"A veces, el silencio es la peor mentira". M.U.

Harry aún no podía entender qué es lo que le pasaba por la cabeza a Hermione, es decir, podía verla morderse el labio inferior de preocupación pero no lograba penetrar en sus pensamientos, escuchaba su respiración entrecortada pero no lo que decían sus palabras, la veía balbucear una y otra vez pero no le entendía en lo más mínimo, en conclusión; era una escena para él irreconocible. Sí, le había dicho que se imaginaba lo que le contaría, pero era más que obvio que lo dicho por su boca era falso, sólo una artimaña que usaba de vez en cuando para sacar cierta información a las personas. Ahora, esperaba que le contara aquello que se "imaginaba":

-¿y?, ¿qué era eso que me tenías que contar?

-Em..yo..este..Harry…no …um..- Hermione miraba hacia el lago, su cabello olía a fresas, Harry dejó de pensar un segundo en la charla y se enfocó en el aroma de la chica- Harry, estás bien?-Ella lo estaba mirando con el ceño fruncido- Te duele la cicatriz?

-Eh..no, no, no, es sólo que…Hermione, por qué has estado tan rara?- creyó que los colores se le subían al rostro (a Hermione y a él)-¿es por Ron?

"Por favor, no digas que es él" pensaba Harry

-Ron…- dijo ella como sopesando esa posibilidad, luego rió- Ron…no, no es él, es …alguien más

"Cielos, por qué se ve tan bien!"

Una pequeña nube tapó por un momento la luz del sol y pudo ver a una Hermione preocupada, con una sonrisa pero que no le llegaba a los ojos.

-Lo amas, ¿no es así?

-tu la amas?, a Ginny, quiero decir- contraatacó ella

-Hermione, ¿te encuentras bien?- preguntó nervioso Harry

-Claro, pero te he hecho una pregunta, ¿amas a Ginny?- los ojos de la chica se encontraban impetuosos, y ella no quería saber la respuesta

Ante el silencio de Harry, Hermione se puso de pie y se dirigió, lentamente, al castillo, él no hizo nada por detenerla, lo cierto es que no sabía lo que sentía por Ginny e, inclusive, no conocía sus sentimientos hacia Hermione. Así que sólo la vio marchar.

"¿Tenía que comportarme como una idiota?", "ahora ya no me hablará igual", dijo mientras se mordía los labios: -es obvio que aún la ama.

-¡Carajo!, ¿tenía que quedarme en silencio?-Harry le propinó un brusco golpe al pasto, tanto que se hizo daño en loa nudillos- justo el día en que ganamos.

"A la próxima me quedaré callada".

-A la próxima le diré la verdad- Harry se levantó para seguir el mismo camino que siguió su mejor amiga: la sala común.

"¿Y cuál es esa verdad?", se cuestionó el chico que vivió.

...

Ya había pasado una semana desde que Gryffindor ganara elpartido de quidditch y los ánimos aún no se enfriaban, todos estaban muy emocionados, tanto que cualquiera de ellos les ofrecían una copa de zumo de calabaza o un plato de arenques ahumados a los miembros del equipo, Harry ya se sentía molesto por tantas atenciones, caso contrario a Ron a quien dichas acciones le tenían encantado.

Hermione seguía hablandole igual a Harry, no vio oportuno enojarse con él, bueno, mostrarse enojada, puesto que sólo le quedaban pocos días con su amigo y no le paració correcto pasársela mal siendo que ya sabía lo que venía... la guerra.

Harry juzgaba extraña la conducta de Hermione, había pensado que quizá ella le hiciera toda una escena de celos o algo por el estilo cuando no le contestó la pregunta relacionada a Ginny, cosa que aún seguía pensando. A intervalos le lanzaba miradas de soslayo a su amiga, pero parecía que ella estaba absorta en otros asuntos, cuando al fin se daba cuenta de que Harry la veía sólo le soltaba una tímida y triste sonrisa.

-¡Hey, Potter!, atrapa esto- le gritó Dean Thomas lanzándole una salchicha desde el otro lado de la mesa, la cual por poco para en el plato de cereal de Ron de no ser por los rápidos reflejos de Harry

-Vaya, ya para, toda la semana me ha estado lanzando cosas, ayer fue un pepino, en la noche me lanzaste tus calzones, un día de estos me lanzarás algo que no logre parar y...

-Ahá- lo interrumpió Hermione con sarcamo- tú sin atrapar algo no eres tú, es antinatural- dijo todo sin levantar la mirada de un libro que estaba leyendo, Ron se atragantó con su cuenco de cereal.

-er..mo..ne-Ron tragó y continuó hablando- ¿qué te pasó en la mano?, es como si te hubieras...quemado...¿qué fue lo que hiciste?

¡Cielos!, lo había olvidado, no pensó que alguien se daría cuenta, no podía decirle a Ron lo que llevaba días haciendo. Los ojos de Harry también se posaron en la mano de Hermione.

-¿Te encuentras bien?, ¿cómo fue que te hiciste eso?- él se mostraba realmente preocupado.

-Yo...traté de...cocinar...con... la varita- soltó sin levantar la mirada, tratando de no encontrarse con la de Harry "no pregunten, no pregunten...".

-¿estás chiflada?, es por los elfos, ¿cierto?- se apresuró a decir Ron- ahora se te metió otra estúpida idea de que deben trabajar menos, ¿o me equivoco?, pues déjame decirte que a ellos les gusta, ¿está claro?

-¿Eso hiciste, Hermione?- preguntó Harry indagándola con la mirada, no le creía en lo absoluto

Y como ella no sabía qué otra excusa dar le siguió la corriente a Ron.

-¡Pues sí, fue por eso!, y...y...¡eres un insensible idiota, Ron!- como último recurso utilizó el de salir del comedor para ir a la biblioteca

Cuando Hermione hubo salido a Harry le quedó clara una cosa: no le creía nada a Hermione.

Harry estaba comenzando a sentirse irritable, tenía dos horas haciendo un trabajo de pociones para Snape, se trataba de elaborar el procedimiento de una poción que debía tener como máximo metro y medio de su proceso escrito en pergamino. Era obvio que Hermione ya había terminado con ese deber, pero les estaba ayudando a sus amigos a hacerlo, claro que después de haberlos regañado largo y tendido sobre la importancia de hacer las cosas a tiempo

-No...así no- decía ella mientras le quitaba de la mano a Ron un tarro de chiles secos-,es una poción relajante, no puedes poner ingredientes que irriten, a ver... ¿qué te gustaría que tu novia te diera para tu cumpleaños?
-Primero necesitas una, Ron, ¿qué tal esa Lavender del año pasado, RO-RO?- dijo Harry detrás de su pergamino, Hermione lo miró divertida
-Jo-jo, muy gracioso, ¿ya terminaron de reirse de mi?, ¿y qué me dices tú "Don Juan"?
La Sala Común estaba vacía, no había más alumnos que ellos debido a que pasaba de la media noche, en unas cuantas horas tendrían clase de transformaciones
-¡Ya basta chicos!, y responde a mi pregunta Ron, ¿qué querrías que te regalaran o que te dieran o que..?
-Una cama, con muchas horas por dormir...
-Yo pido otro compañero que no ronque- dijo Harry
-Yo no ronco...
Harry lo miró con cara de "dímelo a mi".
-Ya, en serio, tengo demasiado sueño como para seguir escuchando sus bobadas, ahora enóquense en la tarea, por favor- suplicó la castaña.
-Tienes razón, Hermione, hagamos bien esto...am...hagamos esto, quiero decir
Harry miró la mano de Hermione, estaba empezando a cicatrizar, hacía un mes que no sabía lo que le pasaba a su amiga, le preocupaba.
-Yo pediría una enorme barra de chocolate de honeydukes, con una varita de regaliz y un par de calderos de chocolate-interrumpió sus pensamientos Ron
-Bueno, pues anota eso para tu poción, Ron- La castaña paseaba nerviosa por la sala, intentando pensar cómo termias SU poción, no la que había encargado Snape de tarea, sino...otra, la que le había ocasionado ese daño en la mano- ¿y tú, Harry?, ¿qué te gustaría que te dieran?
-Agua de rosas- contestó él sin pensarlo, Hermione se ruborizó, era justo el perfume que utilizaba- digo, jalea de rosas, dicen que está muy buena- trató de arreglarlo, ruborizado a su vez
Y así transcurrieron dos horas más de una tediosa tarea. Harry no podía quitarle los ojos de encima a su amiga y no sabía la razón, Ron suplicaba por un cuenco de cereal y Hermione pensaba sobre las cosas que había estado haciendo en los últimos días.
-Vayamos a la cama- comunicó Ron
-En un momento iré, sube tú- le dijo Harry
Cuando el pelirrojo desapareció tras la puerta del dormitorio de los chicos, Harry se encaró a Hermione, quien evadió su mirada, podría soltarle todo, pero no debía.
-¿Qué ha estado pasando, Hermione?
"Tiene unos ojos tan hermosos", pensó la castaña
-Na-da-"¡cielos!, no debes saberlo"-Es tarde, vayamos a la cama- Hermione comenzó a caminar rumbo a su dormitorio pero Harry se interpuso en su camino
-¿Nada?, ¿Me lo aseguras?
-Sssí...na..da-"Quítate, me pones nerviosa"- apártate, Harry, tengo sueño
El chico sabía que su amiga lo estaba evadiendo y sin pensarlo dos veces, sin saber la razón o el por qué, la tomó del brazo.
Y la besó.
-

¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨FIN DEL CAPíTULO¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨

Muchas gracias a quienes se han tomado el tiempo de llegar hasta acá, mil gracias.