Notas del autor:

Bueno pues como ya había dicho antes este fic será variado, no habrá preferencia por un shipp en específico aquí se tratara de relatar historias cubriendo a la mayoría (si es posible todos) los shipps de diversas franquicias de Idols y similares.En este caso veremos uno que me llamo la atención y que he de admitir me agrada bastante. Sin más que decir los veo luego.

Título: Feliz cumpleaños.

Franquicia: Love Live Sunshine.

Pareja: KananDia (KananXDia)

Normal Pov.

Cada año nuevo era igual para Dia, sus padres la descuidaban por la celebración de año nuevo. Ya que esta era una tradición en la familia Kurosawa, tal vez dirás ¿Qué tiene que ver el año nuevo con Dia Kurosawa? Pues mucho, su cumpleaños es un día después de dicha celebración, justo cuando la mayoría de las personas duermen, conviven con su familia o salen a visitar templos para pedir sus deseos del año nuevo.

Para Dia esta era una rutina dolorosa a la que se había acostumbrado, sus padres se preocupaban más por la celebración de año nuevo que por su hija, Dia celebraba su cumpleaños mirando los fuegos artificiales del año nuevo y siempre pedía el mismo deseo: "que este año sea diferente".

Pero algo cambiaria cuando ella conoció a Kanan… Cuando eso sucedió esta última no se separaba de la Kurosawa mayor, era como un chicle que difícilmente te podías quitar.

Para Dia esto no era molesto, por el contrario, la hacía sentirse feliz y amada. Luego sucedió lo que ya se conoce, ambas conocieron a Mari y se hicieron amigas.

Unos días antes de año nuevo Dia comenzó a tener una actitud más apagada de lo usual cosa que Kanan no paso por alto.

—Nos vemos Mari— grito Kanan a la rubia.

Kanan y Dia se dirigían a la mansión de la Kurosawa mayor quién siguió en silencio y con esa actitud apagada durante el trayecto.

—¿Me vas a decir que tienes? O tendré que abrazarte hasta que lo hagas— dijo Kanan mientras abrazaba a Dia por sorpresa.

—¡Hyaaaahh!

—¿Y bien?

—¿Qu-que quieres saber?— pregunto Dia.

—¿Por qué esa actitud tan apagada?— pregunto Kanan.

—Nada es solo que…

—¿Es solo que…?

—Mi cumpleaños es un día después de año nuevo.

Esto confundió a Kanan quien intento averiguar lo malo en lo dicho por la Kurosawa mayor.

—¿Y eso que tiene de malo?— pregunto algo confundida.

—¡Na-nada!— exclamó con suma molestia.

Y dicho eso Dia entro a su casa furiosa, muy en el fondo Dia sabía que Kanan no tenía la culpa aunque ella es muy orgullosa para admitirlo.

Kanan por su parte solo se quedó confundida mirando a la residencia Kurosawa.

—¿Acaso dije algo malo?

Fue después de ese día que Kanan había descubierto por parte de Ruby que su amiga estaba triste porque su cumpleaños caía justo después de la celebración que la familia Kurosawa hacia para año nuevo, un evento en el que sus padres estaban ocupados tratando de hacer que fuera lo mejor posible, haciendo nulo caso a su hija mayor.

Con esta información Kanan comenzó a preparar una sorpresa para Dia…

—¿Entonces tu plan es ir a su casa y darle un regalo?— pregunto Mari viendo a Kanan.

—¡Si!

—Es muy cursi, aunque tiene sentido viniendo de ti.

—¡Oye!

Mari sabía que Kanan muy en el fondo amaba a Dia, aunque por su parte Kanan no tenía idea de dicho sentimiento.

—Bueno, te puedo ayudar con el regalo, pero la cuestión es ¿Qué planeas regalarle?— pregunto Mari.

Fue en ese momento que Kanan se puso a pensar, apenas tenía poco que conocía a Dia por lo que tardo mucho en dar una respuesta válida.

—Lo sabía— dijo Mari.

Kanan se había rendido, no tenía idea de que regalarle a Dia.

—¿Por que no intentas esto?— fue ahí cuando Mari había decidido darle un pequeño empujón a su amiga Kanan.

—¿¡Qué!? ¿Pero ella no se enojara?— pregunto Kanan.

—¡Oh vamos! No lo sabrás hasta que lo intentes.

—Bueno, si tú lo dices.

Fue así como Kanan y Mari en compañía de Ruby, You y Chika planearon algo para Dia por su cumpleaños.

El plan era simple, Kanan le regalaría a Dia unas flores, algunas naranjas que Chika le compartiría y el mas importante de todos los regalos, el regalo sorpresa de Mari. Aunque Mari no le había dicho de que se trataba Kanan tuvo sus dudas, pero aún así decidió aceptar el regalo.

La operación se pondría en marcha esa noche de año nuevo, Kanan no celebraba mucho el año nuevo así que no sería un problema para ella ir con su amiga. Mari no podía ir porque ella tendría un evento por sus padres; Chika, Ruby y You solo ayudaron en algunos aspectos menores. Chika aporto las naranjas, You le dio las flores a Kanan y Ruby le dio los horarios, así como los planos de la casa para pasar sin ningún problema.

Ya esa misma noche…

Kanan caminaba algo insegura por las calles, aunque Ruby le había dicho que no se preocupara ella no podía evitar hacerlo, en su cabeza rondaban preguntas: ¿Qué pasaría si la descubrieran? ¿Dia aceptaría este extraño regalo? ¿O se decepcionaría?

Antes de que Kanan pudiera formular mas preguntas pesimistas fue cuando había llegado a su destino, la mansión Kurosawa donde, en efecto, no había ni una sola alma de los guardias puesto que todos estaban en la celebración de la familia Kurosawa. Kanan dudo por un momento si debía entrar o no, al menos hasta que recordó el rostro triste de su amiga. Después de recordar esa imagen, Kanan tomo vuelo y corrió, su objetivo era simple correr y trepar la pared que estaba ubicada en el cuarto de Dia.

Por su parte Dia miraba el cielo, los fuegos artificiales iluminaban el cielo haciéndola olvidarse de su tristeza, todo estaba bien para ella. Ya no le molestaba tanto el asunto de su cumpleaños… o al menos eso quería pensar ella.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por un estruendo, un estruendo que solo Dia pudo captar. Al parecer alguien había caído de la pared cerca de su habitación. Al llegar a la escena Dia se encontró con su amiga Kanan estrellada en el piso.

—¿¡Kanan-san!?

Luego de ayudar a su amiga y cerciorarse que estaba en buen estado fue cuando comenzó su regaño.

—¿¡Qué haces aquí!? Y más importante aún ¿¡Cómo llegaste aquí!?— exclamaba Dia.

—Feliz cumpleaños, Dia— dicho esto los fuegos artificiales habían comenzado a iluminar el cielo oscuro.

Esa había sido una señal, una señal que daba inicio al nuevo año.

Dia no sabía que decir, esta era la primera vez que alguien le decía eso a primera hora y no días posteriores con algún regalo o una disculpa.

En primera instancia Dia se quedó en silencio, cosa que dejo en suspenso a Kanan pues ella no sabía si el detalle le había gustado a Dia o si le molestaba.

—Emmm, ¿Dia?— Kanan llamo a su amiga y solo recibió una fuerte tacleada.

—¡Tonta! Pudiste haberte hecho daño o peor aún, mis padres te pudieron haber descubierto.

Aunque Kanan sentía fuerte esas palabras muy en el fondo sabía que su amiga Dia era mala para expresar sus sentimientos.

—Me alegra que te gustará— dijo Kanan mientras esbozaba una sonrisa.

Fue así como luego de ese abrazo Dia comenzó a abrir los presentes que sus amigas le habían hecho, ella agradeció las flores y las naranjas, también la carta de su hermana menor, pero cuando abrió el regalo de Mari fue cuando la sorpresa comenzó…

—¿Y este?— pregunto Dia mirando la caja bien adornada.

—Es de Mari, me dijo que también era un regalo para mi, aunque eso último no lo entendí.

Y con bastante curiosidad ambas abrieron la caja revelando dos cajas más pequeñas y dos bolsas adentro, Kanan tenía el presentimiento de que algo extraño sucedería.

Y dicho y hecho, de aquel par de cajas pequeñas se revelaron dos anillos de bodas, la cara de Dia se tiño de todos los colores cuando abrieron las bolsas revelando su contenido grande, dos vestidos de bodas. Ambos con un par de notas muy sugerentes, incluso para una niña de 10 años.

[Espero disfruten la noche de bodas]

Fue así como los colores también se apoderaron de la cara de Kanan quien se desmayó.

—¿¡Kanan-san!?— exclamó Dia al ver así amiga caer de golpe.

Aunque fue una broma sencilla tuvo su significado cuando ambas crecieron y se confesaron la una a la otra…

Fin.