Capítulo 2


Sin ningún sonido en el ambiente, o una luz siquiera... era como si Himeko hubiera perdido cualquier sentido extrasensorial. Como si de la nada se tratara. Como si fuera un fantasma.

Y por primera vez en mucho tiempo parecía como si estuviera sola.

"Switch. ¿Estás seguro que esto funciona?" preguntó, preguntándole al vacío.

[Sí, lo suficientemente seguro.] Le respondió el muchacho de gafas, que supervisaba desde afuera su viaje temporal.

"No puedo ver nada." Replicó ella a su compañero. sin embargo, no hubo ahora respuesta alguna. No que le importara en lo absoluto.

Himeko sentía su cuerpo pesado, como si se encontrara en una posición no muy favorable. Abría los ojos una y otra vez, pero no reconocía nada con la oscuridad de donde ella se encontraba. Se movía, pero era como si una fuerza la dominara.

De repente, oyó una alarma y los suaves murmullos de un hombre a su lado. Pensaba, que la 'fuerza dominante' que sentía era proporcionada por esa persona. Así, sentía el repentino movimiento de él sobre dónde ella estaba. Las luces se encendieron y ella parpadeó un par de veces para acostumbrarse a la claridad de la habitación dónde estaba.

"Buenos días, dormilona. ¿Descansaste bien?" Era una voz masculina que apenas se movía para levantarse. Estaba en una cama, pudiendo confirmar su postura no favorable, ya que estaba acostada de lado.

"No me has respondido..." la voz del hombre en cuestión estaba muy cercana a su oído, dándole un poco de escalofríos en su piel. Nunca había oído la voz de alguien tan cercano así, a menos de que fuera su mejor amigo tratando de jugarle una broma pesada.

Pero, reconocía esa voz. Sonaba muy familiar, pero tenía miedo de adivinar su identidad: quería que se tratara de ese cierto alguien.

No sabía de qué forma replicarle, así que tenía que comenzar con algo que no la hicieran sospechar...

"Sí, descansé bien." Habló Himeko por su propia boca... lo cual le levantó una duda: "(¿Qué extraño? ¿Puedo manipular este cuerpo?)"

"...Sí, así es." Continuó, un poco nerviosa y sonrojada, ignorando su propio pensamiento.

Oyó como ese hombre reía ligeramente a sus espaldas.

No es que no quisiera voltear.

Sólo que... la ex-yanki no quería decepcionarse.

Los brazos del hombre la abrazaban de forma tan cariñosa, y en un par de segundos podía sentir como él le besaba la oreja. Poniendo una de sus manos en aquella oreja, como reflejo. "Me alegro..." el hombre bostezó y se volvió a acercarse a su oído. "Quisiera quedarme así toda la mañana... pero el día está hermoso. Anda, hay que levantarse."

Himeko sintió como él se levantaba de la cama dónde ella se encontraba y oyó como se estiraba. "Iré primero a bañarme, ¿estás bien con ello?"

La mujer no sabía siquiera como responderle al oír la acción que haría, pero estaba un tanto apenada: "Uhm... sí... adelántate. Yo ahorita voy a la cocina." Contestó lo más sencillo posible. "Ok, no tardaré mucho" le oyó decir como contestación.

Tras meditarlo rápido, la ex-yanki se volteó para verlo. Sin embargo, en lugar de cruzar miradas, sólo le alcanzó a ver la espalda y su pelo castaño oscuro. Sentía como su piel estaba más roja de lo normal... Al ver que su vista ya estaba acostumbrada a la luz, se distrajo con su cuerpo.

Su cuerpo estaba muy desarrollado. Precisamente lo indicado para una mujer que se supone tendría 27 años. Tocaba cada una de sus curvas, de su piel... de su cabello y de su cara. Al pasar su vista a su mano izquierda, vio como uno de sus dedos lo adornaba con un anillo de casamiento. Eso significaba que ese hombre misterioso con el que había despertado podía ser su futuro esposo. Aunque en el más fondo de su ser, temía que no fuera de esa forma.

Se levantó e hizo una veloz inspección del lugar: era una habitación algo grande, con una cama matrimonial (la cama dónde había dormido) en medio. Justo enfrente de ella había un espejo, la cual tomó para admirarse de cerca.

Vestía una piyama que le llegaba hasta los muslos. Se veía alta de estatura. Su cabello, en vez de su negro natural o su actual rubio blanqueado, era un poco de los dos: era algo castaño; y en vez de que fuera lacio, estaba ondulado, llegándole a la altura del busto (más o menos la extensión que traía cuando había iniciado la preparatoria en Kaimei). Confirmando lo que realizó minutos antes con la breve exploración de su cuerpo, no dejaba de pensar lo hermosa que se había puesto a esa edad de casi 28 años.

"Esto... esto es increíble..."

El hombre que vio, aparte de su pelo castaño oscuro, no era tan fornido pero tampoco tan esbelto. Pero tenía harta curiosidad si se trataba de él.

Distraída, decidió hacer un reconocimiento de todo el lugar y recordó que le había dicho al hombre que iría a la cocina. Tan pronto oyó la llave de la regadera abrirse y cuando el agua empezó a fluir, fue la señal para irse de ahí.

Himeko salió de la habitación hasta encontrarse con un pasillo y otros dos cuartos cerrados. Al final de éste, podía ver como había un pequeño comedor y una gran sala. A duras apenas había fotos enmarcadas en las paredes, pero notó que había varios cuadros en ellas.

La sala tenía un mueble con una televisión de plasma que era grande para su estándar. Bajo del estante de la televisión, había una serie de libros y una pequeña vitrina.

Le recordaba mucho a su vivienda con sus padres y, así mismo, a la casa de Fujisaki Yusuke.

La hacía sentirse como en su propio hogar. Ése lugar era suyo, ¿no es así?

"Chicos... esto es magnífico..." murmuraba como si estuviera hablando con sus amigos, esperando una respuesta a cambio. O preguntas de Usui Kazuyoshi... o alguna que otra curiosidad de Bossun.

La cocina estaba a la vuelta, junto al comedor, así que decidió inspeccionarlo un poco: había muchos utensilios que a ella le encantaría tener a la mano.

Tocar, abrir cualquier puerta de los aparadores, abrir el refrigerador... Todo lo podía sentir, lo podía oler... todo lo que vivía en ese momento era más alejado de lo que podía vivir en un sueño, o como un 'simple fantasma', como la sugerencia de Switch al inicio de ser 'conejilla de indias' de su propio invento. Era tan realista que ni ella podía creerlo.

"Ah, claro..." recordó, viendo todo el ambiente hogareño, llegando a idealizar que ése sería el tipo de espacio que le gustaría tener. Así que descartó su previo miedo de que fuera una 'aventura'. "Esto significa que es mi casa, ¿no?" Y pensó. "Si es mi casa, entonces debe haber fotos o algún que otro registro de nuestra boda."

Se alejó de la cocina y le dio mayor preferencia a la sala. Se sentó en el tapete que cubría el piso de madera y trató de tomar uno de los libros del mueble de la televisión.

Definitivamente, en la cubierta de los libros, podía darse la idea de que eran 'álbumes de fotos'.


"Oi, Hime." Himeko estaba tan concentrada hojeando tan maravillada los álbumes, hasta que fue interrumpida de nuevo por la voz del hombre con quien se había despertado, que se aproximaba a la sala.

"¿Qué vas a preparar...? Wow." Exclamó él, sorprendido, al verla viendo esos álbumes.

"Supongo que de repente te dio un ataque de recuerdos y nostalgia, ¿verdad?"

Himeko estaba segura... Era él. Se volteó tan rápido oía como la empezó a cuestionar. "Aunque debo decir, estás mucho más bonita ahora..."

"B..." No sabía ella que hacer, sólo sentía su corazón latir a mil por minuto, definitivamente era él. Apenas había abierto uno de los álbumes de fotos dónde mostraba una foto de ella en la ceremonia de su matrimonio, junto a su futuro esposo.

Sentía como le corrían las lágrimas de felicidad en los ojos.

Al verlo, con esa sonrisa boba que siempre le veía, con esos ojos dorados de determinación, con el pelo igual de alborotado de siempre, y todavía algo esbelto... no había dudas de que fuera él. Había algo en él que lo hacía verse más atractivo, y confirmó por lo poco que sabía, que se parecía más a su padre: una imagen replicada a la suya.

"¡Bossun!" se levantó, y saltó sobre el sillón para abrazarlo, provocando que él cayera sobre el suelo.

"¿Eh...? ¡¿Qué pasa contigo, Hime?!" cuestionó Fujisaki al verla, riendo, al verla actuar de forma tan cariñosa.

No era que Hime estaba completamente cariñosa, es que simplemente no sabía qué hacer con esa grata sorpresa, así que no quería quitarle sus brazos de encima.

"¿B...Bossun? ¿eh?" el hombre estaba confundido por la actitud de su esposa, pero no podía evitar el harto amor que ella le daba.

"No has cambiado nada, idiota..." la ex-delincuente seguía derramando lágrimas en su cara ya que era justo lo que ella quería que pasara: estaban casados y ambos (parecía que) no habían cambiado en nada, más que en lo físico.


"Amor, te ves muy atontada..." le reclamaba Yusuke a su esposa, al verla con una cara tan embobada mientras terminaba de preparar sus desayunos. Tanto que le molestaba un poco, como si supiera que ella no era así normalmente.

"Es que..." Himeko trataba de formular una respuesta, acomodando uno de su mechones de cabello, cuando estaba sirviendo lo que iban a comer. "Es que... te vas a reír si te digo que nunca imaginé casarme contigo... o que viviéramos así tan unidos."

Yusuke llegaba a la conclusión de que su adorada 'princesa' estaba completamente extraña ese día, y tenía una hipótesis que explicaba su comportamiento, así que decidió seguirle el juego: "Vaya la nostalgia que tienes... con eso de ver esas fotos... y todavía llamándome Bossun a esta edad..."

Él le pensaba un poco al tomar sus palillos para comer el huevo estrellado que venía adornando su arroz. Y al bocado, fue interrumpido por ella de nuevo.

"¡Ah, perdón...! es cierto... es un nombre un tanto infantil para que te esté llamando de esa forma, ¿no es así?" contestó ella disculpándose, recordando el momento en el que ella decidió ponerle ese sobrenombre en primer lugar. "Por supuesto que es algo infantil. No tenemos 17 o 18 años para que me sigas llamando de esa forma." Le respondió él, al tomar un vaso y llenarlo de jugo de naranja.

"¿Y?" decía ella, como si viera todo con flores y estrellitas. Lo cuál sacó de onda al hombre de 27 años. "¿Cómo que 'y' ?" le cuestionaba él, al verla que ella empezaba a comer también. "No... nada... (Creo que es muy notable que maduraste en este tiempo...)" pensaba Himeko para sí sola, con una sonrisa algo falsa de su parte.

"¿De verdad te encuentras bien?" le preguntaba él al seguir notando lo extraña que Himeko se portaba con él. Como si no fuera su Hime.

La ex-delincuente estaba en las nubes cuando respondió: "Sí, estoy completamente bien" sin embargo, Yusuke sólo le ponía una cara de sospecha, para dejar su comida en el plato y tomarle la temperatura, poniéndole una de sus mano sobre la frente. "¿DE VERDAD estás bien?"

"(Ah, que tonta... puedo ser descubierta en cualquier instante)... Sí, de verdad... B... No,... Yu...Yusuke..." sonrojaba ella mientras que dentro de sí se reía porque se le complicaba hablarle con su nombre normal. "Sólo que... nada más..." Estaba adquiriendo algo de nervios para contestó con algo que quizás su yo del futuro podría replicar.

"Estaba pensando... o más bien recordando..." decía Himeko al jugar con su cabello.

"¿Pensando acerca de qué?" le preguntó Yusuke, aun con las mismas sospechas que tenía sobre su esposa.

"Ah...hahah. No me hagas caso. No me hagas caso." Le decía ella para que se tranquilizara, al verlo tan serio. "Estaba... estaba pensando acerca de nuestros días con el Sket Dan... ¿Sabes? Esos fueron unos grandiosos días..."

"Ah... ¿en serio?" comentaba él, al dejar el plato de su comida por un lado, cerrando sus ojos. No es que hubiera un poco de añoranza en su tono de voz, pero... "Supongo que por eso estás muy rara..." Suspiró, para luego reír un poco acerca de ello. Pero su mirada reflejaba melancolía.

"Hime, mi amor, concuerdo que eran los mejores días de nuestras vidas."

Fujisaki sólo se había interrumpido así mismo, al tomar un sorbo del jugo de naranja que había en su vaso. "Y... aunque tengo muy grandes recuerdos acerca de ello... Es la... primera vez que te oigo hablar sobre el Sket Dan desde hace tiempo. Mucho, debo añadir." Dejaba su vaso y volver a tomar su comida.

La forma en la que Fujisaki respondió, y la manera en la que actuó dejó perpleja a Himeko, que luego de estar sonriendo durante todo el rato en el que estuvieron desayunando, dejó de hacerlo.

"¿Eh? ¿A qué te refieres?"

El futuro Bossun sólo suspiró de nuevo, sin cambiar el tono de voz de su último comentario o la misma mirada que traía: "Vaya que sí no estás bien, Hime. La última vez que hablamos del Sket Dan fue hace como 10 años."

"¿Eh?" la ex-delincuente estaba algo desconcertada. Su cara embobada había cambiado de expresión. Era como si tratara de analizar la situación en la que estaba. Hacía cuentas y aunque concordaba con la fecha de su graduación... eso era algo imposible, porque sabría que Bossun no pararía hablar de ello aunque fueran a la Universidad o si ellos se separaran y cada uno de ellos siguiera por su lado. Quizás andarían por delante, pero no dejarían atrás esos momentos de felicidad.

"Pero... ¿pero qué hay de Switch? ¿o de nuestros amigos?"

Yusuke la miró por un momento, para luego desviar su mirada: "No he hablado con Usui desde hace una década tampoco."

"¡¿Qué?!" Los nervios se apoderaban de ella, dejando el acto de simular que era la Hime del futuro. "Pero somos amigos... cómo es posible que..."

El hombre sólo se estaba molestando más al respecto de la extrañeza que Himeko estaba presentando: "¿Realmente qué te pasa? Estás actuando muy rara el día de hoy. ¡Dejamos el Sket Dan! ¿Lo recuerdas? ¡Eso fue lo que acordamos!" reclamaba el hombre de ojos dorados con agresividad. A los ojos de la todavía estudiante de preparatoria, le parecía que era un tema que a él no le gustaba discutir.

"(¿Por qué?)"

"Per... pero... debes de estar bromeando... Yo nunca acordé que íbamos a desaparecer el Sket Dan, Yusuke."

"¿De qué hablas? ¡Sí tú fuiste la de la idea!" le completó a la muchacha de Osaka. Estaba muy asustada de la situación.

"(Switch... E...esto no me está gustando nada... Quiero volver...)" Pensaba ella, y por más que ofrecía un 'OFF' en su cabeza, no había ni siquiera un estímulo de respuesta.

Quería saber una razón. No dejaba de cuestionarse un por qué en su mente.

Por más feliz que ella se encontraba de estar casada con el muchacho que le gustaba... por más que veía y pensaba que estaban felices... ¿cómo era posible que hayan terminado de forma abrupta su grupo? No tendría sentido si fuese así.

La ex-yanki recordó de pronto que era una posible realidad basada en las elecciones del presente de dónde venía y, aunque pasaran 10 años, sabía que muchas cosas podrían cambiar... pero, ¿separarse sólo por ella? Himeko sabía que un día, tarde o temprano, eso podría ocurrir. Y aún así, en cualquier simple pelea que surgía en el trío de amigos, siempre había una solución.

¿Cuál fue la causa de ésta para que dejaran de hablar con Usui? O, ¿por qué entonces seguía con Bossun y así, terminaron casándose quién sabe cuántos años más tarde?

Lo único que podía pensar… y la situación no estaba a su favor, era que era algo había pasado después de su uso del visor.

"(...¿Switch?)" Buscaba ella de nuevo alguna respuesta... y no podía oír ninguna réplica del otro miembro del Sket Dan... ni siquiera del Bossun adolescente... "(...No... no es posible...)" Todo estaba teniendo sentido ya que ella había tratado de hablarles desde hace rato y no recibió tampoco ninguna respuesta.


De vuelta al 'presente', Fujisaki Yusuke no podía hacer despertar a Onizuka, y estaba muy desesperado por lo mismo. Después de dos minutos de la activación del aparato de 'realidad virtual', fue como si los circuitos del visor hubieran hecho cortos y ella, simplemente, desmayó. No estaba consciente, ni podía oírlo. No había ningún estímulo que la hiciera despertar de ese 'trance'.

Nada estaba al favor de Onizuka.

"¡Himeko!" El muchacho del gorro rojo con goggles la sostenía en el sofá, gritándole. Sostuvo su mano en su pecho para sentir el palpite de su corazón, y aunque respiraba... los latidos eran muy lentos.

[Esto se ve mal, líder.] El muchacho de pelo alborotado oyó a Usui replicar, sin despegar su vista de la computadora.

"No me digas acerca de ello, Switch... ¡Ya sé que no está respondiendo! ¡No creo que esté siquiera dormida!" Se podía sospechar de un ligero lloriqueo y nerviosismo en su voz, al reclamarle a Switch. Él, por otro lado, aunque no lo pareciera detrás de esas gafas o de su típica expresión sin emoción, estaba muy nervioso al respecto.

[No me refiero sólo a eso. Definitivamente algo está mal con el FVCR.] Hacía un par de cálculos en la computadora para tratar de detallarle lo que estaba ocurriendo en esos instantes.

[Te lo explicaré. Yo les dije que el visor todavía estaba a prueba. Hacer una simulación de un periodo corto breve de tiempo es algo que todavía en esta fase sí se puede realizar, sin embargo... no supuse que en un periodo de 10 años, los datos de la memoria y los mecanismos no pudieran estabilizarse como yo hubiera querido. Ahora mismo estoy checando y en la pantalla del programa me han estado apareciendo datos en rojo. Errores, por así decirlo. No puedo siquiera localizar o establecer contacto con Himeko.] Pausó él, con toda la seriedad posible en su sistema de voz.

"¿Quieres decir que Himeko está atrapada en esa simulación?" preguntó Bossun ya con lágrimas en sus ojos, y con una ira que sabía que no podía sostener por mucho tiempo.

[Debo recordarte que esto no es una sola simulación. El usuario asume como un 'fantasma' (por más que no me agrade aceptarlo) el cuerpo de su yo del futuro. Estoy llegando a suponer que Himeko asumió el control de su yo futura. Ella no sólo está atrapada en una 'simulación'. Está atrapada en un futuro que podría ser el suyo. Es la vida real para ella.] Señaló el muchacho de las gafas, finalmente.

Switch dejó de teclear, colocando sus manos a un lado del teclado, para quedarse viendo detenidamente la pantalla al momento en que más datos en rojo estaban apareciendo en segundos. Luego, distrajo su mirada con Bossun que ya no podía soportarlo más y empezó a llorar por lo grave de la situación.

[Lo siento.] Los ojos de Switch reflejaban tristeza, a la vez que seguía tecleando lo mal que se sentía. [Si algo pasa...] Él sabía que realmente la había regado esa vez... quizás de igual manera de lo que pasó con su hermano menor y con Sawa, poniendo en riesgo la vida de una de sus amigos.

[Asumiré la culpa de todo esto.] Pausó de nuevo.

Bossun no creía estar oyendo las palabras de uno de sus mejores amigos... aunque dentro de sí, sabía que la culpa era también suya porque él le sugirió que lo intentara.

"No... Switch... Sólo... sólo hay que pensar en recuperarla. ¿Cuántas veces han salido mal las cosas y las hemos resuelto?" Trataba de darle palabras de aliento a Switch, a la vez en que recostaba de forma apropiada a Onizuka. "No te vayas a rendir tan fácilmente..."

Fujisaki Yusuke quería gritarle a Switch. Quería golpearlo por inventar algo semejante porque la vida de Himeko estaba en peligro, en primer lugar. Pero, esa muchacha era su prioridad. No debía actuar sin pensarlo. Ellos dos eran sus amigos a como de lugar.

Oyó como el otro muchacho suspiró y le contestó: [Trataré de arreglar esto lo más brevemente posible.] Sacaba de uno de sus cajones del escritorio las herramientas para destornillar y hacer alguna que otra reparación en los circuitos. Así como un sistema DIY (Do it Yourself, es decir, que lo había hecho él) de estabilización que media el acto cardiovascular de un paciente que los doctores tienen en los hospitales.

"Himeko..." lloraba Bossun al verla ahí tan delicada. [Bossun. Ponle esto. Eso ayudará a mantener su salud estable.] Respondía Kazuyoshi al pasarle el sistema para que se lo colocara en ciertas partes vitales de su cuerpo, como su pecho y sus brazos. Él también sentía su corazón latiendo lo más rápido posible.


Continuará...

Himeko tiene sentimientos mixtos acerca de su futuro ahora, es definitivamente algo que no quería que pasara.. y todo... ¿fue su culpa?

¿Cómo arreglará Switch el problema viendo lo mal que está la situación? ¿Acaso eso es lo que los llevará... a su destino inevitable?

Notas - Y... ¡BAM! Perdón por el cliffhanger. Pero ésta era mi intención desde el inicio. A estas alturas se habrán dado cuenta de que incidente pudo separarlos. ¿Pero acaso será así?

Sobre la imagen de Himeko y de Bossun. Por alguna razón me figuré que Himeko podría lucir algo como Momoka, aunque está la probabilidad también de dejarse su pelo largo y lacio y de color natural. Con Fujisaki... digamos que era inevitable que se iba a parecer más a su papá que cierto gemelo fraterno suyo. Se las debo con Switch hasta que aparezca en escena :P

La escena del inicio está claramente inspirada por uno de esos trabajos de Yoshino Hiroyuki (seiyuu de Bossun) que... al momento de oírlo sólo sentí escalofríos en mi columna vertebral por la situación que describía. ¡¿Quién imaginaría que su voz puede causarme este tipo de efectos?!

¡Muchas gracias por los reviews! ¡Espero sigan soportando la historia!