Paso firme, frente en alto, mirada penetrante, no puedes pensar ni actuar claramente, eso le pasa a muchos de los clientes que desean algo de comer y levantando la vista del menú se encuentran con la morena, terminan pidiendo lo primero que ven en el menú, desde un platillo familiar hasta un huevo revuelto, no faltan los chicos que creen pueden tener a cualquier mujer y coquetean con Santana, pero al salir de la cafetería todo lo que reciben de ella es un 'gracias y que tenga un buen día', seis meses y todos ponen su atención en la morena, pero nadie capta la suya. ¿Qué se debe tener para conquistarla? no existe respuesta para eso, ni ella misma la tiene, solo sabe que desde su ruptura con Brittany decidió dejar su corazón tranquilo por un buen tiempo, no fue la relación más fácil, tuvieron muchos altos, pero también muchos bajos que no pudieron superar. Ahora ya está bien, supero la ruptura pero su mente está ocupada en cosas más importantes, como la orden que pidió un cliente y audiciones para musicales, bueno cosas que para ella son importantes.
Pero ¿sabes Santana? Mientras atiendes al hombre que todos los días pide huevos con café y te preguntas como no se aburre de comer siempre lo mismo, cruzando la calle se encuentra la persona que es la primera pieza del juego, la que todo cambia, como un efecto domino en tu vida, al cruzar la puerta la primera pieza caerá, algo cambiara en ti y con eso cambiara tu vida.
Cabello negro azulado, ojos café, creativa, decidida y entusiasta, la típica chica que llega a la ciudad para buscar éxito, viajó desde Dallas, Texas, cuando sus padres la echaron de la casa por pillarla con una chica, en ese momento pensó que todo pasa por alguna razón y puede que esa haya sido la oportunidad que esperaba para cambiar de vida y empezar a concretar sus sueños. Desde niña siempre quiso ser cantante, tener una banda, hacer giras, grabar canciones, lo que todo niño sueña cuando ve sus cantantes favoritos en tv, así que le pidió una guitarra a su madre y desde ahí no paro, compuso canciones y las cantaba en el instituto a sus amigos, le decían que no estaban nada mal, pero cuando se anotaba a un concurso de canto o algo por el estilo siempre perdía con la niñita de diez años con sonrisa perfecta que era odiosamente tierna y se llevaba todos los votos del jurado. Ahora vive en la ciudad hace tan solo dos meses, compartiendo piso con otras dos amigas que conoció en el bus al llegar, trabajaron en una cafetería unas cuadras más abajo, y un dos días atrás un chico le dijo que un poco más arriba pagaban mejor y ganabas mejores propinas, no lo pensó dos veces y abandono su empleo al saber que quedaba un cupo y ahora está aquí, abriendo la puerta, dirigiéndose al mesón para hablar con el jefe y tomar su uniforme para empezar a trabajar y tratar de juntar el dinero suficiente para arrendar algún estudio donde pueda grabar sus canciones y empezar a mandárselas a las discográficas probando suerte. Quien sabe puede que de aquí a unos meses todos conozcan a Dani.
-¡Santana! – se escuchó la voz de Kurt en la cafetería mientras se acercaba a la morena –vamos el turno ya termino –dijo estando frente a ella- Rachel quiere ir a tomar té a un lugar nuevo que abrió, y que según ella ayuda a las cuerdas vocales, ¿no te encanta la idea?
-Sí, me fascina – contesto sarcásticamente, pero la verdad si le gustaba la idea, recordó que siempre que iba donde su abuelita tomaban el té y escuchaba sus historia de cuando era más joven.
-Bueno agarra tus cosas y nos vamos, mira que hasta las seis tenemos veinte por ciento de descuento.
'¿Descuento?' pensó Santana mientras iba a buscar su suéter, le era imposible no hacer cálculos como cuanto iban a ahorrar dependiendo de los precios, siempre lo calculaba todo, nadie se daba cuenta pero su mente trabajaba al cien, el primer día que llego vio los pasajes de los buses y del metro, ahora sabe cuál le sale más barato dependiendo del lugar donde vaya, también se pasó la primera semana viendo los precios en el menú de la cafetería y descubrió que es más económico comprar el café y las medialunas por separado que comprar la 'promoción' de ambos juntos, también calculo cuanto ganaba por platillo el jefe, y descubrió que su sueldo era un mierda, menos del 20% de las ganancias se distribuían entre todos los camareros. Y así una gran lista de cosas que se dedica a analizar, le gustaba la economía, le gustaba leer el periódico y ver el precio de las acciones, pero es algo que solo lo sabe ella, y claro su padre.
-Les dije que este té era el mejor, tengo que estar completamente preparada para mi debut en Broadway y dicen que tomarlo es fabuloso para las cuerdas vocales.
-Tranquila Rachel yo sé que lo harás genial, pero hablando de cuerdas vocales tengo algo que proponerte Santana.
-Kurt si es para que te preste mis tacones plateados puedes ir olvidándolo.
-No santana no es eso, aunque sabes que adoro esos zapatos, pero anoche tuve un sueño revelador, una visión, y en el formábamos una banda de tributo a Madonna, Rachel no puede porque debe cuidar su voz, pero estoy seguro que tú si quieres ser parte de esto.
-Por ningún motivo me tendrás dentro de tu orgia de…
-Santana por favor ¡es una banda! –interrumpió Kurt- Ya somos dos integrantes yo y la chica nueva de la cafetería Dani, le dije y le encantó la idea.
-Bueno esa pobre chica debe estar mal de la cabeza o necesitada para unirse a tu banda.
-Vamos Santana no seas tan negativa, Kurt necesita más voces y la tuya es excelente, además así tendrás en que pasar tu tiempo libre.
Santana pensó un minuto lo que había dicho Rachel, estar en la banda de su amigo contando Madonna o estar toda una tarde viendo la televisión y leyendo el diario como un maldito anciano echado en el sofá.
-Acepto – dijo mientras Kurt aplaudía emocionado- pero con la condición de que amplíes tu repertorio, no pienso cantar solo a Madonna.
Kurt lo pensó un momento– bueno -dijo finalmente- solo porque tu voz lo vale.
Siguieron tomando el té, mientras Santana pensaba en que se había metido, por lómenos haría algo más productivo, ya que cada vez estaba más segura que no cumpliría los objetivos que se había propuesto al llegar a New York.
