Skip Beat no me pertenece.

Capítulo 2:

Al finalizar la cena, Ren llevó a Kuon a su habitación para que jugara con él.

Mientras tanto, Kyoko y su madre lavaban los platos.

-¿Y si él no me perdona por haberle ocultado la existencia de Ren por tanto tiempo?-preguntaba Kyoko angustiada.

-Hija, él te perdonará, ya lo verás-

Cuando terminó, fue a verlos. Se quedó parada en la puerta, observándolos jugar.

Tenía tanto miedo de que no se llevaran bien, pero Ren se había llevado de maravilla con Kuon y parecía que él estaba igual.

Vio a su hijo lanzar un enorme bostezo.

-Ren, ya es hora de dormir-le dijo entrando a la habitación.

-Pero mamá…-se quejó.

-Mañana podrás seguir jugando con Kuon-

-¿En serio?-preguntó entusiasmado.

-Por supuesto-

-Está bien-

Kyoko arregló a su hijo para dormir, mientras Kuon observaba en silencio a una distancia prudente.

-Buenas noches, mi amor-Kyoko arropó a su hijo y le dio un beso en la frente.

-Buenas noches mami, ¿puedo darle las buenas noches a Kuon?-

-Claro…-Kyoko se hizo a un lado y Kuon entró a la habitación al escuchar que lo llamó.

-Buenas noches Ren-el niño enredó sus brazos en el cuello de Kuon.

-Buenas noches Kuon-

Tanto Kuon como Kyoko salieron de la habitación una vez que se durmió.

-Supongo que tienes mucho que preguntar-mencionó Kyoko.

Kuon solo la miró.

-Sígueme-Kyoko lo llevó a su habitación y lo invitó a sentarse.

-Creo que comenzaré desde el inicio-

Kuon seguía sin decir nada, solo la observaba.

-Aquélla noche, en la que nosotros-Kyoko enrojeció al recordar-bueno…ya sabes, a la mañana siguiente me confesaste que eras Kuon Hizuri y Corn, como sabes huí de tu departamento. Me sentía realmente traicionada porque no me dijiste la verdad cuando me reconociste, así que cegada por el enojo le dije al Presidente Lory que tenía que irme de ahí. Me obligó a decirle porqué e intentó convencerme de no hacerlo, pero lo ignoré. Él me dijo resignado que hablara con Kuu otou-san y ellos amablemente me aceptaron aquí. Ellos se han vuelto unos verdaderos padres para mí. Un mes después de lo ocurrido llegué a EUA. Pero fue hasta un mes después que descubrí que estaba embarazada. Okaa-san y otou-san me apoyaron, pero a pesar de que ya conocía todo tu pasado y entendí perfectamente tus sentimientos, no tuve el valor de decírtelo, así que lo oculté; aunque el Presidente Lory y Mouko-san lo saben también. Hace tiempo que he querido decírtelo, desde el primer momento en el que tuve en mis brazos a Ren, en ese momento comencé a llorar; se desvaneció toda la ira y solo quería tenerte a mi lado, pero me fue imposible, por lo que cuando me di cuenta, ya tres años habían pasado. Durante mi primer año aquí, otou-san me ayudó con la actuación y okaa-san con el modelaje. Ahora tengo una carrera sólida, pero realmente me encantaría regresar a Japón-

Kuon escuchó atentamente la historia de Kyoko y cuando concluyó solo pudo suspirar. Ahora era su turno.

-Yo lamento no haberte confesado antes la verdad, pero como ahora sabes, mi pasado me afectó mucho, en especial la muerte de Rick. Intenté decírtelo muchas veces, pero nunca pude. Esa noche en la que estuvimos juntos, después de declararnos, decidí decírtelo todo, pero huiste de mi al saberlo y realmente no te puedo culpar de ello, pero así como tú te sentías traicionada, yo me sentía destrozado sin ti. No sabes lo difícil que fue para mí seguir adelante al saber que te habías ido de Japón-en su voz demostraba todo el dolor que sentía-desde eso, no podía soportar saber algo de ti, me oculté en mi propia burbuja y nadie podía llegar a mí. Hace un año decidí revelar mi verdadero nombre, por suerte todo salió bien. Esta vez, decidí venir a hablar con mis padres, pero no pensaba encontrarte aquí. Fue muy impresionante ver a Ren, jamás lo hubiera imaginado. ¿A la primera, eh? –le dijo en tono burlón, haciendo sonreír a Kyoko-un hijo, mi hijo, nuestro hijo. Habla muy bien para la edad que tiene-

-Hablo mucho con él, tanto en japonés como en inglés-

-Es igual de inteligente que su madre-

-Y es igualito a su padre-

-Definitivamente. Fue como verme a mí mismo, pero ¿por qué Ren?-

-Oh-Kyoko se sonrojó-es que no pude pensar en ponerle ningún otro nombre, sobre todo siendo tan idéntico a ti-

-Ya veo-

Permanecieron en silencio unos minutos.

-Kyoko-la llamó Kuon por su nombre de pila.

-Kuon-le contestó ella haciendo lo mismo.

Kuon se acercó a ella.

-¿Me permitirías estar a tu lado y comenzar desde cero?-

Kyoko abrió los ojos con sorpresa.

-¿No estás enojado porque te oculté la existencia de Ren?-

-No-le contestó sinceramente-aunque es cierto que me siento dolido por no saber durante estos años que tenía un hijo pero, entiendo tus razones. No te voy a reclamar nada ni a estar enojado por ello-el joven le sonrió dulcemente.

-Kuon…perdón…-tiernas lágrimas resbalaban ahora por el rostro de Kyoko, se encontraba realmente aliviada.

Kuon la estrechó entre sus brazos.

-Yo soy el que debería pedir disculpas-

Kyoko negó contra su pecho.

-Ya no hablemos del pasado, menor enfoquémonos en nuestro presente y futuro con nuestro pequeño Ren-

Kyoko lo rodeó con sus brazos.

-Gracias Kuon-

-Gracias a ti mi Kyoko-

Esa noche se demostraron todos los sentimientos que se habían guardado durante esos tres años.

Al día siguiente, Kyoko fue a trabajar y Kuon se quedó con Ren durante todo el día. No habían pasado ni 24 horas de haberlo conocido y ya lo amaba.

Kyoko regresó en la noche y fue directo a la habitación de Ren y como imaginó, se lo encontró jugando con Kuon.

-Mami, ¡okaeri!-la recibió Ren.

-Tadaima, mi amor-

-Okaeri, Kyoko-le dijo Kuon sonriendo.

-Tadaima Kuon-le contestó sonrojada.

Mientras Ren se distrajo jugando, Kyoko hablaba con Kuon.

-¿Se lo decimos?-

-¿Qué yo soy su padre?-

-Sí-

-¿Segura? ¿Ahora?-

-Claro. Él lo aceptará-

-De acuerdo-

-Ren-llamó Kyoko.

-¿Sí?-

-Tengo algo que decirte-

-¿Qué es, mami?-

Kyoko se acercó y se agachó frente a él.

-¿Qué pensarías si te dijera que Kuon es tu padre?-

Ren sonrió como casi nunca lo hacía, solo ponía esa sonrisa cuando estaba realmente muy feliz y emocionado.

-¡Siiiiiiii!-gritó-¡lo sabía!-

-¿Lo sabías?-preguntó Kyoko sorprendida.

-¡Sí! Es igual a mí, por eso tenía que ser mi papá-Ren corrió hacia Kuon y lo abrazó.

-Ya eres mi papá, Kuon-

Kyoko no podía evitar llorar ante tal escena y Kuon no podía estar más feliz de que su hijo lo aceptara tan fácilmente.

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Solo un capítulo más, no me gusta alargarme demasiado.