Capítulo 2: El inicio del plan:

*Lo primero, muchísimas gracias a:

-Yiemvi Shiraiwa -Isuldory

Por ponerme los primeros reviews en mi historia. ¡Me hicieron realmente feliz, en serio! ^w^

-Becky jones-kou -Yiemvi Shiraiwa -Isuldoryharmonystar -SaKuRiMoOn

Por añadir mi historia a vuestras historias favoritas y seguir mi historia.

*Prince of tennis no me pertenece le pertenece a Konomi Takeshi.

*Todo está hecho sin fines de lucro.

*Finalmente solo espero que disfrutéis de la historia.


"Hay veces en las que eres incapaz de darte cuenta de algo por ti mismo.

Es entonces… cuando entramos en acción."


Después de aquella notica, Sakuno se ruborizó al máximo y salió corriendo. Su abuela suspiró, ya se esperaba una reacción de ese tipo con Sakuno, aunque en el fondo podía entender la reacción de su joven nieta: el hecho de vivir con la persona que es capaz de quitarte el aliento solo con verlo o hacerte sonrojar hasta tales extremos de parecer una guindilla no hacía mucha gracia.

El joven de dorada mirada se quedó pensando unos minutos en el parecido de la joven Ryuzaki con el su madre cuando era joven… sí, sí que se parecían.

-¿Por qué?- Preguntó el chico tras salir del trance en el que se encontraba.

-Tus padres me lo pidieron hace unos días. Al parecer tienen que volver a América por unos temas de tu hermano.-

-Ya veo…-

Sumire lo miró. Por un instante pudo ver la preocupación en el rostro del chico antes de volverse inexpresivo de nuevo. Sabiendo lo que lo atormentaba sonrió.

-Pero tranquilo- Ryoma alzó la mirada.-Tu madre se ha encargado de llevar tu maleta a nuestra casa.-Volvió a bajar la mirada, decepcionado.

-Pero también a tu GATO.-

La entrenadora no pudo evitar soltar una carcajada al ver como los ojos del chico brillaron cuando escuchó la palabra "gato". Al parecer, su madre sabía bien el vínculo de afecto que había entre su hijo y Karupin.

Ryoma sonrió de medio lado.

-Pues eso es todo, ya puedes retirarte.-

Con un leve asentimiento se dirigió hacia los vestuarios.

-Qué ¿Ya lo tenemos?-

La voz de Kawamura se escuchó en un susurro por todo el vestuario.

Los demás chicos del club de tenis ya se habían cambiado e ido a sus respectivas casas, así que en el vestuario solo se encontraban los titulares.

-Sí- Respondió Momo- Hemos metido la píldora de Inui dentro de la ponta de uva que le trajo Sakuno-chan a Echizen.

-He de admitir que este plan es muy ingenioso, enhorabuena, Inui-senpai-

El ego del recién nombrado creció bastante tras las palabras de su capitán.

-Sinceramente, también llevo uno días creando nuevos jugos para los entrenamientos. Llevo en la mochila algunas botellas con los nuevos jugos - Desvió la mirada hacia el resto de sus compañeros con una sonrisa traviesa en sus labios-. Si queréis podéis probarlos, esta vez les he puesto el triple de ingredientes secretos…

"¿¡El- el triple!?"- Pensaron aterrorizados Momo y Eiji mirándose al mismo tiempo.

-No te habrás pasado, ¿verdad? Recuerda que el objetivo es motivarlos a que se esfuercen más, no matarlos.-Le susurró en un descuido Tezuka al oído.

-Oh, de verdad- Preguntó con falsa inocencia.- Entonces lo mejor será que no lo tomen...-

Un suspiro conjunto de alivio se escuchó por todo el vestuario.

Sus gafas volvieron a brillar.

-…por ahora…-

"UGH…"

-Bu-bueno, ¿Po-por qué no volvemos al tema en el que estábamos?-

Preguntó Oishi intentando cambiar de tema.

-¿Porqué siempre estáis con el mismo tema? pssssh…-Se oyó suspirar aburrido a Kaoru desde una esquina del vestuario.

-Porque nos preocupamos por el futuro del o'chibi- Le contestó decidido el acróbata del equipo- Él necesita toda nuestra ayuda en estos casos, sino ¡Nunca se casará, nya!

"Definitivamente a Eiji-senpai le encanta llevar todas las situaciones al extremo."- Apuntó rápidamente Inui en su libreta.

-N-no creo que llegue a tanto, Eiji-senpai- Intentó hacerle entrar en razón su compañero de dobles.

-Menuda pérdida de tiempo psssh…-

-Nadie te ha obligado a quedarte, Mamushi- Aclaró Momo.

-"tsk"- Kaoru desvió la vista. Tocado y hundido. Momoshiro había dado en el clavo, el se hubiera podido ir en cualquier momento. Sin embargo, siempre se quedaba, en el fondo sí que se preocupaba por Echizen.

-Ah, ya lo entiendo, lo que pasa es que temes que le encontremos al o'chibi una novia y acabes siendo un solterón gruñón de por vida ¿Verdad?-Le pinchó Momo. Una marca de enfado adornó la frente del chico-serpiente.

-¡¿Qué quieres decir con eso, maldito idiota?!-

-¡Pues que vas a acabar como la directora del instituto, hecho un viejo cascarrabias, eso he dicho, incluso alguien como tú debería entenderlo, Mamushi!-

-¡Qué no me llames así!-

-¡Yo te llamo como quiero, Mamushi!-

-¡Entonces yo te llamaré ERIZO!-

-¡¿Cómo te atreves?!-

Los demás miembros del grupo se limitaron a hacer de espectadores en aquella absurda pelea.

-¿Momo-senpai y Kaoru-senpai ya se están peleando?- Se escuchó la voz cansada del o'chibi, haciendo que la pelea terminase de golpe. Mientas Ryoma se duchaba, los demás se prepararon para comenzar el inicio del plan RyoSaku.

-Oh, Echizen, pareces cansado.-Comentó Fuji mientras Ryoma se terminaba de cambiar- Ten, aquí tienes una ponta.- Haciendo como si abriera la lata se la entregó a Ryoma.

-Arigato, Fuji-senpai-

"A Fuji-senpai se le da bien actuar"- volvió a anotar el científico del grupo.-"Interesante…"

Durante el período de tiempo en el que se tomaba la ponta, Ryoma sintió la mirada de sus compañeros sobre él.

Cuando se la acabó, todos los miembros del equipo estaban expectantes.

-¿Y bien?- Preguntaron al rato.-¿Cómo te sientes?-

-Normal-Respondió extrañado el Príncipe del Tenis.-¿Por qué?-

-Nada, vámonos.-Respondieron decepcionados.

Ryoma se extraño aún más.

"¿Qué les pasa? Es como si esperaran a que algo ocurriera… Bah, debe de ser por el cansancio"

Desechando ese pensamiento se dirigió hacia la casa de su entrenadora.

Estaba muy cansado, más que otros días y no entendía el porqué. De repente sintió un fuerte dolor de cabeza.

"Mierda… ¿Qué es lo que me pasa?"-Se llevó la mano a la frente intentando apaciguar su dolor. Ahora que lo pensaba, la ponta que su senpai de ojos azules le había ofrecido le supo un poco distinta.

"¡Claro! ¡Le habrán puesto algo extraño dentro!" –Cayó en la cuenta el joven príncipe mientras llamaba al timbre de la que sería durante un tiempo su nuevo hogar.

-¡Yo abro, oba-chan!- Tras oír la voz de su compañera de clase escuchó unos pasos torpes acercarse a la puerta. Abrió… y el joven Príncipe del Tenis se quedó sin respiración…

Continuará…


Espero que os haya gustado este capítulo y me comentéis vuestras opiniones.

En el próximo capítulo aparecerán nuevos personajes y Ryoma experimentará los efectos de la píldora de Inui.

Hasta entonces

REVIEWS por favor.

Sayonara