Estados Unidos está comiendo un bollito con café en su lugar, otra vez dibujando a Batman. Rusia se acerca y le tapa la luz sin decir nada. Mueve los dedos en el grifo.
—What the... Oh... —Estados Unidos frunce el ceño y le mira llevándose irremediable la mano al bolsillo de la chaqueta—. You.
Rusia le sostiene la mirada, volviéndosele la respiración pesada.
—What do you want? —pregunta Estados Unidos tenso, levantándose. Rusia levanta la cabeza para mirarle a los ojos todavía y se humedece los labios. Adivinen qué es lo que quiere.
Sangreeeee. Estados Unidos se muerde el labio un poco, justo en la zona de donde le ha sacado sangre mil veces, porque es que... Joder. Si le conociera un poco menos seguro no le parecería tan atractivo. Se muerde el labio, pero no se saca sangre, de hecho sólo se lame la sección, sin pensar.
Pesadamente, la mirada de Rusia se desvía de los ojos a los labios y al movimiento de la lengua.
—Wh-What about... —empieza el de lentes de repente, vacilando un segundo y bajando a pesar de todo el nivel de agresividad, como si hubiera estado pensando en ello y de repente se acordara de ello. Rusia vuelve a mirarle a los ojos y la respiración se le vuelve más profunda. Vuelve a mover los dedos en el grifo. Estados Unidos aprieta él también la pistola.
—Russia? —pregunta y frunce el ceño porque le divierte más llamarle commie, pero... Las circunstancias—. What do you want?
A Rusia le cambia la cara cuando le llama por su nombre con una sensación rara en la garganta. Aun le mira de manera bastante amenazante y agresiva.
—Estaba pensando en que... —Rusia se detiene imperceptiblemente para escucharle—. Tienes —sí, tienes. Es tu obligación—, que... Hablar de baseball.
Rusia parpadea lentamente asimilando eso.
—Conmigo.
—Baseball —susurra Rusia.
—Or whatever. I say baseball porque hoy empieza la temporada y... Well el baseball es awesome. But... I think... I think we should talk. Cuz I am awesome.
A Rusia se le baja un poco más la agresividad, mirándole todavía fijamente. Estados Unidos le mira y, poco a poco, MUY poco a poco, Rusia asiente.
—I am still very very mad, ok... Y esto no arregla nada, but... I am smart, y pensé entonces que... Well... You and I and... —ve que asiente y relaja un poquiiiiito el ceño fruncido. Rusia sólo sigue ahí porque no tiene ni idea de cómo hacer esto, escuchándole. El menor se humedece un poco los labios y mete las manos en sus bolsillos—. I'm hungry...
Esa frase conocida hace sonreír un poquito a Rusia. Estados Unidos levanta las cejas al verle sonreír y se relaja un poquito.
—Just a little... I mean, maybe we could... I mean, no deberíamos y yo no puedo hablar contigo ni nada, but...
Rusia sigue mirándole en silencio y parece que no haga nada más que escucharle.
—No es que yo... Yo quiera o así, sólo, es que bueno se supone que... El trabajo y nosotros y...
Prepárate a flipar, Estados Unidos, porque Rusia levanta una mano y se frota un ojo. Els estadounidense inclina la cabeza sin dejar de mirarle.
—Y no quiere decir que puedas hacer lo que... —baja el tono, mientras Rusia sigue mirándole—, quieras, but I... I think you and I... I am mad as fuck y voy a hacer todo lo necesario para que entres en razón... —sigue el menor alternando violencia con tensión con cansancio—. Say something.
Rusia se sorbe los mocos como respuesta.
—A-Are you... What are you doing? —susurra abriendo los ojos como PLATOS porque el burro no había caído en la cuenta. Rusia traga saliva sin contestar—. A-are... Are... Are you... —susurra el estadounidense en alarma, con MUCHA menos agresividad incluso que todo su discurso anterior.
Rusia cambia el peso de pie sin saber qué hacer ni qué decir porque esto es muy complicado y está realmente cansado y todos le dicen cosas diferentes. Estados Unidos saaaaabe que no debe, de verdad NO debe, pero es que... Es queeeee... Levanta la mano y le acerca el dedo índice a la cara.
El ruso parpadea y se tensa con ese movimiento, poniéndose en guardia de nuevo.
Estados Unidos sigue con la mano en la pistola y creo que a Alemania le da algo así súper ultra serio si es que esta ahí mirándoles, pero a pesar de todo... Estados Unidos sigue con la mano que levantó acercándose a la cara de Rusia para intentar hundirle el dedo en la mejilla.
Rusia vigila esa mano en tensión, sin echarse atrás.
Estados Unidos le toca la mejilla y le hunde un poquito el dedo, y es que, joder, debe haberte hecho esto unas mil veces. Rusia parpadea y le mira un poco desconsolado, con otro mini sollocito, ante lo que el otro le mira angustiado porque es que la verdad él le echa un MONTÓN de menos.
Es que Rusia no sabe qué hacer.
—Maybe... Cuando todo esto se acabe... —susurra Estados Unidos con voz un poco cortada. Rusia le escucha—, we can be together again...
—No quiero que me odies —responde Rusia.
—I... Hate Putin —le mira a los ojos —, and I...
Rusia le sostiene la mirada.
—Fuck, commie... I... —cierra los ojos porque está cansado de esto también y todos le echan mierda en contra de Rusia y Francia debe estar a lo Roma a punto de gritar "BÉSENSE YA". No sé cómo España no ha gritado aún.
Rusia es que... no hace nada porque es que si hace algo... Se está conteniendo, vamos.
Estados Unidos le quita la mano de la mejilla y se la guarda en el bolsillo sin saber qué demonios hacer, así que Rusia vuelve a cambiar el peso de pie, humedeciéndose los labios porque le han dicho muchas veces que NO puede hacer esto y Estados Unidos no le ha dicho que no le odia.
—Ehm... —se humedece los labios y le gruñe el estómago porque además esta tenso—. No deberíamos...
Rusia vuelve a quedarse esperando escuchándole. Están los dos de "te paso la bolita, haz algo tú"... Y el otro no hace nada y después de un rato "haz algo tú".
Estados Unidos cambia el peso de pie también y le mira.
—Say something.
Rusia hace girar el grifo pasándolo por delante de su cara sin tocarle y tomándolo con ambas manos. Estados Unidos se tensa un poco otra vez, frunciendo el ceño, el ruso le sostiene la mirada un instante y el estadounidense aprieta su pistola y se humedece los labios.
Rusia sonríe como un tiburón, ante lo que Estados Unidos levanta una ceja e inclina la cabeza y por un momento se siente más normal al ver esa sonrisa y esa cara. El siguiente movimiento implica el tubo en el cuello, Estados Unidos tacleado contra algo y el corazón de todo el mundo detenido en vilo.
Y... Es que Estados Unidos se lo ESPERABA. Lo sabía de cierto, saca la pistola igual y le apunta con ella al hígado... Pero sonríe mirándole a los ojos. Rusia sonríe un poco sinceramente por primera vez en las últimas semanas, como espejo.
—Ya fuckin' commie —protesta sonriendo un poco más, clavándole la pistola con ganas.
—¿Ya qué? —pregunta y le clava un poco más el tubo para ahogarle.
—F...ckn... —entrecierra los ojos—, commie...
Y cuando está a punto de besarle es cuando entre todos los que están por ahí logran apartarles y separarles.
—Nooooo! What the... Fuck! —protesta Estados Unidos. Rusia parpadea mientras le sostienen entre cuatro o cinco personas sin saber qué acaba de pasar e Inglaterra se ocupa de detener a Estados Unidos—. ¡Agh! What the fuck! ¡¿Ahora sí se meten?! ¿No se meten antes pero ahora deciden que es un fucking buen momento? —empuja a Inglaterra un poco con el ceño fruncido.
—¡Pues iba a ahogarte!
—No iba a nada, ¡yo también iba a dispararle para eso!
—¡Te estaba agrediendo, America, por eso se lo llevan!
Alemania intenta detener a Rusia y empujarle con fuerza, advirtiéndole de TODAS las represalias que puede tener eso. Canadá y Australia le ayudan también. Rusia les mira sin entender qué pasa, el problema es que está demasiado agotado mentalmente para esto.
Estados Unidos se quita los lentes y se talla los ojos.
—Venga, ya está, no ha pasado nada... no creo que le dejemos volver a una reunión en una temporada —sonríe Inglaterra y le da unas palmaditas en la espalda a Estados Unidos.
Estados Unidos se quita de las palmaditas, tenso y de pésimo humor otra vez. Levanta la vista y mira a Rusia, que está intentando entender aún, mirando a Alemania como si tuviera tres cabezas, pero consigue mirar al estadounidense por última vez antes de que lo saquen de la sala.
Estados Unidos le mira preocupado por un segundo. Rusia también, pero Suecia se encarga de cerrar la puerta. El estadounidense protesta otra vez entre dientes frunciendo el ceño y fulminando a Inglaterra.
—¿A qué viene esa cara, si al final hemos ganado? —frunce el ceño el inglés.
—¿Hemos ganado qué? Echarle... Yes. Ya le habíamos echado del G8 y todo eso —hace los ojos en blanco.
—Y ahora de una reunión del G20, pronto estará más aislado que North Korea.
Estados Unidos pone cara MUY preocupada.
—Y, sinceramente, que se pudra en su soledad y se le muera toda la gente, ya no le necesitamos gracias a tu gas. Es perfecto para ti.
—I hate this... I HATE it —protesta Estados Unidos y se le llenan los ojos de lágrimas acordándose de Rusia llorando—. Fucking Putin!
Inglaterra parpadea al notar que se le llenan los ojos de lágrimas, sin saber qué hacer.
—A-America...
—I miss him... —confiesa casi en un susurro.
—W-What?
—I miss him. A lot... —se frota un ojo.
—But... He is... es malo, America, ya lo sabes. Ya te lo dije... —le pone una mano en el hombro, preocupado.
—No lo es. Es... No me gusta lo que hace, ni está bien que lo haga, y voy a tener que atacarlo si sigue así... —se muerde el labio —. But...
—¡Precisamente por lo que hace es que es malo!
Estados Unidos suelta un sollocito.
—America... —Inglaterra le aprieta un poco con la mano, preocupado.
—¿Por qué nadie entiende... Nunca? —pregunta el menor temblando un poquito.
—Él es quien no te entiende, ni entiende a nadie y hace lo que quiere con su hermana, pasándose por el forro a ti y a todo el mundo. Es un psycho.
—Él sí que... ¿Ves? ¡El que no me entiende eres tú! Why?!
—What? ¡Yo sí te entiendo! Es normal que estés un poco afectado, pero a la larga te darás cuenta que estás mejor sin él.
—I hate YOU! I hate you porque no tienes ni idea ni te importa tenerla. Sólo te cae mal —súper pasional.
—What? America! He is the bloody psycho que está matando a su PROPIA HERMANA y que te ha atacado en mitad de un G20, ¿y YO soy el malo?
—I'm... I'm going home —murmura limpiándose los ojos aún, frustrado y enfadado y ODIANDO a Putin con todas sus ganas.
—But... —Inglaterra le mira porque es que están en Bruselas.
—Yes, home. Me da igual, ya debería de dejar de meterme en esto —le mira angustiado, cansado... Y necesita unos abrazos y que alguien le haga cariños para dormir o algo así.
—No puedes irte, la reunión... mañana por la mañana...
—I don't care...
—¿Por qué no vas al hotel a dormir por hoy? Les diré a todos que el ataque te ha desmoralizado un poco, verás cómo mañana te sientes mejor.
—I... —resopla porque la verdad... Es que no le gusta la idea de irse solo—. Ok.
Inglaterra asiente y sonríe un poco, apretándole otra vez con la mano cariñosamente. Estados Unidos baja la cabeza, visiblemente deprimido.
—Dammit...—suelta.
—Venga, pronto te sentirás mejor —Inglaterra mira alrededor un poco nervioso porque quisiera abrazarle un poco, pero hay demasiada gente.
—O peor si esto acaba donde creo que va a acabar...
—¿Quieres que pase por un McDonald's y te traiga un poco para cenar después?
Estados Unidos suspira porque se había hecho a la idea de que quizás podría ir a cenar con Rusia.
—Es igual, seguro podré comprar algo en el hotel or something —desganaaaaado.
—Venga, claro que no te vas a sentir peor, tú eres el más awesome, ¿recuerdas?
—Yes... Well —se encoge de hombros.
—Well... good night. Llámame si necesitas algo —le suelta y se masajea un poco las manos, triste de no poder hacer nada más por él. Estados Unidos le mira unos instantes, se acerca a él y es él el que le abraza.
Inglaterra se tensa y se sonroja un poco. El menor solloza un poco en su abrazo a pesar de todo antes de quitarse de golpe, justo en cuanto iba Inglaterra a abrazarle un poquiiiiito de vuelta, como siempre. El inglés carraspea y se arregla la ropa.
Cuando Estados Unidos sale de la sala de reuniones, se cruza con Canadá en el pasillo, que están volviendo. Se acerca a él.
—Brother, ¿está bien?
—Voy al... —le mira—. Where is Russia?
—Germany se lo ha llevado, lo van a tener en arresto domiciliario en el cuarto del hotel hasta que lleguen sus diplomáticos —explica.
—Oh, come on! —protesta Estados Unidos apretando los ojos—. ¿En... En que hotel?
—Pues en el que estamos todos...
—¿Está en ese mismo? Really? —levanta las cejas y mira la puerta, cambiando la cara.
—Supongo... Belgium debe saber. Pero sería muy raro que le hayan puesto en otro, ¿no?
—Debe estar en ése —Estados Unidos sonríe un poquito—. Thanks, man.
—¿Pero tú estás bien? —Canadá le mira preocupadito
—I am... Pissed off, y cansado, por eso voy a irme al hotel, nooooo por otra cosa.
—Oh... vale —asiente Canadá comprendiendo—. No creo que te digan nada después del incidente.
—No, seguramente no me dirán nada —le mira a los ojos—. Creo que... Ok, si mañana no aparezco, búscame bien, ok?
—¿Que te busque bien? —se sube las gafas.
—Yes —le sonríe un poquito—. Quizás este en algún lugar. Night.
Las maravillas de conseguirse un PLAN.
—Bye... —se despide Canadá mirándole y pensando por un segundo si irá a por Rusia... desestima pensando que acaban de pelear y luego piensa por un segundo que quizás quiera ir a acabar de darle... niega con la cabeza para no pensar esas cosas y se mete de nuevo a la sala.
Sí, Canadá, sííííí. Confía en tus instintos porque es JUSTO lo que va a hacer.
Después de que Alemania haya vuelto a echarle una bronca terrible al ruso, que ha aguantado como ha podido sin prácticamente escuchar nada, éste aprieta los ojos y no podría estar de verdad más agotado. Se siente enfermo y febril. Y además tiene que llamar al Kremlin para que le sigan gritando. Lo lógico sería tomar un baño para bajar la fiebre y aprovechar para llamar, pero como un niño pequeño, lo único que logra es hacerse bolita en la cama, completamente vestido y atrincherarse sin querer moverse.
Estados Unidos salta entre uno y otro y otro balcón exterior, resbalándose un poco y tratando de encontrar la habitación que consiguió averiguar es en la que está el ruso. Súper sudado, medio mojado porque en la jodida Bruselas está cayendo aguanieve y con un moretón en cada rodilla porque se ha caído una vez, consigue llegar a la que cree que es la habitación. Y... La puerta está cerrada.
El ruso sigue existiendo en su cama, odiando estar solo y encerrado. En un par de horas le vendrán las ganas de sangre y todos se preguntarán cómo es posible. Pues esto es lo que les pasa a algunas personas.
Debe oír unos golpes repentinos en la ventana del balcón.
Y no es que quiera la sangre en el sentido vampiro, es más por el asunto de la psicosis y la soledad y el hacer daño a alguien. Se hace más bolita ignorando los golpes porque está muy cansado y no quiere levantarse.
Los golpecitos se callan un rato, en lo que Estados Unidos vuelve a contar las ventanas y los balcones. Luego vuelve a tocar.
—Commie?
Rusia parpadea al oír la voz y mueve un poco la cabeza mirando hacia el balcón.
Toc toc toc... Otros golpes en el vidrio.
—Come on...
Rusia se levanta de la cama frotándose los ojos y se acerca al ventanal, abriéndolo.
—Hey. ¿Puedo pasar?
Rusia levanta las cejas y parpadea... sin estar seguro de que lo que está viendo sea real. ¿Pero qué otra cosa va a ser?
—Privet.
—Vine a... Vine a... —le sonríe un poco—, es que...
El ruso le mira todavía sujetando la puerta del balcón. Estados Unidos sonríe un poco y se pasa la mano por el cabello.
—¿Puedo pasar?
—Germaniya dice que te vas a enfadar más conmigo y que estoy siendo muy malo. Todos me dicen cosas así todo el tiempo y tú me odias otra vez como antes.
—Yo ODIO las cosas que estás haciendo en Crimea y no soporto a Putin, but... You...
—Ya lo sé. Todo el tiempo me dices lo mismo.
Estados Unidos sonríe un poco.
—Are you still my boyfriend?
—No lo sé. Spaniya dice que no te doy besos.
—No me los das... —susurra Estados Unidos sin mirarle. Rusia le mira desconsolado otra vez—. Pues es verdad, ahora sólo peleamos.
—No quiero pelear ahora.
—Yo tampoco quiero pelear ahora, no vine hasta aquí a pelear. ¿Sabes que me descolgué como Spiderman? ¿Como tú en Halloween?
Rusia levanta las cejas y saca la cabeza saliendo al balcón para mirar. Estados Unidos le enseña por donde ha ido, sonriendo un poquito de lado.
—Oh —Rusia se acerca a la barandilla para mirar bien.
—Ahí casi me caigo, pero me detuve y allá me di en las rodillas —Rusia le mira a él y a sus rodillas—. Aunque no me salió sangre —las historias bobas de Estados Unidos que SÓLO Rusia le escucha con atención.
—Ya lo sé —sonríe porque no la huele.
—I know, ya te habrías puesto todo loco —se ríe y le medio imita con su "sonrisa"—. Estados Unidooooos... Sangreeeee...
Rusia sonríe un poco más porque hace muchos días que Estados Unidos no se ríe en su presencia. El estadounidense suspira.
—No pedí cena... Quieres...
—Da.
—Yeah... —un poco menos animoso que siempre, pero... Animoso al fin. Sonríe cansadito—. Vamos adentro.
Rusia asiente. Estados Unidos entra mirando alrededor y yendo a sentarse a la cama.
—Tengo prohibido hablar contigo.
Rusia le sigue, cerrando el balcón detrás de sí porque tiene frío con la fiebre.
—Putin dice que yo no quiero hablar contigo. Tengo que llamarle y me reñirá porque intenté darte un beso. Germaniya me ha reñido ya.
—Mmm... Iggy pensó que me estabas ahorcando.
—Angliya no me quiere tampoco, pero no me importa —mira el suelo y se acerca a sentarse del otro lado de la cama.
—¿Por qué hiciste eso con Ukraine? —pregunta Estados Unidos yendo directamente a ver el menú del hotel.
—Ella se está muriendo y no quiero que se muera. Yo tengo que salvarla —se quita los zapatos y el abrigo.
—Pero tú no le salvaste, ¡te quedaste con su tierra!
—Así ella tiene menos y puede recuperarse más fácil.
—Ella no está NADA feliz, he hablado con ella —Estados Unidos se quita la chaqueta también sacando la pistola y poniéndola sobre la cama. Se quita también los zapatos.
—Net. Me ha dicho cosas feas —suspira un momento porque está cansado para levantarse a por el pijama. Sólo se quita los pantalones.
—Está enfadada, como todos estamos enfadados —Estados Unidos se quita el cinturón también y los pantalones tan tranquilo—. No crees que Putin... ¿Se está pasando?
—Net. Aunque me digas esas cosas, no son verdad —se mete a la cama acurrucándose.
—Sí son verdad —frunce el ceño, pero ve el menú a la vez. Levanta el teléfono—. ¡Le estás robando un pedazo de tierra de manera ilegal!
—No es ilegal, es para ayudarla. Y no es como mi padre —responde con los ojos cerrados.
—¿Como tu padre? ¿Qué hacia tu... Vas a dormirte? ¿No quieres cenar?
—Cosas malas —responde y el problema es que está enfermo.
—¿Cosas malas de cuáles? —Estados Unidos se acerca a la cama y le mira desde arriba—. Commie?
—A mi hermana —responde con los ojos cerrados.
—¿Qué cosas de tu hermana? —pregunta Estados Unidos vacilando un momento antes de despeinarle un poco, sentándose junto a él del todo, medio encaramándose en él.
Rusia agradece el gesto amable sin abrir los ojos y recoge las piernas girando hacia él, haciéndose medio bolita a su alrededor. Quizás Estados Unidos pueda notar la temperatura en su frente.
—Cosas malas —susurra.
—Pero si tú le estás haciendo cosas malííííísimas —le mira con el ceño fruncido—, y no deberías y yo voy a detenerte.
Rusia cierra los ojos más fuerte sin contestar porque de verdad no quiere hablar y discutir más de esto...
Estados Unidos le mira y frunce un poco el ceño inclinando la cabeza, porque quiere que le dé la razón AHORA, como siempre... Abre la boca para protestar y luego recuerda algo MUCHO más importante. Tendrán que esperar a que note la fiebre, es el chico del déficit atencional, recuérdenlo.
—Bueno, ¿vas a querer comer algo o qué? —le pica la mejilla.
—Tengo hambre —susurra Rusia sin abrir los ojos.
—Yo me MUERO de hambre —le pone otra vez un dedo en la mejilla y picotea un poco mientras saca la lengua por la comisura de los labios y mira el menú—. Parece Germany esto, hay salchichas y cosas así. What do ya want?
Rusia no responde, empezando a dormirse.
—Eh... Commie? Come on... —le mira de reojo y frunce un poco el ceño porque NO esperaba que... Bueno, no sabe bien qué quería, quizás unos besos o ver la tele cenando... o ALGO, ¡no que se durmiera!
Rusia entreabre los ojos mirándole.
—Are you going to... Sleep? Really? —pregunta un poquito desconsolado.
—Me encuentro mal... —susurra el ruso.
—¿Mal? ¿Mal cómo? —le despeina un poco aún sin darse cuenta de que Rusia irradia calor, como NUNCA lo hace.
—Mal... enfermo.
Estados Unidos levanta las cejas.
—Oh... ¿De qué? —le pica un par de veces más la mejilla y... Una parte pequeña de su cerebro empieza a darse cuenta de que pasa algo raaaaaro.
—No lo sé, estoy cansado —suspira. ¿No lo sabes? ¿TODAS las broncas que te han estado metiendo no te dan una idea?
—Yo también... Y tengo hambre —le hace un cariño burdo en la mejilla y ENTONCES, lo medio nota—. Wait.
Rusia entreabre los ojos.
—Are you... Hot? Y digo hot porque estás hot... no hot de hot —se ríe un poquito—. Sólo que tú siempre estás frío y hoy —al fin, le pone la mano en la frente tentando su temperatura.
—Me siento enfermo —se tapa más.
—¡Estás caliente verdad! —se le acerca flipando un poco porque no le había sentido así nunca y levanta más las cejas—. ¡Tienes fiebre!
Rusia le mira a los ojos porque para estas cosas... va con Ucrania.
—Whoa... ¿Desde cuando estás así? —vacila y mira un poquito a la puerta... Y es que tampoco es muy hábil, Joan SIEMPRE se encarga de estas cosas.
—No lo sé... mi sestra sabe cómo hacer... pero no quiero un emplasto, no me gusta.
—But... —se le ha olvidado que es un emplasto—. ¿Y una aspirina?
Rusia le mira sin estar muy seguro de lo que es una aspirina... Dios, ¿a la farmacia tampoco vais? Estados Unidos parpadea.
—Esas bolitas blancas que te quitan el dolor de cabeza.
—No tengo ninguna.
—Podemos pedirla —agita la bocina del teléfono que aún tiene descolgado en la mano—. Con eso y la cena SEGURO te sientes mejor... Eso y darte un baño, Joan siempre me manda a darme un baño cuando tengo fiebre.
—No quiero darme un baño, tengo frío —remolonea.
—Yo tampoco quiero nunca darme un baño cuando estoy enfermo —confiesa mirándole e inclinando la cabeza—. Quizás podemos empezar con la comida y la aspirina y ver si te sientes mejor... Pero no quiero que te duermas.
Rusia asiente accediendo a eso. Estados Unidos sonríe porque no se va a dormir (la conclusión sacada), marcando al restaurante para pedir comida como para seis. El ruso se incorpora un poco porque en realidad tampoco quiere dormirse porque está él ahí y hace mucho que no estaba ahí sin odiarle.
Estados Unidos habla sus buenos ciiiiinco minutos con la mujer del restaurante pidiéndole cosas incluyendo un jugo de naranja para Rusia que está enfermo y muchas salchichas.
Rusia le mira hacerlo, con su fascinación y atención de acosador habituales, aunque tiene los ojos un poco cerrados y está medio mareado de la forma en la que habla el menor a partir del segundo minuto.
Finalmente... Estados Unidos cuelga conforme con sus acuerdos con la chica del restaurante y Rusia le mira sonriendo un poco sin darse cuenta.
—Got it! Ahora lo traerán —sonríe un poquito también aunque es evidente que no está igual que siempre.
—¿Te vas a quedar aquí conmigo?
—¿A cenar? Well... Mmm... Yep... No habría pedido la comida aquí si no.
Rusia sonríe.
—¿Y no me vas a reñir más?
—¡¿Nunca en la vida?! —Estados Unidos levanta las cejas. Rusia se lo piensa un poco porque se refería a hoy, pero eso es mejor.
—Da.
Estados Unidos se ríe negando con la cabeza.
—Forget it. But... —Rusia inclina la cabeza—. Puedo no reñirte ahora en la cena si no hablamos de cosas feas —propone.
—Vale —asiente.
—So... —le mira a los ojos—. France and Spain me dijeron algo hoy... No que yo no lo hubiera pensado antes igual, porque soy awesome...
—¿Qué te dijeron?
—Que se podía separar el trabajo de lo... otro.
—¿Lo otro?
—Yes... Ya know... —se humedece los labios—. Us.
Rusia le mira sin entender todavía.
—Nosotros, commie. We were supposed to be boyfrends, aun cuando a nadie le gustaba.
—Aun no sé si hemos dejado de serlo...
—Yo pensé que sí habíamos dejado de serlo —los niños pequeños perdidos.
—Ah... —Rusia baja la cabeza y se mira las manos.
—But... Hoy ellos me dijeron que seguías siéndolo y pensé que en realidad no habíamos dicho nada, sólo nos peleamos and... Well... Pensé y pensé —unos minutos en total—, y es verdad que detesto lo que haces en cuestión laboral, but I... Well... Hay otras cosas fuera de eso que detesto que no detesto.
—Yo estoy muy cansado...
—Pareces estarlo —admite mirándole. Inclina la cabeza—. ¿Me has echado de menos?
Rusia asiente. Por qué te crees que está enfermo si no se enferma ni en las guerras.
Estados Unidos sonríe un poco con su asentimiento.
—Yo no te he echado naaaaada de menos —asegura con la sonrisa de pillo del milenio, que creo que Rusia no va a entender. Hace un movimiento brusco y se le acuesta encima consiguiendo además que la pistola se caiga al suelo (y no se dispara de milagro).
Rusia parpadea y le mira un poco desconsolado. Estados Unidos se ríe un poco.
—Es broma...
Rusia sonríe pegándosele un poco, por lo que se ríe.
—¿Eso que tienes es contagioso? —pregunta Estados Unidos mirándole a los ojos.
—¿El qué?
—Eso de lo que estás enfermo.
Rusia se encoge de hombros.
—If I... Kiss ya... —dioses, además Estados Unidos es ridículo. Sólo... Por molestarlo estoy tentada a... Y en ese momento tocan la puerta.
—Room service!
—Oh... —Estados Unidos tiene el corazón dividido... ¿A quién hacerle más caso? ¿Al beso o a la comida?
Que dilemas los tuyos, niño... ¿Tú qué opinas? Además de que Tari hizo un trabajo genial en la edición...
