Konichiwa!!! No quiero hablar mucho pues estoy inspirada. El Fic!!!! Espero que sea igual o más bueno que el anterior capi.

"Cuando la luna se tiñe de rojo"

Cap. 2 Tú recuerdo me persigue

By: Jul- Tao

El viento soplaba aquella noche de alegría, vana alegría, alegría hipócrita, alegría, palabra que ya no albergaba en su corazón. Siempre lo habían considerado un muchacho feliz, sincero y amigable, ¡pamplinas! Esas mismas personas que lo juzgaban por ser una gran persona, ¡¿cuál de ellas sabía quien era?! Cierto el dicho que dice que no se juzga a los demás por lo que son, sino por lo que aparentan ser. ¿¡Un campo de plantas!? ¡¿Era eso lo que quería de niño para mejorar el mundo?! Pero que ingenuo, que tonto, ¡qué imbécil!, ¡ aún sabiendo lo devastador que era el mundo, creía en un mañana, en un "paraíso terrenal", tenía esperanza. Esperanza, ¿alguna vez existió algún hombre que con sólo fe y esperanza haya podido sobrevivir?, ¿que algún estúpido poeta no haya escrito de ese "mito" sólo por dinero?, que, la esperanza jamás se la debe perder, y con un poco de esperanza, habrá un mañana y habrá un sueño realizado.

Ja, ja, ja, ja, ja, ja, no puedo evitar reír al pensar que alguna vez haya llegado a creer en la renombrada "esperanza", en que la fe "mueve montañas" y en la "verdadera amistad", ¿verdadera amistad?, yo traicioné esa palabra, ¡traicioné al amor, a los sentimientos, a la culpa, al perdón y a la confianza! ¡¡¡Nadie como yo merece llegar a siquiera SENTIR eso!!! ¡¡¡NADIE!!! ¡nadie!-Empezó a llorar, y lágrimas rojas disfrazadas de cristal salieron de sus ojos negros-nadie-Cerró los ojos con fuerza, casi siempre lo hacía. No tenía fuerzas, sólo una cosa le abundaba: La culpabilidad. Tenía razón, ¿cómo un simple campo de plantas llegaría a arreglar los crímenes, el mal?- Hizo una pausa y quejumbrosamente dijo, en un leve murmullo-La muerte- su cuerpo le pesaba y se sentó en una banca que allí se encontraba, estaba rota, igual que su corazón, se sostuvo la cabeza con ambas manos, y siguió llorando cada vez más fuerte.

Jamás pensé que llegarías a ser tan falso, queriendo acabar con el mal que tu mismo provocas- Le recriminó una voz atrás de él-

Falso, si lo soy-Dejó de llorar, quien era, esa voz era tan conocida y no la recordaba, se paró rápidamente y se encontró cara a cara, con la muerte.

¿No me recuerdas?-

¿Le-len?- Hizo su aparición al que lo había llamado, ahora Horo lloraba más fuerte

Por favor, ¡deja de llorar de una maldita vez!, lágrimas vanas, falsas, mentiras- Len estaba enojado, veía con odio todo en el lugar, sus ropas negras y su voz sin tono, con odio- Los que son como tú no lloran-

Tienes razón, lo que son como yo no deben llorar. ¡Pero no puedo dejar de hacerlo! Porque estoy triste-

Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ¿Triste?, por favor no me hagas reir, porque los que juegan con los sentimientos, los que mienten, los que engañan ya no tienen culpa, ya no sienten, sólo matan-Y dicho estas palabras, palabras que mataron al corazón de Horo, despareció.

¡No es cierto!-

Si lo es- le decía una voz en su cabeza

¡No es cierto! ¡aléjate, déjame!- Una espeluznante risa empezó a resonar en su cabeza, un escalofrío congeló su cerebro, todo le daba vueltas, cada vez más rápido, más violento, risas, recuerdos, llanto.

¡No es cierto!-seguía gritando exasperado, miró sus manos, estaban llenas de sangre, que corría de vino tinto y llegaba al suelo y seguía emanando, las vio y todo siguió dando vueltas, más rápido, cada vez más rápido, esas voces, esas risas, la sangre, el pasado, todo daba vueltas en su cabeza, y un grito y cayó desmayado en el parque, cubierto de sangre, cubierto de llanto.



En la pensión Asakura, la madrugaba llegaba cálida y fría. Yoh Asakura,
el muchacho de la sonrisa soñaba una pesadilla.

"Todo estaba oscuro, no veía nada, poco a poco fue apareciendo unas
paredes blancas, un olor a hospital, empezó a escuchar sólo el sonido del
aparato que tomaba el pulso, cada vez el sonido era más débil, allí
estaba, echada en una cama, con aparatos para respirar y un suero en su
mano derecha, la joven, la mujer, la niña que más había querido en su
vida. Su piel estaba muy pálida, su respiración casi no se escuchaba, y
ese maldito aparato ahora sólo hacía que su sonido sea más débil, más
pausado, entraron unos hombres y mujeres vestidos de blanco, todos
estaban preocupados, tratando de salvarla, pero sabía que ya no podía,
esto llegó a su fin, y ese aparato ya no sonó más, sólo se escuchaba un
ruido mantenido, y un cuerpo sin vida yacía en esa blanca cama. Todo
volvió a oscurecer, abrió los ojos, estaba en una iglesia desierta, no
había nadie más que un niño rubio que lloraba, un ataúd en donde
recostaba un ángel muerto, frente a la presencia de Dios. Aquel niño
tenía un oso de felpa, ese niño era Hanna.

-Hanna-Le llamó pero el niño no contestó, sólo se volteó y lo miró con
odio penetrante, y se fue.

-¡¡¡Hanna!!!-Llamó más fuerte, para que todo volviera a ser oscuridad. Y
de nuevo la luz se hizo presente sólo para dejar ver al mismísimo
demonio.

-¡¡¡Papá!!!!-Gritaba un niño rubio mientras inocentes gotas resbalaban por su cara blanca-¡¡¡Ayúdame!!!

-Si Yoh, ayúdalo- Otro joven de la misma edad se llevaba al pequeño lejos
de las manos de su "padre", ese joven era idéntico a él, sólo que con
una larga cabellera y una sonrisa diabólica-Atrévete Yoh,¡¡¡ayúdalo,
anda, tal como ayudaste a Anna!!!

-¡¡¡Hanna!!! Déjalo Hao- Yoh corría para alcanzar al pequeño que
imploraba su ayuda, pero no podía llegar a él, porque se iba cada vez más
rápido- Hanna por favor no te vayas-

-No puedes evitarlo Yoh- Hao apareció detrás él- El será mío, y lo
utilizaré para mis planes- Se acercó a Yoh y le dijo en su oreja- Tal
como utilicé a Anna-

-¿No la amabas?- Preguntó temiendo la respuesta-

-No existe el amor Yoh, sólo el deseo, necesidad, la ansiedad y
conveniente, la verdad debo agradecerte Yoh Asakura, gracias a ti no
tengo obstáculo que me impida tener a mi hijo. Me refiero a Anna-

-¡¡¡Eso fue tu culpa Hao!!!-

-Pero no pudiste salvarla, no le diste lo que quería, no la amaste como
debías, y tú lo sabes. No me importa, pero Hanna será mío más pronto de
lo que crees-

-No te dejaré Hao, ¡¡¡no lo haré!!!" el sueño había terminado, despertó
helado y casi como instinto fue a ver a Hanna, se alegró al verlo dormido
plácidamente, abrazado de su inseparable osito de peluche. Luego se
volvió a su habitación. En el cuarto de Hanna, este igual soñaba, el
sueño que soñaba cada noche, pero no era un sueño era un recuerdo de hace
1 año atrás, fue la primera navidad que pasó y la última que pasaría como
esa, pues habrían muchas más ninguna como ella.

Flash black



-Hoy es día de fiesta la, ra, la, ra, la, ra, ra, la...-Se oían los cantos
de un coro afuera de la casa Asakura, la nieve y los adornos, era época
navideña.

-Joven Horo, no se coma los condimentos para el pavo por favor- Eran 10:
00 de la noche del 24 de Diciembre, noche buena.

-Afuera si que está haciendo frío- Entró un hombre con un peinado un poco
ridículo

-Ay hasta que deciden aparecerse- Los regañó Pilika cuando terminó de
entrar también otro hombre rubio y alto.

-Joven Ryu, don Fausto, ¿no está con ustedes el joven Manta?-Preguntó
Tamao

-Decidió comprar otros regalos a parte- Dijo Fausto-No tardará en llegar-

-Joven Ryu ¿nos podría ayudar a la señorita Jun y a mí en la cocina? por
favor-

-Por supuesto Tamao-Dijo el animado hombre.

-Hermano ven a ayudarme con los arreglos, en vez de devorar todo lo que
hay en la cocina-

-Ya voy, ay pero que genio-

-Te lo tienes bien merecido Hoto-hoto- El "tío" Len y el "tío" Horo-horo,
siempre se la pasaban peleando, y ante eso su "sobrino" se puso a reír,
una risa inconfundible, la misma que Yoh, pero como la llamaba su madre
"en stereo".

-Si quieres güera yo te ayudo- Le dijo un hombre de color a Pilika-
después de todo es navidad, deja a tu hermano descansar-

-De acuerdo- Sonó como la puerta se abría y dejaba pasar a dos jóvenes,
uno de cabello rubio y otro de cabello verde-

-Veo que ya llegaron-Dijo el hombre rubio ya mencionado que ponía la
mesa para la cena de esa noche-

-Si-Dijo el sonriente chico de cabello verde para luego poner junto con
su otro compañero un montón de regalos debajo de un esplendoroso árbol,
que se alzaba hasta el techo en medio de la sala- Para ti tengo un regalo
especial-Le dijo al pequeño Hanna que se encontraba viendo la escena y al
árbol de navidad, ante eso este sólo sonrió dulcemente.

-Órale pues, con este mocoso no podremos tener una fiesta para mayores-
El "tío" Chocolov y sus bromas de mal gusto, y sólo las decía para luego
ser golpeado por Len y Horo-

-Pero que malos chistes-Dijo Len

-Además Hanna no es ningún mocoso- Le siguió Horo.

-Bueno, pero miren arriba de ustedes- Dijo Chocolov para luego ir a
seguir ayudando a Pilika, los chicos hicieron lo que les había pedido,
para encontrarse con un muérdago colgado delicadamente. Ambos se
sonrojaron al acto, para que Horo rodeara la cintura de Len y este
rodeara su cuello y darse un beso, al que Hanna estuvo muy atento.

-No deberían ser tan melosos en frente del niño- Bajó las escaleras una
mujer rubia, bonita y alta, aunque tenía la cara un poco demacrada, esto
no le quitaba lo imponente. Ante las palabras de la rubia los chicos
reaccionaron y vieron como el niño los veía MUY atentamente, y al acto se
separaron. Hanna miró al árbol que tenía al lado suyo, un adorno redondo
amarillo le llamó la atención y quiso alcanzarlo estirando su mano, para
ser levantado por Yoh Asakura y así poder quitarlo del árbol. Al tenerlo
en sus manos sonrió y lo analizó, para luego decir con dificultad a su
"papá"

-A- ari-ri-ga-to- Luego el joven lo dejó en la alfombra del suelo y el
niño jugara con su nueva "adquisición".

Luego de la cena vinieron los regalos, todos reían jugaban y charlaban,
a Hanna le regalaron muchas cosas, casi igual que todos, que recibían
obsequios.

-Oye Len ¿y mi regalo?- Preguntó Horo

-El tuyo es especial, te lo daré esta noche-Dijo con un rubor en su tez.
Todos dijeron un "Uuuuu" al escuchar esas palabras, Horo no dijo nada
sólo se sonrojó y el pequeño Hanna, como haber entendido se lanzó a reír
mientras agarraba sus piecitos.

-Toma, esto es para ti Hanna-Le entregó Yoh una caja forrada de rojo con
un moño verde-Es de tu madre y yo espero que te guste- Terminó de decir
Asakura. El niño abrió la caja para encontrarse con un bello oso de
peluche bien acomodado en su caja, con un moño rojo en su cuello y una
felpa fina que lo envolvía. El niño no dijo nada, lo que provocó el miedo
de sus "padres" de que no le haya gustado, para luego sacarlo de su caja
verlo, acariciarlo y abrazarlo muy fuerte y sonreír como siempre. Le
había gustado, acto siguiente Yoh y Anna suspiraron de alivio para
sonreírse mutuamente, y luego el pequeño Hanna ir y abrazarlos a los 2.
Los malos chistes de Chocolov, los sonrojos de Tamao, las regañadas tanto
de Pilika como de Anna, las risas de Yoh, los comentarios de Manta y Ryu,
los abrazos de Jun hacia su hermanito, los abrazos de Horo hacia Len y
hacia su hermana, los bellos cuentos que Liserg le contaba, y todo en
aquella casa era hermoso, alegre y sincero. Fue la mejor navidad que
hayan pasado, y que nunca más pasarían.

Fin de flash black



En la sala una peli-rosada envolvía un pastel de frutilla y caramelo que
había preparado.

-Tamao, ¿para quién es eso?-Preguntó Pilika al ver lo que hacía su amiga.

-Lo llevaré al manicomio hoy temprano-Dijo entre una media sonrisa.

-Entonces ese pastel es para Jun ¿no?-

-Sí, le prometí visitarla-

-Aún no puedo creer que haya dado a parar allí-

Continuará...



Bien, espero que les haya gustado, es un poco más largo que el anterior,
pero no sé si más malo, más bueno o igual. Este es el segundo capi, el
tercero se tardará un poquito. ¿Qué le pasó a Horo para que se desmayara?
Próximamente el pasado de horo en sus sueños, ¿por qué Jun está en el
manicomio?, ¿Qué pasó con los demás integrantes de la casa Asakura?, ¿qué
paso con Anna?, ¿qué pasó con Hao?, ¿por qué le hecha la culpa a Yoh de
lo que le pasó a Anna?, ¿por qué quiere llevárselo a Hanna?, ¿sólo fue un
sueño tanto el de horo cómo el de Yoh?, y otras preguntas más el próximo
cap. Sayonara, hasta el próximo capi o próximo fic!!!