CAPÍTULO 2- LA CONVENCIÓN

-Bien- Dijo Sonoko- esto ya está

-Sí, muchas gracias, Sonoko- Le sonrió- Al final se nos has hecho bastante tarde. Siento mucho que hayas tenido que pasar aquí el día entero

-¡No te preocupes por nada! Me gusta haber pasado un día con mi mejor amiga después de tanto tiempo pero sí, supongo que debería irme ya. Mañana nos vemos, ¿no?

-Mañana tengo una convención, ¿no te lo dije? Van a ir algunas personas destacadas en derecho, literatura y cosas por el estilo

-Oh y ¿Crees que estará...?

-¿Quién?

-Cierto detective...Se ha hecho bastante famoso aquí en Japón

-No creo además, yo ya le he olvidado, más me conviene

-¿Y qué harás con Keiko?

-Tendré que dejársela a mi padre ya que mi madre también va a ir- Suspiró- Supongo que tendré que llevárla conmigo

-¿Sabes? Todo esto no hubiera pasado si hubieras ido a hablar con Shinichi...

-¡Ya basta! ¡Para! Es suficiente...- Sonoko se quedó estática- Lo siento es que he estado sometida a mucha presión últimamente en mi vida y tiene que salir por algún lado

-Será mejor que me vaya. Nos veremos mañana entonces, ¿no?- Ran asintió mientras estaba apoyada en una mesa- Lo siento...por todo. Pero ya verás que todo va a ir a mejor- Ran volvió a asentir y Sonoko cerró la puerta

-Mamá, ¿no hay nada de cenar? Tengo hambre. Además, si mi verdadero padre está aquí en Japón y no lo conozco, ¿cuándo voy a conocerle? ¡Tengo ya ganas!

-Keiko- Ran se giró y se puso a su altura apoyando sus rodillas en el suelo- Ahora mismo las cosas son algo complicadas para mamá- Ran se quedó mirando a su hija fijamente y volvió a ver al detective en ella- Mañana- Decía mientras le deshacía la trenza que llevaba- Vamos a ir a un sitio y tienes que portarte muy bien, ¿vale?

-Sí, mamá. Pero dime una cosa- Decía la niña con su voz dulce- ¿Entonces vamos a vivir aquí en Japón ya para siempre?

-Esa es mi intención, sí. Anda, vete a dormir ya que es tarde- La niña salió corriendo y Ran le pego cariñosamente en la espalda para darle impulso- ¡Descansa!- La niña cerró la puerta

Ran se dio la vuelta y sacó de un cajón dos papeles. Uno era la invitación de la boda de ella con John y la otra era la invitación que le llegó a Australia que le ofrecía asistir a la convención del día siguiente

Nos llena de regocijo invitarles a la unión matrimonial entre John Stevenson y Ran Mouri que tendrá lugar el próximo 30 de julio en la Iglesia de Santa Catalina, Sydney, Australia. Rogamos confirmar asistencia

"¡Já!" pensó Ran "Ya todo se ha acabado. ¿Rogamos confirmar asistencia? ¿Regocijo? Qué palabras tan ostentosas, todo fue idea de John...menudo imbécil" Después de leer el contenido del primer papel, leyó el contenido del segundo, la otra opción

La asociación de intelectuales que se celebra cada año en Tokio, Japón, tiene el placer de invitarle, Ran Mouri, a la convención que tendrá lugar el próximo 3 de julio. Un cordial saludo.

"Definitivamente estaba equivocada, ¿cómo pude aceptar a casarme con ese miserable? Supongo que todo lo hice por ella" Ran miró el cuarto de su hija, se levantó y le dio un beso en la frente una vez que estaba durmiendo tan tranquilamente "Descansa" esbozó una sonrisa de tranquilidad después de ocho años tensos. Volvió a la cocina, cogió la invitación de boda, la estrujó hasta que quedó comprimida en forma de pelota y la tiró a la papelera sin pensárselo dos veces

A la mañana siguiente, Ran se encontraba al pie de las escaleras de su casa, esperando a su hija, a que se vistiera

-¡Keiko! ¡Llegaremos tarde! ¡Date prisa!- Ran se había puesto un vestido verde oscuro que le quedaba por encima de las rodillas con unos tacones negros y un bolso pequeño a juego- ¡Keiko!

-¡Ya voy mamá!- La niña por fin salió de su habitación con una falda azul y una camiseta blanca- Ya podemos irnos- La niña bajaba botando literalmente en las escaleras

En la recepción del establecimiento en el que se celebraba la convención se encontraba una gran cantidad de licenciados en literatura, abogados y demás personas eruditas. Entre ellas estaba Shinichi con sus padres y su novia ya que permitían llevar a un acompañante. Los padres de Shinichi eran invitados casi todos los años y Shinichi era ya el segundo año que iba consecutivo

-De verdad, no sé qué va a pasar este año, siempre es lo mismo

-Shin-chan, no seas tan negativo, a lo mejor te encuentras alguna que otra sorpresa

-¿Sorpresa? ¡Qué tontería! Mamá...siempre pasa lo mismo, nunca hay nada nuevo...

-Bueno, no pasa nada, luego podemos ir a pasárnoslo bien- Dijo su novia- tú ya me entiendes- Sonrió

Unos metros más allá, Ran entraba con su hija. Entregó al hombre que se encontraba en la puerta la invitación y pasó con la cabeza bien alta con su hija de la mano

-Bien, tengo que ir al baño, ¿quieres venir?

-...¡No!

-¿No?

-No, yo me quedo aquí, ya soy mayor, ¿sabes?- Ran rió

-Está bien pero ten cuidado, ¿vale?

-Sí, mamá- Sonrió

Cuando tres minutos después Ran salió del baño, buscó a su hija en el lugar en el que la había dejado, pero no estaba

-¿Keiko? ¿Dónde estás?- Ran empezó a ponerse algo nerviosa por no encontrar a su hija- ¿Keiko?- Miró por todas partes, pero no contó con que un poco más allá, cuatro persona empezaban a reirse por los comentarios tan ingenuos de una niña- ¿Eh?- Ran se paró en seco- Keiko...- Ran se fue directamente a donde estaba su hija, sin percatarse de con quién estaba- ¡Keiko! ¡Te he dicho que no te movieras! ¿Tú sabes el susto que me has dado?

-Sí, no, yo, lo siento- La niña agachó la cabeza pero en el fondo sabía que su madre nunca la regañaba en grandes proporciones- estaba aquí, hablando

-Ya veo, ya pero me habías prometido que no te moverías, ¿entiendes? ¿me oyes?- Ran cogió a su hija por los hombros y la zarandeaba para que respondiera y reaccionara pero paró en cuanto se dio cuenta de que estaba exagerando. La abrazó rápidamente y se levantó, quedando enfrentada a las cuatro personas

-¿Ran? No me digas que eres tú ¡Eres tú!- Dijo Shinichi

-Shinichi...sí. Oh, si son Yukiko y Yusaku, cuánto tiempo

-¡Ran!- Yukiko la abrazó, por lo que casi se le cae el contenido de la copa que ella tenía en la mano- ¿Qué estás haciendo aquí?- Preguntó Yukiko entusiasmada

-Me han invitado este año ya que hace poco llevé unos cuantos casos importantes y los gané. Si me disculpáis, tengo que, tenemos que irnos.

-¡Ya nos veremos!

-Uh, claro, supongo- Esbozó una sonrisa forzada y se fue con su hija

-Mamá, ¿qué ha pasado?- Preguntó Keiko cuando se iban alejando

-Nada, nada

Allí se quedaron los cuatro; Shinichi, su novia y sus padres

-¿Qué hace aquí Ran?- Preguntó Yusaku

-¿No lo sabíais? Ran es abogada desde hace ya unos cuantos años y la han invitado por todo el prestigio que estaba empezando a tener en Australia. Allí se ha hecho bastante conocida, ¿no os habíais enterado?- Contestó Yukiko

-No...

-Disculpen un momento- Un señor un tanto mayor intentaba captar la atención de la gente subido en el escenario- Por favor, préstenme atención- El señor se hacía notar sobre un murmullo de gente- Por favor, gracias. Tengo el placer de presentarles a una mujer que últimamente ha obtenido bastante fama y relevancia en el mundo de la abogacía. Permítanme presentarles a Ran Mouri, recibámosla con un gran aplauso- La gente empezaba a aplaudir

-¿Qué? ¿Yo?- Preguntó Ran en voz alta

-¡Vamos mamá!- Le incitaba su hija

-Pero...Escúchame, quédate aquí, ¿me entiendes?

-Yo...

-Haz lo que te digo, Keiko- Su hija asintió y Ran subió al escenario. En el camino todo el mundo aplaudía y sonreía emocionados y expectantes por saber qué es lo que le iba a contar aquella mujer. Cuando Ran llegó al escenario, concretamente al atril, empezó a hablar-: Bueno pues...¿y ahora qué digo?- Preguntó Ran con una simpatía natural. La gente empezó a reirse. Lógicamente, no se había preparado nada para decir pues no se esperaba que la iban a mandar salir al escenario, pero cogió el toro por los cuernos y utilizó parte del carisma que adquirió años atrás- La verdad no me esperaba salir así que no tengo nada preparado pero si me lo permitís, puedo contaros un poco de mi historia. ¿Os parece? Bueno, yo me fui a Australia a estudiar una carrera universitaria para ser abogada, como mi madre, en realidad fue ella la que me recomendó irme. Allí bueno, pues tras cinco años conseguí mi título y me dispuse a ir de caso en caso para bueno, para coger práctica. Sin darme cuenta empecé a ser conocida por todo el mundo allí por los casos que conseguía ganar; todo el mundo acudía a mi, incluso defendía a famosos de vez en cuando...

-Oh, veo que tenemos una pregunta entre los asistentes- Dijo el señor mayor que no se había bajado del escenario- ¿Sí?

-Sí, hola encantado- Dijo uno. Todo el mundo lo miraba- Quería saber qué fue de su vida sentimental, se rumoreaba que tenía un novio con el que estaba a punto de casarse, ¿no es así?

-Bueno eso...

FLASHBACK

Ran se encontraba en una discoteca para liviar algunas tensiones después de los exámenes de la universidad con algunas de las amigas que había hecho. Todo el mundo bailaba y la música sonaba a todo volumen

-¡Ran, Ran!- Le gritaba una de las amigas para que la oyera por encima de la música- ¡Mira ese!- Ran dejó de beber de su vaso- Te está mirando tanto que se le van a salir los ojos de sus órbitas, ¿qué te parece?

-Es mono, bueno, es muy guapo sí, pero...

-¿Pero? ¡Disfruta de la vida y ve a presentarte! ¡Lánzate!- Le dio una palmadita en la espalda- ¡No espera, espera, viene él!- Así era, el chico, que estaba rodeado por sus amigos, se reincorporó y se acercó al grupo de amigas de Ran con unos andares provocativos y con una mirada ardiente

-Hola, soy John- Se paró ante Ran

-Yo Ran, encantada

-Oye Ran, te he estado mirando un rato y...¿qué te parece si nos vamos tú y yo a algún lugar...solos?

-Mmmm...bueno, no sé

-¡Vamos Ran!- Le incitaban sus amigas- ¡Disfruta!

-...Está bien, ¿no?- Ran le sonrió

Al cabo de una hora, los dos estaban en la calle dirigiéndose a la casa de él

-Espero que te guste mi casa- Él sacó la llave del bolsillo, la introdujo en la cerradura y la hizo pasar totalmente rápido

-Oh...

-Y ahora, a pasárselo aún mejor

-¿Eh?- Ran se vio acorralada por el cuerpo del australiano en una pared de su casa- ¿Qué haces?

-Solamente relájate- Él empezó a besarle el cuello delicadamente provocándole placer a Ran

-Ah...- Ella puso su mano en su cabeza, reliando sus dedos con los mechones de pelo de él- ¿Qué haces? Ah...

-Tranquila...- Él dejó de besarle el cuello para empezar a depositar sus labios en los de ella- ¿Te gusta?

-Yo...eh...Ah...- Los dos respiraban cada vez más fuerte y él pegaba el cuerpo al de ella cada vez más también- Pero...n..no p...puedo

-¿Qué es lo que no puedes?- Dijo él en medio del beso. Para que ella no se fuera, empezó a desabrocharle el sujetador introduciendo primero sus manos por debajo de su camiseta. Ella parecía no darse cuenta pero cuando ya Ran notó lo que hizo le pegó una bofetada en plena cara

-¿Se puede saber qué haces? Nos acabamos de conocer

-Sí, lo siento, perdona...

Con el tiempo, Ran y su hija se fueron a vivir con John, para poder obtener una fuente de ingresos al mes estables. Al principio él no aceptó a Ran por tener una hija pero poco a poco lo fue asimilando y aceptando y les ofreció a que se fueran a vivir con él. Unos meses después de que se conocieran ellos dos, John llegaba tarde a casa, Ran hacía horas que había llegado de la universidad y su hija estaba ya dormida. Ran escuchó cómo alguien metía la llave en la cerradura. Solamente podía ser él, así que se precipitó a la puerta para reprocharle algunas que otras cosas

-¡Ran! ¡Nena! ¡Ya estoy en casa!

-Shhh no grites, está Keiko dormida

-Ay, perdona...- John se tambaleaba un poco al andar

-¿Estás borracho?

-¿¡Borracho!? ¿Quién es aquí el borracho? ¡Yo no estoy borracho!

-¿Cómo que no? ¿Acaso crees que está bien lo que estás haciendo? ¡Para ya! ¿No ves que...?- Ran se vio interrumpida por un bofetón que le pegó él en la mejilla, haciendo que ella volviera la cara

-¡Calla ya! Vamos a la cama y te perdono por todo

-¿Cómo?- Las lágrimas se empezaron a formar en los ojos de ella- ¿A la cama? ¿Qué piensas hacer?

-¿No te lo imaginas?- John se relamió los labios y miró a Ran seductoramente

-Nooo...- La cogió y se la cargó al hombro derecho- ¡Suéltame!- Ran pataleaba para soltarse- ¡Déjame en el suelo! ¡Ahora!- Cuando llegaron a la cama, John la tiró bruscamente al colchón y empezó a quitarle el corto camisón que llevaba para dormir dejándola en ropa interior- Para

-¡Túmbate!- Ran no obedecía- ¡Túmbate he dicho! y calla...- Él le puso la mano en la boca para que callara y no emitiera ningún sonido que les pudiera descubrir- ¡Calla!

-Keiko...e..stá dormida al lado

-Mmmm...eso me excita más. ¿Cómo quieres? ¿Arriba o abajo?

-¿Eh?

-Mejor decido yo...

-No, no, no...- Él se tumbó encima de Ran, quien a su vez estaba tumbada bocabajo en la cama. Clavaba sus uñas en las sábanas para paliar el dolor que le estaba provocando John con sus estocadas mientras seguía con la boca cerrada por la mano de él-...mmmhpm...- Las lágrimas caían por sus mejillas hasta las sábanas de la cama.

De ese día en adelante, John no deseaba otra cosa que no fuera esa y se convirtió en un acosador de la pobre Ran

FIN FLASHBACK

-¿Ran? ¿Señorita Mouri?- El señor mayor llamaba a Ran, que se había quedado petrificada, con la mirada perdida

-...eso son cosas privadas que no me gustaría contar, lo siento- Ran agachó la cabeza y dejó salir una mirada sombría

-Ese tipo de preguntas no están permitidas, esto es una conferencia profesional únicamente, les ruego que se abstengan de formular ese tipo de interrogantes

"¿Por qué se ha puesto Ran así de repente?" Shinichi había prestado total atención a todo lo sucedido desde que Ran subió al escenario

-¿Shinichi?

-¿Eh? ¿Sí?

-Estabas muy pensativo, ¿te ocurre algo?

-No, Megumi, en absoluto, estoy perfectamente- Sonrió

-¡Hala! ¡Globos de colores!- Keiko salió corriendo tras una mujer que llevaba los globos de una sala a otra pasando por la sala en la que todo lo acontecido estaba teniendo lugar.- ¡Globos!

-Bueno parece que si no hay más preguntas, daremos por concluida la intervención de la señorita Mouri- Ran ya no prestaba atención a su alrededor desde que recordó cómo empezó su historia con su fallecido exnovio John

-...s...sí. ¿Eh? ¿Keiko?- Ran volvió a despejarse y a prestar atención a todo- ¡Keiko!- Ran bajó las escaleras del escenario a toda prisa y se dispuso a buscar a su hija, que no estaba, otra vez, donde su madre le había dicho que se quedara- ¿Dónde estás?- Al fin Ran la visualizó- ¿Otra vez? ¿No te había dicho que yo subía si tú no te movías del sitio? ¿Eh? ¿Y ese globo?

-Ah, él me lo acaba de comprar, ha sido muy amable

-¿Él?- Ran lo miró- ¿Shin...Shinichi?

-Sí. He visto cómo se alejaba a por un globo y se lo he comprado y además para que no se perdiera, he ido con ella- Ran se puso al lado de su hija y puso sus manos en los hombros de la pequeña

-No tendrías que haberte molestado

-No era molestia. Me ha encantado tu discurso, has estado muy bien

-Gracias. Bueno, debo irme

-Oh, sí, claro. Adiós y ya sabes- Se dirigió a la niña- no te vuelvas a meter en líos- Shinichi le tocó el pelo en señal de cariño. En nada de tiempo se alejó y se volvió a reunir con sus padres y con su novia

-¿No vas a parar de darme problemas? Aún nos queda un buen rato aquí, compórtate, por favor, esto es muy importante para mi y crucial

-Sí, mamá, lo siento pero, ¿por qué es muy importante para ti?

-...cosas de adultos, Keiko, cosas de adultos

Otra vez estaban los cuatro juntos

-Ya estoy aquí

-¿Dónde habías ido Shinichi?- Preguntó Megumi

-Ah, solamente quería dar una vuelta para inspeccionar el lugar- Esa mentira no paso desapercibida por sus padres- Dime, mamá

-¿Sí?

-¿Quién es esa niña? ¿Su hija? ¿Ran tiene una hija?

-Sí, es la hija de Ran. ¿Cómo no estáis al día de algunas cosas?

-Ah..."¿cómo será su futuro marido John?" pensó Shinichi