Recuerdos de media noche.
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No entiendes lo que provocas en mí al sujetar su mano.
Tú y yo.
Estábamos destinados a serlo, pero un giro del destino hizo que tengamos que separarnos...
Ya no me importa lo que diga la gente, si estamos juntos. Sabrás que quiero ser yo quien te abrace eternamente…
Solo quiero que seamos tú y yo para siempre.
¿El sentirá mis ojos recorrerte entera? ¿Sentirá mi deseo y mis ganas de quitarte de las manos de él? Lo siento amor, pero eso no me importaría.
Yo solo quiero que vengas conmigo y que seamos felices.
Atte.
Tu alma gemela.
Llevaba días recibiendo cartas, de la misma firma: Tu alma gemela. ¿Alguien en Hogwarts, había decidido mirarla para ver una chica en ella?
Por qué no se creía todo ese rollo de que ahora, tenía una alma gemela. Aparte de Harry, claro.
Aún recuerda cuando se hicieron novios, se dieron cuenta que se amaban al ver en la guerra la posible muerte de los dos, y decidieron nunca separarse jamás. Hasta Harry no había aceptado el trabajo de Auror para estar con ella en su último año de Hogwarts, tenía claro que lo amaba más que su propia vida. ¿No?
Una noche como cualquiera otra, residencia Granger. Alguien tocaba la puerta de esta, haciendo que se abriera y diera a un Harry nervioso y a una Hermione feliz de ver a su mejor amigo. Un ligero "pasa" y los dos se adentraron a la sala de estar, donde tomaron asiento.
―Hermione… ―llamo Harry, nervioso y preocupado de la respuesta de su mejor amiga.
―Harry ―saludo con una sonrisa la chica, de cabello largo y hermosos ojos.
―Te quería decir algo.
La determinación que saco Harry de un momento a otro, asusto a Hermione pero no lo demostró.
―Dime.
Los dos se encontraban en la casa de Hermione, ya que estaba sola desde que terminó la guerra y con sus padres viajando, apenas recordando que tienen una hija.
―Yo… Te quiero decir que me he dado cuenta que te quiero ―Hermione asintió, deprimida pensando que la quería como solo su amiga ―pero no te quiero de la forma que te quería, ahora te quiero como mujer, ―ella abrió los ojos impresionada, sintiendo una felicidad en su interior ― quiero saber si sientes otro cariño que de amigos…
Antes de que continuara, Hermione estallo diciendo ―¡Claro que si Harry, no sabes cuánto espere esto! ―dice sonriendo, abrazándolo mientras soltaba unas lagrimitas de felicidad. ―¿Cómo te diste cuenta sobre esto? ―pregunto curiosa, queriendo saber más. Harry sonrió con ternura, su castaña preferida siempre había sido así, todo quería saber.
―En la guerra, cuando te vi lastimada… Pensé que había desaprovechado de mucho tiempo, pero aquí estoy para remediarlo ―dijo acercándose a ella poco a poco, para darle un beso tierno en los labios.
Cuando se separaron, ella tenía un pequeño sonrojo al igual que él. Habían sentido muchas cosas, un fuego los había recorrido pero ella sentía que faltaba algo… Algo importante. No decidió hacer nada, y se refugió en los brazos de Harry, quien la recibió gustoso; para hacer la pregunta que cambiaría todo, obteniendo un "si".
El picoteo de una lechuza le llamo la atención, haciendo que saliera de sus recuerdos de aquella noche. Había sido demasiado rápido y hermoso. Algo que le gustaba.
Se acercó a la ventana donde estaba la lechuza, que se le hacía conocida, era muy elegante. Dejo el sobre verde con plata y se fue.
Alzo una ceja al ver los colores, puesto que la lechuza era la misma que siempre le habían traído las cartas, ahora el color es el diferente. Antes eran blancas y sin algo que las identificaran de quien eran. Ahora se daba una idea, tan siquiera de que casa pertenecía ese chico.
Hermione Granger…
No suelo hacer esto, en realidad nunca lo hago.
Nunca había enviado cartas, antes solo me presentaba frente a la chica y caía a mis pies.
Pero yo sé que contigo es muy diferente, por eso he hecho esto.
¿Nos vemos en la Torre de Astronomía a las 9:00 horas?
Atte.
Tu alma gemela.
Decir que la curiosidad lleno a la castaña, era decir poco. Sin perder tiempo, guardo la carta en la bolsa de su túnica y se acostó en su cama para descansar. Digo, era media noche, tenía que descansar.
Y lo haría, por algo tenía un cuarto para ella sola al ser Premio Anual.
En otro lugar del castillo.
―Bueno, lo he hecho. Ojala no actué como un idiota egocéntrico ―susurro un rubio platino, para si mismo, para que sus compañeros de cuarto no lo escuchen.
Continuara... Pero si no hay reviews, no u_u
Muchas gracias para la única que comento la sinopsis: aRiElLa.
Espero que este les guste, nos vemoos mañana, KrazyMore fuera.
¿REVIEWS?
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