-¿Mejor que follar con un idiota verdad?-me dijo, y se rió
-¿Quien eres?¿Y por que vas así de rara?
-¿Piper Chapman no?
-Si...
-Vause, Alex Vause-me extendió la mano y yo se la dí y nos dimon un apretón-supongo que así no causo buena impresión
-Con esas cosas tan raras la verdad que no.-se volvió a reir
-Es que tengo frio y bueno me hice esto, les llamo cubre cuerpo y cubre piernas
-¿Y lo de los ojos?
-No lo sé, me lo dieron de pequeña creo. Sin estas cosas no veo nada-asentí en señal de comprender y miré hacia el paisaje, estabamos en una montaña alta.
-¿Por que me has capturado?-pregunté
-No lo sé, considero a esta tradición que hacéis una estupidez y no se algo me dijo que te llevara conmigo
-Yo también lo veo una tontería-me reí con ella. Empezaba a tener frio también
-Oye Alex, ¿tienes mas cubre cuerpos y piernas?
-Si, hice mas para mi, pero te los puedo prestar-se fue entre los árboles un momento y volvió con mas.
-Estos son para cuando hace calor, pero es mas que nada.
-Gracias-los cogí-y...¿Cómo se pone esto?
-Jajaja,mira ves que en el cubre piernas hay dos agujeros, pues son para tus dos piernas-este fue fácil de poner-vale, y ahora con el cubre cuerpo metes los brazos por los dos agujeros pequeños-los metí, pero parece que lo hice mal porque se tumbó en el suelo de la risa, yo también me reí
-Deja de reírte y dime como se hace-dije entre risas
-Primero tienes que meter tu cuerpo por el agujero grande-lo intenté y lo conseguí pero no veía nada
-No veo nada-me asusté, se acercó a mi para ayudarme y fue ahí cuando me di cuenta que si que existía lo de "sentir" fue algo raro, demasiado raro, era felicidad elevada rara comodidad y necesidad de esa persona
-Y ahora metes los brazos por lo agujeritos y la cabeza por el mediano-me decía pero yo no escuchaba nada, solo oía mi corazón latir a cien y algo raro también pasaba en mi cuerpo, cuando por fín veía noté que a ella también le estaba pasando, nos quedamos mirando mientras notaba que mi pelo se caía, entonces fue cuando la besé, nos besamos mientras nuestras caras cambiaban nuestro pelo se caía y otro tipo de pelo empezó a crecer en nuestra cabeza, cuando nos separamos la metamorfosis paró.
Nos miramos asustadas
-¿Que acaba de pasar?-me preguntó
-Tienes pelo negro en la cabeza-exclamé
-¡Y tu amarillo!
-Se me ha caído pelo del cuerpo
-Tienes la cara extraña
-Y tu
Las dos nos asustamos tanto que salimos corriendo cada una para un lado yo corrí hacia mi familia.
