¡Hola queridísimos lectores!

Siento mucho no actualizar pronto

Pero de vez en cuando subiré

Uno que otro capítulo nuevo

¡Espero y les guste!

La niñera de Jade West

Capítulo 2:

No… Imposible que yo quiera a Jadelyn West, ella es sólo… mi amiga, por así decirlo, pues algo que he aprendido con el tiempo es que Jade no tiene amigos, ni amigas, y aunque los años pasen, nunca he visto que la hermosa chica de ojos azulosos pero verdes a la vez, le haiga confesado a alguien sus sentimientos, ni siquiera a sus padres les comentaba sus problemas. Y… si me lo preguntan, por supuesto que me gustaría ser su amiga, su compañera, su confidente, a la que le cuente al oído todos esos secretos que solo su sombra puede saber, nadie más, solo ella.

-¿Qué haces aquí Victoria?-Bien, el tono de voz frío y cruel ha vuelto, y créanme me sigue odiando igual o más que antes.-¿No piensas responderme?-¡Demonios!, ¿Por qué cuando la miró todos los recuerdos me invaden, me inundan, me sumergen en un mundo que hasta yo misma desconozco, pero después me regresan a la realidad, a una realidad donde Jade trata de asesinarme… tal vez no con un cuchillo, sierra, o trampas mortales, pero si con la mirada, con esa sonrisa diabólicamente tentadora, y con esos ojos simplemente deslumbrantes.

- ¡Sí, este, sí responderé.-Digo balbuceando y ganándome una mirada llena de confusión de parte de Jadelyn, ¡Bien hecho Tori!, seguramente ahora te odia más de lo que ya te odiaba antes.-Sikowitz me dijo que viniera a contar mis triunfos, logros y anécdotas más relevantes que haiga tenido en Hollywood Arts.

-No me importa a lo que haigas venido Vega.

-¡Pero tu acabas de preguntarme el motivo de mi visita!-¿Qué pasa con ella?, primero me hace una pregunta, y luego niega completamente que la ha hecho.

-¡Eso no quería decir que tenías que contestarla!, Yo nunca te pedí que lo hicieras o ¿sí?-Esperen… un momento, ¿Por qué está gritándome?

-Jade, tu preguntaste ligeramente molesta si iba a responder tu pregunta, así que si, dijiste que respondiera tu preguntas pues como verás…

-¡Cállate Vega!, voy a golpearte si no lo haces.-Y la voz fría se convirtió tenebrosa de un momento a otro.-Deberías ir ya al salón de Sikowitz, tu platica de triunfos y todo eso está por empezar… desafortunadamente, tendré que acompañarte, pues me toca tomar esa clase, aunque empiezo a sospechar que la tuya será más horrible que la de él.-La muchacha de cabello azabache y voz fríamente seductora empieza a caminar notablemente molesta a mi lado, llegamos con Sikowitz, Jade entra primero y me golpea ligeramente el hombro, después camino hasta el escenario y…

-¡AH!-Grito asustada al ver que una pelota casi me golpea en la cara, todos miran al culpable confusos, excepto Jade, que se está muriendo de la risa al ver mi reacción, ¿Cómo es posible que un señor ,con probablemente más de 60 años, o eso es lo que dicen… tiré pelotazos a sus alumnos?-¿Por qué hiciste eso?

-Vamos Tori, tienes que admitir que fue divertido-¡Claro que no!-Debiste ver tu cara cuando la pelota paso cerca de ti, muy divertido… estoy seguro de que si mandamos un video de tu cara a la empresa encargada de pasar cosas graciosas en la televisión seguro ganas el primer lugar.-Los únicos que se están riendo es Sikowitz y Jade, los demás del grupo estamos viendo al maestro con cara de ¿Está demente?, la situación incómoda, que acaba de suceder desaparece cuando la dulce pelirroja… Catherine Valentine, empieza a hacerme preguntas relacionadas a mi trabajo mientras los demás me miran curiosos, la tarde transcurre, muchas preguntas a las que otorgo gentilmente muchas respuestas, empieza a anochecer, la clase culmina, algunos aplauden y me felicitan después de esto se retiran, yo espero a que Sikowitz me miré, él lo hace y me felicita como sus demás alumnos, me retiro, el conserje comienza a cerrar los salones con llave, salgo del instituto y saco las llaves de mi carro, lo enciendo, entro en él, y veo que Jade está sola y frotándose los brazos debido al frío.

-¡Jade!-No me escucha o probablemente me esté ignorando, pero no puedo dejarla, hacerlo me da un mal presentimiento, pongo en marcha el automóvil y conduzco hasta donde está ella.-¿Necesitas un aventón a tu casa?, si quieres podría llevarte.-Ella me mira con cierta duda.-No te voy a intentar asesinar o algo por el estilo, sólo quiero llevarte a tu casa para que no te suceda nada malo, o con esta temperatura tan fría te arriesgues a pescar un resfriado, o… mueras de hipotermia, lo que pase primero.

-No quiero que me lleves a ningún lado-Dice mirándome fríamente.-Deja de preocuparte por mí, yo ya no soy una niña y tú ya no eres mi niñera, así que evita intentar cuidarme.-Un fuerte viento hace que Jade estornudé y su nariz se ponga un poco roja.

-¡Jadelyn West, no seas terca y sube al auto ahora mismo!-Ella me fulmina con la mirada y posteriormente me dedica una sonrisa…malvada y retadora.-Jade… no hagas de esto un desafío, sube al auto, te vas a congelar.-Digo abriendo la puerta del copiloto estirándome un poco de mi asiento.

-¡Bien!-Grita molesta, sube al auto y cierra la puerta del mismo, al ver que le sonrió dulcemente, evade mi mirada.-Pero sólo porque hace demasiado frío afuera.-Ella mira por la ventana a un gato trepado en un árbol cerca de Hollywood Arts, se distrae y toco su mano, al sentir mi contacto la retira rápidamente.

-¡Estás helada Jade!-Grito sorprendida.-Antes de abrochar el cinturón de seguridad ¿Podrías tomar dos chamarras de los asientos traseros?-Me mira molesta, se gira y localiza lo que le he pedido, las toma y me las da.

-Toma una.-Jade no la acepta al principio pero después la coge y se la pone, enciendo la calefacción del auto para que el ambiente sea más cálido, posteriormente yo también me pongo la chamarra.- ¿Dónde vives?

-Solo ve todo derecho, yo te digo donde te detendrás.-Asiento con la cabeza y tomo la calle correspondiente para llevar a Jadelyn a su casa.

-Es raro que viviendo aquí no me hubiera topado ni una sola vez contigo durante todos estos años.

-Victoria, acabo de mudarme de nuevo a Hollywood hace tres semanas, yo no vivía aquí, poco después de que mi madre te despidiera nos mudamos a Canadá, pero como puedes ver hemos regresado.

-Oh… Y ¿Cómo te ha ido durante todo este tiempo?-Pregunto con una voz dulce, la chica de cabello azabache me mira.- ¿Y bien, no piensas responderme.- Digo con la mirada fija en el camino.

-Te he extrañado…-El corazón me da un vuelco, siento un escalofrío y una sensación recorre mi cuerpo, el problema es que empiezo a sospechar que esa sensación también es acompañada de un sentimiento… ¿Amor?