SUEÑO TORMENTOSO
La señora Hawkins se acercó a retirar los platos del desayuno.
"Buenos días" saludó ella con una sonrisa "¿Cómo durmió?"
"De maravilla, señora Hawkins".
"¿Va a volver hoy?"
"Si. Mañana sale mi barco".
"Esta bien, aquí lo estaremos esperando" y se alejó con la bandeja llena de platos sucios.
No le agradaba mentir, menos a personas tan gentiles como la señora Hawkins. La verdad era que no había descansado debido a ese sueño recurrente.
-.-.-.-.-.-.- Flash Back-.-.-.-.-.-.-.-
A mitad del viaje tuvieron que hacer una parada de emergencia: habían atravesado una horrible tormenta y el mástil estaba muy dañado. Arribaron a Montresor y debido a que reparar el mástil llevaría algo de tiempo, Arrow decidió dar un pequeño paseo por el puerto. Iba tan inmerso en sus pensamientos que apenas se fijó cuando chocó con una mujer.
"¡Ten más cuidado!" le reprochó ella brevemente para Luego retomar su camino. Al parecer llevaba mucha prisa.
Fue entonces cuando se percató: ese uniforme azul le pareció muy familiar, al igual que ese caminar y ese cabello, e incluso ese perfume. ¡Era ella, la Capitana Amelia! Después de tres años sin verla, le pareció una hermosa coincidencia.
La siguió con la vista sin atreverse a alcanzarla, pero entonces ella se detuvo a unos cuantos pasos de una banca en la cual se encontraban sentados cuatro pequeños niños.
Cuando Arrow se disponía a ir hacía ella se paró en seco; los cuatro niños corrieron a los brazos de Amelia, quien se agachó para recibirlos. A continuación, un tipo se acercó a ella y después de besarla en los labios ambos se abrazaron fuertemente.
Arroz lo reconoció inmediatamente: era el Dr. Delbert Doppler, quien financió el viaje al Planeta del Tesoro. Sintió un profundo odio hacia él, pero al ver esas miradas indecibles de amor que se dirigían, no los culpó por haberse enamorado.
Fueron quizás solo un par de minutos, pero a él le pareció una vida. No se fijó en que momento se perdieron entre la multitud de gente, pero igual, no quería saber nada más.
