el motivo antes mencionado. No puedo dejar que pase.
-¿Y qué hay de los otros dos pilotos? – pregunto Windu.
-Los otros dos son Rey Ayanami. – La imagen cambio a la de una niña pequeña peli azul de ojos rojos – Y Asuka Langley Soryu. – cambio la imagen mostrando a una niña pequeña pelirroja.
-Por lo que he podido averiguar – hablo Vin – las almas de las madres de Shinji y Asuka fueron absorbidas por los EVAS. Esto permite que sus hijos puedan pilotarlas en un futuro.
Shinji estaba aterrado y muy triste. A pesar de sus cuatro años entendía muchas cosas que decían.
-Tengo pensado traer también a Asuka. – dijo Torn.
-¿Y qué hay de Ayanami? – pregunto Windu.
-Es un clon. En NERV hay una sala llena de clones vacíos. Creo que no sería bueno traerla con nosotros. Si viene solo necesitaran hacer otra y sustituirla. La han creado para poder hacer el Tercer Impacto. Solo recibirá órdenes de Gendo. Por mucho que lo intentara no podría intentar traerla. Además, estará muy buen custodiada, contrario a los otro dos. – dijo apenado.
-Intentar traer a la Segunda debes, Maestro Torn. Intentar evitar una catástrofe debemos.
-Entonces, ¿tengo permiso para convertir a este niño en mi aprendiz y buscar un Maestro adecuado para Asuka si acepta venir?
-Lo tienes. – Afirmo Windu – Pero deberás tener cuidado. Tengo un mal presentimiento con la niña pelirroja.
-Lo tendré Maestro, y gracias.
Después de la conversación, Torn, Shinji, Vin y el droide salieron de la sala del Consejo mientras los miembros se encontraban teniendo unas palabras finales.
-¿Crees que es buena idea, Maestro Yoda? – le pregunto Windu.
-El futuro claro no es. Grandes pruebas pasaran ambos.
-¿Eso quiere decir que la niña aceptara?
-Así es. Pero una prueba importante pasara, y decidirá su futuro.
XXXXX
El cuarteto formado por ambos hombres, infante y robot llegó hasta el hangar donde se encontraba la nave.
-Escúchame Shinji, ¿has escuchado atentamente ahí dentro? – Shinji se puso triste y asintió – Eso es bueno. Ahora sabes lo que ha pasado y lo que pasara. Yo me iré de nuevo a tu planeta. – Shinji lo miro asustado – Tranquilo pequeño. Has oído sobre una niña pelirroja llamada Asuka, ¿no? Pues ella esta como tú, por eso voy a intentar tráela para ayudarla, ¿de acuerdo? Perfecto. Ahora te dejare con una amiga aquí en el templo. Ella te enseñara el lugar mientras no estoy.
Una mujer de unos treinta años, castaña y de ojos marrones se acercó hasta ellos.
-Shinji, ella es la Maestra Angeline. Te cuidara hasta que vuelva.
-Un gusto, pequeño. – saludó la mujer con una leve sonrisa.
-Encantado. Mi nombre es Shinji Ikari. – se presentó el pequeño.
-Vaya, sí que eres educado. – Sonrió la mujer, luego miro a Torn – Estaré en el Templo hasta que llegues.
-Bien. Nos vemos más tarde Shinji. – se despidió y se puso a andar hacia el hangar.
-Nos vemos enano. – se despidió Vin mientras le revolvía el pelo al pequeño.
Este sonrió por primera vez desde lo de su madre. Espero a ver como subían en la nave y desaparecían.
-Y dime Shinji, ¿tienes hambre? – pregunto sonriente Angeline.
XXXXX
La nave de Vin había salido de Coruscant. Ahora se dirigían a la velocidad de la luz al lugar donde habían ido la primera vez para ir a la Tierra.
-¿Crees que conseguirás convencerla? – preguntó preocupado Vin.
-No lo sé. He de intentarlo.
-¿Y porque no lo haces con Rei?
-¿Lo has olvidado?
-Cierto. Tienes razón. Supongo que el que los dos pequeños desaparezcan provocara una gran revuelta en NERV y SEELE.
-Es posible.
Después de unas horas llegaron hasta su destino. Una vez ahí, Vin utilizo su invento y volvieron a viajar por el agujero de gusano hasta llegar a la Tierra.
-¿Dónde se encuentra la niña? – preguntó Torn mirando el planeta.
-Según esto, en un país llamado Alemania. – respondió Vin observando por una pantalla donde se mostraba la localización de la pequeña.
-Pon rumbo allí.
A gran velocidad llegaron hasta el lugar donde se encontraba la pequeña niña. En las afueras de una ciudad alemana, en una enorme mansión. Cerca de ella había un bosque espeso, en el cual dejaron la nave. La pequeña Asuka estaba caminando por el bosque con la mirada perdida. Caminaba y caminaba hasta que escucho un sonido extraño. Corrió rumbo hasta el sonido y vio que se trataba de una nave, la nave de Torn y Vin. Estos bajaron por una rampilla y se acecharon a la niña. Esta se puso seria ante los extraños visitantes, pero por dentro tenía miedo. Al igual que hicieron con Shinji, Vin uso su máquina para comunicarse con ella.
-*¿Eres Asuka Langley Soryu?
-Si. – respondió firme la niña.
-*Nos alegra saberlo.*
-¿Qué queréis? – la desconfianza era palpable en su voz.
-*Solo hablar. Si nos lo permites.*
-No tengo nada que hablar con vosotros. – y empezó a caminar para alejarse.
-*¿Ni siquiera sobre tu madre?* - Asuka se volvió y los miro con asombro y miedo - *Sabes que le ha pasado realmente. Lo que te han contado o has visto es mentira.*
-¿A-a que os réferis? – pregunto con temor.
-*Acércate y te contaremos.*
Asuka se acercó hasta los dos hombres despacio, hasta percatarse del droide. Dejando el miedo a un lado, se acercó curiosa hasta este y empezó a observarlo.
-*Ahora, te contaremos la verdad.*
Durante un rato, y a través de la máquina, Torn y Vin le contaron a Asuka la verdad de todo. Los Ángeles, los EVAS, lo que realmente le paso a su madre. Asuka hacia preguntas a cada segundo, pero cuando llego lo de su madre lo único que hizo fue llorar. Tenía cuatro años, pero era superdotada y entendía bastante bien lo que esos hombres le decían.
Al principio les gritó que le estaban mintiendo, pero le enseñaron las pruebas y entonces Asuka supo que le habían mentido y que su madre no la abandono ni la sustituyo por una muñeca. Lloro y lloro durante bastante tiempo. Torn se acercó a consolarla y luego uso la Fuerza para ayudarla a tranquilizarse.
-*Ahora queremos que nos respondas a esta pregunta.* - Asuka asintió - *¿Vendrías con nosotros?*
-¿A dónde? – pregunto mientras se limpiaba las lágrimas.
Durante otro rato, Torn y Vin le contaron lo mismo que a Shinji.
-Entonces, ¿hay otro como yo?
-*Así es. Se llama Shinji y le ha pasado casi lo mismo que a ti. Seguro que os llevareis muy bien.*
-P-pero, si mamá esta en esa máquina… quiero estar con ella.
-*Podrás estar con mamá, pero no queremos que los que le hicieron eso a tu madre te hagan algo malo.*
-Yo quiero vengarme. Quiero vengarme de la gente que me quito a mi mamá. – masculló con rabia Asuka.
-*¿Crees que a ella le gustaría eso? ¿Saber que su pequeña vive para eso?*
La pequeña se quedó callada y calmada mientras pensaba en sus palabras.
-No. – murmuró débilmente.
-*Exacto. La venganza nunca es buena. Solo nos hace igual que los malos. Además, es un sentimiento que te llevara al Lado Oscuro.*
-¿Lado Oscuro? – pregunto curiosa.
-*Te lo explicare más adelante. Ahora responde, ¿vendrás con nosotros?*
-Si. – Dijo seria y firme, para luego mirarlo un poco avergonzada – También me gustaría ser Jedi.
-*Por mí no hay problema, pero entiende esto. Ser Jedi no es tan fácil, y aunque superes las pruebas es una vida muy dura.*
-Entiendo. No quiero caer en el Lado Oscuro. Quiero ayudar. No quiero que otra gente pase por cosas como esta.
-*Siempre habrá gente que sufra, pequeña Asuka. Nosotros somos guardianes de la paz. Ayudamos a los necesitados. Los protegemos.*
-Entiendo.
-*¿Aun quieres ser Jedi?*
-Si.
-*Entonces bien. Tengo una amiga que seguro que le gustara ser tu maestra. Ahora vamos, Shinji nos espera.*
Asuka se empezó a caminar junto a esos dos hombres. Iba a dejar su mundo atrás para salvarlo. Tenía claro que los que causaron tanto mal a ella, a su madre y a los demás lo pagarían. Ella y Shinji se encargarían de salvar a la Humanidad y que los culpables fueran llevados ante la justicia. Los hombres, Asuka y el droide subieron a la nave para despedirse de la Tierra por los siguientes trece años. Ya en la nave, Vin le puso el mismo casco a Shinji para que Asuka les entendiera. Claro que la alemana se quejó después de eso.
NERV
Han pasado dos días desde que Asuka se fuera de la Tierra con Torn y Vin. Cerca de donde antes estaba la ciudad de Tokio, ahora se construía una ciudad llamada Tokio 3, la cual iba a sustituir a Tokio 2, la ciudad que sustituyó a la antigua capital nipona. Allí es donde se concentraría la mayor guerra de la historia de la Humanidad.
Debajo de la ciudad había una bóveda gigantesca. En ella había un edificio. Ese lugar era el Geofront. En una de sus muchas habitaciones y salas se encontraba Gendo Ikari, el profesor Fuyutsuki y varios hombres.
-Comandante, hemos notado que una extraña energía ha aparecido cuatro veces en menos de tres días, y por ella entraba y salía un objeto volador no identificado. – dijo uno de los hombres.
-¿A qué se refiere? – pregunto Gendo en su típica pose.
-No lo sabemos señor. – Dijo una mujer – Aparecía y desaparecía tan rápido que no hemos podido analizarlo. Al principio pensamos que era un error. Y eso no es todo señor.
-¿Qué ocurre?
-Su hijo y la Segunda Elegida han desaparecido.
-¿Cómo? – pregunto calmado, pero se podía notar su enojo. Eso no estaba en sus planes.
-Han desaparecido al mismo tiempo que aparecía esa extraña energía. Los hemos buscado por todos lados, pero no los hemos encontrado.
-Quiero que los encuentren a toda costa. – ordeno muy serio.
-Sí señor.
Los hombres y mujeres se fueron, dejando solos a Gendo y Fuyutsuki.
-Esto es muy extraño. – dijo el anciano.
-Esto no entra en los planes, pero no podemos parar. Debemos tenerlo todo listo para cuando todo empieza.
El anciano se está sintiendo peor que la basura al recordar todo lo que había pasado.
-"Lo siento Yui."
En la galaxia muy, muy lejana
Asuka, al igual que Shinji, se quedaba asombrada por cada cosa nueva que veía. Después del largo viaje a la velocidad de la luz, llegaron a Coruscant.
-Bien Asuka. Ahora conocerás a tu nueva maestra, a Shinji y al consejo. ¿Ok? – pregunto Torn.
La niña sintió mientras no dejaba de ver el exterior. Eso era simplemente increíble. Después de unos largos minutos llegaron hasta el Templo Jedi. Bajaron de la nave y entraron al Templo. Estuvieron caminando mientras Asuka observara todo a su alrededor. Al final, llegaron a una sala donde se encontraban Angeline y Shinji.
-Ya has llegado. ¿Ella es Asuka? – pregunto Angeline.
-Encantada. Mi nombre es Asuka Langley Soryu. – se presentó la pequeña.
-Un placer. Mi nombre es Angeline y él es Shinji.
Ambos pequeños se quedaron viendo un rato. Ambos sabían que el otro había sufrido como el, por lo que después de unos segundos ambos se sonrieron.
-Encantado. Soy Shinji Ikari.
-Hola. Asuka Langley Soryu.
-Bueno. Ya que estamos todos presentados, vamos al Consejo.
Los dos niños asintieron y empezaron a caminar. Los dos adultos iban delante de ellos y Vin con los niños y el droide.
-Estoy seguro de que estos niños serán grandes Caballeros Jedi. Por cierto, ¿te gustaría que Asuka fuera tu aprendiz? – Pregunto sonriente Torn a Angeline – Seguro que te encantara. Es igualita a ti.
-¿A qué te refieres con eso? – pregunto la mujer con los ojos entrecerrados.
-A que sois igualitas. Ambas con carácter, mandamases…
No pudo seguir porque Angeline le dio un golpe con los nudillos en la cabeza.
-Idiota. – dijo mientras dejaba atrás a un rubio acariciándose la cabeza.
-Duele. – susurraba lloroso.
Después de llegar al Consejo. Asuka se presentó. Luego e unos minutos se decidió que Shinji sería el Padawan de Torn y Asuka la Padawan de Angeline. Hubo algún momento gracioso como cuando Asuka le dijo a Yoda.
-Eres pequeño, y verde. – le dijo con la cabeza inclinada a un lado.
Esto provocó un reproche de Angeline y una pequeña risa de Yoda.
-Sin duda maravillosa la mente de un niño es.
Después de salir. Angeline y Asuka se despidieron y se fueron por su camino. Torn y Shinji se fueron hasta una sala donde no había nadie.
-Bien Shinji. Quiero que cojas esta ropa y te cambien.
La ropa era la típica de los Jedis, pero para un niño. Después de unos minutos, y un poco de ayuda, Shinji consiguió ponerse su nueva ropa. Después ambos se sentaron en unos sillones.
-Bien, quiero que a partir de ahora prestes mucha atención a mis palabras. – El pequeño asintió – Primero te voy a explicar lo que es la Fuerza. La Fuerza es lo que le da al Jedi su poder. Es un campo de energía creado por las cosas vivientes. Nos rodea, penetra en nosotros y mantiene unida la galaxia.
-EstoMaestro. – Dijo tímido Shinji – He oído hablar acerca de los midiclorianos mientras estabas fuera. ¿Qué son?
-Los midi-clorianos son formas de vida microscópica que viven en todas las células vivas. Son formas de vida que viven juntas para beneficio mutuo. Sin ellas, la vida no existiría y tampoco conoceríamos la Fuerza. Ellos nos hablan continuamente, comunicándonos la voluntad de la Fuerza.
-Ahhh.
-Entiendes.
-No. – dijo avergonzado.
-Tranquilo Shinji. Lo entenderás con entrenamiento y tiempo. – Sonrió el hombre, luego se puso serio – Pero nunca olvides estas palabras Shinji. Una es el lema de los Jedis, el cual dice así:
No hayemoción, haypaz.
No hayignorancia, hayconocimiento.
No haypasión, hayserenidad.
No haycaos, hayarmonía.
No haymuerte, está la Fuerza.
-Y luego están las más importantes que hay y con las cuales debes tener cuidado:
Elmiedoes el camino alLado Oscuro.
El miedo lleva a laira.
La ira lleva alodio.
El odio lleva al sufrimiento.
Elsufrimientoal Lado Oscuro.
-Debes tener mucho cuidado con el Lado Oscuro Shinji.
-¿Y qué es el Lado Oscuro?
-El Lado Oscuro es la herramienta de los señores oscuros. Ellos usan sus emociones negativas para hacer fluir la Fuerza en ellos. Es muy difícil salir una vez entras debido al poder rápido y fácil que te da.
-Entonces, ¿es más fuerte el Lado Oscuro?
-No. Es más rápido, más fácil, pero no más fuerte.
-Entiendo.
-Escúchame Shinji. No debes dejarte llevar por tus emociones. Recuerda las palabras que te he dicho sobre los Jedis. Si las sigues no caerás en el Lado Oscuro.
-Maestro, ¿tú te has enfrentado a un Sith?
-Buena pregunta. Y la respuesta es no. Hasta ahora no me he encontrado con ninguno, pero sé que están ahí. Un amigo mío llamado Qui-Gon Jinn murió al enfrentarse a uno hace un mes. Por suerte su aprendiz, llamado Obi-Wan Kenobi, lo derroto. Puede que algún día lo conozcas.
Durante unas horas, Torn le estuvo enseñando a Shinji cosas que debía aprender a su edad. También le menciono los sables láser. Shinji flipo cuando Torn le mostro la suya, la cual era de color verde. El rubio le dijo que aún era demasiado pronto como para que el pudiese usar una.
Pasaron un par de años hasta que Shinji y Asuka pudieron empezar sus clases con los sables laser. Durante esos dos años habían aprendido a cómo usar la Fuerza, como sentirla. También se liberaron de los sentimientos negativos que tenían sobre las personas que les hicieron daño en la Tierra.
Entendieron que el rencor y la venganza no solucionarían nada, pero eso no les impediría llevarlos ante la justicia. Ambos jóvenes se hicieron buenos amigos. Cuando sus maestros les daban tiempo libre, ambos aprovechaban para jugar juntos. Solo tenían seis años por ese entonces, por lo que les permitían esos momentos.
NERV
Dos años han pasado desde que los científicos descubrieron la extraña energía. Para su desgracia, esta no había vuelto a mostrarse, al igual que el objeto que la atravesó. Además, se le sumaba el problema de que los dos pequeños no aparecían. Era como si se los hubiera tragado la Tierra. Lo pero era que no encontraban sustitutos para los EVAS.
-Parece que solo ellos pueden subirse y sincronizarse. – dijo Fuyutsuki.
-Eso parece. Es frustrante no saber dónde están. – dijo Gendo en su típica postura.
-¿Y si no están aquí para cuando todo empiece? – pregunto con un claro tono de preocupación el anciano.
-No te preocupes. Algo me dice que estarán aquí, y entonces obtendremos respuestas. – respondió Gendo con una sonrisa malévola.
Espero vuestras opiniones y sugerencias. Utilizare el Universo Expandido de Star Wars, por lo que las ideas valen perfectamente.
Bueno, aquí está el primer capítulo, lo otro era el prólogo. Al principio solo tenía pensado que Shinji fuera el único, pero a Asuka nunca se la llevan, por lo que he decidido que se la llevaran también. Con Rei… pues no me tiro la idea. Por si alguien lo pregunta, no habrá romance por parte de Shinji y Asuka, ni entre ellos ni con nadie.
