Waaa… me tardé más de lo esperado en subir la segunda parte… tuve problemas con el internet Dx me querellaré con la compañía…
Notas de la autora: Siendo sincera, no me siento conforme con este capítulo, por esto, si no cumplo las expectativas que se pudieran tener, pido disculpas por adelantado D=
-Diálogo-
-"Pensamiento"-
Los paréntesis con numeritos tienen su correspondiente explicación al final =D
Disclaimer: Nada, ni un poquito siquiera, de Prince of Tennis me pertenece, solo tomo prestados sus personajes para echar a andar mis locas ideas xP.
Atobe's Halloween Party
Capítulo 2: ¡Y al fin es hora de la fiesta!
Al fin. El día más tenebroso del año, el 31 de Octubre, al fin había llegado. Los afortunados que habían sido 'cortésmente' invitados a la fiesta ya comenzaban a reunirse afuera de la gran mansión de la familia Atobe. Un jinete sin cabeza que llevaba por nombre Yagyuu fue el primero en detenerse frente al portón de la residencia Atobe. A los pocos minutos, un esqueleto, un vampiro y un hombre lobo hicieron aparición.
-Buenas noches- saludó el esqueleto, alias fukubuchou de Seigaku.
-Buenas- respondió de vuelta el hombre lobo, a quien todos conocen como Shishido. El vampiro de cabellos azules, solo se limitó a acomodarse los lentes.
-Por cierto… ¿quién eres?-señala al jinete acefálico.
-Yagyuu Hiroshi, Rikkaidai Fuzoku- contestó como si como si fuera tan obvio como que si te bañas en una piscina sales mojado (1).
-Ah, bueno, pero es que sin cara cómo íbamos a saber.
-Ah, Taka-san, ¿de qué estás disfrazado?-preguntó el azabache al recién llegado.
-De Jonnhy Storm de los 4 Fantásticos (2)
-Gran elección…
Unos minutos más transcurrieron, durante los cuales llegaron más invitados. Un zombi harapiento y hambriento llamado Momo, que venía discutiendo con un encantador de serpientes y gatos (no creo tener que explicar quién es); un pirata de barco fantasma obsesionado con el gekokujou; y un psíquico conocido como Yanagi.
-¿Cho-Chotarou?- preguntó incrédulo el hombre lobo cuando, instantes después, apareció su kouhai.
-Hola, Shishido-san, chicos-saludó alegremente… o eso suponían, pues llevaba una máscara.
-¿Por qué te disfrazaste de Casper, el fantasma amigable?
-¿Estuvo mal? Es que como es Halloween tuve que escoger algo más siniestro que de costumbre.
-…
Todos quedaron sin palabras. ¿Casper? ¿Siniestro? Esperaban, por su bien, que la fiesta en sí no fuera demasiado para él… Repentinamente, Momo empezó a reír como loco. Los demás se voltearon a ver qué pasaba, y comenzaron a reír con él.
-¡¿De qué se ríen?- preguntó un furioso Ryoma, que vestía un traje peludo blanco y café, incluida una cola, orejas, y un poco de pintura café rodeando los ojos. Sip, se vistió de Karupin.
-¿Te disfrazaste, jajaja, de tu gato? Jajaja. Aww, Echizen, eres taaan tierno- comentó el zombi abrazando entre risas al menor.
-¡Cállate, Momo-sempai! Era Karupin o vestirme de mi padre… son los únicos disfraces de los que disponía- explicó molesto, no dejando los demás de reír por ello.
-¡Hey! ¿De qué me perdí? Puri…- preguntó Niou, que al verlo todos quedaron con un signo interrogativo en la cabeza. ¿De qué venía disfrazado?
-¿Qué se supone que eres, Niou?-le preguntó su compañero de dobles.
-Oh, soy Loki, el Dios nórdico del engaño y la mentira-respondió sonriente. –Como puede cambiar de forma, decidí vestirme como el Loki de esa serie anime… (3)
-Ya veo. Dios del engaño… sí, eso te viene bien
-¿Aun no entran? ¡Genial! ¡Pensé que venía atrasado! Es que me dormí en el autobús y me pasé de largo…- dijo el recién llegado, un chico de cabellos rojizos que mascaba chicle.
-Puri… ¡Marui idiota! ¿No sabes que es una fiesta de disfraces? ¡Dejas mal a todo el equipo con tu estupidez!- le dan un golpe en la cabeza.
-¡¿A quién llamas idiota, Masaharu?- preguntó un furioso Marui, que venía llegando y oyó al peli ¿celeste? ¿gris?... un color algo así. -¡Claro que sé que es una fiesta de disfraces! ¿Qué no me ves?
-¿Un pastel?
-¡Pero no cualquier pastel! ¡Soy un muffin de vainilla con chispas de chocolate y cubierta de frambuesa!- corrigió orgulloso.
-¿Y entonces quién es él?- apuntando al otro Marui, que ahora dormía en el suelo.
-¡Changos!- exclamaron los chicos de Hyotei presentes, a la vez que se palmeaban la frente. -¡Jiroh se ha vestido de Marui!
-Ese chico en verdad te admira, sempai…- comentó sonriendo Kirihara.
-¿Akaya? ¿Quién diablos eres?
-¿Yo? ¡Soy Okumura Rin (4), hijo de Satán!-respondió emocionado.
-…okay?
-Linda cola
-Gracias.
-¡Gakuto! ¡Dejarás mal a todo el Hyotei vestido así!- regañó Yuushi, conteniendo la risa.
-¡Jajajajajjajajadajaja!- rieron todos al ver a Caperucita Roja, alias, Mukahi.
-¡Es el único disfraz que encontré en mi casa!- se defendió, sin éxito.
-Gekukujou da…
-¿Por qué a mí nadie me saluda? Llegué con Marui… pero nadie me ha prestado atención…- decía deprimido Jackal, que personificaba al psicópata de la máscara de hockey, Jason.
-Todos visten exactamente lo que predije- dijo un libro parlante que usaba gafas.
-¿Inui-sempai…? What the hell are you? - preguntó Ryoma con una ceja alzada.
-Una enciclopedia con todos los datos y estadísticas que cualquier persona racional desearía…
-Ya, claaaro- dijeron sarcásticamente todos al unísono.
-Ya es hora…- murmuró un voz siniestra, colocando una mano en el hombro de Gakuto, quien al voltearse vio un ser encapuchado con una guadaña.
-¡KYAAA! ¡No quiero morir aún! ¡Y menos como personaje de cuento infantil!- chilló corriendo a esconderse detrás del tensai de Hyotei.
-Tarundoru. Yukimura, te dije que los asustarías…- dijo la momia que acompañaba a la Muerte.
-Jejeje… No, en serio, es hora de que comience la fiesta- rió dulcemente.
-Sanada, tu traje se vería más realista si te quitaras la gorra
-Jamás…
-¿Somos los últimos en llegar?- preguntó un hechicero súper seriote que usaba gafas
-Ah, Tezuka,… ¿Fuji? ¿Por qué llevas vestido? ¿Qué eres exactamente?
-Mi hermana dijo que debía disfrazarme de el ángel castigador Dokuro-chan (5) –respondió sonriendo, a la vez que alzaba un mazo con púas.
-Lindo mazo- comentó Seiichi
-Sí, ¿verdad?
-¿Y Eiji, Oishi? No lo veo por aquí…
-No lo sé. Solo dijo que estuviéramos expectantes, porque dijo que se disfrazaría de lo más aterrador del universo… o algo así…
-¡Ya llego nya!- gritó alguien a lo lejos, quien llegó de un salto -¡Ta-chan!
-…?
-¿No lo ven, nya? ¡Soy lo más aterrador del universo! ¡Un jugo de Inui!
-Es tan estúpido… y, sin embargo, tan cierto…
En ese momento, el gran portón de entrada a la propiedad de la acaudalada familia se abrió. Los chicos, comprendiendo que ya era hora de que comenzara el evento principal, entraron sin más… y sin olvidar llevar a Jiroh también, claro. Cuando estuvieron frente a la gran mansión, quedaron sin palabras. ¿Qué acaso contrató compañías de efectos especiales de Hollywood? La residencia Atobe parecía una verdadera casa embrujada, con murciélagos y relámpagos varios. Si hasta habían montado un cementerio a un costado de la casa, con espectros, brazos saliendo de las tumbas y búhos incluidos.
-Contemplad el poder del dinero- dijo Yukimura, a lo que todos respondieron con un simple 'Ohhh'.
El joven heredero de la familia abrió la puerta, manteniendo una expresión de altivez en el rostro. Luego vio los disfraces de sus invitados y le corrió una gotita por la sien. ¿Casper? ¿Caperucita? ¿Un muffin? ¿Marui? ¡¿MARUI? Si Jiroh quería rendir tributo a alguien debía ser solo a ÉL, Atobe Keigo, no ese glucomaníaco.
-"Ya hablaré seriamente con ellos después…"- pensó resignado. Retomó su posición anterior para darles la bienvenida a los tenistas. –Bien, veo que han tenido el valor de asistir… ¡Que comience la función, bwuajajaja!
-¿De qué estás disfrazado?- preguntó extrañado Shishido
-Está disfrazado de Van Helsing, versión Hugh Jackman (6)-respondió Fuji.
-Creí que por ser el anfitrión te vestirías de algo más acorde a Halloween, ya sabes, más aterrador
-Sí, lo consideré. Pero Ore-sama es tan bello que no puede verse aterrador por más que quiera, así opté por vestirme así. Bueno, no perdamos tiempo y comencemos.
Todos asienten y entran en la mansión. No se sorprenden demasiado cuando la puerta se cierra sola. La mayoría de los chicos se dedicó solamente a contemplar la decoración del lugar, todo perfectamente acorde con el día… o más bien noche. Jiroh continuó durmiendo. Marui ya iba corriendo hacia la mesa de aperitivos y dulces, pero chocó contra una figura gigante e imponente. Levantó temeroso la vista, vio un muy perfecto Frankenstein, gritó y saltó sobre la primera persona que vio: Atobe, quien se cayó por el impacto.
-¡Quítate de encima de Ore-sama, glucomaníaco!-gritó con una venita saltante.
-¿Atobe…?- Jiroh despertó con el griterío… vio al monstruo e hizo lo mismo que Marui, gritar y saltar sobre el chico de cabellos plateados.
-¡Bájense!- en vista de que no obedecían las órdenes explícitas de Ore-sama, recurrió al plan B. -¡Kabaji! Quítame a los Maruis de encima
-Usu- el Frankenstein se movió lentamente y tomó a ambos chicos, quienes al notar que solo era Kabaji y no un monstruo de verdad, o en su defecto, un robot monstruo asesino, se calmaron.
-Bien, lo que iba a decir antes de sufrir un ataque terrorista es que no comeremos hasta que de la medianoche y comience la función de cine de terror.- los comilones bufaron molestos. El chico los ignoró. –De momento, empezaremos con la primera actividad de la noche. Kabaji, que un representante de cada equipo tome un papel- ordenó tronando sus dedos.
-Usu- el grandotote de Hyotei tomó una bolsa y procuró que un chico de cada escuela sacara un papel de su interior. Luego, el anfitrión de la fiesta procedió a explicar.
-En equipos, que serán los mismos de los clubes de tenis para no complicarnos la existencia, representarán brevemente la película señalada en el papel que tomaron. Un jurado imparcial, que ya seleccionaremos, elegirá al ganador y se le otorgará un premio especial.- señala dos puertas. –Ambas tienen lo mismo, solo que una los dejará traumados de por vida antes de darles el premio
-Suena interesante- comentó, con una sonrisa malévola, Fuji
-Bien, si están de acuerdo conmigo, y claro que lo estarán, pues Ore-sama siempre tiene la razón, el jurado deberían integrarlo Oishi, Ootori y ese chico de máscara cuyo nombre no recuerdo- dijo apuntando a Jackal, quien solo suspiró resignado.
-Me parece- acordaron los demás.
-¡Bien! ¡Nosotros iremos primero, porque somos los más geniales!- gritó Kirihara.
-Iba a elegir el orden a jyanken, pero ya que están tan emocionados… adelante. Tienen cinco minutos para organizarse. Oh, si necesitan extras, solo tomen a unos cuantos de mis sirvientes.
Luego de que pasaran tres minutos quejándose sobre que era muy poco tiempo, los chicos de Rikkaidai estaban listos para comenzar su interpretación.
-¡Destino Final estelarizado por el Rikkaidai Fuzoku, comenzará ahora, nya!-anunció Eiji -¡El narrador será Yagyuu, nya!
Véase a un grupo de chicos abordando un avión con destino a Francia. Iban allí porque cuando fueron de paseo la semana anterior, olvidaron la gorra de uno de sus amigos, así que tenían que ir a buscarla antes de que todos acabaran con mejillitis hinchadis crónica por las bofetadas que les daba el chico, que estaba más malhumorado que de costumbre porque extrañaba su gorra.
-¡Gorra! ¡No te preocupes! ¡Ya voy en camino!- gritó al cielo. Sus acompañantes lo observaron sudando una gota.
A los pocos segundos, un chico de cabellos azabaches y rizados se quedó dormido… y no tardó prácticamente nada en despertar exaltado.
-¡Waaa!
-¿Qué? ¿Tuviste un mal presentimiento? ¿Nos ocurrirá algo?-preguntó un preocupado Marui
-¿Qué? No, es solo que recordé que no apagué el calefón… Se me va a acabar el gas, y con lo caro que está- respondió con cascaditas en los ojos.
-Oh, qué mal.
El chico de cabellos azabache se vuelve a dormir. Sueña que Niou está molestando a Marui, el chicle de éste salé disparado de su boca cuando grita y le cae en la cara a Yanagi, quien ya se lo esperaba, así que traía a mano los implementos para limpiarse. El avión despega, todo con normalidad, una que otra turbulencia, azafatas nerviosas porque Bunta se comió todas las raciones de aperitivos, en fin, todo bien. Pero de la nada sale un chico claustrofóbico que con un mazo abre un agujero por el que se lanza, arrastrando a Sanada con él.
-¡AAAAAAAAAAAHHHHHHH!- se escucha el grito del pobre chico que caía, caía y caía.
El piloto del avión quiso innovar haciendo piruetas, así que ladeó el avión, provocando que diez aterrados jugadores de rugby cayeran sobre Niou. El pobre no sobrevivió. Yanagi, que estaba terminando de limpiarse el rostro, murió todo contorsionado cuando cayó de cabeza por el giró de 360° que dio el avión. Marui se ahogó con una galleta, por la impresión. Un loco salió de entre los pasajeros con una granada, y Kirihara supo que todo había acabado…
-¡Waaaaa!- despertó exaltado, justo a tiempo para apreciar la aventura del chicle de Marui, igual que en su sueño. Espantado, le dice a una azafata que son un grupo de terroristas para que los echen del avión.
-¡Tarundoru, Akaya! ¿Por qué hiciste eso? ¡Ahora jamás me reencontraré con mi gorrita!
-¡Pero si les acabo de salvar la vida! ¡Tuve una premonición de nosotros muriendo! ¡Uno a uno! ¡Y al final el avión explotaba por culpa de un loco y su granada!
-La probabilidad de que tu premonición sea cierta es de un 0.87673%- en ese momento explota el avión. –Corrijo. 100%
-Oh, ustedes acaban de burlar a la muerte. Eso no le gusta. Tengan cuidado, porque los tiene en la mira. Fíjense en las señales- dice un hombre desconocido que salió de la nada, y a la nada se va.
-¿Señales? ¿Cuidarnos? ¿Acaba de desaparecer ese tipo?
-¿A qué tipo de señales se referirá?
-Correspondencia para el grupo de sobrevivientes del vuelo 180.- dice un cartero entregándoles una carta. Para: los sobrevivientes que se atrevieron a engañarme ¬¬*. De: La Muerte
-¿Qué significará esto?- preguntó Niou viendo el contenido del sobre: Un dibujo de Sanada siendo atropellado por un repartidor de sushi en su bicicleta que gritaba ¡Burning!, mientras sostenía una raqueta.
-¡Bah! ¡Tonterías!- es atropellado por un chico llamado Kawamura Takashi, que iba con su raqueta a entregar un pedido de sushi.
-¡Burning!- desaparece a toda velocidad.
-¡Waaa! ¡Sanada murió! ¡En primer lugar, igual que en mi sueño!-chilló el chico de cabellos azabache.
-¡¿Quién sigue, Akaya? ¡¿QUIÉN?- gritaba un exaltado Marui.
-¡Niou, waaaa!
-¡Puri! ¡No quiero morir! ¡Aun tengo muchas estafas que no he puesto en práctica! ¡Waaaa!- se pone a llorar en el hombro de Yanagi, que le da palmadas en la espalda, y murmura algo sobre el karma.
-¡Debe haber alguna forma de evitarlo!
-¡Nos negamos a morir! ¡Enfrentaremos a la muerte!- se van a la casa de Kirihara a ver la forma de evitar estirar la pata.
-¡Aaaa! ¡Un sobre negro! ¡Es otra señal! ¡Es turno de Niou!
-¡Nooooo!
-¡Si no podemos sobrevivir con la muerte persiguiéndonos, entonces nos cargaremos a la Muerte antes!
-¿Se puede matar a la Muerte?
-No perdemos nada con intentar
-¡Bien! ¡Manos a la obra! ¡A por él!- apunta con un palo a un ser encapuchado que estaba jugando con la luces. Al ver que todos iban armados contra él, agarra su guadaña y sale corriendo. -¡No escaparás, Muerte!
A los pocos minutos, la Muerte, alias Yukimura Seiichi, está en un ataúd siendo velado por las otras criaturas del inframundo. El mundo ya no tendría que preocuparse porque terminara su existencia. Todos eran inmortales ahora, aunque te cortaran en pedacitos. Solo era cosa de pegarlos con La Gotita (es un súper pegamento)
-¡Yay! ¡Le ganamos a la Muerte!
-Sí… pero no pudimos rescatar a Sanada.
-No te preocupes, ahora podrá reunirse con su preciada gorra- le muestra la portada de un periódico, donde se mostraba un choque múltiple en París, en el cual, bajo la rueda de un vehículo, se veía la gorra de Genichirou.
-Y así, todos vivieron felices- Finalizó la narración Yagyuu. Todos acabaron con un tic nervioso en el ojo, y a la vez, trataban de aguantar la risa ante la ridícula interpretación.
-¡No se suponía que hicieran una parodia!- gritó Keigo.
-Bueno, igual estuvo bien.
-¡Sugeee! ¡Marui-kun eres genial actuando!
-Como sea, veamos que dice el jurado.
-Bueno, solo dos acotaciones: Uno, si se supone que Sanada perdió su gorra, para actuar debió QUITARSE la gorra.- dijo Jackal.
-Dos, lamentablemente no pueden usar miembros de otros equipos en la representación, solo sirvientes de Atobe-san - dijo Oishi
-Pero salvo eso, su actuación estuvo bien. Y lanzar a Sanada-kun desde el segundo piso para representar su caída del avión fue muy buena idea- comentó Chotarou, sonriendo, ante la sorpresa de los presentes y la mortificada mirada de Oishi, y sin percatarse de la mirada asesina de la momia, que tenía un chichón por el porrazo que se dio.
-¡Síii! ¡Eso fue lo más divertido!- comentaron varios chicos riendo.
-En eso Ore-sama está de acuerdo
-¿Quiénes siguen?
-¡Nosotros! ¡Nosotros!- gritaron al unísono Jiroh y Eiji, quienes miraron al anfitrión haciendo pucheros. Sin embargo, antes de que pudiera decir algo, fue interrumpido.
-No le pregunten a él, que dirá que vaya el Hyotei primero, fusssshhhu- dijo Kaidoh
-Escribamos dos papelitos, los doblamos, los metemos en una bolsa y que alguien de Rikkai saque uno- dijo sabiamente Oshitari, descartando la idea de una batalla a muerte entre ambos equipos que Yukimura y Fuji pensaban sugerir.
-¡Yo saco el papel!- gritó Akaya, una vez que la bolsa estuvo lista. -¡Hyotei va primero!
-Bien, tienen dos minutos para organizarse- dijo Sanada.
-¡Yo les di cinco!- se quejó el chico de cabellos plata.
-¡Sí, pero perdimos tres minutos discutiendo contigo porque era muy poco tiempo!
-¡Eso no es culpa de Ore-sama!
Transcurrieron siete minutos. Atobe y Sanada no dejaban de discutir sobre el tiempo que tenían para ponerse de acuerdo, luego comenzaron a insultarse y, finalmente, lo inevitable: debatir sobre qué vino primero, el huevo o la gallina, tema que ocasionó mucha polémica en la fiesta, por cierto. Hasta que alguien detuvo el griterío.
-¡Hyotei queda descalificado!- anuncia Oishi
-¡EHHHH! ¿Y eso por qué?- preguntó molesto Gakuto
-Según el reglamento escrito por Atobe-kun, si no comienzan a actuar pasados los cinco minutos, quedan descalificados. Y ya pasaron ocho minutos y contando.
-¡El tiempo es relativo!
-Aun así ya pasaron los cinco minutos…
-¡Atobe!- le reprochó Shishido
-¡No mires a Ore-sama! ¡Fue culpa de Sanada! ¡Él empezó!
-¡No es cierto!
-¡Que sí!- Atobe saca un silbato para perros, lo toca y en diez segundos un ejemplar pastor inglés hace aparición. -¡Ve por él, Beat!- el perro ladra feliz y corre hacia Sanada, quien pega un brinco, derriba una mesa con aperitivos, y un bol de jalea sale volando, cayendo en la cabeza de Tezuka, quien parecía sorprendido. Oh, y Beat aplastó al azabache.
-¿Qué pasó con lo de 'No bajar la guardia', Tezuka?- se burló Keigo
-Bueno, es que en la vida cotidiana las jaleas no vuelan- lo defendió Fuji, aunque riendo (y grabando) por lo ocurrido.
-Ehhhhh… ¿podemos empezar ya?- preguntó Momoshiro.
-Ya que…
Y así el Seigaku se reunió durante cinco minutos para ver la forma de representar la película que les había tocado… además, el único que la había visto era Syuusuke. Los demás no eran aficionados a los filmes de terror, porque les daba mello.
-¡Arrástrame al infierno estelarizado por el Seishun Gakuen comienza ahora!- avisa Marui. -¡El narrador será Kawamura!
Era un día común y corriente en el club de tenis Seigaku. El fin de año se acercaba, y con ello, la eventual graduación de los de tercer año. Lo que a su vez, significaba una sola cosa: elegir al próximo capitán del equipo. Momoshiro Takeshi era el candidato predilecto, y ya contaba con obtener el cargo, cuando su capitán Tezuka le dice que últimamente había notado que Kaidoh Kaoru poseía mucho potencial.
-¡Rayos! Si no logro demostrarle a Tezuka-buchou mis capacidades elegirá a Mamushi- en ese momento se le acerca Fuji
-Momo, ¿puedo pedirte un favor?
-¿De qué se trata, Fuji-sempai?
-¿Podrías cubrirme para salir del entrenamiento? Hoy quede de acompañar a Yuuta al dentista.
El azabache lo meditó un poco. Saltarse el entrenamiento era malo, muy malo. Se percató que Tezuka lo estaba observando. ¡Era su oportunidad de demostrarle que tenía dotes de liderazgo! Sin embargo, no quería contradecir a su sempai…
-"Ser o no ser capitán. He ahí el dilema…"- pensó afligido, pero tomando una decisión.-Lo siento, Fuji-sempai, no puedes hacer eso, no es correcto. Lo siento. Ahora, si me disculpas, voy a entrenar- comienza a alejarse, notando cómo el castaño de anteojos lo observaba complacido. –"¡En tu cara, Mamushi!"
-Vamos, Momo- sigue a su kohai, pero pisa una pelota y se cae. -¡Aaah!
Todos los miembros del club miran hipnotizados la escena. Nunca se les pasó por la mente que el Tensai de Seigaku pudiera cometer un error así.
Syuusuke se levantó, aun seguido por las miradas de los demás tenistas, y enfrentó a Momo. Sus ojos azules lo contemplaban fijamente. No se veía para nada feliz.
-Momo, me has ridiculizado
-De hecho no fue mi…
-¡Silencio! No quería llegar a este extremo, pero tú me obligaste- le quita una de sus raquetas y murmura palabras ininteligibles, de las cuales la única que entendió fue 'Lamia' –Toma tu raqueta. Ahora es cuando tu sufrimiento comienza- esboza una de sus famosas sonrisas marca Fuji, y se dirige a entrenar como si nada.
-¿Qué habrá querido decir con eso?- una cabra aparece y comienza a comerse sus shorts -¡Waa! ¡Quítenmela, quítenmela!- lo observan con un signo interrogativo en la cabeza. -¿No la ven? ¡La cabra se come mi ropa!- todos niegan con la cabeza. ¿Qué estaba pasando?
-Momo-sempai, creo que sé qué ocurre- su pequeño amigo Ryoma se le había acercado. –Fuji-sempai te ha hecho una maldición gitana.
-Siempre supe que Fuji-sempai era peligroso, pero, ¿maldiciones gitanas?
-Créelo. Y la maldición que te lanzó es de las peores… Tienes tres días antes de ir al infierno
-¡¿Qué?
-Lamia. Es un demonio cabra que te perseguirá por tres días y luego te llevará al infierno.
-¡¿Al infierno? ¡No puedo ir al infierno! ¡Hace mucho calor allí! ¡¿Y has escuchado los rumores de que las únicas comidas allí son jugos de Inui y comidas de Tachibana? ¡No quiero ir, waaaaa!- se pone a llorar como bebito.
-Lamia es un demonio poderoso, pero podríamos intentar detenerlo con un sacrificio animal.- dirigen su mirada a Eiji, quien había escuchado su conversación.
-¡A mí no me vean, nya! ¡Parezco uno, pero no soy gato, nya!- sale corriendo.
-¡Vuelve aquí, Eiji-sempai!
Persiguieron a su gatuno amigo durante todo el primer día, pero éste saltaba tanto que no lograron atraparlo. El tiempo continuó transcurriendo y Momo estaba cansado de la estúpida cabra. ¡Todos sus calcetines tenían agujeros! Y de vez en cuando el demonio convertía sus comidas en barro y cosas asquerosas.
-Ryoma, ¿no habrá otra forma de solucionarlo?
-Bueno, podríamos ir con Inui-sempai, creo que sabe de exorcismos.
Y así lo hicieron, sin embargo, cuando invocaron al demonio, éste le quitó los pantalones a Sadaharu, quien espantado se tropezó y cayó por la ventana.
-¡Genial! ¿Y ahora qué?
-Podrías regalar el objeto maldito a alguien. De esa forma no serás tú quien irá al infierno.
-¡En ese caso se lo daré a Mamushi!
Al momento del entrenamiento, Momo tomó su raqueta y se dirigió hacia el chico con complejo de reptil. Ante la extrañada mirada de éste, Takeshi le regaló su raqueta.
-¡Listo! ¡Ahora estoy a salvo!
-¿No sientes remordimiento por darle semejante destino a Kaidoh-sempai?
-Nah, era por mi bien.
-Ya que…- Ryoma se percata del bolso de su sempai, y le surge una inquietud inquietante (?) -¡¿Te fijaste en cual fue la raqueta que le diste?
-Eehh, le di la primera que saqué.
-¿Era la de la maldición?
-Pues…- se abre el suelo y Momo es tragado por un mar de llamas, challas, gelatina y demás cosas rojas.
-¡MOMO-SEMPAI!
Momo despierta exaltado con el grito del chico de primero. Mira a su alrededor. Se había quedado dormido en su salón de clases.
-"¡Solo fue un sueño!"- pensó feliz, hasta que llegaron el resto de titulares.
-Ne, Momo, ¿recuerdas la apuesta que hicimos la semana pasada? Perdiste. Ahora tendrás que tomar jugos de Inui y comer lo que prepara Tachibana-san por toda una semana- dijo sonriendo maliciosamente el tensai del equipo. Inui y Tachibana aparecen con una bandeja llena de sus especialidades.
-¡Nooooooooo!
-Y así termina.- finalizó Kawamura. La reacción general fue quedarse congelados, hasta que Atobe se palmea el rostro.
-¡Esto es lo más absurdo que Ore-sama ha visto en su vida!
-Yo creo que fue ingenioso- comentó Ootori
-No estuvo mal… aunque sí fue muy absurdo…-opinó Jackal.
-Buen trabajo- dijo un sonriente Oishi. Tenía que defender a sus 'hijos'
-En fin, ahora puede el jurado proceder a elegir al ganador.
Todos esperaron expectantes a que el jurado tomara su resolución. ¿Quién triunfaría? ¿Quién ganaba el premio a la estupidez?
-Luego de un minuto de deliberación, hemos decidido que el Rikkaidai merece ganar.
-¡Ja! ¡Les dijimos que somos los mejores!- gritó Akaya.
Los presentes aplaudieron. Luego, Atobe procedió a darles las instrucciones para recibir el premio. Los Rikkai se detuvieron frente a las dos puertas, que tenían letras: X e Y (Como en matemáticas. Encuentre el valor de x e y ). Optaron por Y. Ingresaron a una habitación en penumbras, que al momento de cerrarse la puerta, fue iluminada con un asombroso (y seguro que costoso) juego de luces de colores y, de música de fondo, redoble de tambores. Finalmente se encendieron las luces normales, y vieron su premio… y también lo más espantoso, traumante y horripilante de sus vidas: Sakaki-sensei y Ryuuzaki-sensei en traje de ballet. Tutu y mallitas incluidas.
-¡AAAAHHHH!- gritaron de horror al unísono, tomaron un baúl que parecía ser su premio y derribaron la puerta para salir corriendo… y fueron detenidos cuando chocaron contra una pared, quedando un poco aturdidos.
-¿Qué pusiste ahí dentro, Atobe?- preguntó Yuushi, observando espantado el estado de los pobres chicos, y agradeciendo el haber quedado descalificados.
-A Saki-sensei y Ryuuzaki-sensei con traje de ballet.- y todos compadecieron a las pobres víctimas, que no podrían borrar esa imagen de su mente en el resto de su vida, y los atormentaría en sueños.
-Bueno, al menos tenemos nuestra recompensa- dijo Marui saliendo de su estupor.
Abrieron el cofre. Vieron el contenido. Se desmayaron. Revivieron y miraron acusadoramente al anfitrión de la fiesta.
-¡ATOBE!
-¿Qué sucede? Han recibido el mejor obsequio que tendrán en sus vidas.-respondió
-¿Qué es, nya?
-¡¿Que qué es? ¡Cuadros, fotos, figuritas…etc… de Atobe!
-Y autografiados.
Típica caída anime en que quedan patas para arriba (xD) Al reponerse se acercan a ver las muchas representaciones del capitán de Hyotei, mientras piensan que debieron suponerlo. Muchos, muchos, muchos retratos de Keigo. Unos más comprometedores que otros; unos más sexys que otros.
-Si no los quieren, ¿me los puedo quedar?- preguntaron Oshitari y Jiroh al unísono, ganándose la atención de los presentes. Miradas pícaras, espantadas, celosas, arrogantes, afectadas. -¿Qué?
-Nada- fue la respuesta general.
La noche es joven, dicen por ahí. A estos chicos aun les queda mucho por vivir y traumatizarse en esa alucinante fiesta.
Continuará? …
Aclaraciones:
Ejemplo utilizado en la clase de Historia por el profe al que todas llaman "Aqua"
Creo que le dicen Antorcha Humana o algo así… no he visto las películas xD pero la cosa es que es el que usa el fuego.
Se refiere a Matantei Loki Ragnarok
Okumura Rin, de Ao no Exorcist.
Bokusatsu Tenshi Dukuro-chan
Hugh Jackman interpreta a Van Helsing en la película… Van Helsing
Notas de la autora: Quería terminar aquí, pero me salió más largo de lo esperado y tendré que hacer una tercera parte! -w-
Respecto a las películas parodiadas… últimamente he estado pegada con los filmes de Destino Final, y como Yukimura estaba disfrazado de la muerte… bueno, me dio por escribir esa deformidad o.o… Tal vez debí omitirla? Bueno, lo hecho, hecho está u.u
No quería descalificar al Hyotei, pero ya estaba muy largo, y no me resultaba. Se supone que harían Saw III, pero me salía demasiado absurdo =_=
