-¡Alemanes a la vista!, ¡corran!

Todos corríamos alborotados. No había un control específico. Mis amigos, los sirvientes, mujeres, hombres, etc. Todos nos asustamos, al verlos entrar con armas en las manos y uniformados. Solos en el espacio sin contar con alguien quien nos ayuden. Esperando que se me ocurriera algo para escapar.

Nos atraparon y eran muchos los cautivos. Nos maltrataban, nos golpeaban hasta sacarnos sangre de la espalda. Nos mandaron a bañar para luego ponernos el uniforme. Nos vestimos y fuimos a nuestras respectivas celdas.

En la mañana…

-Hey, amigo, por aquí!

Nos decía un compañero. Ya después fuimos al lugar indicado.

-¿Cómo se la pasaron esta noche?

Nos preguntó incrédulamente…

-Bien. Le respondimos al unisonó.

Como si pareciera que él se la hubiera pasado mejor que nosotros.

Todos los seres humanos somos libres de expresión y habla en este mundo infinito todos podemos ayudarnos entre nosotros