Trato.

Los cinco jóvenes estaban sentados, comiendo de las tres pobres liebres que le servían de cena. A un costado dormían los cuatro aprendices que tenían que cuidar. Los niños habían comido primero, por lo tanto los mayores tenían que conformarse con las sobras.

-Oye… Luna-uno de los chicos miro a su par.- ¿qué se siente estar comiendo a una pariente?-la amazona, de Liebre, le arrojo el hueso a la cara.-qué carácter… compórtate como la amazona madura que eres…

-Compórtense los dos-gruño una joven de cabellos negros y piel morena. Al igual que su compañera, no llevaba la máscara, la consideraba innecesaria. Dado que los otros tres eran, como, sus hermanos.- están los niños durmiendo.

-¿Que te preocupa Kali?-pregunto el joven, no mayor a 15 años, sentado a su diestra. Tenía el cabello de color azul, los ojos grises y dos puntos violetas en la frente- ¿Tiene que ver con la carta que enviaste…?

-Sí.-la chica cerro los ojos, para controlar sus emociones.-tiene que ver con esa carta Zou…

-¿Con que fin la enviaste?-pregunto el joven, de cabellos borgoña, sentado a la izquierda de la amazona de Liebre.

-Con el fin de que me odie-informo, mientras abría los entristecidos ojos negros.- no quiero que eche a perder su vida, por una amistad que solo le traerá problemas…-dijo mientras se levantaba y se alejaba. Se colocó la máscara- montare guardia…-informo en un tono frío.

-¿Tenías que preguntar…?-el tercer caballero, miro fiero al de cabellos borgoña- no es fácil, hacer ese tipo de cosas…

-¿Tu hermano está en el santuario, igual que mi hermana?-pregunto el más chico. El de cabellera dorada y ojos ámbar asintió.

-Si… mi hermano está en el santuario y me cree un maldito traidor-informo el mayor de los varones.-Zou… tú y Satnam tiene que tener cuidado con lo que dicen-miro fijamente al adolescente y luego al caballero de cabellos borgoña. Se acostó en el suelo, mirando el cielo- me pregunto: ¿por qué mi hermano no me cree…?

-Por qué…-la amazona de Liebre le miro- está en el santuario-Se colocó la máscara- y cuanto más cerca estas de alguien, más difícil es ver sus errores. No hagan mucho ruido… ayer no pegue un ojo.-los varones asintieron, mientras la amazona se recostaba cerca de los cuatro aprendices…

Aprendices que estaban escondiendo del santuario, no querían que esos niños crecieran escuchando ideas que no corrían por el mismo destino que su diosa. Ellos estaban decididos a que esos niños, no formaran parte de una generación instruida en deseos corruptos. Sabían muy bien que, el patriarca, era un impostor.

Estaban seguros, que se trataba de alguien que había asesinado al caballero de Géminis y hecho desaparecer sus restos. Mandado a ejecutar al de Sagitario, para tener el camino libre, y usurpado el lugar que por lógica había pertenecido a uno de ellos.

Ninguno de los cinco, sospechaba que en realidad el caballero de Géminis estaba vivo y era preso en su propio cuerpo. El sabio de los bosques, quien había sido maestro de los cinco, siempre había sospechado de la falsa legitimidad del patriarca. Pero ya estaba viejo y sus discípulos eran muy jóvenes… Al momento de la muerte de Shion, solo Kali y Luna tenían armaduras… Por eso decidió, guardar formas, mientras los tres varones eran entrenados. Cuando los cinco guerreros, de los bosques, estuvieron listos. Les transfirió sus dudas y certezas a los cinco. Estos las comprendieron y luego de alguna que otra visita al santuario, confirmaron las palabras de su maestro. El patriarca, o el que se hacía pasar por tal, era un ser tirano. De pensamientos crueles y autoritarios, de maldad indescriptible y piedad casi nula.


Kali se trepo a un árbol y miro las estrellas, le dedico una longeva mirada a la constelación de Virgo. Para sus adentros pensaba, con suma pena, el posible daño que le había hecho a su amigo. Pero era la única forma que había descubierto, para mantenerlo apartado de ella. No quería arrastrar a Shaka, era claro que su amigo estaba cegado, aun destino que le llevaría a la clandestinidad. Y mientras estuviera así, ella en la clandestinidad y él en el "honor y la gloria", era mejor que no estuviera cerca. No porque le temiera, sino porque sabía que Shaka no daría su brazo a torcer y se terminarían lastimando mutuamente. Prefería que Shaka le odiara, antes que verle sufrir por su causa.

Santuario de Athena.

Mientras en la India era plena noche. En el santuario de Athena, el sol comenzaba a bañar con sus cálidos rayos las frías casas de mármol. Shaka se movió en su cama, se sentía un tanto mareado. Se levantó de la cama bruscamente, ganándose una poderosa ola de mareos. Pero eso no importaba, hoy partiría a la India y haría entrar en razón a Kali. Se acercó, con un paso algo pesado, a su escritorio. Había cometido la imprudencia de dejar la carta, redactada con desesperación en un momento de profundo dolor, sobre este. Sintió que el corazón le daría un vuelco cuando no la vio, no podía haber desaparecido… Miro todo lo de su escritorio, estaba cuidadosamente ordenado, como el solía dejarlo.

-Tal vez, soñé que la escribí…-se dijo para sí.- mi mente me debió de jugar una broma pesada… dado que me encontraba con mis emociones alteradas…-y era cierto, en todos sus sueños había estado presente Kali. En algunos le quitaba la máscara y le besaba con desesperación… en otros sus manos estaban manchadas con la sangre de la "traidora".

-Shaka de Virgo, preséntate ante mí.-La autoritaria voz del patriarca, en su mente, le saco de sus terribles pensamientos. Ni un sueño ni otro le eran gratos, ahora que estaba despierto le preocupaban. No porque no quisiera besar a Kali… Sino que le dolía que saber que ese dulce sueño era, solo eso, un sueño. El otro también le dolía, dado que él jamás sería capaz de herir a su mejor amiga.

-Dicen que los sueños, son nuestros verdaderos pensamientos-se decía para sí mientras se colocaba la armadura- espero que el otro, más que un sueño haya sido una pesadilla.

Salón del trono, Casa patriarcal.

Shaka entro con su típico paso calmo y ligeramente arrogante. Rodeado por esa curiosa aura de clama y misticismo que le rodeaba. No le pasaron por alto las presencias, de Milo de Escorpio y Death Mask de Cáncer, que acompañaban ese día al patriarca.

Milo le atravesaba con la mirada, parecía ver algo en su persona que irritaba al octavo guardián. Death Mask en cambio, sonreía con burla, como si algo le causara mucha gracia.

-Me mando a llamar, su ilustrísima-el caballero de la sexta casa se arrodillo a seis pasos del trono.- y aquí me tiene…-le pareció ver mascullar algo al de Escorpio, incluso sintió la alteración del cosmos de este. Al poco tiempo, las puertas del salón se abrieron. Dejando paso al doceavo guardián, Afrodita de Piscis.- disculpe la pregunta, pero a qué se debe la presencia de mis camaradas.

-Se debe, a que estabas conspirando para ayudar a una traidora al santuario.-Shaka se sorprendió por esas palabras. Se paró por la sorpresa, no daba crédito a sus oídos.-Escorpio, Cáncer. Detengan al caballero, traidor, de Virgo.-Shaka sintió como Milo y Death Mask le sujetaban con fuerza de los brazos.

-Su ilustrísima, yo jamás traicionaría a Athena o al santuario.-informo el joven, manteniendo la serenidad de su voz. Aunque por dentro ardía en rabia, como osaban decir que él era un traidor.

-Cierra la boca-le gruño Milo-solo hablaras cuando el patriarca lo ordene…-Shaka se mordió le labio, pero guardo silencio. No entendía el porqué de esas acciones. Arles se levantó del trono y se acercó. En lo más profundo, de su mente, Saga peleaba por liberarse. Eso le daba doble gracia al asunto, por un lado Shaka que no entendía nada y por otro Saga y su desesperación.

-Acoso negaras. ¿Qué planeabas ayudar a la amazona Kali de Vulpécula?-pregunto el hombre con un tono sereno, Afrodita de Piscis estaba a su diestra. El joven hacía de guardia personal del patriarca.

-Patriarca-Shaka comenzó a hablar, con ese típico tono hetero y pausado de su voz.- ya le había explicado ayer, mis razones para ir a la India. Jamás pensé en traicionar al santuario, todo lo contrario.

-mmm-Para sus adentros, Ares, disfrutaba del asunto.- recuerdas que ayer…-el hombre miro fijamente a los ojos a Shaka. A pesar que el joven tuviera los ojos cerrados, sentía la mirada del patriarca sobre sus gemas azules.- te pregunte qué relación te unía con la traidora de Vulpécula-Death amplio su sonrisa- ¿que relación tienes con ella?

-Señor…-comenzó el joven- ya le eh dicho, que somos amigos de la infancia.

-Qué extraño, porque aquí te desmientes.-informo el patriarca, demostrando un trozo de papel. Shaka no tenía necesidad de abrir los ojos para saber qué papel era. Sintió un sudor frio bajarle por la espalda- o me dirás que acaso, esta, no es tu letra...-le tendió al caballero de Piscis la carta.- lee lo que esta subrayado, Afrodita de Piscis.-Shaka no se inmuto en lo más mínimo, a pesar que Milo podía percibir el latir del corazón del joven. Este estaba acelerado, eso sorprendió al de Escorpio. ¿Que podría poner tan nervioso al caballero de Virgo?

Eh tirado mi orgullo por el suelo. Me eh arriesgado, más de lo que nunca antes lo había hecho. ¿Te preguntas que eh hecho para decir esto? Eh suplicado por tu vida, más de una vez ante el patriarca, eh pedido piedad y clemencia por ti. Hasta incluso pensé en irte a buscar y escapar a algún lugar remoto.

-Eso suena muy cursi, Virgo.-comento burlón Death Mask, al oído del joven.

-¿Me explicas la última oración…?-pidió tranquilo Ares. Para sus adentros, Saga, hacia gala de todos los insultos que conocía.

-Señor, eso-Shaka busco las palabras correctas- lo escribí en un momento de debilidad…

-¿Debilidad?-Ares, bajo la máscara sonrió, esa palabra había salido regalada de los labios de Virgo- acaso esa amazona. ¿Produce debilidad en ti?-Shaka se dio cuenta, que él solito se había puesto la soga al cuello- Si la traidora, puede alterar tus emociones.-Shaka sintió al vaho destino jugando con él.- Puede decir, que será capaz de llevarte a la traición…

-Patriarca…

-SILENCIO.-Shaka guardo silencio ante la orden del patriarca. Afrodita leía, indiscretamente, la carta que escribió Shaka. El gran maestro, se dirigió al trono- dado que esa amazona, solo causara problemas…-Ares degustaba la turbación del cosmos de Shaka, tomo asiento en el trono- tú serás encerrado, hasta que se decida cuál es tu destino final.

-Señor…-el patriarca le hizo un gesto, a Death Mask. Quien golpeo a Shaka, en el estómago.

-Guarda silencio, traidor-informo el caballero, mientras Shaka se mantenía de rodillas.

-En cuanto al destino de Kali de Vulpécula- dirigió su mirada a Afrodita de Piscis- ejecútala por alta traición y conspiración.

-NO…-Shaka intento levantarse, pero Milo y Death Mask se lo impidieron.

El primero sintió algo de pena por el joven. Sin duda, escuchar la sentencia de muerte de un ser amado y saber que nada lograras hacer para evitarlo. Debería ser totalmente frustrante y generaría la mayor de las impotencias. Death Mask, todo lo contrario, disfrutaba del asunto. Ver al caballero de Virgo, siempre tan sereno y tranquilo, en semejante estado era todo un placer.

-Shaka de Virgo-Ares estaba disfrutando de todo, sin duda el plan había salido mejor de lo esperado- ayer dijiste que Kali de Vulpécula estaba confundida.-informo, Shaka apretaba los dientes.- supongo que tú también.-De poder, te rompería la cara. Pensó Shaka para sus adentros.

-MALDITO BASTARDO, NO TE ATREVAS.-grito Saga.

-Te propongo un trato…-comenzó Ares.-supongo que la confusión de tu "amiga"-comenzó Ares, con un tono severo- es provocado, por quien dirige a los santos de los bosques.

-Quien los dirige, es el sabio de los bosques.-informo Shaka.

-Falleció-informo Ares, omitiendo las razones de la muerte.- quien le sucedió en el cargo, está confundiendo a tu "amiga". Esa persona, está volviendo subversivos a los restantes caballeros y amazonas.

-¿Que quiere que haga?-pregunto el caballero, aunque al igual que los otros tres ya sabía la respuesta.

-Que le ejecutes, por alta traición hacia la diosa Athena y el santuario.-sentencio el hombre- Milo de Escorpio ira con vos. Supervisara, que la orden se lleve a cabo.-Milo reprimió la necesidad de hacer una mueca.- tienes una segunda orden también.-sentencio el patriarca- debes traer a Kali de Vulpécula o ejecutarla, en caso, de no poder llevarse a cabo su venida al Santuario.

-Sí, patriarca. Como usted ordene- ¿Ejecutarla? El jamás podría hacerle eso a Kali, como tampoco podía ejecutar a alguno de sus otros amigos. Los restantes "santos del bosque", eran sus amigos e inevitablemente alguno de ellos era el líder. Le estaba obligando a matar, a uno de sus amigos o dos en caso de que Kali se rehusara.

Pueblo alejado del santuario, varias horas después.

Una joven de piel morena, cabellera azul y ojos grises estaba transmitiendo un mensaje por telegrama. Rogando para sus adentros que el telegrama llegara, antes que los dos caballeros dorados. Le preocupaba su hermano menor, Zou, estaba entre los rebeldes de la India. El encargado miro atentamente los dos puntos en la frente de la joven, pero no dijo nada al respecto. Una vez efectuado el trámite, salió del pueblo y corrió de regreso al santuario. Tenía que buscar su armadura, colocarse la máscara y regresar al recinto de las amazonas.

Límites del santuario de Athena.

Zua de Ave del paraíso, se acercó a la cueva donde había escondido su armadura y sus ropas de entrenamiento. Entro en ella y se cambió la ropa, para luego vestirse con su armadura. Salió de su escondite y dejo que el viento acariciara por última vez sus mejillas. Miro la máscara y la llevo a su rostro.

-Tienes un lindo rostro… ¿Por qué lo ocultas?-Al escuchar esa voz, la joven sintió el miedo paralizarla. El portador de la voz dio un salto, desde las rocas donde se ocultaba, y se plantó delante de la joven. El caballero le tomo del mentón y contemplo el aterrado rostro de la joven.-te hice una pregunta.

-Porque eso debo hacer… Los hombres no deben ver mi rostro.-logro articular la aterrada a amazona.

-Y creo que yo lo estoy viendo… si no me equivoco-informo burlón Death Mask-como todos, los hombres, del pueblo al que fuiste.

-Necesitaba salir un poco del santuario, no se volverá a repetir…-La chica se puso la máscara y trato de huir, pero el caballero le obstruyó el paso, mientras le dedicaba una sonrisa psicópata.-tengo que volver al recinto de las amazonas…-se escuso.

-¿Enserio?-pregunto, Death Mask, mientras le quitaba la máscara- ¿necesitabas salir o enviar un telegrama…?-La chica termino de aterrarse.- te crees que tus escapadas, no las note… bambina-la chica, de 19 años, retrocedió un paso.- si no tienes nada de que ocultar ¿porque te asustas?-dijo mientras avanzaba hacia la chica.

-Usted…- me asusta, admitió para sus adentros la chica muerta de miedo.-tengo que irme… se me hace tarde… y me castigaran-Death Mask le tomo del mentón- por favor…-de los ojos grises cayeron lágrimas. Eso le provocaba un gran deleite al sádico hombre.

-Sabes… La traición, se castiga con la muerte-la chica sintió que el corazón le daba un vuelco- me alegra saber, que tendré tu rostro en mi pared.

India.

Zou de Noctua se levantó del suelo en que estaba sentado. Un par de lágrimas cayeron sus ojos.

- Zua-ese había sido el cosmos de su hermana, lo había sentido extinguirse. Cayo de rodillas, al poco tiempo sintió un par de gentiles brazos rodearle.-mataron a Zua…-Escondió su rostro en el cuello de la amazona.- maldito Arles…

-No sabemos cómo murió tu hermana-le susurro Kali- no todas las muertes, en el santuario, son causa del falso patriarca- eso creo…-ven Zou…-la chica hizo que le joven le siguiera, no había palabras para consolar a ese niño.

En algún lugar de medio oriente.

El tren hacia un ligero traqueteo sobre las vías. Milo no había dicho nada, él tampoco. Ninguno tenía nada que decir. Ninguno quería realizar ese viaje y mucho menos con esas órdenes a cuestas. Milo había recibido una tercera orden, ejecutar a Shaka si se negaba a cumplir las suyas. Eso no le había caído en gracia, pero no podía negarse. Antes de abordar el primer tren, habían sentido un débil cosmos extinguirse. Ese cosmos provenía del santuario.

-Zua…-murmuro Shaka, al reconocer ese cosmos. Milo le miro, no entendía que quería decir esa palabra. Pero algo le decía, que era un nombre… El nombre de una persona conocida. Milo se preguntaba: ¿Cuántas personas más, queridas por Shaka, morirían?

Esperaba que, solo bastara, con la muerte de quien lidera a los Santos de los bosques. Esa muerte, seria el fin de los problemas para el caballero de Virgo.

-Sera solo una muerte más-musito Milo por lo bajo. Shaka no entendía, si lo decía por el cosmos que se había extinguido o por lo que tenían en esperando en el futuro.

Continuara.


Santos de los bosques:

Luna de Liebre (o Lepus) 24 años.

Kali de Vulpécula (o pequeña Zorra) 17 años.

Satnam de Ciervo (Tarandus vel Rangifer) 19 años.

Zou de Noctua (Buho) 13 años.

Bladimir de Avispa (Vespa) 18 años.