Los libros de Harry Potter no me pertenecen, son de J.K Rowling y de quienes sean sus derechos. Escribo esto por puro gusto personal, y para alegrar a otros fans, y no quiero ni busco nada a cambio. Gracias.

Nota: Estoy increíblemente sorprendida de la gran acogida que le habéis dado, a este huérfano cachito de texto. "De corazón oscuro" está muy contento de que haya tanta gente que quiere verlo crecer, así que su madre ha decidido darle la oportunidad de conseguirlo. Veremos que tal lo hace. ^^ Espero que seáis pacientes con nosotros dos, el pobre ha sido un hijo no esperado, que no por eso menos deseado, XD y su madre no sabe muy bien ha donde va a ir a parar. Así que necesitará de todo vuestro cariño para seguir creciendo. ^^

Besos a todos, y miles gracias por vuestros ánimos, de parte de estos dos pobres que no saben a dónde se dirigen, pero que os quieren mucho. ^^

P.D: (Su hermanito mayor "Tela de araña", está preparándose para sacar su nuevo capítulo ya pronto, casi lo tiene acabado. En un par de días o así, estará aquí, dice.)

Kasandra Potter: Hola Kasandra ^^ yo estoy bien, más o menos (con la regla ¡iugh!) XD Pero bien. ¿Y tú? Nos alegramos de que te gustara "De corazón oscuro". Miles gracias por apoyar a este pequeñín apenas nacido. ^^ Ya veremos que sale. Jujuju XD

Fabianadat: Hola Fabia ^^ Realmente me animó que vieras tan intenso a Harry, espero poder continuar capturando este raro espíritu que le ha surgido.

Torres de Cristal: Hola Cristal ^^ Realmente gracias por tan buena idea, lo de Draco como alma humana de Harry me dio mucho que pensar. Veremos que sale de aquí ^^ jujuju XD

DarySnape: Hola Dary ^^ Y gracias a ti por animarme a seguir con "De corazón oscuro" No sé que surgirá al final, pero al menos le daremos la oportunidad. ^^

Uchiha Kaede-sama: Gracias Uchiha ^^ Nos esforzaremos. ;D

ShirayGaunt: Hola Shiray ^^ Gracias por animarnos, el pequeño "De corazón oscuro" se esforzará en crecer, y estará deseando saber tu opinión sobre cómo le va en su cortita vida ;D

Oscurita xu xu: Hola Oscurita ^^ Tus ánimos siempre me hacen sonreír, y esta vez todavía más. Solo me da pena el pobre "Tela de araña", sus hermanos se van a reír de él porque el pobre no es capaz de conseguir que le leas. ;D Pero gracias por apoyar al más pequeño de mis chiquis, para que crezca un poco más. Estoy segura de que con tu cariño crecerá grande y hermoso XD ¿Y a ti que tal te va? Espero que todo bien. ^^ Besazos guapa.

Himextina: No te preocupes Himextina, aún no sé muy bien los porqués yo tampoco, pero ya se me ocurrirá algo. ;D Gracias por animarnos guapa ^^

BlackStarChan: Hola Black ^^ ¿Harry psicópata? La verdad no lo había pensado. Pero tienes razón, los psicópatas no sienten empatía, y como Harry a perdido sus sentimientos… ¡Que peligro! XD

KShieru: Gracias por animarnos ^^ "De corazón oscuro" intentará seguir creciendo, a ver como lo hace. ^^

Aiko-Radharani: Hola Aiko ^^ Sinceramente, sí, el primer cap fue lo más corto que había escrito nunca. Y nunca pensé en hacer un Harry tan visceral, surgió solo, por propia voluntad, XD pero me alegro que el resultado te gustara. Veremos si la continuación le está a la altura. Besos.

Alfy-Malfoy: Gracias por los ánimos nueva lectora ^^ Siempre es una alegría recibir gente nueva. Y no temas, "De corazón oscuro" seguirá creciendo, lo mucho o poco que entre todos logremos animarle. ^^

Jafrin: Gracias Jafrin ^^ Sinceramente yo tampoco sabía lo que le había pasado a Draco, solo imagine que sería dramático que esto sucediera. Ahora me queda la ardua tarea de darle sentido a esto, pero creo que algo se me ha ocurrido. A ver qué te parece. ;D

SexyDiva: Hola Diva XD (sonrojo de felicidad) Gracias a las dos por animarme tanto, de verdad he disfrutado el review, y estaré deseando saber que os parece este nuevo cap. Es pequeñito, pero confiamos en que crecerá. ^^ Ahora sientop que tengo que esforzarme más para estar a la altura. ¡Aggggg! ¡Presión! XD (pero nos esforzaremos, ¿Verdad chiquitín? - ¡SÍ!) Besos, guapas. ^^

Hohenheim x3: Gracias guapa ^^

Comodín: Hola Comodín, querida primera lectora de este pequeño fic ^^ No pienses que eres mala expresándote, a mí me ha animado mucho tu review, y estaría encantada de poder seguir leyéndonos. ^^ Besos ^^

De Corazón oscuro

Capítulo 2- Miedos fundados.

Entre sus brazos, sintió que el rubio estaba temblando cada vez más violentamente. Si se quedaban bajo la lluvia podría enfermar, sino lo estaba ya. La idea de perder aquel último resquicio de calor no resultó agradable. Lo arropó contra su pecho.

- Grimmauld Place.


Aterrizaron en medio del viejo salón lleno de polvo, sus ropas empapadas encharcando el suelo a sus pies. Fuera la lluvia golpeaba los cristales. Dentro, bajo las últimas luces grisáceas de la tarde que se colaban entre las cortinas, los dos estaban inmóviles. El rubio, Malfoy, unido a él cuerpo a cuerpo, tan juntos como era posible. El rostro ocultó en su pecho, los dedos cerrados en torno a la tela de su túnica, la respiración entrecortada. No paraba de temblar.

Lo estrechó más fuerte, agarrándolo de modo que, aunque Malfoy hubiera querido, no habría podido escapar. Harry no iba a soltarlo. La falta de sensaciones en su pecho acabaría acabando con él, con lo que era Harry Potter, si lo hacía. La única llama que quedaba del fuego rugiente de su alma era el leve sentimiento protector hacia Malfoy. Alguien a quien recordaba haber odiado desde que se conocieron, aunque ahora no pudiera recuperar el sentimiento. Y no parecía suficiente para sustentar todo lo demás.

Lo apretó más fuerte, haciéndole daño, (aunque el joven rubio no emitió un sonido), queriendo traerse a memoria ese sentimiento cálido de protector, que era lo único que ahora le quedaba en un pecho que estaba acostumbrado a ser bombardeado por mil sentimientos distintos. Deseando desesperadamente retener este último retazo de humanidad. Cerró los ojos y deslizó los dedos por el suave cabello rubio casi blanco. Estaba húmedo y enredado, pero sirvió a su propósito. La llama en su pecho se hizo más fuerte, y el vacío, menor. Sonrió levemente, apenas, una sombra de lo que habían sido sus sonrisas, porque ahora estaba vacía de todo lo que antes había habido tras ellas, pero no fue enteramente helada, aún había algo en ella. Una llama muy pequeña, que podía extinguirse con facilidad si no era atendida, y sin embargo, tan cálida.

-¿Amo Potter?- Kreacher había entrado en la habitación.

Harry levantó la mirada, la sonrisa extinguiéndose de sus labios al ver al anciano elfo.

-Kreacher.- una palabra helada, muerta. Kreacher lo miró… las pupilas momentáneamente enormes, y se inclinó reverentemente. Poniendo en el gesto toda la servidumbre deferente de un elfo doméstico ante su amo, y que Harry jamás le había visto ofrecer al anciano y cruel elfo. Kreacher sonrió para sí mismo, el rostro oculto en la sombra de la reverencia. Su amo por fin se veía como un apropiado amo. Podía verlo en el cambio de su magia, ahora tan oscura y pura. Y era tan poderoso, mucho más poderoso que ningún amo que hubiera tenido en todo su servicio a la honorable familia Black. Kreacher se sintió henchirse de orgullo por tener un amo tan grande.

-Levanta. – Harry supo al instante que algo ocurría con el elfo, pero no le importaba nada, y mientras no diese a ningún acto rebelde no veía en que era necesario que hiciera nada al respecto.

Se incorporó de la reverencia, dándose cuenta por vez primera de que su amo sostenía a alguien contra su cuerpo. Miró a quién… y su alegría se multiplicó. Había crecido mucho desde la última vez que lo viera siendo solo un niño pequeño, pero Kreacher nunca olvidaría al hijo de la señorita Narcisa. Un auténtico sangre pura. ¡Y descendiente de su querida ama! Al fin su nuevo amo había escogido bien.

Sonrió una sonrisa amplia e inquietante, esta vez no molestándose en ocultarla.

Malfoy tosió violentamente contra su pecho.

La atención de Harry se desvió del anciano elfo, al rubio entre sus brazos. La estancia bajo la lluvia debía haberlo enfermado. Frunció el ceño. La llama protectora flameando inquietamente. No quería que Malfoy se pusiera enfermo. Por suerte había elegido bien al venir aquí.

Volvió la mirada a Kreacher. Un vacío verde apenas vivo.

-Prepara un baño caliente.- el elfo volvió a inclinarse servilmente.

-Ahora mismo amo Potter. ¿Quiere que también prepare una bebida caliente para el señorito Draco?

Harry asintió. Por vez primera el malicioso elfo estaba siendo útil, era un cambio bienvenido.

-Sí, gracias Kreacher.- el elfo se desapareció en un ligero pop, rápido en su tarea.

Miró a Malfoy, tendría que subirlo al cuarto de baño, pero el aristócrata apenas si estaba manteniéndose en pie agarrado por él. En un movimiento fluido, pasó uno de sus brazos bajo las delgadas piernas como huesos de ave, levantándolo en brazos.

O

Kreacher se apresuró en preparar un baño apropiado, sacando del cajón donde las había tenido escondidas, las caras sales de baño que habían pertenecido a su ama. Un saquito de polvos grises, hechos a base de flores crecidas en tierra muerta, y huesos muggles molidos. La mejor mezcla para una piel suave y pálida. Añadió un pellizco al agua caliente, asintiendo cuando el perfume empezó a inundar la habitación en forma de perezoso vapor.

-El amo estará satisfecho.- Sí, tenía que demostrar a su nuevo amo que Kreacher podía ser un buen elfo. No como ese innatural elfo, Doby. Bien, ahora iría a preparar la bebida. Aún debía quedar algo del té favorito de su ama.

O

Harry entró en el viejo baño. Estaba algo herrumbroso, desgastado, y viejo, como el resto de la casa, pero el jabón que Kreacher debía haber echado en el agua caliente, era realmente agradable. Su perfume inundando la habitación en lentos anillos de vapor. Profundo, almizclado, y envolvente. Convirtiendo el decrépito lugar en un sitio casi hogareño.

Asintió para sí mismo. Malfoy estaría bien oliendo así.

Kreacher incluso había encendido la lamparilla dorada de latón labrado sobre el lavabo, y retirado las cortinas estampadas en tonos pardos, para que Malfoy pudiera entrar en la amplia bañera. Tomándose la molestia de dejar doblada sobre el retrete una gruesa toalla, que definitivamente había visto días mejores, pero que al menos aún se conservaba suave y mullida.

Miró al rubio en sus brazos, extremadamente delgado, apenas pesaba nada. Inmóvil salvo por los temblores que lo recorrían, aún no había apartado la cara de su túnica, y sus dedos se negaban a soltar la tela, agarrado a él con la misma desesperación con que él se negaba a dejarlo ir. Si Malfoy no quería dejarle, todo sería mucho más fácil. Era extraño. Pero acababan de salir de una guerra, y ninguno de los dos estaba siendo él mismo.

Suavemente depositó al rubio sobre la toalla en el retrete. El aristócrata continuó agarrado a él, no dejándole alejarse si quiera unos centímetros. La llama en su pecho se encendió con más fuerza. Tan pequeña, y sin embargo tan vivaz. Agarró entre las suyas las pálidas manos marcadas de heridas, aún cerradas en su ropa.

-Malfoy. Necesitas bañarte, y no puedo quitarte la ropa si no me sueltas. – su voz calma y cálida, pareció hacerlo reaccionar algo. Draco se estremeció. Pero siguió sin levantar el rostro de su pecho.

-¿Malfoy, puedes entenderme?- El deseo protector que estaba sintiendo se inflamó, dándole a su voz un ligero tinte protector. El rubio se encogió un poco sobre sí mismo, apretando aún más los dedos entorno a la tela. Parecía asustado.

Suavemente, soltó las pálidas manos, y cogió el rostro enterrado en su pecho, amablemente, levantándolo hacia él, para poder verle por vez primera, desde que lo recogiera entre el aguacero y la masacre. Poco a poco, Draco permitió que lo mirara. Estaba pálido. Mucho más pálido de lo que recordaba. Las mejillas hundidas, demasiado delgadas. Y sus ojos estaban sombreados de ojeras violáceas, demasiado profundas.

-¿Malfoy?- No hubo reacción.-… ¿Draco?- Las pestañas casi blancas se estremecieron, y las pupilas grises finalmente se levantaron, para encontrarse con las suyas verdes. Sus ojos estaban perdidos, no vacíos, pero asustados. Tan asustados…

-Draco, ¿Sabes quién soy?- El joven rubio volvió a estremecerse apenas. Su cabeza se movió un poco, apenas lo suficiente para negar un poco. Fuera lo que fuera lo que le había pasado, debía haber tocado su mente muy duramente. Acarició levemente, con los pulgares, las pálidas mejillas aún sostenidas entre sus manos.

-Me llamo Harry. Voy a cuidar de ti.-

Miró al hombre moreno que le había traído aquí. Sus ojos eran verdes, y de alguna manera…

No sabía, no recordaba nada de antes de la lluvia y el barro, y los gritos y la sangre. Solo sabía que había tenido miedo, estaba mareado, todo dolía, (aún dolía), no sabía a dónde ir, y de repente había visto a aquel chico, solo, en medio de todo aquello, como él, y algo dentro de él se había inflamado y gritado, y había sabido, había sabido. Que él lo mantendría a salvo.

-Me llamo Harry. Voy a cuidar de ti.- El joven moreno estaba muy cerca, sus manos en sus mejillas se sentían muy calientes. ¿Harry? El nombre lo estremeció por dentro, cálido. Aún estaba asustado. Tenía miedo. Pero Harry había dicho que cuidaría de él. Y de alguna manera podía ver en sus ojos inmensamente verdes, que no mentía.

Asintió débilmente.

Harry soltó muy suavemente su rostro.

-Bien, muy bien, Draco. Ahora suéltame, tengo que desvestirte. Necesitas el baño caliente, o acabarás enfermando. – Podía ver que Malfoy seguía aterrado. –Tranquilo, aquí estás a salvo. –Las palabras le parecieron correctas, aunque no lograse conectar con el sentimiento que debería ir con ellas. Sentirse protector de él, no era lo mismo que la amistad, o el amor. Pero al ser lo único que le quedaba, la sensación era increíblemente intensa. Le sonrió apenas, tranquilizadoramente, y Draco, finalmente, aflojó los dedos en su túnica, soltándolo.

Entrelazó las manos en su regazo, temblando, no sabía qué hacer. Sus pupilas, enormes, clavadas en Harry. Esperando.

Con movimientos calmos, para no asustarlo aún más, comenzó a desabrochar las cintas del camisón de hospital húmedo, que llevaba puesto Draco.

"¿Por que llevaría un camisón de hospital en medio del campo de batalla?"

La tela se deslizó desde los delgados hombros, a la estrecha cintura.

-¿¡Qu…?

Revelando un torso cubierto de moratones, y una cerradura de plata labrada incrustada en la carne blanca donde debería estar el corazón.

Continuará.