cuando ya nos hemos acomodado y tras una larga inspiración: veras papa, todo comenzó el primer día que fui al instituto y conocí a los Cullen...- y así comienza mi relato de los últimos meses incluyendo el ataque de James el cual suena casi inverosímil si no fuera porque incluso Charlie puede apreciar las marcas de media luna de mi muñeca, hasta terminar con el ataque durante mi cumpleaños que condujo a que Edward decidiera dejarme, lo que ahora puedo estar más convencida que solo fue por mi seguridad, pero me temo que la parte de mi cerebro que sigue anclada en el tiempo presente lejos de mi visión sigue contemplando como un gran rechazo a la insignificante humana, por lo que además de doler en el pecho como un nudo apretado, también me hace rabiar de impotencia.
Volviendo a la realidad, cuando termino de contarle esta parte a mi padre creo que está seriamente planteándose la posibilidad de hacerme revisar por un psiquiatra... pero por otro lado no ha soltado mi muñeca en la cual lleva rato dibujando la cicatriz, y en base a lo que ahora se gracias a la visión es probable que solo está tratando de asimilarlo o integrar toda esta información en su sistema.
Al final, es su estómago lo que termina por romper el silencio y la tensión que se estaba acumulando, por lo que tras una breve sonrisa nos ponemos en pie para trasladar nuestra charla a la cocina donde hago lo que puedo con lo poco que hay por la nevera, definitivamente ir al supermercado acaba de escalar puestos en la lista de prioridades.
comemos en un agradable silencio el cual soy yo quien termina poniendo fin: papa... ya sé que llevas mucho para asimilar, pero hay más... -igual debería apiadarme un poco de él, pero creo que es mejor que ya que he empezado y no se ha desmayado acabe con todo- veras...esta última semana en la que he estado fuera de combate, he estado atrapada en una especie de visión o premonición sobre el futuro, y creo que tienes que escucharlo, porque si hay cosas que pueden ser cambiadas, me temo que otras tienen que suceder o solucionarlas...
Charlie se levanta, por un momento dudo si es para marcharse pero solo va a preparar un par de cafés que pone delante de nosotros en la mesa mientras toma asiento de nuevo y me pide que continúe. Comienza así el segundo asalto!
Intento ser lo más precisa posible sin aburrirle con los detalles, está claro que si lo de antes le sonaba extraño todo lo que le cuento ahora le hace flipar en colores. Cuando le he contado todo lo que recuerdo y antes de darle tiempo a reponerse sigo adelante: veras papá, lo de Victoria y los otros vampiros sería difícil de probártelo, y lo de los lobos sería algo a discutir con Billy - de hecho creo que deberíamos vigilar lo de Harry por si se puede evitar aunque me pueda fastidiar que Charlie tenga que renunciar a lo feliz que estaba con Sue- pero te puedo probar sin problema lo de mi escudo - y después de las pruebas en la ducha no dudo en coger un cuchillo y tratar de clavármelo ante la estupefacta mirada de mi padre
-BELLA!- los dos vemos como el cuchillo rebota en mi mano como si nada. Charlie toma mi mano y la examina a partes iguales de curiosidad y aprensión, hasta que un momento después, tomando una profunda inhalación se vuelve hacia mí: vale! y ahora ...¿qué hacemos?
Mientras que mi mente exclama a gritos ese es mi padre! mi cuerpo sin siquiera darme cuenta salta por segunda vez en el día sobre mi padre en un abrazo mortal...o bueno, igual no es para tanto pero tú me entiendes! y Charlie también por cómo me devuelve el abrazo.
Cuando nos hemos recuperado y después de haber pedido un par de pizzas para cenar llega el momento de organizarnos y planificar. Los dos estamos de acuerdo de que si bien Victoria es una amenaza más que inminente sobre la que hay que tomar medidas, los Volturi están ahí y no hay que perderlos de vista.
Si evitamos que Edward llame su atención temprano, podremos postergar ese problema quizás unos años, o quizás hasta la próxima vida...pero llegara el momento en que Aro haga contacto con alguno de ellos, más sabiendo el interés que ya tiene por Edward y Alice, y entonces, y después de explicarle a mi padre mis teorías, estamos seguros que si aún vivo seré su objetivo, y de cualquier forma, los quiloutes lo serán, pues no veo ni a Aro ni a Cayo respetando ningún acuerdo firmado por Carlise
Los dos estamos de acuerdo en que mañana tampoco será el día que vuelva al instituto, a fin de cuentas, si estamos saltando juntos a esta locura, vamos a creernos que seré capaz de recuperar un par de semanas, cuando lo fui con unos cuantos meses. así que mañana nos toca ir a visitar a Billy, sacar lo mejor de Sam, y si mis cuentas no fallan mucho, de Paul y Jared, lo que probablemente termine en fuegos artificiales. Cuando superemos la primera tormenta, tendremos que ver como encaramos a Victoria, quien esta vez nos la vamos a llevar por delante si darle tiempo a saber de dónde le han llovido las tortas. Después de eso... uff, quien sabe. mi padre no está particularmente feliz con mi decisión, pero yo creo que realmente mi futuro está siendo un vampiro... el problema que me planteo no es si serlo o no, es el cómo, el cuándo, y con quién? y si, el con quien me está corroyendo por dentro... sea o no sea real, desde que llegue a Forks he vivido más de lo que algunos viven en 80 años, he descubierto que el mundo de las pesadillas es en realidad real, he conocido el amor, he estado a punto de morir por desamor, me han querido comer varias veces, matarme por venganza, odio y celos, casi volví loco a mi mejor amigo con mis indecisiones, hasta que acabo unido a mi hija... y si, no nos olvidemos, está el tema de mi hija... : Papa?
Charlie que me había dejado un poco con mis pensamientos me devuelve toda su atención. Quizás por todo lo que estamos compartiendo, o porque se de todo lo que es capaz por mantenerme en su vida, o porque hoy estoy viendo todo con nuevos ojos, pero de pronto soy consciente de todo el calor y afecto que hay en su mirada hacia mí, por eso no dudo en confesarme con él: No sé qué hacer con el tema de Renesme...lo mire como lo mire, da igual lo que plantee... desde que no estoy en mi cuarto completamente ida he cambiado el futuro, y siento que la estoy traicionando. Incluso si las cosas hubieran sido de otra forma faltaría casi un año para ser parte de este mundo.. Pero no puedo evitar pensar que le he fallado, bien por no intentar hacerla realidad, o bien porque aunque lo intente, aunque volviera con Edward - y por el pequeño estremecimiento que a los dos nos recorre entiendo que no soy la única que se está planteando las posibilidades de esa realidad- y tuviera éxito en quedar embarazada y sobrevivir a todo eso... ¿qué probabilidad habría de que el bebe resultante fuera esa precisa niña?...y por consiguiente, además de fallarle a ella también le estoy fallando a Jake..
Mientras hablaba mi padre ha tomado mis manos entre las suyas: Cariño, no voy a mentirte y decir que entiendo lo que estas sintiendo, porque de todo lo que hemos discutido ese es con diferencia el punto que más me descoloca - supongo que le estoy mirando con cierta sorpresa por lo que sigue: no, no quiero decir que no te crea, y de hecho, si en algún momento me tengo que imaginar superando el hecho de que ya no seas mi dulce y pequeña niña, para enfrentarme al asombroso hito de conocer a mis nietos, no dudo que la reacción que has descrito de fan incondicional de Renesme se ajuste totalmente a mi... pero... con sinceridad, no sé qué pueda decir ni hacer para consolarte ni para guiarte. Si después de haberte tenido entre mis brazos alguien me cambiara a una dimensión donde tú no existieras creo que me volvería loco sin remedio - aprieto nuestras manos para hacerle sentir cuanto lo amo, y él me lo devuelve sin interrumpirse- por eso no sé qué aconsejarte. Desde el tema de convertirte al cual prefiero no dedicarle mucho de mi pensamiento ahora mismo, hasta el de volver a intentar tenerla... creo que lo único que puedo decirte es que pase lo que pase, tanto si elijes guardar su recuerdo, como si le das una oportunidad, y acabo teniendo otra preciosa nieta o un adorable nieto, es que estaremos juntos para hacerle frente. Para superar su pérdida y honrar su memoria o para quererle incondicionalmente
Siento como las lágrimas se acumulan en mis ojo. Ahí está mi padre para ponerle el broche de oro a un día de locos. Sorprende que una de las personas más parcas en palabras que conozco, y con más dificultades que yo misma para exponer como se siente haya conseguido no solo explicarse sino aligerar mi espíritu. Tiene razón, si decido dejar a mi pequeña como un recuerdo, siempre la honrare en mis pensamiento, y si al final decido jugármela a ser madre, no importa que, estaré ahí para mi pequeño al cien por cien.
