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-Yo no conozco a ninguno de los dos. Ni al arquero viejo ni al pelirrojo en ropa interior- musitó Artemis profundamente apenada, intentando cubrirse el rostro discretamente con una mano, mientras Wally se reía abiertamente.
Starfire, por otro lado, se había perdido de nuevo. ¿Qué era un Robin Hood?
-¿Qué es un Robin Hood?- preguntó al fin.
Blackfire aun miraba el lugar con repulsión. ¡Ella era una princesa! No tendría por qué presenciar tal desastre.
-Es un arquero protagonista de una antigua leyenda. Se cree que existió hace muchos años aquí en la Tierra y robaba a los ricos para regalar el botín a los pobres- contestó su hermana, haciendo uso de sus estudios de los diferentes planetas del universo.
Zatanna, cansada de ver cómo Megan no dejaba de suspirar melancólicamente a pesar de lo mucho que su tío intentase consolarla, decidió hacer un sencillo hechizo que dejó la habitación impecable. La marciana sonrió enseguida.
-¡Hola, Megan!- exclamó con los ojos iluminados- ¡Zatanna es mágica, duh!-
Zatanna sonrió satisfecha.
-Ya sabemos quien se hará cargo de la limpieza de ahora en adelante- agregó inocentemente la sobrina de Martian Manhunter.
Y así la sonrisa cayó.
El resto de los mentores siguieron a Robin en lo que él se acercaba hasta la pantalla grande de televisión y hacía que reprodujera las cintas de seguridad de la noche anterior.
*Cinta:
4:21 AM, Torre de los Teen Titans, Jump City:
-¡Pero qué fiesta!- exclamó cierto joven, abriendo las puertas de la sala de estar y entrando sin reparo alguno- y las universitarias- añadió en un tono no muy inocente- Valió la pena no haber estado en la Torre durante todo el día-.
Enseguida se detuvo y le hizo una mueca al lugar.
-Agh, esto está aburridamente limpio- declaró, corriendo al refrigerador y sacando una enorme lata de soda- Hay que darle un poco de personalidad- sonrió malvadamente mientras agitaba la bebida y la arrojaba al centro de la habitación, saltando para ocultarse detrás de la barra de la cocina.
La lata explotó, salpicando su contenido furiosamente en cada rincón del lugar.
El adolescente comenzó a carcajearse. Obviamente había bebido algo en la fiesta esa. Después se dirigió a los sillones y se echó en uno. Al instante hizo un gesto de inconformidad.
-Muy suaves- musitó, levantándose y comenzando a arrojar los cojines en todas direcciones.
Los proyectiles que Roy lanzaba derribaron múltiples objetos, adornos, marcos y estantes en su trayectoria. En fin, al poco tiempo la habitación era un desastre y Roy ya se había echado a dormir en un sofá, dejando en la mesita de centro una soda a medio terminar.
*Fin de la Cinta*
Wonder Woman no pudo evitar proyectar en su mente la imagen de Oliver dormido en algún sofá de su casa con una lata de cerveza en la mesita de la sala. Era algo que había visto en múltiples ocasiones cuando Dinah vivía ahí e iba a visitarla para alguna reunión de amigas.
-Hey, Arrow- llamó divertida al apenado arquero- ¿No te recuerda a alguien?-
Al escuchar esto, Batman abrió enormemente los ojos y comenzó a alternar entre observar de la cinta al arquero estrella de la Liga.
El Caballero de la Noche no desperdició mucho tiempo y sacó unas pinzas y una bolsa de plástico. Se dirigió hasta la lata de soda y cautelosamente utilizó las pinzas para introducirla a la bolsa. Cerró el contenedor y le pegó una etiqueta en la que escribió "Indicios de posible futuro alcoholismo".
Robin no pudo contener un gruñido exasperado.
-Agh! ¿Sólo a eso vinieron? ¿A espiarnos?-
Batman entrecerró los ojos amenazantemente hacia su hijo.
-Podrían apreciar más lo que hacemos por ustedes, ¿sabes? ¡Dejé a Alfred con tus hermanos para venir aquí!- señaló.
-Sí- estuvo de acuerdo Flash- Yo dejé a tu primo y tía en casa- le aclaró a Wally.
-Bart ya está grande, tío Barry- replicó Kid Flash.
-¡No!- espetó Flash, atrapando a su sobrino en un abrazo asfixiante, luciendo al borde de las lágrimas- ¡Ninguno de ustedes es grande, siempre serán mis niños!-
Bien… eso era vergonzoso hasta para Wally.
-Awww, tierno momento Kodak- se burló Roy, saliendo del baño con tan sólo una toalla alrededor de la cintura.
Artemis enseguida se intentó cubrir el rostro lo más que pudiera con su mano, pretendiendo que no estaba ahí presenciando aquello.
Ollie tan sólo rodó los ojos.
-Roy- se quejaron ambos arqueros rubios.
-Mi ropa está en mi habitación, caray- se defendió el joven, dispuesto a reanudar su paso. No obstante, Starfire voló hasta estar frente a él y lo detuvo, sonriente.
-¡Arsenal, no me dijiste que tu padre era Robin Hood!- exclamó emocionada, cosa que confundió un poco al muchacho.
-¿Ah?-
Oliver sintió unas ganas casi incontenibles de hacer un face palm justo en ese momento.
-Da lo mismo, Roy. Batman y Flash tienen razón. No están valorando toda la confianza y libertad que les damos. Sobre todo tú- le reprendió.
Roy se llevó una mano a la cabeza, haciendo un gesto de dolor.
-Rayos, ¿enserio tienes que gritar?- se quejó. La resaca aún no se le había pasado del todo.
-No estoy gritando, tú tienes una resaca- replicó Oliver- Ni siquiera tienes edad para beber. Sean conscientes, niños, hicimos muchos sacrificios para venir hoy-
-Eso es cierto- estuvo de acuerdo Flash, finalmente soltando a Wally.
-¿Y qué hiciste tú, eh?- inquirió Artemis- No es como que tengas un trabajo al que no puedas faltar, como es el caso de Flash o del Boy Scout de allá- argumentó, señalando a Superman con un movimiento de cabeza.
-Pues yo, señorita- se defendió Ollie muy serio- No salí con Black Canary hoy-
Ante la patética respuesta sus dos protegidos hicieron muecas que gritaban sarcásticamente "Ay, pobres, no se vayan a morir".
-Ah, y dejé a su hermanito con ella- agregó un par de segundos después.
Robin había estado distraído con las discusiones de los demás mentores, y cuando se dio cuenta su propio mentor ya salía de la habitación de Arsenal con una expresión horrorizadamente perpleja. El joven distinguió el objeto que el hombre sostenía a la longitud de su brazo con las pinzas.
-¡Esto no apropiado para jóvenes de su edad!- declaró con un grito que llamó la atención de todos.
Robin deseó que en ese justo momento lo tragase la Tierra. Todos los mentores dirigían su atención al Caballero Obscuro, boquiabiertos al observar el condón que el hombre sostenía.
-Y esto tampoco- declaró, sacando la mano que ocultaba detrás de su espalda y revelando en ella varias revistas no muy aptas.
Roy se puso tan rojo como su cabello, sin atreverse a reclamarle a Batman que hubiese hurgado en sus pertenencias.
Los mentores emitieron jadeos de sorpresa. Martian Manhunter murmuraba algo de hormonales e indecentes adolescentes terrícolas, mientras que Megan le cubría los ojos a Beast Boy y Superman pasaba su brazo por los hombros de Superboy, tratando de alejarlo de ahí para evitar que mirara, pero fallando miserablemente. Artemis, por su parte, le propinó un fuerte pisotón a Wally para que desviara la mirada de las portadas de las revistas.
-Suficiente- decidió Batman- estarán en Supervisión durante una semana entera. Cada día desde este Lunes vendrá un miembro de la Liga a primera hora y se retirará al apagarse las luces-
Todos los menores lo miraron extrañados.
-Porque tienen una hora establecida para apagar las luces, ¿no es así?- enarcó la ceja, obteniendo como respuesta múltiples "Ah, sí", "claro", "Ajá".
-¡Un momento, no necesitamos Superniñeras!- reclamó Robin, profundamente indignado.
-Bien, en ese caso todo volverá a ser como antes cuando necesitaban supervisión constante de la Liga y además nadie tendrá autorización para pasar la noche en la Base, con excepción de Megan, Zatanna y algunos de los nuevos miembros- amenazó el Murciélago- Ustedes deciden-
