Cap. 2: "Entrenamiento en Isla Hierro".
La noche fue muy tranquila, Misty descansaba en su cama, tenía el presentimiento de que su sueño se había terminado, hasta que.
-¿Misty?, despierta.- La voz de Dawn se escuchó, Misty entreabrió sus ojos y sentándose en su cama preguntó.
-¿Dawn?, ¿Fue todo un sueño?
Dawn la observó extrañada, pero lo que Misty vio a continuación le dio a entender que nada había sido un sueño.
-Buenos Días Maestra, me alegro que ya haya despertado.- Lucario la saludó sonriendo, Mew se encontraba sobre su cabeza.
-Entonces es real.
-Por supuesto que si Misty, lo que ocurrió anoche si fue real.- Le dijo Dawn con una sonrisa.
-Bueno, ¿Qué haremos ahora?- Preguntó Misty levantándose de su cama para cambiarse.
-Debemos entrenar Maestra, hay que entrenar tu aura.- Le respondió Lucario.
-Entonces, ¿Cuándo comenzamos?- Misty comenzó a cambiarse de ropa para salir de su habitación.
-Lo antes posible, pero primero debemos irnos de aquí Maestra.- Lucario se encontraba parado a su lado.
-¿Irnos?, ¿Por qué?- Misty estaba algo desconcertada.
-Es peligroso, controlar el aura es algo que muchos quieren obtener, tu poder es muy grande, debemos irnos, nadie debe de saber que tú puedes controlar esto, inclusive tu familia.- Le explicaba Lucario y colocándole una de sus manos en su frente hizo que Misty viera algo que la dejo horrorizada.- Es peligroso que tu familia lo sepa, si tus enemigos saben que ellos te cubren pueden utilizarlo en tu contra.
-Entiendo, pero ¿A dónde iremos?- Misty volvió a sentarse en su cama preocupada.
Dawn se encontraba con una de sus manos en su mentón, Piplup se acercó a ella y le tocó su pierna, ésta lo observó.
-Piplu, ¿Pi plu? (Quinoa, ¿Lo recuerdas?).- Le preguntó Piplup observándola.
-¿Quién?- Preguntó Dawn, pero luego cayó en cuenta de quien hablaba Piplup.- ¡ES VERDAD!- Gritó Dawn sorprendiendo a Misty.
-¿Qué te sucede Dawn?, ¿Por qué gritas?- Misty se encontraba furiosa, su amiga la había asustado.
-Lo siento Misty, es que ya se a donde podemos ir.- Le respondió Dawn ganándose la atención de todos.
-¿A dónde entrenadora Dawn?- Le preguntó Lucario.
-A Isla Hierro.- Respondió sonriendo.
-¿Isla Hierro?, ¿Por qué allí?- Misty estaba algo intrigada por el lugar que proponía su amiga.
-Es que allí vive Quinoa.- Respondió Dawn, pero al ver la cara de desconcierto de Misty prosiguió.- Quinoa es un entrenador que conocimos con Ash y Brock cuando viajábamos juntos, él es un maestro aura, vive en la Isla Hierro, está entrenando para ser un guardián del aura, de seguro él podrá ayudarnos.
-Un maestro aura será de gran ayuda.- Dijo Lucario.
-Entonces está decidido, iremos a Isla Hierro.- Agregó Dawn con una sonrisa.
-Pero…- Misty tomó la palabra.
-¿Qué sucede maestra?- Le preguntó Lucario.
-¿Qué les diré a mis hermanas?- Misty se encontraba algo preocupada.
-Eso déjamelo a mi, yo me encargaré de decirle a tus hermanas.- Dawn sonreía ampliamente.
-¿Tú vendrás con nosotros Dawn?- Le preguntó Misty preocupada.
-Por supuesto, somos amigas, yo te ayudaré en lo que sea Misty.- Le respondió Dawn observándola decidida.
-En ese caso, hablen con tus hermanas y partiremos hoy mismo, debemos comenzar con el entrenamiento lo antes posible.- Informó Lucario asomándose a la ventana.- Las espero en el puerto.- Dijo antes de saltar por la misma junto con Mew.
Dawn y Misty ordenaron la habitación, prepararon sus mochilas y se dirigieron hacía la cocina, allí las hermanas de Misty junto con Tracey se encontraban ya desayunando.
-Buenos días a todos.- Saludaron las dos amigas al unísono.
-Buenos días Chicas.- Saludó Tracey.
-Si buenos días.- Lo secundaron las tres flores.
Misty y Dawn se sentaron en la mesa a desayunar, los seis integrantes del gimnasio conversaron durante el desayuno sobre lo que harían el resto del día, Misty se encontraba algo nerviosa, esto no paso desapercibido para Tracey.
-¿Te sucede algo pequeña?
-La verdad con Dawn tenemos algo que decirles.- Le respondió Misty.
-¿Qué es lo que tienes que decirnos Misty?- Le preguntó Daisy.
-Es que Misty y yo saldremos en una aventura para ayudarnos con nuestro entrenamiento.- Dijo Dawn viendo que Misty no sabía que responder.
-¿Saldrán en un viaje Pokémon?- Preguntó ésta vez Violeta, Lily también observaba a Misty esperando su respuesta.
-Si iremos a entrenar, primero iremos a mi casa en Sinnoh, luego comenzaremos nuestro entrenamiento allí.- Les respondió Dawn.
-¿Sinnoh?, eso es lejos Misty.- Dijo Daisy algo preocupada.
-Pequeña, ¿Quieres entrenar en Sinnoh?- Tracey le preguntó con una sonrisa.
-Si, quiero ir a Sinnoh, es un lugar que no conozco, me servirá para entrenar, pero no deben de preocuparse, los llamaré a diario para decirles que tal me va.- Respondió Misty sonriendo, eso tranquilizó a todos en la cocina.
-Bueno, tendremos que ocuparnos del gimnasio nosotras.- Dijo Violeta sonriendo, Lily también sonreía.
-No se preocupen chicas, yo las ayudaré en lo que pueda.- Tracey les sonrió a las hermanas.
-Misty, ¿Qué Pokémon te llevaras contigo?- Preguntó Daisy con una sonrisa.
-Solo a dos de ellos, Azurill será uno, el otro será Gyarados, quiero capturar Pokémon nuevos.- Le respondió Misty esperando que Daisy ya no preguntara sobre el tema.
-Bueno entonces, no nos queda más que desearte suerte hermanita.- Violeta la saludó feliz.
-Si Misty, que tengas suerte en tu viaje.- La secundó Lily.
-Si pequeña, nosotros te estaremos apoyando.- Tracey tenía una sonrisa.
-Misty, da lo mejor ¿Si?- Se acercó Daisy a saludarla.
-Lo prometo.- Les respondió Misty.
Dawn también se despidió de todos para luego retirarse del gimnasio, Misty caminaba con Azurill en sus brazos, Dawn caminaba a su lado con Piplup sobre su cabeza.
-¿Dawn?- Susurró Misty observando al suelo mientras abrazaba a Azurill.
Dawn la observó y notó que se encontraba algo triste.
-¿Qué sucede Misty?
-No tienes que hacerlo.
-¿A qué te refieres?- Dawn se encontraba algo confundida.
-Digo, no debes de ponerte en peligro por mi causa.
-Misty no digas tonterías.- -Dawn sonreía, Misty la observó y Dawn prosiguió.- Somos amigas, siempre te ayudaré, además se que esto es peligroso, conozco lo que le paso a Ash, se notaba que el tema del aura es algo grande, pero Ash lo contaba como si fuera algo normal.
Misty la escuchaba y cuando mencionó que Ash le había contado su historia se frenó en seco y gritó.
-¡ESPERA UN SEGUNDO!
-¿Qué sucede?- Preguntó Dawn sin comprender la reacción de su amiga.
-¡¿CONOCIAS LA HISTORIA DE ASH?!- Misty se notaba algo irritada, Dawn al recordar lo que le había dicho a su amiga se quedó como piedra con su cara azul, estaba en problemas.
-Bu…, bueno, y…, yo…- Dawn estaba muy nerviosa, Piplup al ver a su entrenadora no podía creer que sea tan distraída.
-Pi piplu (No cambiara).- Piplup puso una de sus alitas en su frente.
-¡SABIAS SU HISTORIA Y NO ME LO DIJISTE!- Misty estaba cada vez más alterada.
-Tranquila Misty…- Comenzó a decir Dawn, pero al girar su vista pudo divisar a Lucario, el cual las llamaba con un movimiento de sus manos.- ¡MIRA!, Lucario nos está llamando, vamos Piplup.- Tomó a Piplup y salió corriendo apresurada.
-¡ESPERA DAWN, VUELVE AQUÍ!- Le gritó Misty comenzando a perseguirla.
Lucario las veía correr y escuchaba a Misty mientras le gritaba a Dawn, eso causo que se le forme una gotita en su frente.
-Los humanos son algo raros.
Mew comenzó a reír, pero al ver que Misty casi golpea a Dawn utilizó sus poderes psíquicos para separarlas.
-Deténganse ya.- Lucario se colocó en el medio de ambas muchachas.- ¿Pueden decirme que les sucede?
-¡DAWN SABÍA LA HISTORIA DE ASH, ÉL SE LA CONTÓ!- Misty continuaba algo molesta, Lucario observó a Dawn.
-¿Es cierto eso entrenadora Dawn?
-Si, él ya me había contado lo que pasó con ustedes.- Le respondió Dawn bajando su mirada apenada.
-Pero entonces, ¿Por qué no dijiste nada?- Le volvió a preguntar Lucario.
-Es que anoche estaba algo asustada por Misty y no lo recordé, lo siento mucho Misty.- Dawn ahora observaba a Misty.
-Está bien Dawn, no te preocupes.- Le respondió Misty más tranquila, luego le sonrió y le dijo.- Solo que estoy algo alterada por todo esto.
Ambas amigas se sonrieron y luego se dieron un afectuoso abrazo.
-Bueno, me alegra que hayan solucionado sus problemas, así que, ¿Por qué mejor no partimos ya?- Lucario se acercó a ambas sonriente.
-De acuerdo, solo tengo una duda.- Dijo Dwn con un dedo en su mentón.
-Igual yo.- La secundó Misty.
-Y, ¿Cuál es?- Lucario las observaba sin comprender, Mew se sentó en la cabeza de Misty copiando su pose.
-¿En que iremos?- Preguntaron ambas amigas al mismo tiempo.
-¿Era eso?- Lucario sonreía, ambas amigas lo miraron algo ofendidas, ellas habían visto que no había ningún barco en el muelle, al ver las miradas de ambas amigas Lucario decidió decir.- Bueno, tú lo harás maestra.
-¿Yo?- Preguntó Misty señalándose mientras parpadeaba.
-¿Ella?- Preguntó también Dawn sin comprender.
-Si.- Respondió Lucario y acercándose a Misty le dijo.- Quería que fuera una lección de más adelante, pero las circunstancias lo requieren así que…- Lucario caminó hacía la playa y llamó a Misty, ésta se colocó a su lado sin comprender.
-¿Qué se supone que debo hacer?
-Pedir ayuda.- Le respondió Lucario, pero al ver que Misty se quedó sin entender a que se refería agregó.- Maestra, con tu poder, puedes comunicarte con los Pokémon, ellos saben que eres alguien especial, por ende no te tendrán miedo.
-¿Y eso que tiene que ver?- Preguntó Misty ya algo ofendida, seguía sin entender.
-A eso iba.- Lucario la miró de reojo, Misty se tranquilizó algo atemorizada por la mirada de Lucario, éste sonrió de soslayo y prosiguió.- Al comunicarte con ellos, puedes hablar, entenderlos y pedirles ayuda, desde que tu poder se despertó eso fue lo que primero apareció, el poder de comunicarte con los Pokémon.- Luego se paró frente a Misty y la miró seriamente con una media sonrisa.- Ahora quiero que te pares allí.- Señalo hacía el borde del muelle.- Y pidas ayuda.
Misty observó a Lucario y al ver que éste le asentía, miró por sobre su hombro a Dawn, la cual asintió y se encaminó con ella hacía el muelle.
-Bueno.- Misty miraba hacía el agua, la cual estaba muy calmada.
-Adelante Misty.- Dawn le sonreía, Misty sonrió y se acercó aún más al borde del muelle.
-Por favor.- Comenzó a decir observando el horizonte.- Necesito que me ayuden a llegar a la isla hierro, por favor.- Misty colocó sus manos frente a ella en señal de suplica con sus ojos cerrados.
Luego de un momento abrió uno de sus ojos y al no observar nada, coloco su dedo en sus labios y parpadeó algo confundida.
-Creo que no funcionó.- Dijo Dawn colocando ambas manos en su cintura, ambas observaron a Lucario y éste sonreía, Mew se acercó a Misty.
-Mew mew (Mira allí).- Le señaló hacía el agua.
El agua comenzó a moverse y cerca del muelle algo comenzó a emerger del agua, el tamaño del Pokémon dejó sorprendidas a ambas entrenadoras.
-Wailord nos llevará.- Lucario fue quien hablo asustando un poco a ambas entrenadoras.
-Es un Pokémon muy grande.- Dawn se encontraba sorprendida por el tamaño del Pokémon.
-Wailord es un Pokémon de Hoenn, ¿Cómo llego hasta aquí?- Misty se acercó a acariciar al Pokémon, después de todo era un Pokémon tipo agua, pero lo que escucho después la dejó petrificada.
-Wai wi lord (Vine a ayudarla).- El Pokémon se encontraba muy feliz.
-E…, él…, él me hablo.- Misty Lo observaba algo nerviosa, aún la sorprendía el saber que podía comunicarse con los Pokémon.
-Si, recuerda que eso es algo de lo que puedes hacer maestra.- Lucario caminó hacía Wailord y de un salto subió a su espalda.
-Es genial.- Dawn se acercó emocionada para subir sobre el Pokémon, pero resbalaba causando la risa de Lucario y Piplup, Lucario la ayudó a subir y luego observó a Misty.
-Maestra, debemos irnos.
Misty observaba aún sin comprender, pero Mew se posó en su cabeza y le tocaba su frente con suavidad, Misty volvió a la realidad y observó a Mew con una sonrisa, luego se dirigió al gran Pokémon ballena.
-¿Viniste a ayudarme?
-Wi, wi lo lord wai wi wai lord (Si, yo la llevaré a la isla hierro).- Le respondió Wailord feliz.
-Gacias.- Le respondió Misty acariciando al Pokémon, luego se propuso a subir, pero antes de que pudiera saltar para subir, una extraña fuerza la elevó colocándola suavemente sobre Wailord.- Gracias Mew.
Mew volaba feliz alrededor de Misty, Pipliup se acercó a ella y le sonrió, Azurill saltó de los brazos de su mamá y comenzó a jugar con Piplup y Mew mientras Wailord comenzaba su camino hacía la Isla Hierro.
El viaje a Isla Hierro sería muy largo, así que Dawn prefirió recostarse sobre Wailord para disfrutar el paseo.
-¿Sucede algo malo?- Misty se acercó a Lucario, éste se encontraba muy concentrado pensando.
-Nada malo, solo disfrutaba un poco de la brisa.- Le respondió Lucario sin quitar su vista del horizonte.
-No me mientas, sabes que no puedes hacerlo.- Misty se colocó a su lado mientras observaba lo mismo que él.
-Lo sé.- Le respondió sonriendo mientras cerraba sus ojos.
Misty y Lucario se quedaron en silencio, ambos sonreían sin decirse absolutamente nada, el tiempo pasó y luego de un momento Dawn, quien se había quedado dormida, despertó y vio que tanto Misty como Lucario se encontraban sentados observando como el sol mostraba que la tarde había llegado, se levantó y se dirigió hasta ellos.
-Buenas tardes Dawn.- La saludó Misty al verla despierta.
-Hola Misty, creo que me quedé dormida.
-Espero que hayas dormido bien entrenadora Dawn.- Le dijo Lucario.
-¿Por qué lo dices Lucario?- Preguntó Misty.
-Porqué Wailord tomó un atajo y ya casi llegamos, miren.- Lucario señaló hacía donde se podía notar una porción de tierra.
En muy poco tiempo llegaron a la orilla, descendieron del Pokémon ballena y se despidieron dándole las gracias por el paseo, luego todos comenzaron a caminar, pero se llevaron una sorpresa.
Misty se quedó tiesa, Lucario y Mew se colocaron delante de ella en posición de combate.
-¿Qué sucede?- Preguntó Dawn al ver lo que pasó con sus amigos.
-Algo se acerca.- Le respondió Lucario.
En ese momento una gran energía salió de entre los árboles, Mew la bloqueó con uno de sus ataques mientras Lucario quitaba a Misty del camino, Dawn se encontraba en un costado observando.
-¡¿QUÉ FUE ESO?!- Preguntó Dawn exaltada.
-¡ALGO NOS ATACÓ!, ¡MEW PSÍQUICO!- Ordenó Misty, el pequeño Mew realizó el ataque mostrando así que se trataba de un Pokémon, pero no cualquier Pokémon.- Es un Lucario.- Misty se encontraba sorprendida.
-No es cualquier Lucario, es el Lucario de Quinoa.- Dawn se acercó al Pokémon y éste la reconoció saludándola.
Pronto Lucario se reincorporó y se acercó a Misty, la observaba muy seriamente, al mirarla fijo por un momento se sorprendió y soltó un gran alarido, en ese momento se pudo divisar una figura humana la cual se acercó a Dawn.
-Hola Dawn, hace mucho tiempo que no te veía.
Dawn se giró rápidamente por la sorpresa que se llevó, pero pronto se dio cuenta de quien se trataba.
-¡Quinoa!- Saludó Dawn emocionada.
-¿Quinoa?- Misty adelantó un paso poniéndose a un lado de Lucario, éste puso una de sus patas delante de ella.
-Cuidado maestra.- Le susurró observándola de reojo, ella le asintió quedándose en su lugar.
-¿Cómo has estado Dawn?- Quinoa saludaba a Dawn mientras sus Lucario se colocaba tras él.
-Muy bien gracias por preguntar.- Le respondió Dawn sonriendo.
-Y dime Dawn, ¿Ash vino contigo?- Volvió a preguntar Quinoa mientras observaba en todas las direcciones.
-No él está viajando por Unova, pero, ¿Por qué lo preguntas?- Dawn se encontraba algo confundida.
-Es que me pareció sentir su aura.- Le respondió Quinoa, pero cuando su vista se posó en Misty una extraña sensación lo hizo observarla.- Ella.
-¿Hum?- Dawn observó en la misma dirección que él.- Ella es Misty, es mi amiga, hemos venido porqué necesitamos un favor.
Pero Quinoa no prestó atención a lo que Dawn decía, solo se acercó a Misty provocando que tanto Mew como Lucario se prepararan para defenderla, pero Misty los tranquilizó sonriéndoles.
-Una maestra aura, impresionante.- Quinoa se detuvo delante de Misty la cual lo observaba expectante.- Pero lo que más me impresiona es el hecho de que tu aura se me es conocida.
-Es que Misty es la heredera del poder de Sir. Aaron.- Dawn se acercó a ambos con sus manos tras su espalda.
-¿No era Ash el que poseía el mismo tipo de aura que Sir. Aaron?- Quinoa observaba detenidamente a Misty, ésta se encontraba algo nerviosa por la cercanía del chico.
-Es algo complicado, por esa razón es que vinimos hasta aquí.- Le responde Dawn colocándose entre medio de ambos, sabía que su amiga era algo ruda si se enojaba.
-Bueno díganme que es lo que desean.- Quinoa colocó sus manos tras su espalda esperando una respuesta.
-Sabemos tan bien como tú que ya sabes la razón de nuestra llegada.- Fue Lucario el que le respondió ésta vez.- No eres un aprendiz y eres capas de saberlo.
-Lucario tiene razón, después de todo también eres un maestro aura.- Misty se colocó del lado derecho de Dawn mientras Lucario se colocaba del lado izquierdo.
Quinoa sonrió observando a su Lucario, éste le devolvió la sonrisa.
-Bien tienes razón, pero me sorprende el hecho de que tú puedas notar ciertas cosas Misty, si no me equivoco tú si eres una principiante.
-Es una larga historia.- Le respondió Dawn.
-Bueno, porqué no vamos a mi casa así pueden ponerse cómodas y me dicen que es lo que desean.- Les ofreció Quinoa a ambas entrenadoras.
Misty observó a Lucario de reojo y éste le asintió.
-De acuerdo, vamos.- Dijo Misty caminando junto a Dawn.
Quinoa y su Pokémon eran los que encabezaban la caminata, Dawn caminaba junto a Misty detrás, Mew y Lucario se encontraban detrás de Misty observando cada uno de los movimientos dados por los tres entrenadores y el Pokémon tipo lucha/acero.
En solo un par de minutos llegaron a la casa de Quinoa, él les ofreció entrar y les preparó algo para que comieran.
-Bueno díganme entonces, ¿En qué puedo ayudarles?- Quinoa procedió a sentarse luego de servir los aperitivos y darles algo a los Pokémon también.
-Es difícil de explicar, es algo complicado.- Comenzó Misty mientras tomaba un baso con jugo.
-Misty quería saber si podías ayudarla en su entrenamiento.- Dawn soltó todo de un solo golpe, esperando a que Quinoa respondiera.
-¿Entrenamiento?, quieres decir que, ¿Quieres que yo te ayude con tu entrenamiento Aura Misty?- Quinoa arqueó una de sus cejas y tomando un poco de jugo, agregó.- Creí que Lucario iba a enseñarte eso, después de todo es el Pokémon de Sir. Aaron.
-Si lo sé, pero es más complicado de lo que crees, aunque yo sea el compañero de Sir Aaron, el poder que ella tiene es mucho más grande, incluso que el tuyo y el de Ash juntos y si que son auras poderosas, puedo sentir que la tuya es muy fuerte.- Respondió Lucario parándose detrás de Misty.
-Ya veo, bueno cuéntame un poco sobre ese poder y veremos que clase de entrenamiento es necesario.- Quinoa se cruzó de brazos sonriendo, esperando porqué alguien le respondiera.
-Si me permites.- Lucario observó a Misty.
-Adelante Lucario, después de todo tú sabes más que yo.- Le respondió Misty sonriendo y mirando a Quinoa preguntó.- ¿Podemos ir fuera de la casa?
-Adelante, diviértanse.- Le respondió éste, cuando Misty y Dawn salieron con los Pokémon observó a su Lucario.- Ve tú también, sé que quieres divertirte un poco, además sería bueno que alguien vigile a Misty.
Dicho esto, su Pokémon salió de la casa junto con las entrenadoras, Quinoa y Lucario se pararon frente a la ventana observando como todos se divertían.
-Sabes que clase de poder posee, ¿Cierto?- Lucario observó a Quinoa de reojo.
-Si, debo confesarte que me da un poco de miedo lo que pueda llegar a pasar si es capturada.- Quinoa bajó su cabeza pensativo.
-Es por esa razón que necesitamos tu ayuda, debe entrenar perfectamente su Aura antes de que él aparezca.- Lucario observó a Quinoa y éste se giró hacía él.
-Bueno, entonces mañana daremos comienzo a su entrenamiento.
Ambos se observaron sonrientes con miradas decisivas, fuera de la casa todos jugaban muy felices hasta que.
Misty se detuvo en su lugar y observó al Lucario de Quinoa, éste se acercó rápidamente hasta ella, Dawn se preocupo y también se acercó.
-¿Estas bien Misty?
-Siento que algo se acerca.- Le respondió Misty, pero al instante se arrodilló en el suelo mientras sostenía su cabeza con fuerza.- Me duele, es muy doloroso.- Unas cuantas lágrimas surcaron su rostro.
Dawn y Lucario al igual que Mew y los demás quisieron acercarse, pero un gemido de dolor los hizo retroceder, Dawn se asusto y pidió ayuda.
-¡QUINOA, LUCARIO!, ¡AYUDA!
Sus gritos de ayuda no se hicieron esperar y en un instante ambos llegaron junto con Misty.
-¿Qué sucede?- Preguntó Quinoa arrodillándose frente a Misty, pero cuando quiso tocarla algo se lo prohibió.- ¿Qué es esto?
-Maestra, maestra.- Lucario si pudo tomar sus hombros y la observaba preocupado.
-Es muy fuerte, ayúdame Lucario.- Misty levantó solo un poco su cabeza, pero lo único que veía era una silueta, luego se quedó como hipnotizada, pero aún sostenía su cabeza.
-Debes tranquilizarte.- Le susurró una voz que a ella se le hacía lejanamente familiar.- Solo cálmate y relájate, yo estoy contigo.
Como si fuera por arte de magia el dolor se detuvo, solo sentía unas leves punzadas, pero no dolían, quitó sus manos de su cabeza y se sentó en el suelo mientras pestañeaba sin entender, observando a todos,Los demás al verla bien se calmaron, pero aún estaban preocupados.
-¿Qué paso Misty?- Le preguntó Dawn.
-No lo sé, solo sé que él me ayudo.- Respondió ésta, todos se miraron entre si sin entender.
-¿Quién?- Preguntó ésta vez Quinoa.
-Él.- Misty señaló detrás de ellos, cuando todos se giraron quedaron sorprendidos.
-Hola a todos, vine para ayudar.- Saludó la nueva figura presente.
Continuara…
