Capitulo 2
Cambio
Voy camino a la facultad. Voy sola, porque Yukito y yo entramos en horas diferentes a la escuela. Lo que me provoca no ir acompañada es que piense una y otra vez lo que pasó el sábado. Estoy molesta conmigo en muchas magnitudes. ¿Cómo es que me deje sobajar así? Soy una tonta, según yo iba muy decidida a no volver a bailar nunca más. No entiendo como es que cambie de opinión en tres segundos. Estúpida, estúpida y más estúpida ¿Por qué no hablé en el momento en el que me impusieron las cosas? Pude decir que no. Ah, pero la señorita vaciló demasiado lo que quería y no pudo decir nada, sólo asentir con la cabeza. ¿Por qué mierda me metí en esto?
Llegando a la escuela me topé con Tomoyo, compartimos algunas clases porque ella estudia psicología, y tenemos materias de tronco común juntas.
—¿Qué tal la resaca? —le pregunté a modo de saludo, y de burla un poco. Tenemos «aprendizaje y memoria», una clase de las que compartimos, así que nos vamos caminando hacia el edificio dónde nos toca la clase.
―¡Ya ni digas! Me dolía la cabeza como no tienes idea —nos reímos juntas. Y luego prosiguió—. Vamos, cuéntame qué pasó el sábado —sentí como me cambió la cara automáticamente. Mi sonrisa se desvaneció en un instante.
―¿Qué paso? —me dijo poniéndose seria.
.-Flashback-.
—A partir de hoy ustedes dos bailaran juntos. No es una pregunta, es una afirmación. Son la nueva pareja, así que ustedes digan cuando empezamos a ensayar juntos —dijo Mitzuki.
Li y yo evidentemente no dijimos nada, nuestro silencio la hizo dudar un poco.
―¿Están de acuerdo? —nos preguntó. Sólo dijimos que sí con la cabeza―. Sakura es una chica responsable, espero que estés a su altura. Irán en la categoría de «teacher-student». En este caso tú, Sakura, eres la teacher. Te vas a encargar de pulirlo lo mejor posible, puedes montar las coreografías o pueden trabajar conmigo en particulares —En el momento en que dijo eso fue cuando tuve un momento de lucidez después de mi crisis existencial.
―Prefiero trabajar con usted, miss. ¿Estás de acuerdo, Li? —Volteé a verlo, fue la primera vez que nos vimos cara a cara durante todo este tiempo.
—Sí —fue todo lo que salió de su boca.
―Está bien chicos, sólo ustedes díganme que día empezamos.
—Martes o jueves, que son los días que no vengo —sonreí.
Me sorprendes Sakura, ¿Qué no se supone que ya darías las gracias? Me regaño mentalmente al respecto. Trato de no molestarme mucho conmigo o por lo menos que no se haga notorio. Respiro profundo sin quitar la sonrisa falsa de mi rostro, trato de parecer lo más natural que puedo.
―Sí, está bien —habló Li. Su voz es profunda, demasiado para un chico de su edad. En mis 19 años, nunca había oído una voz tan profunda, espero no parecer sorprendida al escucharlo hablar.
―Bueno, entonces que día te parece bien, ¿martes o jueves? —hablé.
―El jueves —Vaya, es un hombre de pocas palabras.
―¡Muy bien chicos! Entonces ya quedamos martes a las 4 de la tarde ¿Ok?
―Está bien —Contesté. Li solo asintió con la cabeza.
.-Fin flashback-.
―Y eso fue lo que pasó.
―Vaya, es tan inesperado. Veamos qué es lo que sucede de ahora en adelante, ¿vale? Entonces al parecer si vamos a competir en octubre. Tenemos lo de ballroom, pero también competiremos en salsa. Hay que ver si nos quedamos con la mismo coreo o la cambiamos —me sonrió. De cierta manera parece complacida, creo que no quería que dejara de bailar, pero no sé si ella piense lo mismo sobre sí misma.
―Está bien Tomoyo voy a platicarlo con Jun. — Jun es nuestro maestro de salsa colombiana—. En cuanto a Li, la verdad no sé qué tanto funcionemos como pareja. Seré amable, pero no sé si me agrade mucho. Sé que no lo he tratado, pero tampoco me dan ganas de hacerlo. En realidad, él me da igual —dije. Tal vez eso último sonó grosero, pero es que era la verdad, Li no me interesa en lo absoluto, si logramos llevarnos bien, que padre, si no pues ni modo. Será meramente profesional.
―Eso lo veremos con el tiempo —sólo me sonrió.
Tomoyo y yo llegamos al salón de clases. Nos gusta sentarnos en las últimas bancas de las primeras dos filas del salón pegadas a la ventana. La clase tiene una duración de dos horas. Yo después voy a clases de «teorías de la educación». En cuanto a Tomoyo se va a otra clase de la cual no recuerdo el nombre.
Al salir del salón nos despedimos y prometemos vernos al rato en el estudio de danza. Afuera del éste me espera Yukito para acompañarme a mi siguiente salón y después él se va hacia su edificio. Estudia contaduría, el edificio de ciencias sociales está a un lado del mío, así que no tiene que caminar mucho. Aun así, siempre se niega que lo acompañe, prefiere el venir a mis salones a buscarme
―Hola pequeña —me saluda, agachándose a darme un beso en la boca. Sonrió para él— ¿Cómo te fue el día de hoy, mi futura pedagoga?
―Muy bien, cada vez estoy más segura de que esta carrera es para mí.
―Me alegra muchísimo que te haga feliz. Anda vamos a tu siguiente clase —me toma de la mano y me lleva hacia el siguiente salón que me toca.
Él va por enfrente mío, haciéndose paso entre la gente. Yukito es un chico alto y delgado, de tez pálida. Tiene el cabello gris, al igual que sus ojos. Usa lentes, eso le da una apariencia agradable a la vista. Lo observo de reojo, casi admirándolo. Y es que en verdad lo admiro, por su fortaleza, por su amabilidad, por su gran corazón.
Afortunadamente el sólo tiene ojos para mí, porque chicas le llueven por montón. Sé que me quiere y yo lo quiero a él. Me suele decir que la razón por la que aguanta todos sus días es porque cada noche puede llegar a verme. Estudia en una franja horaria de 7am a 1 de la tarde. A partir de las 2, tiene trabajos de medio tiempo en diferentes lugares.
―Muy bien pequeña, hemos llegado a tu salón, debo irme o llegaré tarde a mi clase. Nos vemos en un rato. Recuerda que me encantas. Échale ganas en todo lo que hagas, vengo por ti en un rato, tu clase termina a las 11:00, ¿verdad?
―Sí, termina a esa hora. Muchas gracias por todo, de verdad. Nos vemos en un rato. También me encantas. Por favor, apúrate para que no se te haga tarde —le di un beso en la mejilla—. Nos vemos en un rato —me despedí de él, y entré a mi salón.
Transcurrió el día de manera habitual. A la 1:00 pm, mis clases y las de Yukito, terminaron. Por lo tanto, al salir de la universidad caminamos juntos hacia la parada del bus que nos lleva de regreso. Yuki, baja unas cuantas estaciones antes, porque él se va a trabajar, en cambio yo sigo hasta llegar a la más cercana, al lugar en el que vivo.
Al entrar por él portón me percaté de que no había nadie en casa. Así que no avisé que ya me encontraba aquí en casa. Me quite los zapatos para acomodarlos en el closet que está a un lado de la puerta de entrada. Saque mis pantuflas para ponérmelas, aunque a decir verdad prefiero estar descalza.
Reviso el pizarrón de actividades de la familia: mamá fue a una sesión de fotos, papá estará hasta tarde en la facultad, Touya llega a las 3:00 de la tarde. En cuanto a mí, al parecer me toca hacer la comida. Apenas son las dos de la tarde, menos diez. Tengo tiempo de hacer la comida antes de que llegue mi hermano, y para hacer un poco de tarea.
Hoy es lunes, tengo que estar en la academia antes de las 5 de la tarde. Tengo dos horas con veinte minutos antes de que tenga que irme de aquí. Hoy sólo tengo una hora y media de jazz, otra hora de salsa en línea o bachata, y por último una de salsa colombiana. No es necesario llevar mis faldas hoy. Con una simple licra negra, un top deportivo y una blusa negra para hacer ejercicio es suficiente.
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Hacía tiempo que no venía tan expectante a lo que pudiera pasar. Tomoyo, se le está haciendo costumbre de faltar, no vino a jazz, ni a salsa en línea. Y por increíble que parezca acabo de notar que Li también viene a clases de jazz de intermedios —hay dos clases de jazz, la de básicos y la de intermedios. La de básicos la da mi hermano y la de intermedios, el hijo mayor de Mitzuki. Es licenciado en Artes multidisciplinarias, o sea que él sabe ballet, contemporáneo y jazz—. No sé cuánto tiempo hemos compartido el mismo espacio y no lo había notado.
Es aburrido estar aquí cuando no ésta Tomoyo. Me llevo bien con todos, pero aun así no es lo mismo. Afortunadamente estoy haciendo bastante amistad con Fye, el novio de Ryu. Aunque a veces no me gusta hace un mal tercio, y los dejo solos un rato. ¿Qué tan infeliz estoy siendo estando aquí?
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Me estoy abrochando los tacones, hoy es jueves y son las 4:50 de la tarde. Lo que quiere decir que en diez minutos tengo mi primer entrenamiento particular con Li. Ayer descubrí que también viene a la clase de contemporáneo, y al parecer Mitzuki le dijo que se quedara a la clase de latinos avanzado. La verdad me impresiona que antes no lo haya notado.
―Hola Li—Dije en cuanto vi que llego.
―Hola —me respondió el saludo.
Continué con mis cosas. Vi de reojo que dejó su mochila en el piso y se sentó para ponerse sus zapatos de baile. Estaba nerviosa, a decir verdad. No sé cómo sentirme al respecto.
—Buenas tardes, ¿listos? —nos dijo Mitzuki.
―Sí —respondí. Aunque para ser sincera, no estaba para nada preparada. No sé qué va a pasar, ni siquiera sé como me siento en este momento. Sólo me voy a dejar llevar.
―¿Qué ritmo quieren ver hoy? —Mitzuki nos dio la oportunidad de elegir cualquiera de los 5 ritmos latinos.
―Por mí el que sea está bien. Escoge tú, ¿Cuál quieres ver? —me dirigí hacia Li. Creo que también está nervioso, o eso me pareció ver por un momento en su cara.
―Paso doble1 —contestó sin vacilación—. Es el que más fácil se me hace.
―Entonces, que sea paso doble —le sonreí. Él me dio una medio sonrisa. Me sorprendo por haber hecho eso, pero simplemente lo dejo pasar.
Las cosas fluyen de mejor manera de la que esperaba. Extrañamente me siento cómoda bailando con él. Se está esforzando muchísimo, como si quisiera alcanzarme en cuanto a nivel. Lo agradezco, aunque no lo digo.
Tengo todos mis sentidos concentrados en lo que está pasando. En mi ritmo, en el suyo, en nuestros pies que tratan de no chocar y en lo bien que se está sintiendo. Me dejo llevar por lo que nos va diciendo Mitzuki. Construyendo una coreografía lo suficientemente buena para que ambos podamos lucirla.
Rápido transcurrió la hora de entrenamiento particular. Acabamos el minuto y medio, que debe abarcar la coreografía. Me sorprende lo rápido que terminamos la primera rutina, creo que sí podemos funcionar como pareja.
―¡Qué buen ensayo! —Mitzuki, se nota complacida. Parece cómo si hubiera acertado al premio mayor. Su sonrisa no la puede fingir.
―Gracias miss —dije.
Me siento extrañamente bien después de esa clase, Li resultó no ser tan malo. Realmente, todo resultó completamente curioso, diferente a lo que esperaba. Yo pienso que, aunque él me haya hecho cambiar de opinión de lo malo que sería ser pareja, mi idea de que estaría mejor dejando de bailar no ha cambiado en lo absoluto.
Decido dejar de darle vueltas al asunto, creo que es mejor evitar el tema si no quiero un dolor de cabeza bastante fuerte. Siempre he pensado que todo pasa por algo, aun así, hubiera querido que esto no pasara.
Para mí buena suerte, esa noche vería a Yukito, y podría olvidar todos los problemas por un rato. Él me trae paz. Hace un tiempo tuve problemas bastante graves, de esos que te hacen tocar fondo; Yuki llegó en el momento en el que las cosas empezaban a mejorar, y el aceleró ese proceso. Apareció en el momento exacto y le estoy muy agradecida por eso.
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Ha pasado una semana de mi primera clase particular y aún no decido que tan bueno o tan malo es esta situación. Hoy en un rato vuelvo a tener entrenamiento con él.
Voy en camino y estoy a punto de llegar.
Otra vez sólo nosotros dos y Mitzuki. Todavía no me habito a su compañía en las clases, debo acostumbrarme si es que no quiero pasarla peor de lo que ya la paso.
Entro por el portón y subo por las escaleras, lo veo sentado en el piso, abriendo en segunda. Camino un poco.
―Buenas tardes —saludé.
Hoy él llego antes que yo. Al parecer ya está listo, me dirigió una mirada fugaz cuando contestó a mi saludo, después siguió en lo que estaba. Está haciendo estiramientos en el piso para calentar y así para evitar lesiones en el cuerpo. Para un momento y se incorporó.
Es alto, unos 20 cm más que yo, delgado, pero se ve que es fuerte. Es de facciones finas. Sus ojos son entre color miel y ámbar, y tienen ese no sé qué, qué hace que llamen la atención. Debo admitir que es atractivo.
―¿No deberías empezar a cambiarte antes de que llegue Mitzuki? — me dijo. Me sorprendí de que me hablara. Entonces entendí que me había quedado perdida observándolo. Sentí mis mejillas calentarse, seguramente me estoy sonrojando. Salí de mi ensoñación.
―Ah sí. Tienes razón —contesté. Caminé rápido al baño para cambiarme ahí y dejar pasar un poco el bochorno.
Me tomé mi tiempo para cambiarme, al fin había llegado 20 minutos antes. Me daba pena salir por cómo me le quede viendo a Li. Después de 5 minutos y de haberme calmado un poco pude salir del baño. Lo observo y veo que está recordando la coreografía de paso doble.
Me paro frente al espejo, muevo mi cabeza de un lado a otro, como diciendo que «no». Todo esto lo hago para que cuando llegue Mitzuki en unos 10 minutos no perdamos el tiempo calentado y lo aprovechemos al máximo. Estamos en silencio así que decidí empezar la conversación.
―¿Qué te gustaría que viéramos hoy? —le pregunté.
―La vez pasada decidí yo, te toca —habló muy seco, pero al mismo tiempo su entonación era amable.
―¿Qué te parece Cha- Cha2? No es mi máximo, pero creo que es de los ritmos que más claro tienes —terminé de hablar y le sonreí. Esto es nuevo para los dos, estamos jodidos juntos en este momento, al menos trato de hacerlo un poco más ameno.
―Gracias. ¿Te digo la verdad? Es que sí es el ritmo que tengo más claro —quiso reírse, pero la contuvo. Me di cuenta de que me sonrió de lado, le sonreí de vuelta.
Nos quedamos callados otros 5 minutos, hasta que llego Mitzuki.
―Qué bueno que llegaron temprano. ¿Ya calentaron? —ambos respondimos que sí—. Muy bien entonces, repasamos el paso doble, ¿y con qué les guastaría continuar? —nos preguntó.
―Con Chacha —le dije.
―Perfecto. Entonces empecemos. Bien… pónganse en posición.
Caminamos a la mitad del salón, nos pusimos uno frente al otro. Yo estaba dando la espalda al espejo y nos tomamos de la mano.
―Vamos a comenzar con un básico de frente y un lateral. Así que pónganse un poco en diagonal. O sea, Li, que ella no esté completamente de espaldas al espejo —se dirigió a él—. Sakura, pie izquierdo como un «tendu3»de Ballet. Y tú con el pie derecho atrás igual en un tendu. Torso en frente, y pompas hacia atrás. ¡Recuerden la resistencia que debe haber en las manos!
Así comenzó nuestro segundo entrenamiento. Al igual que el paso doble, fue algo básico con algunas pocas figuras más avanzadas para que pudiéramos lucirnos los dos y no uno más que el otro.
―Muy bien, después del giro vuelven a empezar. Y así abarcamos el minuto y medio. Háganlo a cuentas —nos dijo. Mitzuki empezó a revisar algo en su celular en lo que nosotros repasábamos.
―Lo he olvidado. Tengo mala memoria, lo siento —me empecé a reír, estaba un poco avergonzada—. Sí tú me llevas… —con esto me refiero a que si él me guía bailando— yo te sigo.
―No te preocupes, trataré de llevarte.
―Gracias —le sonreí.
Y así fue, olvidé la coreografía en partes. Me llevó y yo lo seguí. Nos entendemos mejor de lo que pensaba que haríamos y eso me lo hizo más fácil. Es raro que en una pareja nueva haya conexión de esa manera.
Terminamos bastante acalorados y sudando bastante. Este tipo de clases siempre es pesado. Creo que hasta me divierto un poco. Me he puesto de buen humor, pudimos terminar otra coreografía de 5, el paso doble está más limpio que la vez pasada.
―Muy bien, terminamos otra. A este paso será más rápido de lo que piensan. Nos queda un buen tiempo para la competencia. Aparte se complementan mucho. Li, con su buena memoria y tu Sakura con toda la técnica que ya tienes. Ambos tienen cosas buenas que se pueden explotar al máximo.
―Gracias —dijimos.
Mitzuki se fue, creo que dentro de una hora hay otra clase, para principiantes de latinos. Yo no vengo a estas clases nunca, porque no me corresponden.
Mi madre dijo que pasaría por mi a las 5 de la tarde. No debe tardar mucho. Me empiezo a cambiar frente a él con cuidado de que no vea más de lo que debería. Se dio la media vuelta, supongo que por respeto. Quiero romper el silencio y le digo lo primero que se me ocurre.
―¿Cuánto tiempo llevas aquí? —le pregunté a Li.
―No mucho en realidad, empecé a venir en agosto del año pasado. Mi prima Meiling, me obligó a venir con ella, después se mudó a China y no quería seguir viniendo solo, pero un día Mitzuki me buscó, me ofreció una beca completa y heme aquí formalmente desde febrero.
―¡Oh, wow! ¿Hasta China?
―Sí, es que nosotros somos de allá.
―Vaya que interesante. La recuerdo perfectamente a ella. Me caía bien. Llevas bien poquito bailando entonces. Unos 6 meses, ¿no?
―Si, seis meses llevo viniendo.
―Cool, espero que te sientas cómodo —vaya sorpresa. Entonces, realmente es bueno.
―Gracias —iba a contestarle, pero vi que mi mamá iba subiendo las escaleras.
―Lo siento, debo irme. Nos vemos —me despedí con la mano.
―Adiós ―me dijo.
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N/A: Hola! Aquí andamos de nuevo. Sé que es un fic algo fuera de lo común así que cuéntenme ¿qué es lo que creen que va a pasar o que rumbo tendrá esta historia?
Lamento si hay tecnicismos que no entiendan, en todo caso trataré de explicarlos dentro de la historia, si no lo hago lo dejaré aquí abajo. Disfrútenlo, que yo también lo estaré haciendo.
Por cierto, trataré de no tardarme en actualizar, por mucho cada dos semanas. Hago otras cosas, pero cuando termine el fic, o tal vez cuando vaya por la mitad les contaré que es lo que hago.
1.- Paso dobleEl pasodoble se originó en España con sus espectaculares corridas de toros. La danza se realiza principalmente en competiciones, y rara vez en un entorno social debido a la complejidad de las muchas reglas coreográficas que lo componen. En la danza, el hombre desempeña el papel del matador mientras que la mujer asume el rol del capote, del toro o, en ocasiones, también del propio matador. El movimiento de la capa de chassez se refiere al momento en el que el hombre usa a la mujer para darle la vuelta como si fuera el capote, y el apel consiste en el pisotón que realiza el hombre en el suelo, en su rol de matador, como si quisiera llamar la atención del toro. El pasodoble es considerado como uno de los bailes del International latin.
Se baila con el cuerpo pegados , con la pelvis hacia el frente.
2.- ChaCha
El chachachá, o simplemente cha-cha en los Estados Unidos, es un baile de origen cubano.1 2 Se baila con la música del mismo nombre presentada por el compositor y violinista cubano Enrique Jorrin a principios de la década de 1950. Este ritmo fue desarrollado a partir del danzón-mambo. El nombre de la danza es una onomatopeya derivada del sonido arrastrante de los pies de los bailarines.
El chachachá se baila con la auténtica música cubana, aunque en los concursos de bailes a menudo se baila al pop latino o al rock latino. La música para el chachachá de salón internacional es enérgica y con un ritmo constante. El chachachá cubano puede involucrar polirritmias complejas.
Los estilos de baile cha-cha-chá pueden diferir en el lugar del chasse en la estructura rítmica.9El recuento original de cha-cha cubano y de salón es «dos, tres, chachacha», «cuatro y uno, dos, tres» o «uno, dos, tres, chacha». El baile no comienza en el primer golpe de una barra, aunque puede comenzar con una transferencia de peso hacia la derecha.
Sin embargo, muchos bailarines sociales cuentan «uno, dos, chachacha» y pueden tener dificultades para hacer el ajuste al momento correcto de la danza, «dos, tres, cha-cha, uno»
El patrón básico implica que el líder (generalmente el hombre) da un paso adelante con el pie izquierdo, reteniendo algo de peso con el pie derecho. La rodilla de la pierna derecha debe permanecer doblada y cerca de la parte posterior de la rodilla izquierda, habiéndose enderezado la pierna izquierda justo antes de recibir el peso parcial. Este paso se toma en el segundo tiempo del compás. El peso completo se devuelve a la pierna derecha en el segundo paso (vencer a tres)..
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3.- Tendu
El battement tendu es básicamente la extensión de una pierna (adelante, atrás o al costado) sin levantar la punta del suelo. Un movimiento de apariencia simple, pero que a menudo supone bastante tiempo conseguir una comprensión y ejecución aceptables
cerezo01 jajajaj Sí, soy bailarina, por eso sé un poco de este mundo. Sé que es algo diferente pero será divertido, o eso espero. No te angusties, yo también pienso que un Shaoran bailarín es sensual. En cuanto a la edad de Sakura, tiene 19 por si no quedo claro que era más grande que Shaoran, si pones atención dentro de los primeros párrafos del fic dice que ella ya esta yendo a la universidad, el apenas tiene 16. La verdad pensé que si tenía la separación :( No me di cuenta que no la tenía ya que estaba arriba. Y por cierto, super si pienso que Shaoran tiene tendencias de asalta cunas porque Akane solo tiene 12 años jaja.
SakLiEsme La seguiré hasta el final, sin importar cuanto tiempo me lleve. Esperemos que tengan conexión suficiente para no mandarse al carajo.
ValSmile Tengo la mejor beta, ¿Qué puedes pedir? Jajaja. La paciencia me sobra, Don't worry.
