Esta es la ultima actualización por ahora, ya que mi tiempo de descanso esta por terminar, y extrañare escribir sin pensar en la universidad, pero lastima que las vacaciones no duran por siempre, seria un sueño para el estudiante y trabajador, bueno, solo es eso, un sueño, e aquí la advertencia antes de que lean

Cursiva: pensamientos y sonidos

Advertencia: Insinuación de violación, despojo de libertad y amenazas.


Intruso no tan Intruso

En una enorme habitación con una extensa alfombra roja y candelabros de oro que sostenían las velas que le daban luz a ese cuarto estaban los retratos pintados de los hombres y mujeres que fueron los antiguos gobernantes del reino francés. En cada rostro pintado se podía ver la soberbia que irradiaban y en algunos un rastro de malicia.

Cada marco era de oro con detalles de plata en las esquinas y lo que destacaba en cada uno de ellos era el sello real con rubíes incrustados en el medio del marco de la parte superior, y en la inferior estaba la placa de la fecha de su nacimiento y muerte y el tipo de gobernante que eran y las cosas que hicieron… unos eran mejores que otros.

Leon y Len estaban frente a un telón rojo y cerca de la tela estaba una cuerda que fue jalada hacia abajo dejando mostrar el retrato pintado de la princesa Rin Kagene sonriendo al frente y con felicidad. Leon observo el rostro pintado de su hija con orgullo, tristeza y desesperación por querer tenerla de vuelta, en cambio Len miraba a otra cosa.

– Tiene lindos pechos

Una vena apareció en la frente del rey al escuchar ese comentario sobre su hija, y si no estuviera tan desesperado por encontrarla lo sacaría a patadas de su castillo.

El rubio sonrió al saber que sus palabras molestaron a Leon. Había escuchado de la princesa pero ver su pintura era muy diferente a lo que él había escuchado de la gente. Si la pintura de ella es hermosa, la verdadera debe serlo aún más… o al menos eso espera, ya que antes se le había asignado trabajos como el rey le estaba dando y al encontrar al objetivo siempre presentaron cambios.

Tanto físicos como mentales.

Al saber sus características podría identificarla, a menos que el secuestrador o secuestradores la hayan deformado, entonces sería un poco más complicado el asunto.

Siguió al monarca al verlo caminar a dirección desconocida.

Dejando atrás el salón de los reyes y reinas anteriores vio las estatuas, alfombras y muebles antiguos. Aunque en algunos pedestales vio que unos tenían jarrones y a otros les faltaban. Los rumores de que Leon arroja los floreros para descargar su ira puede que sean ciertos.

Cuando se detuvo, frente a él había una carrosa que estaba siendo cargada de cajas por algunos guardias, mientras que otros dos guardias ajustaban las cuerdas de los cuatro caballos para que no se salieran mientras conducía.

– Los caballos de raza árabe son los más rápidos y resistentes que ahí – miro al mercenario – ellos reducirán el tiempo que te toma ir de un lugar a otro

– Entendido

– En cuanto encuentres a mi hija tráela de inmediato – le dijo entre dientes.

– Te dije que ya entendí – se cruzó de brazos.

–…

Aplauso

Leon aplaudió y eso hizo que los guardias dejaran las últimas cajas y se apartaran del carro y los caballos. Uno de ellos se acercó al rey y le dio una bolsa y por el sonido que hacia supo que eran monedas. Sonrió de lado sabiendo que el monarca no lo dejaría buscando a su hija sin algo de efectivo en el bolsillo.

– Escucha Hantā – tomo el saco y se lo entrego – en cuanto recuperes a mi hija compra algo con que ocultarla de los secuestradores para que no la reconozcan, en caso de que no llegues a matarlos

– Ohhh… – le dio una sonrisa ladina – ¿Así que su majestad quiere que mate a los responsables si me los encuentro?

– No, quiero que los traigas a tomar el té – apretó los dientes – ¡POR SUPUESTO QUE QUIERO QUE LOS MATES! ¡SI LOS RESPONSABLES SIGUEN VIVOS MI HIJA SERÁ SECUESTRADA DE NUEVO!

–… No tienes por qué gritar – el rubio se encogió de hombros.

Se sentó en el asiento del conductor y se puso su capa con capucha y una bufanda para cubrir parte de su rostro y tomo las riendas de los caballos. Pero antes de partir recordó algo.

– Oye Leon

– ¿Qué?

– ¿En qué lugar fue en donde la secuestraron?

–… En el palacio de Compiègne – su rostro se volvió serio – fue invitada a un baile del barón Piko por su compromiso con la condesa Miki

– ¿Piko Utatane? – Enarco una ceja – ¿No es de Inglaterra?

– Si – hizo una mueca de asco – aunque de algún modo convenció a su familia y lo hicieron posible, y como Miki era amiga cercana de Rin ella no podía faltar a su celebración

– Bien – hizo que los caballos empezaran a caminar – ahora ya sé a dónde ir

En ese momento provoco que los caballos empezaran a correr.

.

– Ya veo

En un enorme cuarto muy oscuro que cuya luz era obstruida por las cortinas de terciopelo un poco robustas se podían distinguir unos muebles caros, pero lo que más llamaba la atención era la linterna de aceite y junto a ella estaba un hombre alto con ropa muy fina y costosa e hizo una mueca maliciosa mientras leía el mensaje de su telégrafo.

– Así que el rey mando a otro tonto en mi juego del gato y el ratón

– ¿Vas a encargarte de él?

Al dar la vuelta vio a un hombre casi tan alto como el pero tenía los cabellos castaños mientras tenía un semblante serio en el rostro.

– No – dijo suavemente.

– ¿Entonces qué vas a hacer? – se cruzó de brazos.

– Mandare a mi espía a que solo lo vigile

Al volver la mirada a su telégrafo tomo el papel que contenía el mensaje y lo acerco a la llama de la linterna.

– Quiero ver que tan lejos llega antes de acabar con el

– ¿Así que estarás acechando como un gato esperando a que el ratón salga de su agujero? – enarco una ceja castaña.

– Bueno – rio un poco mientras observaba el mensaje volverse cenizas – solo espero que este ratón – torció los labios con enojo – no me de tantos problemas como el ultimo – puso sus manos en la cintura – el por poco me manda con Lucifer

Parpadeo al darse cuenta de algo y miro a su lacayo.

– ¿Cómo esta ella?

–… Está bien – suspiro – aun no es la hora, así que aun puedes disfrutar de tu esposa antes de que él o ella nazca

– Bien – se lamio los labios mientras sonreía – dejare mis deberes de hoy para mañana – empezó a marcharse – si alguien me busca dile que estoy ocupado hasta mañana en la tarde

– Eres un enfermo – hablo neutralmente.

Como respuesta solo recibió una mirada morbosa.

– Pero… tu vida depende de este enfermo

Al llegar a la puerta de roble volteo a ver a la persona que no cambio de posición.

– Dile a ese bastardo que no lo pierda de vista – le dio una mirada severa – si vuelve a cometer el mismo error que la vez pasada entonces yo le voy a enseñar un juego nuevo, pero esta vez será el ultimo

Lo último que se escucho fue el rechinido de la puerta abrirse y pocos segundos después cerrarse.

.

– Maldito Leon no me empaco bananas

Len abrió una de las cajas que contenían comida y encontró, varias cantimploras llenas de agua, barras de pan, algunos frascos con leche, algunas bolsas llenas de fruta y verdura fresca, pero lo que tomo por sorpresa era carne y suspiro con desdén.

Con el calor que estaba haciendo esa noche se echaría a perder antes de mañana a medio día.

– Lo hizo apropósito el muy infeliz

Se encontraba a las afueras de Versalles a la entrada de sus bosques y cerca de donde estaba había un rio el cual dejo atados a los caballos cerca para que pudieran descansar, pastar y beber agua mientras pasaba la noche. Ya habían pasado varios días desde que partió, su destino estaba algo lejos y decidió detenerse en cuanto su visión se volvió un poco borrosa por la falta de alimento y en cuanto los caballos habían reducido la velocidad un poco.

Con un gemido de resignación saco un hacha de su mochila y empezó a cortar varias ramas de los árboles. Al terminar de cortar madera se acercó a la carreta y dejo las ramas en el suelo.

Tomp.

El sonido que venía dentro de su carreta le llamo su atención.

Frunció el ceño mientras sujeto con fuerza su hacha y se subió en su carro. Fue un poco difícil moverse en un espacio tan reducido, y las bujetas no estaban ayudando, solo complicaban aún más su situación. Al mirar las cajas y no saber cuál de ellas provoco ese sonido solo lo fastidiaba aún más, así que guardo silencio.

Tomp.

Ese suave golpe fue suficiente para descubrir cuál de esas cajas lo provocó.

Al hacer a un lado a las demás se encontró con un una caja de la cual podrían caber una o dos personas dentro y una teoría le vino a la cabeza.

Con cautela arrastro la arqueta y de una patada la saco fuera del carro. Sus sospechas se confirmaron al escuchar un gemido proveniente de esa bujeta y en un ataque rápido le dio un hachazo a la tapa haciendo que se abra y retrocedió dos metros.

– Si no salen en este momento habrá sangre por todos lados

– Ustedes lo pidieron – se preparó para asesinar a lo que estaba dentro.

– ¡ATTENTE!

Casi se cayó al escuchar el repentino chillido.

Esa voz

– ¿Qué haces aquí? – hablo mientras entrecerró los ojos.

De la caja salió Anon con un vestido sencillo color blanco y poco después apareció Kanon en un vestido similar al de su hermana pero de color negro. Miro a Anon que intento salir de la caja pero noto que le costaba mover sus piernas y termino cayendo al suelo lo que le hizo reír.

– Sacrebleu

Después de que Anon se levantara y sacudiera la tierra de su vestido ayudo a su hermana a salir con cuidado de su caja y confrontaron a Len.

– ¿Y bien? ¿Qué hacen aquí? – se cruzó de brazos.

– ¿No es claro? Iremos contigo – dijo Anon determinación.

– No – Len dio media vuelta

– A-attente – Kanon sacudió los brazos.

– ¡Que!

– Solo escucha – suplico Anon – queremos ayudarte a encontrar a la princesse

– ¿Para llevarse la recompensa? Olvídenlo

– No nos interesa la recompensa – dijo entre dientes Kanon – solo nos interesa la princesse y su seguridad

– ¿Y si no las dejo ir que harán? – Se burló y miro la caja – ¿Saldrá un guardia de esa bujeta?

– ¿Fue tan obvio?

Se quedó callado al escuchar la voz de un niño y de la arqueta salió un crio con cabellos y ojos amarillos que vestía un traje de marinerito y de su cintura tenía una espada pequeña y por su acento podía apostar a que era Británico.

– ¿Quién eres tú?

– Soy Oliver – respondió con cortesía mientras salía de la caja – uno de los guardias personales de la desaparecida princesse Rin Kagene

– ¿No eres un poco joven para ser un guardia?

– No me juzgues solo por ser pequeño – inflo sus mejillas mientras saco el pecho mostrando su medalla con el sello real – ¿No has escuchado, no juzgues un libro por su portada?

– No – respondió sin vacilar y haciendo que el niño se enoje.

– Pues deberías haberlo escuchado – se cruzó de brazos – soy más fuerte de lo que parezco – miro la caja y salió una mujer – sobre todo con ella aquí

La mujer era de cortos cabellos verdes y ojos azules. Llevaba puesto el uniforme de sirvienta del palacio de Leon y en su cintura colgaba una espada y una pistola. Por el semblante que mostraba deducía que le costó mucho respirar dentro de esa arqueta y no podía ser capaz de mover ningún dedo.

– Soy Gumi Megpoid – hablo mientras hizo calentamientos para que volviera a circular la sangre – la primera guardiana personal de la princesse Rin

Len bufo en respuesta y señalo a la bujeta.

– ¿Me dirán que hay otra persona dentro de esa caja?

Una mujer apareció dentro de la caja y se sentó como si fuera un vampiro.

– Esa caja es engañosamente grande – declaro con escepticismo mientras miraba la arqueta.

Ella era de largos cabellos turquesas amarrados a dos coletas altas y ojos del mismo color, y al igual que Gumi, llevaban puesto el uniforme de sirvienta.

– Sigo sin creer que hayamos cabido todos ahí dentro – dijo mientras escapo de la caja – no creo que hubiera resistido otra hora ahí dentro, creí que se me iban a salir los órganos – al estirarse vio al rubio – Miku hatsune es mi nombre macaron

– ¿Qué dijiste? – susurro peligrosamente.

¡¿POR QUÉ DIJO ESO?! ¡QUÉ YA NO QUIERE VIVIR!

Las gemelas, Gumi y Oliver pensaron eso mientras sudaban frio y sus ojos eran cubiertos por sus flequillos. Miraron como el rubio le fulmino a la peli-turquesa y esta no se quedó atrás, le devolvió la mirada y parecía ser un empate.

– ¿Quién te crees que eres ognion vert?

– La cocinera privada de la princesa de Francia y su amiga – apretó los dientes – no dejare que un mercenario peligroso este a solas con la princesse Rin mientras la trae de regreso a Paris

– Yo más que nadie sé que si le hago daño a la princesse malcriada y mimada el rey no me va a pagar lo acordado – dijo entre dientes.

– ¡No le digas así! – exclamo apretando los puños.

– Le diré como yo quiera ¡No es nada mío!

Los cuatro presentes creyeron ver llamas rodeándolos por completo. Gumi no sabía cómo mirar la situación hasta que sintió un jalón en su vestido y al mirar hacia abajo vio a Oliver y le hizo señas para que se pusiera de cuclillas. Una vez hecho el rubio se acercó a la oreja de la peli-verde.

– Si no los detenemos habrá una masacre como la de San Bartolomé y nosotros podríamos quedar involucrados en su pelea

Gumi asintió, se acercó al dúo y en un instante golpeo a ambos en la cabeza con su espada enfundada haciendo que ellos suelten un grito de sorpresa y dolor para después frotar sus cabezas golpeadas.

– ¡¿Por qué tu…?! – se quejó el rubio.

– ¡¿Por qué Gumi?! – le recrimino Miku.

– Por actuar como perros y gatos – golpeo suavemente su mano izquierda con su espada – ahora no es momento de discutir sino de pensar en un plan

– Gumi tiene razón Miku – Anon miro con preocupación a la peli-turquesa – debemos pensar en encontrar a la princesse

– He cierto, todos tenemos un mismo objetivo – Kanon se puso al frente – y es en encontrar a la princesa y traerla de regreso a Paris ¡Así que dejen de actuar como niños!

–… Bien – dijeron al unísono Miku y Len mientras se cruzaron de brazos y miraron a otro lado.

– Por ahora descansemos – sugirió Oliver – estamos cansados y no hemos comido en días, así que discutamos el plan mañana

– Me parece bien – estuvo de acuerdo Gumi.

– A nosotras también – dijeron las gemelas sonriendo.

– Bien – susurraron el rubio y la peli-turquesa.

.

– Me llevan todos los diablos

El hombre maldijo al leer el nuevo mensaje del telégrafo.

Era de madrugada y su amante yacía dormida en la cama de su jaula mientras que el había ido a la habitación en donde estuvo hace casi cuatro días ya que su lacayo le hablo y le comento que tenía un mensaje de su informante y sabía que tenía que ir a leerlo de inmediato. Y ya que toda la servidumbre (excepto por el castaño) estaban durmiendo, el solo llevaba puesto unos pantalones.

– Esto solo complica las cosas – gruño mientras quemo el mensaje con la lámpara.

– ¿Qué quiere que haga amo? – el castaño miro a su señor colérico.

– Envíale refuerzos a mi espía – le ordeno mientras apretó los puños.

– Entendido – asintió.

– Y dile a los guardias que dupliquen la vigilancia – se dirigió a la puerta – que la tripliquen si es necesario pero que no dejen entrar a nadie que no sea yo – abrió la puerta pero no salió – mucho menos al sótano y a mi habitación

– ¿Señor?

– Mi enemigo acaba de darme dos golpes sorpresas – apretó la perilla – pero yo daré el golpe final y será el adiós para Hantā y su estúpido equipo

Cerro con fuerza la puerta y su lacayo solo suspiro al saber en dónde sacara sus frustraciones. Con un gemido de resignación fue a cumplir con las órdenes de su señor.


Creo que ya se deben estar haciendo una idea, pero no adivinaran tan fácil quien es el responsable, dejando eso de lado, como saben, no soy fan del MikuxLen, (no tengo nada en contra de los que les gusta) pero me gusta la relación aliado-enemigo y me resulta divertido el como quieren matarse, pero se ayudan a veces, pero sin una relación romántica, y aquí las traducciones gracias a Google, puede que no sean muy precisas, pero es lo mejor que pude conseguir.

Macaron: Macarrón

Ognion Vert: Cebolla verde

Attente: Espera

Princesse: Princesa (aunque me imagino que ya lo imaginaban)

Sacrebleu: Expresión para manifestar, sorpresa, enfado o admiración.

Quiero agradecer a ShadoShiro, AdventureTimeWithPaw y a diva goldsmith 3 por apoyar este fic :3

También le agradezco por su comentario a:

Guest: Gracias, ya habían muchas de esa clase de historias, últimamente me gusta mas las cosas con suspenso, angustia y horror que las cosas triviales que incluye una escuela, y sobre quien es la chica de la jaula, no puedo decirte, pero estoy segura de que ya te haces la idea de quien es, pero de quien es el culpable es... :x lo siento pero es secreto ;p

Bueno es todo por ahora, me despido, cuídense :D y feliz comienzo de año escolar a los que están por regresar :)