Disclaimer: todo lo que reconozcáis, los personajes y demás pertenecen a Stephenie Meyer y su editorial. El título del fic y la frase que lo abre pertenecen al grupo musical Meg and Dia. Nada de esto nace con ánimo de lucro, es sólo que tengo demasiado tiempo libre -mentira-, así que no me sacará de pobre.

Nota: el poco diálogo y la trama son míos, de mi fic titulado "Demencia". Lo digo más que nada por si os resulta familiar y tal, que sepáis que sí, pero que es mío. Recomendación musical para este oneshoot ( ahora me ha dado por esto, oye ): "Map of the problematique" de Muse. Es la canción que más se acerca a crear la atmósfera que imagino.

-.-.-

02. Gratitud

Hace horas que notas cómo tu cuerpo se estremece de dolor. Y no es un dolor físico precisamente, sino uno que no te gusta padecer pero esta vez es totalmente inevitable. Incluso de vez en cuando te parece que entras en una especie de vacío intemporal en el que el mundo y el tiempo se han detenido para hacerte más daño, para hundirte más en el pozo. Necesitas escapar, mas no tienes fuerzas. Ya no.

En cualquier otra situación habrías luchado con uñas y dientes, sobre todo dientes, contra la oscuridad que se llevaba todo lo que quedaba de ti, excepto en un momento como este.

No has podido ir a ayudarles, no te lo han permitido. En el fondo, no puedes creerte que ni Emmett ni tú hubieseis conseguido arreglarlo y traerles de vuelta, pues tenéis fuerza para pararlos a todos sin que te quede siquiera una cicatriz. ¿Por qué Edward iba a actuar más deprisa si os ve? ¿Por qué lo haría? No te cabe en la cabeza y no consigues visualizarlo; tampoco quieres. Puede que ni tu marido ni tú tengáis poder de palabra, pero sí el suficiente poder físico como para solventar algo así. Sin embargo, acatas la decisión de no intervenir.

No tardas demasiado en darte cuenta de por qué te sientes de esa forma y, peor aún, lo que será de ti si al final las cosas no se solucionan: la culpa te está destrozando por dentro, arrasando con lo que todavía tienes, intentando noquearte y dejarte sin sentido. Eres fuerte, mucho, pero no eres capaz aguantar algo como eso.

Te recriminas a ti misma no haber caído en la cuenta de la realidad antes, no haber podido anticipar lo que iba a ocurrir si decidías contarle la verdad, porque sabes que no deseabas nada malo para Edward, sólo le querías de vuelta en casa. Anhelabas que Emmett volviera a ser feliz, que Esme sonriera y Carlisle dejara de trabajar tanto. Incluso tú extrañabas a tu hermano, a pesar de no querer reconocerlo abiertamente.

No obstante, nunca se te pasó por la cabeza que fuese a reaccionar así. Pensaste que si había decidido abandonarla, era porque no quería estar con ella. Tú siempre consideraste que ya era tarde para preocuparse por el peligro que suponíais hacia ella, así que te sonaba a excusa barata. De todas formas, no viste señal alguna de que su amor fuese tan fuerte como el que podías sentir tú por Emmett, pues no quiso transformarla cuando tuvo la oportunidad al salvarla. Tampoco esperabas que se lo tomase como si nada, pero creías que con el tiempo se le pasaría, que se recuperaría.

Ahora intuyes que la mentira habría sido mejor que la realidad, por mucho que vaya en contra de ti misma y de lo que consideras justo. Piensas que podrías haber mentido a Edward, que todos lo habríais logrado, quizá, no pensando nunca más en Bella Swan. Habríais encontrado alguna forma. Empero, ya es tarde. Ya no puedes echar atrás y borrar lo que has hecho, lo que has dicho. Y sientes que el pecho te oprime demasiado fuerte, inclusive para alguien como tú.

Notas los brazos de Emmett abrazándote mientras seguís echados sobre la cama, esperando noticias. Sabes que él no hablará hasta que tú lo hagas porque considera que es lo mejor para ti, y algo en tu interior se convulsiona al pensar lo que él puede estar sintiendo en esos momentos. Sólo querías verle feliz y has conseguido todo lo contrario.

No quieres imaginarlo, si bien no puedes eludir pensar cómo sería tu vida si tus hermanos desaparecieran de ese modo. Si no pudieras volver a ver a Edward ni a Alice. No lograrías aguantarlo.

Se supone que estás muerta, maldita, que eres un demonio, ¿por qué tienes que sentir tanto dolor, entonces? ¿Por qué! Hace horas que ni siquiera permites que Esme te vea, ni quieres estar cerca de Jasper y su silencioso dolor, o de Carlisle y su contemplativa tristeza. Sin embargo, no puedes apartarte de Emmett, no quieres que te deje sola porque sabes que si él se va, tú te volverás loca. Que te romperás a pedazos. Eres egoísta y por eso le permites verte sufrir a pesar de conocer perfectamente el daño que eso le hace. Te sientes cruel.

Las horas pasan y amanece, ya falta menos para que todo suceda, sea lo que sea. Ser consciente de ello no te ayuda y no sabes muy bien el porqué. Probablemente, ni siquiera tú apuestas fuerte por las posibilidades que tienen de salir con vida. Quieres hacerlo, pero en tu interior sabes que son escasas.

Lo único que te mantiene a flote es ser consciente de que también temes por la vida de Bella, que no eres tan mala como para querer que ella sufra ningún daño a estas alturas. Que no eres un monstruo, al fin y al cabo. Además, es como si sintieras que le debes algo a ella por hacer lo que tú no has podido, por arreglar lo que tú has ayudado a destruir.

Pocas veces has sentido algo así por otra persona, humana o no humana, así que no estás demasiado familiarizada con lo que aquello te hace reflexionar. Lo único que sabes es que deseas que los tres sobrevivan y vuelvan, acarree eso la situación que sea. De este modo, tendrás algo que agradecer a Bella Swan, pero todos estarán vivos.

—No se trata de si pienso mal de ella o no, Emmett. Se ha prestado voluntaria para arreglar lo que yo deshice, supongo que es buena persona —has dicho a tu marido cuando todavía podías articular palabra, hace tantas horas que ni lo recuerdas con exactitud.

La espera te está destrozando a todos los niveles, tanto que incluso has dejado de lado el tema de si Edward te perdonará o no; es como si eso ya no te interesara, como si te diera igual si te odiaría por haberlo llamado. Los pocos pensamientos que logras hilar entre tanta desesperación se centran en tus hermanos y en ella, y en cuánto anhelas que todo salga bien.

Lo deseas con todas tus fuerzas, tanto que incluso te duele.

La cabeza te da vueltas y tú empiezas a agarrarte más fuerte a los enormes brazos de tu marido, que no deja de apoyar su frente contra tu nuca en un vano intento por hacerte sentir mejor. Y de repente, lo escuchas, es un timbre. No, realmente es el tono de un teléfono móvil.

Ni siquiera os paráis a pensar en lo que puede suponer una llamada telefónica porque algo en tu interior te dice que debes seguirla, que es lo que estás esperando. Que son ellos. Y salís disparados de la habitación escaleras abajo, más rápido de lo que el ojo humano podría haber alcanzado.

Cuando entras al salón, ves cómo Carlisle y Esme se abrazan y sabes que tu corazón, si no estuviese muerto, habría pegado un respingo. Rápidamente alcanzas a ver a Jasper hablando por teléfono, estoico igual que siempre. Y lo sabes, estás segura de algo por una vez en tu existencia, pero aún así no puedes evitar preguntarlo.

—¿Qué ha pasado? —tu voz suena ronca, muchísimo.

—Es Alice, están a salvo. Los tres.

La voz de Carlisle te golpea el rostro igual que si fuese aire puro y tú lo necesitaras para sobrevivir. Están a salvo, reverbera dentro de tu cabeza. Lo que ansiabas con todo tu ser. Y no puedes evitar convulsionarte al tiempo que te tapas la boca porque sabes que si todavía fueses humana, estarías llorando. No de pena, por supuesto, sino de una felicidad inmensa.

Optas por taparte la cara con ambas manos y lo siguiente que notas es que algo enorme te está abrazando, es Emmett, que se echa a reír. Aquello retumba, ese es el sonido que tanto has echado de menos y que consigue que te cuelgues de su cuello.

Muchas horas después, la emoción ya ha pasado y todo está más tranquilo. Bueno, quizá el ambiente sí, pero tú no demasiado. Vais a recogerles al aeropuerto, donde tendrás que hacer algo que no sabes muy bien cómo se espera de ti. Al principio lo veías como algo obligatorio, algo con lo que quedar bien, si bien ahora ya no es así. Deseas hacerlo de verdad. No estás acostumbrada y aún así es lo correcto, se lo debes.

Te quedas junto al Sedán porque no quieres encararle delante de los demás, pues sabes que no puedes hacerlo esta vez. Les ves aparecer, abrazarse con tu familia y cómo se van acercando hacia ti. Miras a ambos y no eres consciente de lo que Edward estará viendo o escuchando, pero cuando la observas a ella todo es distinto. Nada es igual a como lo recuerdas. Han pasado muchos meses, sí, no obstante, no se trata de un cambio físico, sino uno diferente. la ves diferente.

No es que Bella Swan haya cambiado, es que tú ahora la observas con otros ojos y no te preocupas por las tonterías egocéntricas de tiempo atrás. Gracias a ella, todos estáis juntos de nuevo y tu hermano se está subiendo al coche con vosotros para regresar a casa. Vais a volver a ser una familia, a salvo. Ella ha arriesgado su propia vida para conseguirlo y tú ya no vas a permitirte ofenderla como sabes que has hecho antes.

Bella sigue siendo la misma, pero ha hecho algo por lo que vas a estarle agradecida para siempre. Ni siquiera te paras a pensar en lo que te habría ocurrido si ella verdaderamente se hubiera suicidado desde aquel acantilado. Eso ya no va a ocurrir y lo sabes. Ahora, Bella es diferente.

-.-.-

N/A: había varios momentos que podría haber usado de ese libro, cierto, pero creo que lo más significativo es la "aceptación" por parte de Rose, y esta tiene que ver precisamente con la gratitud que siente hacia lo que Bella ha hecho poniendo incluso su vida en peligro. Si eso no hubiese pasado, Rosalie ni habría querido entablar cierta relación con ella, ni muchísimas otras cosas. La cuestión es que Bella no le cae bien a partir de ese momento, ni ha cambiado para ella, sino que le debe algo. Le está agradecida. Y es por eso por lo que cambia de opinión en algunas cosas.

Sigo alucinada por la cantidad de hits y demás que tuvo el oneshoot anterior, gracias por eso, pero no seais perversos y decidme lo que os parecen xD. Gracias.