Hola que tal! :D pues en el otro cap se me olvidó decir, mi nombre es Cam y es primera vez que publico aquí, esta historia esta basada en un libro que yo publiqué en otra página y se encuentra registrado , quise hacer un Dramione con él así que lo he modificado, ya que amo esta pareja, espero que les guste.
Los personajes no son míos son de J.K.R, yo solo me divierto modificando mi historia con ellos :D
Después de aquella conversación con Minerva, hubo un enorme, largo e incómodo silencio, ninguna se atrevía a hablar, la abuela por su parte no quería indagar más sobre el tema, pues veía que su nieta realmente no lo estaba pasando bien, y Hermione por su parte, pensaba que todo estaba dicho, y como era una mujer de palabra no iba a dar pie atrás, ella había hecho las cosas posibles para mejorar la relación, y todo había salido realmente mal, no era simplemente porque no lo amara, sino más bien debido a que en la nueva etapa que ella iba a iniciar ellos no eran compatibles, lamentablemente lo mejor para Viktor era terminar a que luchar por la relación a la distancia y ella sin encontrar un pero que valiera la pena para seguir en esa relación, acepto esa decisión. "A veces el amor no es suficiente"- pensaba.
Distrayéndola de todo pensamiento sobre su ex, sobre su parabrisas poco a poco en el horizonte se iba imponiendo una playa tranquila, algo despoblada, con un ambiente natural bondadoso, árboles por doquier, cerros para escalar y hacer senderismo, y una inmensa pasarela de arena para hacer caminatas con una vista maravillosa del mar en su esplendor. Herms sonrió y se dejó encantar por lo que veía.
-Mione- susurró la abuela, captando la atención de su nieta- al parecer este viaje no será tan malo después de todo ¿no?
- Tienes razón- sonrió la chica mirando, una hermosa casa con vista a la playa situada en frente de ella.- hemos llegado- dijo estacionando en la entrada y dejando que tantos recuerdos de la niñez la embriagaran, el olor a aquella casa le recordaba muchos veraneos que había tenido con su abuelo Albus, tardes en la playa, juegos de cartas, castillos de arenas, hacían ya 6 años que no compartían sonrisas, secretos e historias, su abuelo había fallecido de cáncer - bajó lentamente del auto, se acercó al asiento trasero y sacó una enorme caja- ¡ Crookshanks!, casi olvidaba que venias conmigo- ahí yacía un gato perezoso que maulló en señal de enojo.
- Entremos a la casa y comencemos estas vacaciones- dijo la anciana mientras abría la puerta y los ventanales del living, dejando que el aire marino entrara a la casa, renovando el olor a encierro, suspiró- mientras te acomodas prepararé algo para almorzar, ¿o prefieres comer afuera?-preguntó.
- Prefiero la comida casera- contestó, mientras la anciana dirigió a la cocina para cumplir con su cometido.-Antes de almorzar iré por un paseo a la playa- avisó-llevaré a Crookshanks conmigo, seguramente después de dos horas de viaje querrá estirar sus patas un poco- agregó, mientras salía por la puerta principal.
Hermione caminó y caminó por la orilla del mar, recordando veranos, y pensando en cómo sanar y dejar de sentir el vacío de su corazón, mientras Crookshanks caminaba tras ella y se escondía entre sus piernas para alejarse de las olas, Herms disfrutaba del hermoso paisaje, el aire marítimo, la sensación de la arena caliente sobre sus pies, el viento que hacía danzar su cabello y de cómo aprovecharía de la soledad de esas semanas en la playa.
De un momento a otro un silencio opacado solo por las olas del mar y las gaviotas se hizo presente, miró sus piernas … Crookshanks ya no estaba.
-¡Crookshanks!- gritaba desesperada- ¡ Crookshanks! ¡Ven acá!- hasta que de pronto se escuchó un grito histérico de una mujer. Y corrió en dirección al estruendoso grito.
-¡Hey! ¡Estúpido gato me has llenado de arena!- gritaba un chico alto, pelirrojo y ojos azules lleno de arena.- mientras el gato seguía cavando un gran hoyo y cada vez con más y más ganas.
-Jajajajaja- reía un segundo chico de piel nívea, cabello azabache, ojos verdes, sonrisa tierna y un cuerpo muy tonificado – eso te pasa por ser tan vanidoso, jajaja broncearse es para mujeres Ronald o debería decir ¿Ronalda?
- ¡Harry deja de reírte! mira es tonto el gato, aún sigue lanzándome arena, además ¿qué hace un gato en la playa?, - decía emputecido- ¡déjate, lárgate, márchate, shú shú shú!- en ese momento un tercer chico apareció entre las dunas, era alto, muy bien formado, pelo rubio platino, los ojos grises y una sonrisa de aquellas que roban el aliento y suspiros, con sus dientes blanquísimos y perfectamente situados.
-¡Ron, ni se te ocurra golpear al gato!, ¿me escuchaste?- advirtió sutilmente y a la vez amenazadoramente apuntando a su amigo- ¿entendiste?, gatito… ven acá… ven…ven – lo cogió.- ¡Eso es muchacho!- palmeó la cabeza del animal.
- ¡Ese gato es del demonio!, mira como me dejó- dijo el pelirojo parándose frente a su amigo y sacudiendo la arena- sácalo de mi vista Draco si no quieres que…- pero se vio interrumpido
-¿Si no que?- intervino Hermione con cara de enojo- Disculpa, creo que tienes algo que me pertenece- mirando a Draco y luego a Crookshanks que se encontraba feliz en los brazos de aquel chico- Ven acá Crookshanks, ¡que susto me has dado! - el gato saltó a los brazos de su dueña- gracias por salvar a mi gato del salvaje de tu amigo- agradeció ella sonriendo al chico.
-Menos mal que llegaste, porque créeme que estos dos habrían peleado por el perro – habló Harry parándose y poniéndose frente a la chica- por cierto mi nombre es Harry Potter, el defensor del animal es mi amigo Draco Malfoy- presentó caballerosamente- el chico aquí lleno de bronceador y arena es Ronald Weasley- agregó con tono de broma- sabemos que el gatito se llama Crookshanks, y ¿la dueña?- agregó con una sonrisa pícara.
-Mi nombre es Hermione, Hermione Granger, un gusto- dijo la chica, agregando irónicamente – Harry y Draco, bueno me debo ir, espero que disfruten de su estadía acá, sinceramente si esperan tener paz, tranquilidad y cero conexión con la sociabilización, vinieron al lugar correcto- sonrió- Nos vemos- se giró, pero solo alcanzó caminando unos cuantos metros cuando alguien la frenó.
-¡Hermione!, ¡espera!- venía corriendo Harry tras ella- disculpa a mis amigos, la verdad es que ellos usualmente no son así, pero bueno, no se les puede cambiar,- dijo nerviosamente- en fin,- suspiró- quería saber si estás alojando cerca de aquí, pretendíamos hacer esta noche una fogata todos los jóvenes en la playa, por si te gustaría participar.
-Me encantaría- contestó ella- necesito una verdadera escapada de rutina- se giró y apuntó una gran casa que se ubicaba en la entrada de un condominio a la orilla de playa- allí estoy, nos vemos esta noche.
- Somos vecinos- comentó él- Okey, paso por ti al atardecer- se despidió Harry- nos vemos.
Por otra parte un chico se quejaba y aun trataba de limpiarse la arena mezclada con bronceador que se encontraba desparramada por su cuerpo.
- ¿Quién es esa tipa?- se quejó Ron - ¡Qué se cree!, viene aquí como si nada, su gato me ataca y luego toma su cosa fea peluda y me ignora, a mí … ¡a mí!– Draco comienza a reírse y contagia a Harry que recién se unía a la conversación.
- ¿De qué se ríen?- preguntó el recién llegado.
- Este-dijo Ron furioso apuntando a Draco-se ríe de mí porque me quejo que a mi ninguna mujer me deja con la palabra en la boca, menos ella. ¿Qué se cree?, es una… es una odiosa- pero se vio interrumpido.
-Es una mujer diferente, con personalidad y una bella sonrisa por cierto – Señaló Draco- tú estás acostumbrado a que todas babeen por ti, ella es la excepción y me parece genial, así te baja los humitos de niño mimado de mamá- finalizó
- ¡Eres un insoportable!- gritó el ofendido- ¿Debo recordarte que tú al igual que yo eres dependiente de tía Narcissa?- rió - Já! ¿Pretendías hacerme callar sacando ese tema?- preguntó.
-Da igual, yo no soy como tú, no cambias con nada, pero igual te quiero amigo – concluyó- Ronnie, lo bueno de todo esto es que no verás nunca más a esa chica…
-Hemrione- interrumpió por primera vez Harry – se llama Hermione, y pues no estaría tan seguro de que no la volverán a ver…
-No me digas que la seguiste para invitarla a la fogata de esta noche- vociferó Ron - ¿Qué mierda tienes en la cabeza Harry? – gritó-¡Su gato me dejó lleno de arena y casi me ataca! ¡y tú, él muy estúpido la invitas!, además no era guapa, una pérdida de tiempo.
-Bueno, será tu pérdida de tiempo, pero ella está invitada y la iré a buscar al atardecer, si te molesta es cosa tuya- advirtió el chico- no le hables, no la mires, no compartas con ella, es cosa tuya y me tiene sin cuidado, me tienes harto de superficialidades– dijo todo de corrido, luego suspiró e inhaló- ¿Cuándo cambiarás?, ya no lo harás – se auto respondió, se levantó, cogió una toalla y agregó – me voy a casa, estoy molesto y tengo hambre, adiós.
-Relájate Potter- Gritó Draco, miró a Ron - ¿no dirás nada?
-No tengo ganas de hablar- dijo el chico cerrando el tema- Además quiero comer, muero de hambre.
- Quizás tú no deseas hablar, pero yo sí- habló su amigo y continuó- y me vas a escuchar- amenazó- no entiendo como Molly aun te aguanta, eres un excelente jugador de fútbol americano, estás en las grandes ligas, estás acostumbrado a la fama y que todos hagan lo que tu quieras,pero eres muy superficial amigo, debes cambiar, crecer, dale una oportunidad a la chica, no digo que sea tu novia, pero te haría bien tener una amiga- Ron lo miró con cara de extrañado- ¡si hombre una AMIGA!, para ti las amigas son mujeres que te llevas a la cama, ¡y eso no es normal!, considera lo que te digo.- finalizó, cogió su toalla y empezó a caminar.
-¡Draco, espera! – gritó Ron, corrió hasta donde se encontraba su amigo – Gracias, eres un buen amigo, eres como mi hermano mayor- bromeó.
-Descuida mocoso mujeriego– dijo él sonriendo- sé que cambiarás., quizás no hoy, ni mañana, pero algún día sí– le dio un golpe de cariño – Ahora espero que la fogata sea un éxito, hace mucho que no tengo un loco amor de verano, espero que este sea la excepción – puso una cara picarona.
- Creo que las malas juntas te están haciendo mal - dijo Ronald con expresión divertida – créeme amigo, hoy conocerás a tu amor de verano- caminaron juntos hacia la casa.
