Capítulo 2:

Me encontraba con Endymion en el jardín del palacio de la tierra, estábamos teniendo una cita perfecta hablando sobre nuestras vidas y los problemas de ser de la realeza, fue en ese momento que él me tomó de la cintura y empezó a acercar sus labios hacia los míos. Estaba a punto de besarlo hasta que sentí como si algo me hubiera saltado encima y salté sobresaltada. Cuando reaccioné me di cuenta de que no me encontraba en mi habitación en el palacio, en su lugar me encontraba en un lugar bastante humilde y colorido, y Luna yacía sobre mi estómago.

Es cierto, aparentemente mi vida actual cometió algún error tonto y ahora me toca a mí retomar su vida.

-"¿Me saltaste encima?" Pregunté con sorpresa a la consejera real.

-"Me pediste que te levantara. Debes arreglarte o no vas a desayunar hoy". Explicó causándome horror.

¿Saltarme el desayuno?

¿Qué clase de castigo es ese?

Me arreglé en el baño, gracias a la explicación corta de Mercury sobre cómo usar la ducha y me coloqué las vestimentas sorprendentemente similares al fuku de las sailors, aunque con una falda más larga y camisas de manga larga.

Ahora que lo noto, me siento muy cansada. Es extraño. Siento como si tuviera la necesidad de dormir un día entero o comer el doble de lo usual.

-"¿Y qué se supone que debo hacer ahora?" Pregunté a la gata.

-"Toma el bolso, baja las escaleras y desayuna con tu familia. Están tu mamá, tu padre y tu hermano, simplemente salúdalos, come, despídete y sal cuando termines. Es bastante simple. Te esperaré afuera".

¿Solo eso?

¿No hay ningún protocolo ni nada similar?

Esto es extraño…

Tomé mi bolso, salí de la habitación y bajé las escaleras lentamente. Estaba realmente nerviosa, especialmente cuando vi a una mujer de cabello largo ondulado de color oscuro con un elemento de cocina viéndome con sorpresa al final del pasillo.

-"¿Serena, te levantaste temprano?" Dijo con sorpresa y yo me limité a asentir. "Ven, el desayuno está listo". Habló y yo me limité a caminar hacia ella, vi a un hombre con lentes y a un chico de unos 11 años, los dos sentados en la mesa viéndome con sorpresa, especialmente el pequeño.

-"Buenos días". Saludé sentándome en una silla y escuché sus saludos. La mujer que había visto antes me sirvió una comida bastante extraña y yo le agradecí.

Se trataba de algo similar a los pasteles de Júpiter, pero era algo plano y tenía miel encima, también había huevos, unas extrañas piezas de carne de forma cilíndrica y un jugo de alguna fruta terrestre. Comí en silencio, deleitándome con los sabores de esta comida exótica, observando de reojo a los desconocidos en la mesa.

Aún tengo mucha hambre, pero creo que no comentaré nada.

-"¿Desde cuándo comes como una persona?" Preguntó el menor.

-"¿Desde cuando eres un mal educado? Nuestros padres no te han enseñado a respetar a tus mayores, si le dices esto a alguien diferente a mí podrías meterte en problemas, pequeño". Dije diplomáticamente dejando el chico sin palabras completamente avergonzado.

-"Eso es cierto, Sammy. Debes escuchar de tu hermana". Habló el padre del chico, quiero decir el hombre que aparentemente es mi padre y yo continué comiendo en silencio.

-"Muchas gracias por la comida. Ahora si me disculpan, yo debo ir a clases". Hablé con respeto y la mujer me entregó una caja y yo la acepté sin saber de qué se trataba, para luego despedirme y salir de la casa. No pude evitar suspirar con cansancio mientras cerraba la puerta.

-"¿Recordaste algo?" Habló Luna causándome un infarto.

-"No. Ahora puedes guiarme al lugar donde tomaré mis lecciones de hoy". Pedí y la gata me pidió que la siguiera.

Empezamos a caminar por la calle y observé las carrosas nuevas de la tierra sorprendiéndome por su evolución. Pasaron de ser carruajes tirados por caballos o esclavos a vehículos co llantas, sin nada que los empuje. Me pregunto cuando llegaran a los vehículos sin ruedas o voladores.

Fue entonces que vi a Venus y Artemis caminando al otro lado del camino por el cual se mueven los carruajes. Dejé de seguir a Luna en ese momento y corrí hacia mi hermana mayor.

-"¡Venus! ¡Aquí!" La llamé y ella volteó mientras yo corría hacia ella y la abrazaba. "Hola Venus. Hola Artemis". Saludé al par causando su asombro por algún motivo. "¿Cómo están? ¿Pueden creer que Luna me saltó encima para despertarme? Esto confirma nuestra teoría de que Artemis es el consejero bueno".

-"¿Sailor Moon, cómo supiste quiénes éramos?" Preguntó Venus visiblemente desorientada.

-"¿Sailor Moon? Oh, es cierto, soy Sailor Moon". Murmuré repasando los recuerdos que vi por medio de Mercury y noté sus miradas confusas. "Lo lamento, aparentemente tuve un accidente anoche y no recuerdo nada de esta vida. Por favor, no le digan a las gruñonas de Luna y Mars hasta la reunión. Honestamente no quiero escuchar su regaño de Luna, hasta el momento la gata cree que simplemente perdí algunos recuerdos".

-"No te preocupes por eso". Contestó con algo de confusión y yo sonreí.

-"¿Después de la charla puedes cantar para mí? No te he escuchado cantar en algún tiempo por tus deberes en el palacio, pero quiero escuchar cantar a mi hermana favorita. ¿Puedes? No hay nada mejor que escuchar el canto de la Sailor del amor". Pedí haciendo ojos de cachorro y la sailor del amor y la belleza sonrió con alegría.

-"Por supuesto que lo haré, Sailor Moon. Oh y mi nombre es Mina Aino". Dijo extendiendo su mano con alegría y yo la tomé con una sonrisa.

-"Yo soy Serenity o por lo menos lo era en mi vida pasada. Aún no he aprendido mi nombre actual ahora que lo pienso". No pude evitar avergonzarme al notar ese pequeño detalle y Venus se rio con suavidad mientras el pobre Artemis se golpeaba la cabeza. "Ahora que lo pienso, creo que perdí a Luna". Dije viendo hacia la calle sin ver rastro alguno de la gata.

-"Serenity, parece que eres algo despistada". Comentó mi hermana rubia y me limité a asentir.

-"Ni todas las lecciones de etiqueta del mundo pueden convertirme en una princesa responsable".

-"¿Eres la princesa?" Preguntó el par tan sorprendidos como Júpiter y Mercury.

-"Si, soy la princesa de la luna. ¿Por qué nadie parece saberlo?" Comenté con confusión.

Acaso no hay ningún experto en reencarnaciones en esta época, quiero decir, sé que era un tema bastante oscuro en la tierra, pero en la Luna era bastante común.

-"Es un tema bastante complicado que tendremos que discutir en otra ocasión". Contestó Artemis y yo me limité a asentir antes de recordar algo importante.

-"No sé cómo llegar a ese instituto ¿Ahora cómo llegaré a mis lecciones? Mercury se molestará si no me reúno con ella en la entrada".

-"Si quieres te puedo acompañar, igualmente voy bastante temprano a clases y nuestras escuelas quedan bastante cerca". Ofreció Venus y yo la abracé con entusiasmo.

-"Muchas gracias, hermanita, ¡Eres la mejor!"

-"¿Hermanita?"

-"Si. En mi vida pasada tú y las demás básicamente mis hermanas mayores en mi vida pasada. Mars y tú solían pelearse porque ambas estaban seguras que sus nombres habían sido mis primeras palabras, también solían tratarme como su muñeca personal y me enseñaste a maquillarme". Dije intentando refrescarle un poco la memoria y ella pareció confundida un instante antes de reir.

-"Creo que recordé vestirte como una muñeca y jugar contigo en un jardín. Parecías una muñeca adorable".

-"Lo sé, soy tu muñeca adorable, hermana V". Agregué y ella sonrió incluso más mientras colocaba su mano sobre mi hombro y empezamos a caminar con tranquilidad. "Me sorprende que sigas usando el listón que te di".

-"Un minuto, fuiste tú quien me lo dio. Yo siempre usé un listón rojo, pero no entendía el por qué".

-"Solías usar un listón naranja hasta que se te perdió en una pelea, así que te di un listón rojo y le puse un hechizo para que protegiera tu cabello del fuego y los enemigos no lo pudieran tocar". Expliqué con una sonrisa. "Si quieres le puedo poner los hechizo a tu listón más tarde".

-"¿Realmente?" Preguntó con incredulidad y yo me limité a asentir causando su felicidad. "Serenity, eres la mejor hermanita extraña que he conseguido en la calle. No entiendes lo molesto que es pelear y tener que emparejar tu cabello si se quema o algún monstruo asqueroso lo toca".

Algunas cosas nunca cambian.

-"Lo sé, solías quejarte mucho por eso. Fue por eso que te lo di, Venus, quiero decir, Mina". Corregí con torpeza y ella rio con suavidad.

-"Es ahí". Dijo señalándome una puerta en la cual pude ver a Luna, Mercury y Júpiter. "Solo te aconsejo que no grites sus nombres de Sailor en público". Agregó y yo me limité a asentir antes de besar su mejilla.

-"Nos vemos más tarde, Mina". Me despedí antes de correr hacia mis hermanas y Luna. "Hola chicas, lamento la tardanza, me encontré con Venus y Artemis y perdí de vista a Luna". Me disculpé.

-"¿Artemis? ¿Viste a Artemis y a la Sailor restante?" Preguntó Luna en un susurro y yo me limité a asentir con algo de confusión.

-"'¿Ustedes no sabían de hermana V?"

-"¿Es Sailor V?" Preguntaron Mercury y Júpiter.

Esta vida es bastante extraña.

-"Se llama Sailor Venus. Pero le digo V de cariño porque ella siempre ha estado orgullosa de que esa fuera mi primera o segunda palabra". Expliqué con una sonrisa y ellas me miraron con incredulidad, especialmente Luna. "Ahora que lo pienso, ¿Luna puede entrar a mis lecciones?"

-"No, no puede". Contestó Mercury.

-"Perfecto. Por cierto, Mercury, acabo de recordar que no sé cómo se llama mi vida actual". Ellas me miraron con asombro y yo me limité a reír nerviosamente. "No es mi culpa, me lo dijiste antes de que me calmara y creo que Luna me ha llamado así, pero saben que por lo general ignoro lo que me dice".

-"Serena Tsukino". Respondió Mercury con suavidad.

-"Serena parece ser un nombre derivado de Selene y Tsukino en este lenguaje significa de la luna, ¿Cierto? Me parece apropiado". Dije con aprobación. "¿Y sus nombres actuales?"

Mercury se presentó como Amy Mizuno y Júpiter como Lita Kino. A continuación dejamos a la gata, aparentemente apopléjica en la entrada y entramos al edificio. Amy me explicó en el camino que debía permanecer en silencio y hacer lo que me pidiera el instructor, me hicieron sentar en un escritorio más pequeño que el que acostumbro utilizar y me acompañaron mientras varios desconocidos llegaban.

-"Tenemos que irnos a clase". Habló Mercury y yo me limité a asentir con algo de confusión.

-"Vendremos por tu en el descanso, así que no te preocupes". Agregó Júpiter y el par se fue.

Supongo que tendré que actuar como una princesa ahora para no deshonrar mi linaje en público. Oh, esto es molesto. Por lo menos mis lecciones particulares no implican que me tenga que comportar a la altura de mi título.

Una chica de cabello rojo entró y me saludó, le devolví el saludo con cortesía y ella se sentó en silencio en su escritorio. Finalmente, tras algunos segundos o minutos entró el educador, una señorita bastante joven para el oficio de cabello rojo. Escuché a los desconocidos decir que la profesora Monica había llegado. Todos se levantaron para saludarla y yo hice lo mismo que ellos antes de sentarme. Ella levantó un trozo de pergamino y empezó a decir lo que parecía ser los nombres de los presentes; así que me tomé la molestia de intentar memorizarlos.

La chica que me saludó antes de que llegara la maestra se llamaba Molly Osaka.

-"Serena Tsukino".

-"Aquí". Contesté con tranquilidad y la maestra me miró con asombro por algún motivo, antes de decir el siguiente nombre, hasta terminar de nombrar a todos los presentes. La maestra pidió que abriéramos un libro de texto que Mercury había preparado para mí en una página, así que hice lo que me pidió.

La lección era tan sencilla que no tenía sentido para mí. Aparentemente teníamos que hablar en otra lengua que había aprendido de Mercury anoche, leer un texto y contestar preguntas absurdamente sencillas.

-"Serena, sigues tú". Pidió la mujer y tras aclarar mi garganta empecé a recitar el texto de la forma apropiada. Leí todo lo que quedaba del texto sin ser interrumpida a diferencia de los demás que simplemente leían un par de líneas y luego leí las preguntas al final de la lectura a sabiendas de la secuencia del ejercicio.

Todos los presentes me miraron como si me hubiera vuelto loca.

-"¿Dije algo mal? Me disculpo por cualquier molestia que les esté generando". Hablé en ese mismo idioma y la educadora me miró con sorpresa.

-"¿Serena, estás bien?" Preguntó la chica de cabello rojo llamada Molly en el idioma que habíamos estado hablando antes.

-"Estoy muy bien, gracias por preguntar. Aunque no creo que sea adecuado hablar durante la lección, podríamos incomodar a otros, además de interrumpir la lección de esta humilde educadora". Respondí educadamente, sorprendentemente la educadora en ese momento cayó al piso y los presentes empezaron a gritar incoherencias.

-"¡ES EL FIN DEL MUNDO!"

-"¡APOCALIPSIS!"

Sin duda alguna esta vida es cada vez más extraña. Bueno, parece que tendré que usar el protocolo molesto y actuar según mi título para traer algo de orden a la multitud.

-"¿Puedo tener su atención?" Dije inmediatamente atrayendo la atención de los presentes. "Nuestra respetada educadora, la profesora Mónica acaba de desmayar y debería ser llevada a algún lugar para ser tratada por cuestión de lógica. Ustedes por otra parte están haciendo un alboroto injustificado que solamente interrumpirá las lecciones de los demás salones de clase. Deberían sentirse avergonzados por tal comportamiento". Todos parecían aturdidos en estos momentos. "Propongo que seamos racionales y pido la ayuda de dos caballeros para llevar a la señorita Monica a algún lugar para ser tratada, ¿Hay algún voluntario?" Inmediatamente un par de muchachos jóvenes se levantaron de sus puestos, levantaron a la mujer inconsciente y salieron de la habitación con ella. "Ahora sé que seguramente la señorita Mónica estaría feliz si continuamos con nuestra lección del día con la calma apropiada para jóvenes de nuestra edad".

Lo que sucedió a continuación fue que yo pasé adelante y continué dando la clase de la misma manera que la señorita Monica había estado haciendo. Hice que los presentes leyeran, corregí algunas cosas de su pronunciación, respondieron las preguntas, aunque tuve que ayudarlos con su vocabulario y luego sonó un timbre. La profesora volvió en compañía de los muchachos que la habían llevado a enfermería y me encargué de hablar.

-"Es un placer tenerla de regreso, señorita Mónica. Espero que esté bien de salud ahora. Nos preocupamos un poco por su repentino accidente pero ya cubrimos la lección que usted nos había asignado con anterioridad, así que no tiene nada de qué preocuparse". Hablé con calma y por algún motivo la mujer me miró con horror y palideció nuevamente.

-"Muchas gracias, señorita Tsukino. Puede regresar a su asiento". Tartamudeó un poco y yo hice lo que me pidió.

La pobre debe tener algún problema de salud grave.

La profesora tomó su maleta y se fue diciendo que nos vería más tarde. Luego llegó el profesor de matemáticas que se quedó paralizado cuando le corregí algunos números de su ecuación y porque contesté preguntas que aparentemente él no había enseñado. El pobre quedó apopléjico, dijo algo sobre un universo alterno y dijo que siguiéramos con la lección, así que nuevamente tomé mi libro de texto y di la lección.

Estoy empezando a cuestionar la salud de los educadores de este recinto.

-"¿Serena, puedo hacerte una pregunta?" Habló Molly Osaka y yo asentí. "¿Te golpeaste la cabeza?"

-"Si, tropecé con algo de camino a casa, pero fui con mi médico de cabecera y me dijo que me encontraba bien". Respondí con naturalidad y por algún motivo todos los presentes me miraron con sorpresa.

-"Eso lo explica todo".

-"Creo que deberías cambiar de médico". Murmuró una muchacha voluptuosa.

-"Ahora debemos continuar con la lección, el aprendizaje es muy importante como para interrumpirlo hablando de temas sin importancia que pueden esperar hasta el periodo del receso". Continué con la clase hasta que sonó el timbre y vi Mercury y Júpiter mirándome con intriga desde la entrada. "¿Ya es hora del receso?" Le pregunté al par.

-"Si, lo es". Habló Júpiter.

-"Bueno. Recuerden repasar el tema antes de la siguiente clase. Que tengan un buen descanso".

-"Si, profesora Serena". Dijeron al mismo tiempo sin dejar de verme ni un segundo mientras yo tomaba mi bolso y la caja que me había entregado la mujer de esta mañana.

Caminé con elegancia y dignidad hasta mis hermanas, para luego caminar con ellas por los pasillos hasta llegar a un pequeño parque en el exterior, nos sentamos debajo de un árbol y suspiré con cansancio.

Odio tanto la formalidad…

-"Este lugar es extraño". Comenté a mis queridas sailors.

-"¿Por qué lo dices?" Preguntó Mercury preguntó con preocupación.

Tal vez me queje después.

-"No es nada importante". Dije restándole importancia antes de recordar un detalle importante. "Por cierto ¿Qué hay en esta caja? La señora de esta mañana me la dio, no la he soltado, pero no sé qué tiene" Dije mostrando una caja envuelta con un pañuelo rosado con dibujos de conejos.

-"Es tu almuerzo". Respondió Júpiter.

-"¿Realmente? Me estaba muriendo del hambre". Dije abriendo con rapidez la caja para notar que evidentemente tenía comida en el interior. Tomé los palillos que recuerdo haber visto usar al chico de la mañana, creo que su nombre era Sammy, para comer esta mañana. "¿Estos cubiertos se toman así?" Pregunté para constatar y ellas asintieron.

Ellas desempacaron sus almuerzos y empezaron a comer en silencio sin dejar de observarme. Comí unos trozos de una carne cubierta de con una salsa agridulce.

"¿Es esto carne de jabalí? Tiene un sabor diferente al que recuerdo" Pregunté con curiosidad al notar un sabor ligeramente diferente.

-"Es de cerdo. El cerdo se parece al jabalí solamente que no tiene esos colmillos". Explicó Júpiter, hice algunas preguntas más sobre mi comida y Júpiter me dio a probar su almuerzo cuando terminé el mío. Ella rio suavemente y yo sonreí.

-"Siempre fuiste mi chef favorita". Comenté y ella sonrió.

-"Gracias por el cumplido, princesa conejo". Respondió, pareciendo algo desorientada tiempo después y yo la abracé con una sonrisa. "¿Qué fue lo que dije?"

-"Recuerdos de tu vida pasada".

Tal vez con el tiempo ella recuerde todas sus maravillosas recetas y pueda volver a preparar esa deliciosa toda mi comida favorita.

-"¿Por qué Lita y Rei parecen estar teniendo recuerdos de su vida pasada?" Preguntó con curiosidad Mercury y yo me limité a suspirar.

-"Pueden no saberlo, pero estamos conectadas de una forma especial, ustedes me pueden convocar como yo convoqué a Mars ayer, sentir mis emociones, hablar telepáticamente conmigo, prestarme sus poderes y saber si estoy lastimada. Yo puedo hacer lo mismo con ustedes. También está la conexión pasiva que tiene conmigo, si alguno de ustedes empezaba a recordar su vida pasada, yo la empezaría a recordar y luego lo mismo sucedería con los demás. Pero ahora que yo lo recordé, eso significa que todos aquellos conectados a mí empezarán a recordar".

Se puede decir que es una reacción en cadena.

-"Nosotras recordaremos nuestra vida pasada". Repitió una desorientada Mercury y yo me limité a asentir. "¿En qué medida?"

-"Tal vez toda su vida pasada, aunque tardarán algún tiempo y a diferencia mía no olvidarán su vida actual". Dije esto último con algo de molestia mientras comía. Sorprendentemente no recibí ningún regaño por hablar con la boca llena.

Me preguntaron por mis clases, más específicamente si me había regañado algún profesor y yo negué con la cabeza. Ellas me dijeron que lo estaba haciendo bien, así que decidí que debía seguir haciendo lo mismo durante el resto de mi estadía en ese lugar.

Le pedí a Júpiter que me comprara más comida y ella regresó con lo que llamó dos sándwiches de carne, los cuales comí con felicidad mientras continuaba hablando con ellas. Mercury por algún motivo parecía bastante interesada en cómo era todo en mi vida pasada.