Hola :D
Muchísimas gracias por sus comentarios, Follows y Favs, me alegra que les guste la idea de este Fic.
Abi sama: Muchísimas gracias por ser el primer comentario(?, :D gracias por darle una oportunidad a mi Fic, espero que este capítulo te guste.
Isayoi uchihaa: Si, pero no sólo sus oscuros secretos conforme avance el Fic estoy segura de que te darás cuenta de que hay muchos libros de esta temática pero cada autor lo aborda de diferente manera, o por lo menos el libro que me inspiro ha escribir esta historia abordo el tema de una forma muy diferente a la que estaba acostumbrada y me gusto. :) Espero tener tus comentarios a lo largo de mi historia, espero este capítulo también te guste.
karla: En este capítulo veremos otro oscuro secreto de otro personaje... xD Mujer! tienes mente cochambrosa, mira que pensar que "eso" era ese amiguito xD, en mi otro foro me dijeron que confundieron "eso" con el visitante que a cada mujer le llega una vez al mes. Tu comentario me ha hecho reir. Espero te guste el capítulo c:
Strikis: Obrigado por ler e comentar. Espero que gostem do capítulo :D
yourdeathangel91: Gracias por comentar :D espero que este capítulo sea de tu agrado
Sin más, les dejo el primer capítulo :)
~.~
Capítulo 1
Sakura jugueteo unos segundos con el popote que estaba dentro de su refresco antes de al fin decidirse a ponerle algo de atención a lo que sea de lo que estaba hablando Ino -seguramente de chicos o de la última moda adolescente-, Ino era una de sus dos únicas amigas, bueno ella también convivía con otras chicas, como Tenten o Matsuri, pero a ellas sólo las consideraba como simples compañeras ya que por propia decisión evitaba pasar tanto tiempo con alguien más que no conociera desde la infancia, después de todo así era mejor, no quería sentirse aún más culpable por ver y saber cosas que sus amigas no le habían contado, ya que eso la hacía sentir como una chismosa que no sabía respetar la privacidad de quienes la rodeaban, aún si ella no podía controlar su "extraña condición" que le permitía ver y saber cosas con tan sólo tocar a las personas, no podía evitar sentirse culpable.
–Y entonces, ¿Me acompañaran a la fiesta o se quedaran en sus casas para volver a ver otra vez alguna absurda película de amor… o alguno de tus aburridos documentales históricos? –Agregó lo último dirigiendo su azulina mirada hacía la Haruno.
Sakura frunció el ceño. –No son aburridos Ino, no es mi culpa qué, como muchas otras adolescentes de diecisiete años, hayas decidido que acostarte con un chico que apenas y conoces es más importante que saber un poco más de las interesantes cosas que han ocurrido y ocurren en el mundo.
Hinata se sonrojo ante el comentario y la rubia le dirigió una clara mirada que decía: "Nerd".
–Se llama divertirse, Frente–Respondió Ino ignorando la silenciosa suplica de la pelinegra para que no iniciaran otra de sus típicas peleas–. Y no considero que sea lo más importante, sólo… bueno, ¿Me acompañaran o no?
La ojiperla llevo su mirada hacía sus manos mientras movía su vaso de un lado a otro, y Sakura tomó un poco de su bebida ante la impaciente mirada de Ino.–Vamos, hace mucho que no salimos las tres juntas no pueden negarse.
Hinata le sonrió. –Bueno, creo que no nos hará daño salir por una vez la noche del viernes.
La Yamanaka dio un gran grito de alegría que fue opacado por el sonido del timbre que marcaba el fin de la hora de descanso. –Bien, nos pondremos de acuerdo en la tarde ¿Está bien?, vamos Sakura quita esa expresión de tu cara, no te vas a morir por no ver algún bobo documental por un sólo día –Hizo una pequeña pausa mientras sonreía–, tal vez al fin te consigas un lindo novio.
Sakura rodó los ojos divertida, Ino siempre sería Ino.
Dos horas después, en la clase de Historia, Sakura se encontraba leyendo una y otra vez el mismo párrafo del capítulo que Kakashi les había indicado leer antes de que él iniciara con una larga sesión de treinta minutos llena de difíciles preguntas, o al menos eran difíciles para el resto de sus compañeros, ya que para ella siempre había sido sencillo el retener nueva información, o siempre había sido así hasta antes de ese momento, ya que al parecer su mente estaba totalmente indispuesta a absorber algo útil que le ayudará a no quedar como una ignorante sí Kakashi decidía preguntarle algo, cosa que era totalmente seguro de que ocurriera, ya que ella al ser una de las mejores estudiantes había conseguido que los maestros siempre le hicieran participar en clase, frunció el ceño al pensar otra vez en las manos de Kakashi llenas de sangre y esa desagradable sensación que la había invadido al ver aquel fragmento de la vida de su maestro, suspiró, sólo tenía que hacer lo miso que siempre hacía en esas situaciones: fingir que no sabía nada sobre lo que sea que se suponía había descubierto y al final, si tenía buena suerte, acabaría por olvidar todo al respecto.
–Sakura-Chan… sabes sé que es imposible, pero en estos momentos tu expresión se parece mucho a la mía en… cualquier clase. –Susurró Naruto, aunque bueno los susurros de Naruto no era precisamente lo que una persona normal consideraría como un susurro.
– ¡Uzumaki! –Hablo Kakashi y Sakura podría jurar que vio claramente como cada centímetro del cuerpo de Naruto se tensaba ante los nervios de lo que podría estar a punto de suceder– Parece que ya termino con su lectura ¿Cierto?
Él negó de forma lenta con la cabeza, inseguro de sí se suponía que debía de contestar a esa pregunta o no. Kakashi se mantuvo en silencio durante unos segundos, y para sorpresa de todos había dejado que Naruto continuará leyendo sin siquiera hacerle una difícil pregunta que le dejará en claro, al rubio y al resto de los estudiantes, que más les valía tomarse la clase enserió sino querían seguir asistiendo al curso durante las vacaciones. Ella suspiró, tenía que olvidar todas sus paranoicas hipótesis acerca del seguramente inexistente pasado oscuro de su simple y ordinario maestro de Historia, Kakashi no era para nada el tipo de persona a la que debieras de considerar como malo.
Sakura sonrió divertida al ver como Naruto parecía al fin haber recuperado la confianza de volver a respirar con normalidad, y para su sorpresa el rubio -ignorando su anterior regaño-, ahora luchaba por no sucumbir ante los brazos de Morfeo.
. . .
Ino se acomodo mejor en el cómodo y viejo sillón de la sala de Sakura para después hundir de nuevo la mano en aquel tazón repleto de palomitas, todo eso mientras las tres veían -por quinta vez- una de aquellas películas lleno de absurdo romance de las cuales se quejaba Ino, pero que eran las favoritas de Hinata.
–Nunca me cansó de esta película… es tan romántica –Dijo Hinata, cuando apenas y hubieron pasado diez segundos desde que los créditos hicieron su aparición en la pantalla.
–Y boba –Añadió Ino, consiguiendo como respuesta una de las muy escasas y poco conocidas miradas de enojo que la Hyuga poseía–. Nos engañan haciéndonos creer que los hombres sumamente perfectos existen y nunca en la vida conoces a algún sujeto así.
Sakura sonrió al ver como una de las razones por las cuales la rubia odiaba ese tipo de películas salía de nuevo a la luz, después de todo Ino aún no superaba esa enorme desilusión que había experimentado a los once años al entender que su príncipe azul nunca llegaría para rescatarla de su tirana madre que le obligaba a recoger su cuarto para llenarla de amor y lujos hasta el resto de sus días. Pero tan rápido como la sonrisa hizo su aparición, se esfumo ya que hace poco tiempo Sakura había descubierto que existía otra razón que Ino había mantenido en secreto, y estaba muy segura de que esa era la verdadera razón del odio que la Yamanaka le profesaba a las películas románticas, y Sakura se odiaba por ello, después de todo lo había descubierto sin el consentimiento de su amiga. –Es sólo una película Ino.–Comentó en un intento de alejar aquellos malos recuerdos.
–Una muy boba película –Respondió la rubia mientras revisaba el mensaje que le acababa de llegar al celular, acto seguido sonrió–. Bien, mi chico ya ha llegado por mí así que nos vemos mañana.
– ¿Quién es el príncipe azul de esta semana? –Preguntó Sakura con una sonrisa burlona en su rostro, ya que a pesar de que Ino odiara las películas que le vendían todo ese absurdo y bello romance, ella era probablemente una de las chicas que se había enamorado a primera vista mil veces más de lo que cualquier otra mujer lo había hecho en toda su vida.
Ino torció la boca fingiendo estar indignada por el comentario pero después de unos segundos sonrió. –Es él mismo príncipe azul de hace tres semanas. No es el más bello de todos mis príncipes azules, pero… es lindo.
Hinata arqueó una ceja. – ¿Lindo? Disculpa pero, ¿No eras tú la que decía que sólo se les decía lindo a los chicos homosexuales?
–Bueno, son sólo rumores –Contestó Ino con un leve rubor en sus mejillas.
–Entonces, ¿Se trata de un príncipe rosa? –Preguntó Sakura antes de explotar en una sonora carcajada siendo acompañada por Hinata, claro que la pelinegra reía en una forma más silenciosa.
Ino ignoró el hecho de que se burlarán y sonrió totalmente orgullosa. –Les aseguró que sí los rumores son ciertos, después de mí, él chico terminará siendo totalmente Hetero.
– ¿Y cuál es el nombre del próximamente "ex Homo"? – Preguntó Sakura conteniéndose con una simple sonrisa.
–Sai
–Sai, el príncipe rosa. –Sakura se burlo de nuevo.
Ino les mostró su lengua en un gesto sumamente infantil. –Al menos tengo un príncipe–Sonrió–, y es un príncipe con carro.
La ojijade rodó los ojos. –Muero de envidia.
–Lo sé–Contestó divertida. –Por cierto Hinata ya está oscureciendo, ¿Quieres que mi príncipe rosa te lleve a tu casa?... porque bueno, ya sabes que tan sobre protectores son los hombres de tu familia.
Sakura miró como la ojiperla pensaba en su respuesta. –Sí, compadezco a las pobres hormigas que han perecido por haberse atrevido a tocar siquiera una parte de tu piel.
Hinata sonrió ante el comentario tan exagerado de la pelirrosa. –Creo que será lo mejor, nos vemos en la escuela Sakura. –Se despidió, para después besar la mejilla de su amiga.
Ino, quien ya había abierto la puerta, le guiño un ojo y le lanzo un beso. –No te sientas celosa Frente, te prometo que mañana, tú y yo pasáremos todo el día después de la escuela buscando algo que no sea del siglo pasado, como el resto de tu ropa, para que lo lleves a la fiesta y si tan sólo tenemos la suficiente suerte, logres conseguir tu propio príncipe que te rescate de esos mortalmente aburridos documentales que finges te encantan ver.
– ¡Oh!, estoy ansiosa de que llegue el momento–Respondió sarcástica.
Ino comenzó a negar con leves movimientos de su cabeza–Frente, Frente, Frente. Yo sé que en el interior me amas por agregar ropa linda a tu armario. –Respondió antes de por fin cerrar la puerta. –Prepárate para conocer al más ardiente príncipe rosa que jamás hayas visto, Hinata.
Sakura rió ante el comentario, a pesar de que últimamente ambas no parecían tener muchos gustos en común, Ino era una de las personas que más quería en el mundo.
–Creo que "esto" es tu venganza por llamar príncipe rosa a tu novio ¿Verdad, cerda? –Preguntó sin esperar contestación alguna al darse cuenta de que tendría que limpiar todo el desorden que habían hecho durante la tarde ella sola, miró el reloj para después lanzar un suspiró, tendría que darse prisa si quería evitar el muy probable castigo que sus padres le darían si llegaban a ver tal desorden.
. . .
–Lista para el mejor día de toda tu patética vida ¿Frente? –Preguntó Ino con una gran sonrisa mientras encendía el carro que su príncipe rosa tan amablemente le había prestado.
– ¡Súper lista, Cerda! –Chilló la Haruno en un claramente fingido tono de emoción que Ino prefirió ignorar–. ¿Quieres abrocharte el cinturón de seguridad, Ino? –Preguntó con un claro tono mandón.
–Está bien mamá –Respondió haciendo lo que la pelirrosa había ordenado y segundos después puso el coche en movimiento –. Ni siquiera lo necesitamos, estoy segura de que soy la mejor conductora de diecisiete años que existe.
–Lo que digas–Contestó Sakura sin fingir un poco su total desacuerdo ante aquella aseveración–. Y bien, ¿Has encontrado algo incriminatorio en este coche? –Preguntó al mismo tiempo que abría la guantera del auto para revisar lo que había dentro.
Ino se fingió ofendida ante tal acusación. –Yo confío totalmente en Sai, Frente –Sakura la miró con una ceja arqueada y tres segundos fueron suficientes para que Ino hablará –. No he encontrado nada, lo que significa que Sai es todo un príncipe rosa en el que se puede confiar o que es un chico listo y sabía lo que podría pasar si me prestaba su auto.
Sakura siguió revolviendo las cosas en la guantera hasta dar con una foto en la que salían él e Ino, al parecer ambos se encontraban en una cita... ¿En una galería de Arte? –Así que este es el famoso príncipe en turno, debes de amarlo mucho como para aceptar ir con él a un lugar demasiado… cultural para ti.
Ino rodó los ojos. –Le gusta el Arte, a mí me gusta él así que...–Se encogió de hombros– Al final, me han gustado las pinturas así que no fue tan malo como esperaba.
Sakura sonrío. – ¡Oh!, te ha hecho interesarte por el Arte, creo que ya me agrada.
Ino sonrió, pero a Sakura le pareció que se trataba de una falsa. –Hey, no te encariñes con él ¿Quieres?, después de todo sólo es el príncipe en turno.
–Bueno, ha durado tres semanas, es una buena señal.
Ino frenó cuando el semáforo se puso en rojo. –Creo que en eso ha contribuido el hecho de que tiene un auto, y el que me lo presté sin oponer mucha resistencia.
Sakura aparto la vista hacía un lado, le gustaría decirle a Ino que probablemente ya era el momento de olvidar lo ocurrido en el pasado, pero no podía hacerlo porque se suponía que ella no sabía nada acerca de lo que había ocurrido.
–Vamos Frente, quita esa expresión triste de tu rostro, te prometo que en cuanto mi próximo príncipe llegue ya habrás superado a Sai –Sonrió y volvió a conducir–. Creo que debemos dejar de hablar de chicos.
Sakura asintió y decidió dejar de pensar en aquello. –Vaya, Yamanaka Ino diciendo que ya es suficiente de hablar de chicos, dime ¿Quién eres y qué le has hecho a mi amiga?
–Bueno, ya sabes, puedo dejar a los chicos a un lado siempre y cuando se trate de darte un bonito regalo, enserio Frente, modernizar un poco el contenido de tu armario no te hará ningún daño.
Sakura sonrió– No necesito que me regales ningún vestido Ino, yo puedo comprar mis cosas– Aseguró mostrándole su cartera, moviéndola de un lado a otra para hacerla notar más.
–Ni siquiera lo pienses–Respondió Ino al mismo tiempo que buscaba algo a ciegas en su bolso, después de todo como la intachable conductora que era no podía despegar la mirada del camino–, Sai ha puesto el dinero– Anunció al mismo tiempo que le mostraba una reluciente tarjeta de crédito.
–Vaya, creo que Sai es un poco tonto o que tú le has asesinado y por eso tienes su auto y tarjeta, ningún chico normal le daría total acceso a su dinero a una experta en gastarlo, y menos tratándose de ti.
Ino sonrió. –Me has atrapado Sakura, tengo el cuerpo en la cajuela, y de hecho esperaba que me ayudarás a deshacerme de él después de comprar tu vestido– Tres segundos e Ino había explotado en una carcajada–. ¡Oh, vamos! ¿Me crees capaz de hacer algo así?, debiste de haber visto tu expresión.
–Estás loca – Sonrió Sakura para después unirse a la risa de Ino.
...
.
Y bien, ¿Les ha gustado?
Espero que sí ewé, este ha sido más como una capítulo introductorio(?)
¿Les parece que esa extensión esta bien? Son como 2,500 y pico palabras -según mi word-
¿Me regalan hermosos comentarios? OuO
