Antonio se quedo quieto en su sitio, apenas parpadeando. La inesperada reacción del italiano le había dejado sorprendido.

Cuando finalmente su cerebro analizó todo lo que había pasado quiso ir tras Lovino y disculparse, pero parte de su orgullo se lo impidió. Aún se sentía molesto con el castaño, pero debido a su buen corazón no pudo evitar sentirse algo culpable…pero ¡No era su culpa! Lovino solía decirle cosas peores sin razón alguna y el no se quejaba. Aunque trató de convencerse de eso, decidió pedirle consejo a Gilbert y Francis, al menos para mantener limpia su conciencia.

Aunque claro, de saber lo que iba a pasar, de seguro hubiera preferido no decir nada…

En cuanto cruzó el pasillo de su habitación se topó con Gilbert, a quien le contó lo sucedido.

Por lo general, cuando se le cuenta algo a los amigos uno siempre espera el apoyo incondicional de estos, pero todo lo que Antonio recibió fue un puñetazo en la cara de un enojado Gilbert.

-¡Eres un maldito estúpido, Antonio!- le gritó el peli blanco a un confundido Antonio que se encontraba en el piso debido al puñetazo.

-¿Pero qué…?- intentó preguntar el español, pero Gilbert le interrumpió.

-Lovino siempre ha tenido un complejo de inferioridad respecto a Feli- le explicó el "prusiano", un poco más calmado- todos, hasta su familia, siempre han dejado a Feli como "el favorito", Lovino siempre estaba a la sombra. Es más, ¿te has preguntado por qué Lovino está en segundo mientras que Feli en primer año? Es porque se esforzó en ser el mejor en algo para que le reconocieran y termino adelantándose un año, pero en vez de felicitarlo sus padres le regañaron porque ahora no podría cuidar de la seguridad de Feliciano. Lovino es una persona fuerte, pero el tema de Feli siempre le ha afectado- terminó de narrar Gilbert.

Antonio escuchó cada palabra con la máxima atención y, en su interior, no pudo evitar sentirse la peor persona del mundo.

-Sé que Lovino no es alguien fácil de tratar en un principio, pero te pediría que te disculparas. Lo más probable es que lo encuentres en el jardín del fondo- le dijo Gilbert antes de irse por el pasillo contrario.

Una vez se perdió la silueta de Gilbert, Antonio se paró, decidido, y corrió en busca de Lovino.

Cuando llegó al jardín, con la respiración agitada debido a que corrió hasta allí, encontró la figura del italiano hecho bolita escondida entre algunos arbustos.

Antonio sabía lo que debía hacer, debía disculparse, pero la adrenalina ya se le había pasado y ahora no sabía que decirle o cómo.

Tras unos segundos, Lovino se dio cuenta de su presencia y levanto su cabeza, que tenía oculta entre las rodillas.

-¿Qué demonios quieres ahora, bastardo?- le soltó el italiano con apenas un hilo de voz.

Los ojos y mejillas de Lovino estaban rojos por el llanto. Al verle así, Antonio sintió que su cuerpo se movía solo.

Sin decir una palabra e ignorando la expresión amenazadora del italiano, Antonio se arrodilló junto a él y le abrazo fuertemente para que Lovino no pudiera zafarse.

-¿P-pero que estás…?

-Perdón, dije cosas que no debí haber dicho, perdón. De verdad me gustaría que fuéramos amigos- le susurró Antonio al oído, disfrutando del tacto suave que ejercía el cabello de Lovino contra su mejilla.

-…gracias…- creyó oír Antonio a Lovino, pero fue un susurro tan tenue que se lo atribuyó a su imaginación.

Al día siguiente…

En la mañana, la situación se sintió un poco incómoda. Antonio veía a Lovino prepararse para ir a clases, pero no se atrevía a hablarle.

-Emm…Lovino…sobre lo de ayer… ¿Aún estás enojado?

-¿Ayer? ¿De qué estás hablando, bastardo?- le contestó el italiano, asiéndose el desentendido.

Antonio asumió que esa era la forma de Lovino para dar zanjado el asunto. Bueno, eso era mejor a que estuviera enojado con él.

-¡Ah! Por cierto…- decía Lovino desde el umbral de la puerta- Perdón por haberte insultado sin razón ayer- dijo y se fue lo más rápido que pudo, cubriendo con su flequillo un rubor que Antonio no alcanzó a percibir.

El español se quedó entre sorprendido y choqueado por la repentina disculpa de Lovino. Luego de unos segundos, empezó a reírse. Hace tan solo un día jamás habría creído que su gruñón compañero de cuarto pudiera tener una reacción tan adorable.

Terminó de arreglarse y se fue a clase con una enorme sonrisa en el rostro, decidido a hacerse amigo de aquel chico del que no sabía nada, pero que le había llamado mucho la atención.


Yyyyy… tadán(¿) okey, este cap fue una mierda ._. pero les prometo que los que vienen serán mejor! No había podido actualizar antes porque recién me volvió el Internet. ¿Qué les pareció mi hermoso y awesome Gilbert enojado? En próximos caps se verá cual es la relación que tiene con Lovi ;)

Gracias a todos los que me dejaron review!

Klaudia 14: Ahí está la respuesta a tu pregunta :D Más adelante profundizaré el tema, ya que será la base de uno de los caps.

Darkmoon: Muchas gracias por los consejos! Pensamos bastante parecido. Yo también detesto los OoC, me arruina los personajes, así que trataré de mantenerme al margen con respecto a la personalidad de estos. Sobre lo de la tsunderidad de Lovi, te digo enseguida que detesto a los tsunderes tipo Louise o Taiga (no sé si las conoces) por lo que Lovi mantendrá su tsunderosidad normal, sin explotarla y hacerlo quedar como un pendejo que solo se queja y se sonroja.

Yo no odio a ninguna de las chicas de Hetalia, es más, Hungría y Liechtenstein son de mis personajes favoritos y las chicas tendrán su papel en esta historia también.

Respecto a todo lo demás, te pido que sigas leyendo el fic, que todo se irá mostrando con el tiempo ;)

¡Ah! Y sobre los modismos japoneses, la verdad el único que planeaba usar era que Feli les dijera a Francia y a Gilbert "nii-chan" porque suena raro que les diga "hermanito Gilbert o Francia", pero si te molesta no tengo problema en quitarlos, ya que no afecta en nada a la trama.

Bueno, de nuevo gracias por los review y espero que sigan leyendo la historia!

Si no dejas review, harás llorar a un dinosaurio ;(