Azahar

Segunda boda ya, esto quiere decir definitivamente que él no quiere casarse conmigo. Claro que no tenía muchas opciones, la primera solo fue una trampa entre nuestros padres, ni siquiera yo estaba consciente… a pesar de eso quería casarme con él, pero no iba a obligarlo, bastante claro tengo que le soy repulsiva. Ya no salen lágrimas de mi, demasiadas derramadas, tantas ilusiones rotas, sueños inconclusos, duele… pero ya no lloro.

No fui justa, lo engañe, fui como Shampoo, como Ukyo, como Kodachi, todas ellas lo engañan para conseguir algo de él, pócimas, drogas, mentiras que lo engatusan, yo le mentí, use aquella agua para atarlo a mi. ¿Y qué más podía hacer? Él no es capaz de decir que me ama, sé que lo escuche, pero ¿y si fue solo la tensión del momento? Tengo miedo, es primera vez que me siento así, la admiración que sentí por el doctor Tofu, y que muchas veces confundí con amor, no se compara a lo que siento ahora por Ranma, esto es distinto, con él he cambiado, he madurado en muchos aspectos, he mejorado, me siento capaz de hacer muchas cosas, no quiero perder eso, no quiero perderlo a él.

No puedo evitar mirar mi traje, blanco… esta vez occidental, blanco, pureza, inocencia, castidad… de eso no tengo mucho, miento, manipulo, soy lo que nunca fui por él… ¡a quien engaño!, solo lo hice por mi, mi egoísmo, YO lo quería para MI… soy tan estúpida… Debo hablar con él, darle una explicación, compensarlo por el engaño. Espero que me entienda, espero que no me odie después de esto, porque yo lo amo… se que lo amo hace mucho, por eso intento ayudarlo en todo, por eso me arriesgue tantas veces en Jusenkyo, mientras pudiera moverme seguiría ayudándolo, no dejaría que nadie le hiciera daño… debo hablar con él, necesito hablar con él.

Si solo pudiera quitarme este enorme vestido… tantos cierres y broches, tanto adorno, todo para un pequeño momento, lo usaras delante de un sacerdote, para lucirte en la fiesta ¿y después que?... después… me sonrojo al solo pensarlo, después Ranma me ayudaría a quitarlo, y vería aquellos "regalitos" que compro su madre para él, ella dijo que aquella lencería le gustaría… ni siquiera llego a verla… ¡Dios! ¡Como puedo pensar en eso! Ni besarnos hemos podido y ya pienso en "eso"… no es como que no sepa que deba pasar, he leído algunos mangas y la TV no es muy precavida en los temas sexuales, pero nunca lo pensé como un posible en mi vida, no hasta ahora. Mierda y este pasador no cede… será mejor que vaya así, o no iré nunca.

Estoy frente a su habitación, ya no hay marcha atrás, claro que podría caminar de vuelta a mi cuarto e irme, pero no quiero. Es ahora o nunca.

¿Es fácil decirlo no? Pero estoy aterrorizada, no puedo moverme, siento que apenas respiro y esta sensación de desmayo no se quiere ir. Siempre me jacte de ser valiente, de ser honesta, pero porque no puedo decir dos simples palabras, es obvio que lo amo, lo sé hace mucho y sé que el siente algo por mi, su mirada me lo dice, sus gestos cuando estamos solos.

¿Qué rayos es eso? ¿Llanto? Alguien está llorando, no, no puede ser Ranma. La preocupación peso más que mi miedo. Ranma no lloraría abiertamente, lo conozco, algo muy malo debe haber pasado. Abro la puerta preocupada y lo encuentro en su futon, esta hecho un desastre, nunca pensé que aquellas salvajes lo dejarían así de mal, del traje de bodas no queda nada. Su carita esta húmeda, sus ojos rojos, puedo decir que lleva rato llorando y parece no querer parar. Me acerco a él, no ha dejado de mirarme desde que entré y aun así no ha dejado de sollozar, me senté a su lado y acaricie su carita queriendo limpiar esas lagrimas, nunca lo había visto tan destrozado… es como Jusenkyo.

Me sorprendió que no se escabullera cuando lo acaricie, pero me sorprendió más aun que me nombrara e imitara lo que hacia en su rostro.

– Mi Akane – murmuró despacio.

– ¿Estas bien? – mi tono de voz no podía ser mayor al de él. Estaba cansada, dolida y preocupada.

– Ahora estoy mejor – volvió a acariciarme como antes, no pude más que amoldarme a él y recibir sus mimos. Ya ha dejado de llorar y se sienta frente a mí, ambos mantenemos el contacto, palma con cara, nos separan centímetros.

– Quiero que hablemos. Se que no fui justa al usar el agua como excusa, fui como todas ellas, trate de engañarte para que te quedaras conmigo – me costaba seguir, estaba admitiendo todo lo que sentía, nadie más había podido calar tan profundo en mí para lograr eso – No quiero ser como ellas, por eso necesito saber que quieres, quiero que tu elijas, lo que sea que elijas yo te apoyare y te ayudare, si quieres a alguna de ellas tratare de mantener a las otras al margen y si… y si me escoges a mi haré todo lo posible porque esto funcione - ya estaba todo dicho, si no entendía lo que yo sentía por él con eso no sabía como más decirlo, aun no estaba preparada para un "te amo" – Ahora dime ¿Qué quie – sentí su boca en la mía, inexperta, ansiosa, debía sentir eso mismo él porque no alcance a responder cuando ya se había alejado. Pero como reaccionar rápido, fue nuestro primer beso, la primera vez que pudimos ser francos con nosotros mismos y hacer lo que realmente queríamos.

– Quiero amarte – tomo mi rostro con ambas manos, su nariz tocaba la mía y no dejaba de asombrarme cada palabra y acción cometida por él – Ayúdame a amarte – me besó nuevamente y está vez si pude devolver aquella caricia. Él no quería dejarme ir, paro el beso, pero no quiso alejar su boca de la mía. Teníamos que hablar, esto cambiaba totalmente mis planes, a lo que venía dispuesta, intente separarme de él, pude alejarme un poco.

– ¿Me amas Ranma? – quería saber que sentía por mi. Esperaba que mi pregunta tuviera respuesta esta vez.

– ¿Tu me amas? – Ranma era un tramposo, no iba a decirlo yo primero. No está bien, los hombres deben declararse, él me debía una respuesta y el tendría la mía.

– ¿Tu que crees? – volví a cuestionar, yo tenia que obtener mi respuesta primero. Solo lo vi sonreír.

– Creo que si yo te beso y me preguntas tiene la misma respuesta que si te lo pregunto y me besas ¿no? – claro que era un tramposo, no pensaba decirme nada, pero no lo necesitaba, lo cómico de su respuesta sólo me hizo reír.

– Baka… que haremos con los demás… no lo aceptaran – tenia que saber que pensaba hacer, mi mayor miedo eran las chicas, sobretodo Shampoo, ella no aceptaría un "No" por respuesta, al menos no tan fácilmente.

– Con los demás no vamos a hacer nada. Lo que es tu y yo vamos a dormir porque ya es tarde y tengo mucho sueño, así que quítate ese enorme vestido y recuéstate a mi lado – ¿Cómo podía decir aquello así de despreocupado? Inmediatamente sentí mi rostro caliente, asumo que había enrojecido. No tenia respuesta a aquello, simplemente hice lo que deseaba hacer, intente quitar el vestido pero no podía, lo mire para pedirle ayuda, estaba asombrado. Él no dijo nada, solo me ayudo, cuando sentí caer aquella pesada tela no pude más que bajar el rostro, ahí estaba yo, en los regalitos que su madre había preparado para él, sentía vergüenza. Necesitaba taparme con algo, y lo primero que se me vino a la mente fue acostarme, aún así no dejo de mirarme… la timidez se hacia presente, lo que veía en su mirar no era nada santo.

– Acuéstate baka que me da frió – debía decir algo, no podía seguir mirándome así… yo deseaba ser su mujer esa noche y esto no ayudaba en nada. Lo vi quitarse su ropa, quedo en aquellos boxer, típicos de él, y su camiseta. Se acostó a mi lado abrazándome, me besó y no hizo falta nada más, el cansancio de todo un día y el alivio de nuestra confesión nos hizo dormir rápidamente.

--

Nunca había dormido así, tan placidamente. Lastima que aquella paz no durase mucho tiempo, los gritos me asustaron, papá, tío Genma y los demás eran todo un espectáculo, papá lloraba a la vez que reía, tío Genma no dejaba de darle consejos a Ranma sobre "como ser un hombre" y tía Nodoka solo alababa a su "hombre entre hombres" mientras Kasumi se horrorizaba por la deshonra que habíamos cometido, ¿Nabiki? Pues en lo de siempre, cámara en mano intentaba tomar cada ángulo posible. Después de todo el barullo, donde no nos preguntaron si habíamos hecho tal cosa o no, declararon que debíamos casarnos, la boda seria aquella tarde. Ranma no opuso a aquella decisión y yo tampoco.

El problema sería el reaccionar de los demás al saber las nuevas y taparle la boca a Nabiki… Oh si, y quitarle aquellas fotos.

--

Chanchan, algo q iba a ser un one-shot decidí continuarlo, el segundo capitulo es el punto de vista de Akane frente a los hechos del día, aun no tengo claro de que irán los demás capítulos, así que cualquier sugerencia es bien recibida. Espero pronto poder escribir y subir un tercer capitulo. Reviews son bien recibidos, saludos.