¿Edén?

Desconociendo la causa hoy termine en una casa si es que se puede llamar así, de un pueblo extraño en un lugar donde algunas personas tienen rasgos de animales, puede que me allá vuelto loca por culpa del trió de idiotas con los que esta mañana me encontré o es posible que no me allá despertado toda vía, solo estoy segura de una cosa

-¡ME DUELE!- le grite al chico que se hacía llamar Dajan que se encontraba detrás de mi untándome en la espalda una pomada de color marrón encima de las heridas causadas por los objetos que me lanzaron en esa asquerosa aldea

-si dejaras de moverte podría curarte sin problemas-menciono con un tono de enfado depositando mas crema extraña

Después de llegar al pueblo y entrar en una casa a punto de caerse a pedazos el moreno me ordenó quitarme la ropa, yo me negué pero al explicarme que era para curar mis heridas accedí, por ese motivo acabe: sin camiseta ,sentada en una banqueta y cubriendo con mi camiseta mi escasa delantera

-¡pues no me hagas daño!- alce mi voz nuevamente al notar su mano en mi espalda, la realidad es que me duele, eso es de lo único que estoy segura en estos momentos

-aguanta un poco estoy por acabar-comento dejando escapar un suspiro después que me irrito bastante

-si tanto te molesto deja de curarme- dije mosqueada por el sonido que hacia un momento había salido de su boca

-no podría dejar a su alteza sin tratar- ``otra vez esta con lo de alteza ´´ medite escuchando su absurda observación- el rey me desmembraría por eso- en ese momento acabo su frase como de curarme pues aparto su mano y camino para colocarse frente a mi

-no seas absurdo si el rey es mi padre jamás haría eso- al acabar mi frase mire la cara de Dajan observando una expresión de asombro -¿ocurre algo?-cuestione algo atemorizada por la expresión del moreno que me sonrió poco después

-perdone es solo que es sorprendente poder ver a un demonio con sus rasgos- al escuchar la palabra demonio olvidé el dolor o mi atuendo y sin meditarlo me levanté de la banqueta enfurecida

-¡NO SOY UN DEMONIO!-grite enervada, instantáneamente la puerta de la casa se abrió mostrando a el peliverde de hacia un rato que al verme tapándome con la camisa y enfadada miro con frialdad a Dajan

-no es lo que piensas- replico Dajan alejándose del peliverde que sin decir palabra alguno se coloco enfrente mía dándome la espalda como si intentara protegerme

-¿¡QUE LE HACÍAS A SU MAJESTAD!?-cuestiono furioso al escuchar la pregunta del peliverde comprendí sus pensamientos

-tranquilízate yo solo…

Antes de que yo pudiera decir algo o de que Dajan acabara su frase el peliverde extendió su mano hacia el moreno, de porto sin lógica ninguna una especie de liana salió del suelo y se enrollo en el cuello del pelinegro

-¿Qué…-comente sin poder entender o creer lo que mis ojos veían

-¡TRANQUILÍZATE!-grito Dajan que agarrando la liana con sus manos la rompió en pedazos quedando libre

-¡BASTARDO! ¿¡COMO PUEDES PENSAR EN HUMILLAR DE ESA FORMA A SU MAJESTAD!? -mientras decía la frase note que el peliverde prensaba mover su otro brazo de alguna manera me dio mala espina y inconscientemente agarre el brazo del muchacho

-¡para!-alce la voz

-¡ALTEZA!-dijo el moreno señalando el suelo que observe divisando la inútil camisa en este

-¡HAHAHA!-grite alejándome del peliverde y recogiendo la camisa- ¡LARGO FUERA NO QUIERO VEROS!-aclare poco después tapándome con el trapo volteando para que no vieran mi cara roja de la rabia provocando que los dos chicos salieran con rapidez y sin pronunciar palabra dejándome sola en ese proyectó de casa donde acabe durmiendo en una especie de cama que tenia por colchón una esterilla de paja

Cuando a la mañana siguiente desperté me sentí desanimada al darme cuenta que seguía en el mismo lugar pero la decepción no fue comparable a la rabia de ver al salir de la casa un grupo de hombres, mujeres, niños y ancianos encadenados como perros y tratados de la misma manera por un grupo de soldados que al verme me hicieron una reverencia

-¿Qué creen que hacen?-pregunte sorprendida observando a los soldados

-saludarla su alteza-comunicó uno de los sujetos

-¡no me refiero a eso!-eleve la voz llamando la atención de Jade el cual no se encontraba lejos -¡soltad a esas personas!- les ordene mirándolos con severidad, los soldados con nerviosismo me miraron sin saber que decir

-lo siento alteza pero no podemos hacer eso- dijo Jade sorprendiéndome pues no había notado su presencia

-¿Cómo que no puedes? …¿yo no soy vuestra princesa o lo que sea?-pregunte con un tono de desesperación

-si alteza…

-¿entonces? ¡LO ESTOY ORDENANDO NO PIDIENDO!-comente furiosa mirando al peliverde con severidad

-estos son los aldeanos que la agredieron en el pueblo si los liberamos el rey nos ara pagar con nuestra vida por sus heridas-expuso su extraña lógica

-no lo hará yo asumiré la culpa-insistí notando el asombro de los encadenados y los soldados

-usted desconoce las reglas de este planeta tiene que entender que no estamos en la Tierra si no en Edén el planeta que todo humano desea conocer en su vida-al escuchar eso quede sin palabras -cuando lleguemos al castillo Tiniebla su padre le explicara todo-comento para poco después ayudarme a subir a un caballo pues la última frase me trastorno

¿El Edén no era el cielo? Me pregunte sin cesar no comprendía lo que pasaba .Dos días nos tomo llegar hasta el castillo Tinieblas desde el pueblo de Fue, no sabía lo que me esperaba pero por fin estaba convencida de una cosa todo lo que me había sucedido no era ningún sueño.

*Creó que el largo del capítulo está bien si para la próxima lo desean más largo me lo dicen

*espero sus comentarios si desean dejarlos si no me pondré triste ¬¬ pero igual seguiré con la historia juas juas ^^