Disclamer: La serie de Yu-Gi-Oh! No me pertenece, los derechos de autor le pertenecen a Kazuki Takahashi, quien hizo la trama original, yo hago esto sin fines de lucro.
CÁPITULO II EMPEZANDO PLANES
Tea, Tristán y Joey aun no llegaban al parque... tal vez Yugi los esperaría aun un rato más ya que eran las ocho y media, se reunirían hasta las nueve, aun no sabía el por que había ido tan temprano al parque, no estaba preocupado por lo del viaje, ya que sabía que solo serían unos cuantos días, a lo mucho unos cinco días, ya que realmente no contaban ellos con mucho dinero para decidirse por un destino ni muy llamativo ni por mucho tiempo, y él realmente quería pasar un tiempo a solas con Yami, cuando casi de inmediato noto algo que lo saco de sus pensamientos, sonrió al ver al otro chico, pareciera que él no era el único que se había caído de la cama ese sábado, cuando Bakura lo vio hay parado, pareciera que estaba contento, por lo que alzo la mano derecha y con ella lo saludo, y empezó a llamarlo, cuando lo tuvo cerca le dijo que era muy bueno el que ambos hubieran ido al parque antes que los demás, dado que el quería decirle algo en privado... aunque aclaro que ese en "privado" hacia referencia a que los otros tres no oyeran, ya que eso al parecer solamente le concernía a Yugi, Yami y a él.
—Oye Yugi, ¿qué posibilidades hay de que Yami salga?, es que el asunto del que quiero hablan contigo, es sobre Yami Bakura y quisiera que también Yami hablara con nosotros al respecto; es que estoy empezando a temer que este tramando algo... —En esos momentos, el albino intentaba darse a entender con sus amigos—, él no es de los que se quedan tranquilos y ya, en especial, durante mucho tiempo, cada vez que se pone así es por que esta tramando algo... francamente ya le tengo miedo —termino diciendo un preocupado Bakura, ya estaba preocupado, muy preocupado por el "mutis" de su contraparte.
—Te entiendo Bakura... aunque no se siquiera salir del rompecabezas, dado que aun no se siente cómodo con la idea de que los demás lo vean con cuerpo propio —le explicaba Yugi a su amigo—, mucho tiempo encerrado solo no lo ha hecho la persona más sociable del mundo, será cosa de convencerlo.
Pero como Bakura ya estaba pasando de la preocupación a la desesperación acabo agarrando el rompecabezas del milenio entre sus manos, y sin quitárselo a Yugi del cuello, y se puso a decirle en un tonito medio mandón:
—No seas malo Yami, necesito hablar también contigo así que sal, si te apuras en salir tal vez no tardemos y te vuelvas a meter antes de que lleguen los demás...
Aunque aun era algo temprano, al ver lo que estaba haciendo su amigo, Yugi le quitó el rompecabezas de las manos e intento hacer contacto mental con Yami, ya que suelen tener un lazo telepático muy fuerte, y ya que temía que pensarán las personas que pasaban por ahí que Bakura estaba algo loco.
—Por lo visto, Bakura estaba algo sobre estresado pensando en que diablos estaba su contraparte, y entre las demás cosas, y estaba a casi nada de un ataque cardiaco —habló Yugi a la mente de su contraparte del rompecabezas—, mejor sales, no hay nadie alrededor en estos momentos.
—Esta bien Bakura, hablemos de Yami Bakura, pero lo más rápido posible, ya que debes saber que aun no me siento preparado como para que sus amigos me vean fuera del rompecabezas del milenio —dijo el antiguo faraón, aun prefería comunicarse a través del cuerpo de Yugi—, además ya sabes que le pedí a ustedes dos que no le dijeran a los demás que ya tengo cuerpo propio hasta que este listo para poderlos ver.
—Bueno... como ya oíste cuando se lo estaba mencionando a Yugi, Yami Bakura a estado muy tranquilo desde hace unas semanas —empezó el albino, un poco nervioso—, ya sabes que cada vez que aparentemente se queda tranquilo es por que esta tramando algo y quisiera saber que opinan o que creen que pueda estar tramando ahora.
—lo que este pensando Yami Bakura no lo se... pero tienes razón, él nunca es de los que suelan quedarse sentados de brazos si tiene la oportunidad de estar fastidiando —confirmo Yami Yugi, mientras se cruzaba de brazos.
—Lo más seguro es que quiera quitarte el rompecabezas del milenio y las cartas de los Dioses Egipcios para poder usarlos para traer los juegos de las sombras —comentó Yugi a sus amigos, pero con la vista fija en su contraparte milenaria, un tanto preocupado—, siempre intenta hacer eso, aunque el como lo vaya a hacer aun no se, solo espero que no intente dañar a nuestros amigos, no se si sea bueno o no el que el abuelo se haya ido al extranjero durante este tiempo.
—Eso es justamente lo que yo temo Yugi... Yami Bakura es un maldito sádico que sería capaz de todo solo por poder conseguir un poco de poder y no le importa si daña a alguien en el proceso —les comento Bakura con una leve expresión de terror en el rostro, recordando todo lo que este había hecho con anterioridad.
—Entiendo muy bien su preocupación, dado que yo también he visto y sentido todos los estragos que ha hecho ese loco por su búsqueda de poder —apoyo Yami, ya que siempre acababa utilizando a alguien como si fuera un títere de su poder.
—Solo espero que ahora no se le ocurra a dañar a nadie ni usar a otros para intentar cumplir con sus sadismos... no soportaría que dañara a nadie más —decía Yugi, pensando principalmente en lo que pudiera hacerle a su amado Yami
—Eso es lo que también pienso yo, gracias a él yo... yo he causado mucho mal —dijo Bakura mientras una sombra de dolor cubría levemente su rostro—, por suerte cuento con amigos como ustedes para poder deshacerme de esos recuerdos, solo espero que mi preocupación no tenga fundamentos en estos momentos.
—No te aflijas Bakura, tu no eres responsable por todo lo que pudo hacer Yami Bakura en el pasado, inclusive en el reino de los duelistas te mostraste capaz de revelarte en su contra —le dijo Yami mientras agarraba el hombro de Bakura para poder tranquilizarlo.
—Gracias Yami, sabía que podría contar con ustedes dos, ya que gracias a Yami Bakura todo se ha vuelto muy doloroso... creo que por algo acabe siendo su amigo, ya que siempre pensé que acabaría estando solo.
—No tienes por que acabar solo Bakura, tal vez eso hayas pensado el primer día de clases, dado que eras nuevo en la escuela y no supieras si pudieras hacer amigos y después de que la sortija del milenio estuviera en tu poder, a lo mejor Yami Bakura hiciera que esa sensación se incrementara —le dijo en forma tranquilizadora Yugi.
Al parecer Bakura estaba a punto de romper a llorar por que de repente se quedo callado, con los ojos llorosos... a lo mejor estuviera recordando algo particularmente doloroso, aunque no soltó ni una sola lagrima, ya que estaban convencidos de que él no quería tocar ese tema.
En ese momento Yami agarro la muñeca de Yugi y reviso el reloj que Yugi traía en la muñeca para revisar la hora: ocho cincuentaycinco de la mañana, eso significaba que los demás chicos no tardarían mucho en llegar, o al menos Tea, que es la más puntal de los otros tres que faltaban del grupo, ya que realmente dudaban que Joey y Tristán fueran a llegar a las nueve en punto, en especial considerando que andan algo enojados entre si (ya que por lo general, se vendrían juntos).
—Bueno chicos, los dejo un rato, dado que ya van a llegar sus amigos y será mejor que no me vean —dijo de pronto Yami.
Para su buena suerte la parte del parque en el que estaban no había mucha gente, por no decir que estaba vacía con la excepción de ellos tres, por lo que nadie noto cuando este se metió al rompecabezas del milenio, así que Bakura tuvo 5 minutos para tranquilizarse, mientras Yugi se preguntaba que era lo que habría estado pensando su amigo hace unos minutos... por suerte Tea, que era la primera que había llegado, los distrajo de eso y también tuvieron suerte de que no notara el hecho de que Bakura estuviera algo alterado en esos momentos, o la lluvia de preguntas preocupadas por parte de la chica comenzarían y no se iría hasta que o bien, ella estuviera enterada o Bakura se fuera.
—Hola muchachos... pensé que yo sería la primera en llegar, pero que bueno que ya estén aquí, así por lo menos no tendré que ir por ustedes hasta su casa —comentó Tea al llegar junto a sus amigos, aunque diciendo esto último de modo burlón, sabiendo que a esos dos no son de los que suelen quedarse pegado a las sabanas—, aunque creo que si tendremos que ir por el otro par de holgazanes —diciendo esto último entre risas, las cuales se podía notar el tono juguetón, señalando que la chica se encontraba un poco más relajada.
Sólo esperaban que Joey y Tristán no llegaran muy tarde y con el sentido del humor con el que había llegado Tea al parque, por que Yugi pensaba que así se relajaría un poco Bakura; por lo que estuvieron hablando antes de que los demás llegaran al parque de cualquier cosa que los distrajera unos momentos en lo que esperaban al otro par.
Tristán y Joey como siempre llegaron un cuarto de hora tarde, pero ya venían riéndose y haciéndose bromas, por lo que pensaron que ya todo estaba mejor, a parte de que contrario a lo que habían pensado, si llegaron juntos, lo cual fue un alivio para ellos.
Estuvieron unos cuarentaycinco minutos alegando sobre que idea era la mejor para las vacaciones de verano, ya que serían unos pocos días, dado que el presupuesto no les alcanzaba para más. Aunque la idea fuera de que solamente fueran un fin de semana al bosque cercano con sus tiendas de campaña, pero para ellos lo verdaderamente importante era el estar juntos y fuera de la ciudad durante el verano. A parte, eso les caería bien.
En eso a Joey se le ocurre una excelente idea, aunque suene raro, ya que él no suele tener las mejores ideas en cuando a vacaciones se refieran: cambiar los ocho días y cinco boletos de ida y vuelta por seis boletos de ida y vuelta, para que así Serenity pudiera ir con ellos a la playa, pero en vez de ir ocho días irían por cinco días por el costo del par de boletos extra. A los demás no les pareció molestarles el que la hermana de Joey fuera con ellos en sus vacaciones, sabían que este la quería demasiado como para pretender dejarla sola.
—Me parece una excelente idea, Joey, así por fin Yugi, Bakura y yo la conoceremos; sirve que tu y ella conviven por fin —dijo sumamente emocionada Tea, ya que en esos momentos, solo Tristán conocía a la hermana menor del rubio.
Todos parecían estar de acuerdo con Tea acerca de la idea de Joey acerca de que Serenity fuera con ellos, al fin y al cabo, él era su amigo, y sabían que eso era realmente importante para él, ellos nunca eran de los que dejaban a un amigo en algo realmente importante, ya que sentirían que lo estarían traicionando si no le daban su apoyo, además, ellos realmente querían conocer a Serenity, ya que vieron el esfuerzo que había hecho su amigo para ayudarla a conseguir el dinero de su operación durante el torneo de Pegasus en la isla de los duelistas, en el cual, vieron a Joey crecer como duelista.
Por el momento y al ver el rostro de felicidad de Joey al pensar que podría por fin pasar unos días con su hermana, tanto Yugi como Bakura ya habían olvidado de que habían estado hablando antes de que ellos llegaran, dado que no sabían como tomarían este problema. Esperaban que fuera lo que fuera, y sin importar que estuviera planeando Yami Bakura, tenían la esperanza de que este decidiera no arruinarle con algo ese tiempo a Joey, ya que no deseaban verlo sufrir por algo que no le correspondía de un modo directo, aunque lógicamente, si le afectaba, ya que afectaba a dos de sus amigos, y Joey Wheeler no es de los que dejan que se metan con sus amigos y hacer como si nada de eso no estuviera pasando, él haría todo lo posible para ayudarles.
Lo que no sabían era que Yami Bakura había estado ocultando algo desde hace un poco de tiempo (a lo mucho unas 3 semanas aproximadamente) a todos, en especial a Bakura, cosa que por cierto, le tomo algo de trabajo ya que al estar conectado con él le hacía muy difícil ocultarle algo, el hecho de que el mismo había obtenido un don del Dios egipcio Seth, al cual servía fielmente, ya que él consideraba justo que él también recibiera un don.
Don que le sirviera a llevar a cabo su venganza en contra del faraón y todos los que lo rodean, ya que si Ra le había dado uno a Yami ¿por qué no ser receptor de uno?. Aunque el don que recibió no es igual al de Yami: el puede cambiar de cuerpo sin necesidad de que su nuevo receptor tuviera la sortija del milenio, ya que siempre que anteriormente ocupaba un nuevo cuerpo necesitaba su articulo del milenio, ahora no. Por lo que Yami Bakura podría usar cualquier cuerpo sin que nadie notara nada raro, como que Bakura ya no tuviera la Sortija del Milenio.
Aparte de tener la información de cómo hacer varios de los rituales que en la antigüedad fueran prohibidos o de uso exclusivo para los miembros del sacerdocio egipcio, información que obviamente antes no tenía, pero… ¿cómo usara este terrible don para su venganza personal hacia Yami?, eso sólo lo sabe él.
