-¿Qué? ¿Pudiste cagar?-le preguntó Paul nada más que Mark abrió los ojos
-¿Eh?-preguntó Mark abriendo los ojos desperezándose, y bostezando
-Que si pudiste cagar….-preguntó Paul riendo y entró en la ducha, había dejado la puerta abierta, pero las cortinas de las duchas corridas, eran dos tíos, no iba ha pasar nada.
Mark recordó lo que había pasado la noche anterior, y se sonrojó.
-Sí, al final sí.-respondió
Paul rió y terminó de ducharse, se envolvió una toalla y salió de ella. Empezó a secarse con otra el pelo, dejándolo enmarañado. Se lavó los dientes, ante la atenta mirada de Mark. Tras eso, se intentó peinar.
-Dime. ¿Te vas ya o vamos a dar una vuelta por la ciudad?-preguntó Paul para iniciar otra conversación
-Tenía pensado irme ya, a ver si logro ponerme en contacto con mis hijas…-dijo Mark, Paul bajó la mirada, triste.-Esto… Lo siento.-se apresuró ha añadir.
-Todo va ha salir bien-dijo repitiendo las palabras de Mark
-Me alegra oírte decir eso.-dijo Mark, y se levantó para entrar él en la ducha.
Paul asintió, y se secó el pelo con un secador mientras de peinaba. Mirando a través del espejo, como Mark se quitaba la ropa, volviendo a sentir aquel cosquilleo. Una vez Mark se hubo duchado, salió a la habitación a vestirse, donde se encontró a Paul poniéndose una camiseta. Mark, con un poco de pudor, se quitó la toalla para ponerse los calzoncillos.
Paul le miró de reojo, y un pensamiento que jamás esperó le cruzó la mente. Sacudió la cabeza para olvidarlo.
-Te espero abajo, voy contigo.-le dijo.- ¿Llamo para reservar los billetes del avión?-preguntó Paul
-Sí, por favor.-respondió Mark
Paul llamó y salió de la habitación mientras continuaba la llamada, Mark terminó de vestirse, recogió la maleta y se dispuso a bajar, necesitaba tomar un café por lo menos. Si no, veía que se iba a quedar dormido.
Se encontró a Paul abajo, y vio que él ya había pedido uno para él y se estaba bebiendo el suyo. Sonrió, aquella faceta que tenía Paul de adelantarse a otra persona haciendo favores, le encantaba.
Bebieron el café en silencio, cuando acabaron Paul recibió una llamada de su abogado y se pusieron a discutir con él a gritos. Mark se mantuvo alejado, aquello no le incumbía. Paul acabó la conversación lanzando el móvil al suelo, las partes de este, salieron cada uno por su lado.
-Estás… ¿bien?-preguntó Mark
Paul le lanzó una mirada de furia, y Mark decidió no seguir con la conversación, recogió los pedazos del móvil de Paul y se fueron al aeropuerto mediando pocas palabras. Llegaron a Houston en pocas horas.
-¿Te llevo a San Antonio en mi coche?-preguntó Mark
-Llegarás a tu casa a las tantas…-dijo Paul
-Da igual, te llevo, no tengo nada mejor que hacer.-le dijo Mark, y recogiendo las maletas fue hacia el coche.
Paul dejó que Mark guardara las maletas, y entró en el coche. Mark entró y puso algo de música. Andaban por la carretera cuando sonó una canción, muy propia para ello:
"I'm on the highway to hell… Highway to hell"
Paul oyó la canción y la canturreó por lo bajo.
-¿Te gusta AC/DC?-preguntó Mark mirándole a través del retrovisor
Paul asintió.
-Aunque me gusta más Metálica, pero AC/DC tiene muy buenas canciones.-comentó Paul.- ¿A ti te gusta?
-Son mis grupos favoritos.-respondiendo Mark con una sonrisa
"Encima de guapo, tenemos cosas en común, me encanta" pensó Mark, meneó la cabeza, debía de olvidarse de ello, jamás conseguiría que Paul estuviera a su lado.
-Ostia, te tengo que pagar el billete de avión.-dijo Mark
-Bah, tranquilo, luego me lo pagas.-dijo Paul
-No hombre, coge la cartera, que con la mala memoria que tengo fijo que no te lo pago.-dijo Mark
-Está bien…-dijo Paul, sabía que Mark era muy cabezota y que no iba a entrar en razón fácilmente
-Pues coge mi cartera
-¿Dónde está?
-En el bolsillo trasero de mi pantalón.
-¿Seguro que no te puedes esperar a que lleguemos?-preguntó Paul, pues, no le hacía gracia meter la mano en ese bolsillo.
-Que no…Que luego se me olvida.-dijo Mark "Así, de camino, me tocas el culo" pensó
-Está bien…-murmuró Paul, y apartando la mirada, metió la mano en el bolsillo trasero del pantalón Mark e intentó sacar la cartera
Mark, estaba disfrutando como un chiquillo enamorado ante eso, sonreía de oreja a oreja, y no se movía para que a Paul, le costara más trabajo sacar la cartera. Al final, la fuerza de Paul venció y acabó sacando la cartera de aquel condenado bolsillo. Mark, puso cara de decepción, el quería más.
-¿Por qué pones esa cara?-preguntó Paul-Ni que te hubiera gustado…
Mark se sonrojó y meneó la cabeza.
-No, solo es que…-dijo, no se le ocurría ninguna excusa.-Nada, déjalo.
-Sí…Mejor lo dejo…-dijo cogiendo el dinero.-Ahora la cartera te la dejo aquí, no voy a volver a meter la mano ahí.
En realidad, Paul, no quería volver ha hacer eso, porque aunque se lo estuviera negando a él mismo, le había gustado, y le había hecho gracia que Mark se sonrojara. No quería aventurar que sentía algo por Mark, porque no era verdad, él no podía ser homosexual, ni tan siquiera bisexual, demasiadas mujeres habían pasado por su vida como para plantearse esa posibilidad.
"Quizás, es por eso por lo que puedas estar enamorándote de Mark" le dijo su conciencia "Cállate" pensó Paul, y dejó de pensar en ese tema.
Llegaron a San Antonio sobre la hora de la comida, y Mark dejó a Paul en su casa, este salió del coche y dejó la puerta abierta.
-Quédate a comer, es la hora propia y así te lo pago por haberme traído.-le propuso
-Bueno…-le dijo Mark saliendo del coche.-Espero que cocines bien.
-Tranquilo, tengo grabados todos los programas desde que me divorcié-dijo riendo
-A bueno, entonces me quedo más tranquilo.-cerraron el coche, y Paul abrió la puerta
Mark, pudo ver como un Mercedes rojo, llegaba, y aparcaba detrás de su Tahoe negro. Dentro de ese coche iba Shawn.
-¿No entras?-preguntó Paul a Mark, pues este, se había quedado en la puerta
Mark señaló al exterior, Paul asomó la cabeza y se encontró saliendo de él a su mejor amigo.
-¿Se puede saber dónde estabas?-le preguntó nada más llegar a su lado
-Se dice: hola.-dijo Mark
-Hola.-dijo Shawn.-Dime, donde estabas-dijo dirigiéndose a Paul
-En San Francisco…En el PPV, ¿por?-preguntó Paul
-Estuve llamándote al móvil esta mañana pero no me lo cogías, el show que había para el miércoles se cambió para mañana, y como es en la otra punta del país…-explicó Shawn apresuradamente.
-¿Y por qué siempre soy el último en enterarme de las cosas?-preguntó Paul a nadie en particular
Shawn y Mark se encogieron de hombros, Paul entró y ambos le siguieron.
-¿Y que haces tú aquí?-preguntó Shawn a Mark
-Traje a Paul desde Houston, y me ha invitado a comer.-explicó Mark
Shawn le miró, preguntándose, desde cuando su amigo y él se llevaban así de bien. La casa de Paul, no era de grande como cuando vivía con Stephanie, pero era bastante grande. Paul, invitó también a Shawn a comer y este aceptó, así que llamó a su mujer para comunicárselo.
Mark y Shawn se sentaron en las sillas del comedor, mientras que Paul cocinaba, quería hacerlo solo. Mark de vez en cuando, le miraba, y rió ante la frase que había plasmada en el delantal;
Silencio, genio cocinando.
Mark rió, y Shawn le miró extrañado sin comprender, este señalo al delantal y Shawn sonrió. Shawn, se estaba dando cuenta, de que las mayorías de las miradas que dirigía Mark, iban para Paul, para su espalda, su torso, y más discretamente, para su culo. Pero prefirió no decir nada, no eran sus asuntos, además, no se llevaba bien con Mark.
El almuerzo, fue animado con bromas y particularidades de todos. Pero el postre, se truncó, cuando Paul le contó a Shawn el porque, de que no le hubiera cogido al móvil. Paul, estaba triste, no iba a poder volver a ver a su hija a no ser que fuera allí, y solo iban una vez al año a Oceanía, y sabía, que Mcmahon no le daría unas vacaciones para hacerlo, pues le tenía bastante odio desde que se separó de su hija.
-Vamos, tranquilo.-le dijo Mark y dio palmaditas en la espalda.-Recuerda la frase…
-Todo irá bien-repitió Paul, cogió aire y lo soltó lentamente
Mark le apretó el hombro y sonrió.
-Así me gusta.-dijo Mark, y apartó la mano
En parte, Paul se sintió decepcionado por que Mark apartara la mano.
-Bueno, me voy.-dijo Mark, y se levantó
-¿No te vas a tomar un café?-preguntó Paul levantándose también
-No, lo siento, me conviene llegar a casa pronto.-le dijo Mark, aunque en realidad, quería quedarse, también quería intentar hablar con sus hijas, y lo primero era la familia, no los amores imposibles.
-Oh bien, pues…Ya nos veremos ¿no?-dijo Paul
-Sí, ya nos veremos. Adiós.-dijo Mark y se dirigió hacia la puerta
-Adiós.-dijeron Shawn y Paul a la vez, Shawn salió y apartó el coche para que Mark pudiera salir mejor, una vez este se hubo ido volvió a entrar en casa de Paul.
-¿Desde cuando sois tan amigos Mark y tú?-le preguntó a Paul
-¿Estás celoso Shawn?-le dijo Paul sonriendo
Shawn rió y le dio una colleja. Se tomaron el café y luego, Shawn se fue ha su casa, Paul miró la casa, vacía, no le gustaba aquello. Quería compañía, y aunque ignorara la vocecilla de su interior, no le había hecho gracia que Mark se hubiera ido.
Mark fue por la carretera, lento, le hubiera gustado quedarse, pero tenía sus motivos. También quería mantenerse alejado de Paul, intentar de dejar de pensar en él, dejar de querer abrazarle, besarle, hacerle ver el cielo.
Desechó de nuevo ese último pensamiento.
-No Mark.-se dijo.-Eso jamás pasará…-dijo con amargura
