Como veo que les ha gustado, aquí les dejo otro capítulo de esta historia... espero que les siga gustando!
Capítulo 2
Kate se recostó en su cama mirando el techo. La situación era demasiado bizarra. El tipo se veía interesado en ella, y ella creía conocerlo, pero en realidad, solo conocía sus novelas y lo poco que salía publicado sobre su vida. Era divorciado, tenía una hija de 8 años y una fama de mujeriego difícil de defender, sin embargo con ella, más allá de alguna mirada y algunos cumplidos, no se había insinuado…
La luz de su contestador automático parpadeaba y decidió escuchar el mensaje. Era por trabajo, el capitán la necesitaba urgente en su despacho.
Kate suspiró y se duchó rápidamente, se puso ropa limpia y cuando salía, se encontró con un muchacho que le entregaba un ramo de flores.
-¿Detective Kate Beckett?- dijo el chico y la miró sorprendido cuando ella asintió.
-Gracias…-dijo ella también sorprendida y recibió el ramo- aquí tienes…- le dio unas monedas y cerró la puerta un momento, cuando pudo ver la tarjeta que pendía de una cinta rosada.
Kate abrió el sobre y sonrió. Sabía que eran de él.
"Gracias por permitirme convertirte en mi musa", y firmaba "Castle".
Kate se mordió el labio y sonrió involuntariamente, no quería hacerse ilusiones, había sufrido mucho cuando Will se había ido de su lado… y sabía positivamente que Castle no era el hombre indicado para ella, pero no podía evitar pensar en que su héroe de la adolescencia, su escritor favorito evidentemente tenía intención de seguir a su lado. Y quizás tenía intención, también, de tener algún tipo de relación con ella… o por lo menos, eso parecía…
De pronto, recordó la llamada del capitán Montgomery y se apresuró por salir a trabajar…
Mientras tanto, Rick en su casa, se había encerrado en su estudio y escribía como loco, casi sin poder evitar pensar en el inevitable fin de Derrick Storm y en el nacimiento de su nueva heroína, la detective Nikki Heat.
Martha, que se estaba encargando de Alexis en ese momento, estaba asombrada del repentino ataque de inspiración de su hijo, hacía mucho tiempo que no lo veía encerrarse durante horas con el firme propósito de escribir…
Pero tanto Martha como Alexis, estaban felices por él. Era poco lo que él les había comentado. Supuestamente, había conocido a alguien interesante que le había devuelto la inspiración y ambas estaban agradecidas de verlo bien… y también tenían curiosidad y querían conocerla…
Kate llegó a su casa extenuada, no pensaba en otra cosa que no fuera darse un baño caliente, quitarse el mal humor e irse a la cama temprano…
Cuando se estaba quitando la ropa, escuchó el sonido de su celular. Pensó en no atender, no quería que se complicaran sus planes, pero cuando observó el identificador de llamadas, reconoció el número inmediatamente.
-Beckett…- dijo solamente y reprimió la sonrisa que le causaba saber que él la llamaba.
-Detective…-dijo él e hizo una pausa- siento llamarte a esta hora… no quería importunarte en el trabajo… pero tampoco en tu descanso…
-No te preocupes…- dijo ella y aspiró hondo.
-Suena como que has tenido un día largo…- dijo él.
Kate se sorprendió de que él pudiera leer tan bien lo que le ocurría…
-Es cierto…
-No quiero molestarte…
-No te preocupes…
-¿Recibiste las flores?
-Sí… gracias… pero creo que todavía me cuesta acostumbrarme a la idea de ser una musa…
-No te preocupes… en realidad quería agradecerte… estuve todo el día encerrado, escribiendo… estoy inspirado…
-Bien… me alegra oír eso…- dijo ella con sinceridad.
-Escucha… Kate… sé que es tarde… pero me gustaría verte…
-¿Verme?- dijo ella intentando comprender sus intenciones.
-¿Estabas ocupada?
-En realidad iba a darme un baño y a comer algo…
-¿Puedo ir un momento?
-¿A mi casa?
-Lo siento… no quiero incomodarte…
-Me gusta que sepas ubicarte… - dijo ella sonriendo- puedes pasar un rato, pero solo unos minutos…- dijo porque ella también tenía ganas de verlo…
Cuando cortaron, Kate se apresuró a bañarse y comió algo antes de que él llegara.
Acomodó un poco el desorden de su departamento y se preparó para recibirlo.
Cuando él llegó, le sonrió y le hizo una reverencia a lo que ella contestó con una sonrisa sincera.
-Buenas noches, detective Beckett…
-Buenas noches, señor Castle… - le dijo y se hizo a un costado para dejarlo pasar.
-Te agradezco que puedas recibirme… se que has tenido un día largo… ¿quieres contarme algo? Quiero decir… ¿hay algo en lo que pueda ayudarte?
-En realidad, lo mejor sería intentar olvidarme…-dijo dubitativa y como él no dijo nada prosiguió- hay un tipo que metí preso hace unos años que juró vengarse, fue uno de mis primeros arrestos… y está libre…
-Y volvió para tomarse revancha…
-Así es…
-¿Tienes miedo?- le preguntó, él sí lo tenía.
-En realidad, debería no tenerlo… soy policía…
-Y también un ser humano…
-Sí… bueno… veré que hago… siempre tengo la opción de desaparecer unos días, hasta que lo arresten…
-¿Hizo algo?
-No, pero lo hará… lo lleva en la sangre… no podrá mantenerse limpio…
-Bien… cambiemos de tema…- dijo él y ella lo condujo a la cocina.
-¿Qué quieres saber?
-Solo… quería verte, escucharte hablar…
-Eso es más difícil de lo que te imaginas… si tienes preguntas, hazlas, no se me ocurre de que hablarte…
-¿Tienes novio?
-No…- dijo y bajó la vista.
-¿Por qué?
-El último se fue… supongo que no soportó la presión de mi profesión.
-Lo siento…
-Bueno… es así… me imagino que el hombre que quiera estar a mi lado tendrá que comprender que mi trabajo es esencial para mi… y eso no cambia…
-¿Cuál es tu lista de prioridades, detective?
Kate lo miró pensativa, era difícil contestar eso sin comprometerse.
-Mi trabajo… la pareja, la familia, o mejor dicho, la familia y luego la pareja…- dijo pensativa.
-¿Qué hay de la felicidad?
-En primer lugar, creo…
-Pero no la mencionaste…
-Es cierto, creí que estaba implícito…
-Créeme, no para todos…
-¿Cuál es tu lista de prioridades, sr. Castle?
-No veo cual es el punto…
-Curiosidad…
-Felicidad… familia, pareja, trabajo…
-Oops… - dijo ella algo desilusionada, pero realmente reconocía que su lista era más apropiada.
-Supongo que estamos en momentos distintos de nuestra carrera… pero tengo que reconocer que estos días, el trabajo tomó un poco más de protagonismo…
-Me alegra… no me gusta la idea de que dejes de escribir, me gusta demasiado leerte…
-Creo que tenemos una fan…
-Solo aficionada…- dijo ella ruborizada.
-No te creo, pero te daré el beneficio de la duda…- dijo él y sonrió.
-Bien… Sr. Castle… hemos hablado…
-¿Me está echando, detective Beckett?- le dijo él alzando las cejas.
-A no ser que tengas otros planes…- dijo ella siguiéndole el juego.
-No es que no los tenga… pero confieso que le tengo un poco de miedo a tu arma…
-Cobarde…- dijo ella y lanzó una carcajada.
-¿Acaso puedo arriesgarme? ¿No me meterás preso?
-¿Te gustaría no?
Rick tragó saliva, quería mantener la fluidez de la relación, porque si las cosas los llevaban a un terreno sin retorno, sabía que tarde o temprano, ella se cansaría de él.
-Kate…- dijo él y se acercó a ella, que se sintió visiblemente turbada ante su cercanía- escúchame… si no me arriesgo, no es porque no quiera, sino porque me gustaría respetar esto que me pasa contigo…
-¿Qué es lo que te pasa conmigo?- quiso saber por ella.
-Desde que te ví… la inspiración volvió… no tengo idea de qué es… eres el prototipo del personaje que siempre quise escribir… ese personaje del que te enamoras perdidamente… ese amor incondicional… auténtico…
-Wow… me siento halagada, Castle…- dijo ella con sinceridad.
-Y por eso… estoy seguro de que si actúo en consecuencia de lo que me pasa contigo… las cosas podrían irse de nuestras manos…
-A mí no me pasa nada contigo… así que no te preocupes, mantengamos esto lo más profesional que podamos…- dijo ella algo dolida, pero comprendiendo lo que él le decía.
-Te lo agradezco, sinceramente…- dijo él y deslizó su mano, tomando la de ella y besándola delicadamente.
Kate sintió un escalofrío que le resultó difícil de ocultar. El deseo que él le hacía sentir era demasiado intenso, pero en ese momento se planteó que no movería un solo dedo, aunque se muriese de ganas…
Se que quizás les parezca que ellos están un poco fuera de personaje... pero se me ocurrió que quizás, las cosas no tenían que ser completamente iguales... me gustaría oír opiniones de todas formas!
