Capítulo 2. Sombras Chinas
A penas han pasado unas pocas horas. Aeropuerto internacional JFK de Nueva York. Un Jumbo de la aerolínea japonesa ANA proveniente de Tokio aterriza en una de sus pistas. Desembarca sus pasajeros en la terminal siete. La amiga de Kanuka, Julie Hudson, vestida de civil, espera la llegada de Kanuka. Ésta por fin aparece, vestida también de civil, en pantalones tejanos, jersey de lana y chaqueta oscuras. Se abrazan tras un efusivo saludo y emprenden camino. Se van rápidamente al aparcamiento, donde se suben al coche familiar de Julie, un monovolumen Honda Odyssey blanco y nuevo. Emprenden camino hacia el hogar de los Hudson, ya que siendo ya de noche, no podrán hacer nada.
(Kanuka) -sentada en el asiento del acompañante, suspira mirando nostálgica por la ventanilla- Hace casi diez años que no pasaba por aquí. Es increíble cómo pasa el tiempo.
(Julie) -conduciendo, sin apartar la mirada de la carretera, dice sarcástica- Cierto. Diez años más y seremos un par de cuarentonas menopáusicas con arrugas.
(Kanuka) ¬ ¬ No llames al mal tiempo, quieres? Para que lo sepas, para Isao todavía soy un "bombón".
(Julie) Y para mi Roberth, también. -dice sonriente-
(Kanuka) Es evidente que os queréis. Si lleváis ocho años casados y tenéis un monovolumen, significa que os va muy bien.
(Julie) Sí, ya lo sabes. Hubiese querido que vinieras a Nueva York para charlar conmigo... -se pone seria- pero desgraciadamente es para hablar de un asunto muy espinoso. Hoy tendremos que acostarnos temprano para mañana madrugar. Tendremos mucho trabajo que hacer.
(Kanuka) Quiero que me describas la situación. Quiero saberlo todo. -con voz muy seria-
(Julie) Hoy y mañana, la detenida en cuestión, Delly Woortswood, permanecerá custodiada en la central del Departamento de Policía de Nueva York.
(Kanuka) Me has dicho... que en realidad es el FBI quien la tiene detenida, no vosotros.
(Julie) Sí, es así. Nosotros no podemos hacer mucho al respecto. Mañana es el último día que mantendrán a la detenida aquí.
(Kanuka) Es decir, que se la llevarán para Washington. Pero... ¿Por qué? ¿No es extraño que desde la administración federal tengan tanto interés en querer interrogar a Delly para ellos solos?
(Julie) ¿Por qué lo dices? ¿Acaso no han hecho lo mismo en Japón?
(Kanuka) Sí, pero la situación allí es distinta. Allí ha habido un suicidio, no un asesinato. Allí lo que se investiga es que llevó a Yoshitaku Aida a cometer suicidio en medio de una reunión del consejo ejecutivo de Industrias Pesadas Shinohara.
(Julie) -preocupándose- ¿Cómo está Asuma? Seguro que habrá sido un trauma para él presenciar semejante escena.
(Kanuka) Está bien... aparentemente. Llamé a Noa anoche. Me dijo que Asuma, cómo siempre que le va algo mal, lo disimula lo mejor que puede... pero que disimular se le da muy mal y no puede esconderlo. Está traumatizado por la situación.
(Julie) Entiendo.
(Kanuka) Ya me has explicado detalladamente quien es la víctima. ¿Puedes decirme algo sobre el verdugo?
(Julie) -sonriéndole- Sabía que me lo pedirías. Te he puesto una carpeta en la guantera. Cógela.
(Kanuka) -abre la guantera que tiene enfrente y saca la carpeta. La abre y saca un fajo de papeles- ¿Son estas fotocopias?
(Julie) Sí.
(Kanuka) -se pone a leer atentamente- "Delly Woorstwood. Edad, 25 años. Originaria del pueblo de Gingerville, en Ohio. Estudió administración empresarial en la Universidad del mismo Estado. Se graduó hace cuatro años y se trasladó a trabajar a Nueva York. Después de un año trabajando en diversos puestos, entró a trabajar en... caray. En General Electric, cómo secretaria personal del director del departamento de Investigación, Desarrollo y pre-producción de la División de Labors y vehículos especiales de General Electric." Mmmmm... -se queda pensativa-
(Julie) ¿Que estás pensando? -mirando a su amiga sin saber que le pasa por la cabeza-
(Kanuka) Según su historial básico, no hay ningún indicio que estuviera involucrada directamente con la empresa y con la tecnología que en ese departamento de desarrollaba. Era únicamente una simple secretaria.
(Julie) Bueno... sabemos ya de buena tinta que eran amantes. Incluso me atrevería a decir que más que amantes...
(Kanuka) ¬ ¬ Oye... no hace falta que lo digas en voz alta.
(Julie) Ya lo sé. A lo que quiero llegar es que...
(Kanuka) No sigas. No hace falta que lo digas. Lo cierto es que... hay algo que no termina de convencerme del todo.
(Julie) El que.
(Kanuka) Ella no era nadie especial. Pero mató a alguien con un cargo importante. Cargo que otras personas en la misma situación, han sido asesinadas o han cometido suicidio de forma paralela alrededor del mundo.
(Julie) Eso ya lo sabemos. ¿A donde quieres llegar?
(Kanuka) Viendo su fotografía y su cara... no me parece en absoluto la típica arpía que llega a los extremos de matar a un hombre por celos. ¿Ayer ya la interrogasteis?
(Julie) -frunciendo el ceño- No. Los del FBI. Pero no dijo una palabra. Se quedó completamente muda. Era cómo interrogar a un geranio.
(Kanuka) ¿Estás cabreada? -en tono burlón-
(Julie) -responde muy molesta- ¡Yo no estoy cabreada! Pero es que... ¡ese era mi caso!
(Kanuka) No te preocupes, Julie. Ahora que yo estoy aquí, tú y yo trabajaremos con ellos de igual a igual.
(Julie) ¿De verdad? ¿No me dijiste que en América...
(Kanuka) El jefe Goto ya les ha dado el aviso. Así que estate tranquila. Llegaremos hasta el final.
(Julie) ¿Tanto te interesa este caso?
(Kanuka) No es este caso. Es quien están matando. No hay duda de que no puede ser de ninguna manera una simple casualidad. La verdad es que es muy... demasiado parecido a lo que pasó hace dos años y medio con el caso de las Tres Eses. Alguien quiere desestabilizar la industria de los Labors... no. No debe tratarse de eso.
(Julie) ¿Ah no? ¿Y que es entonces?
(Kanuka) No lo sé. Pero estoy segura que todo esto lo dirige una sola persona.
(Julie) Viéndolo así, podría ser muy posible.
(Kanuka) Me pregunto que descubrirán mis compañeros.
(Julie) ¿Tus compañeros de la sección 5 de la NNSA?
(Kanuka) Yes. Este asesinato en Nueva York no ha sido el único. Yo estoy aquí para esclarecer este. Pero mis demás compañeros deben esclarecer los demás.
(Julie) Ya pensaremos en esto mañana. Oh. Te he preparado una cama en el salón de casa. No podía permitir que durmieses en el sofá.
(Kanuka) No hace falta. Ya he dormido en el avión. Estoy en contacto permanente con el jefe Goto. En cualquier momento puede darme más datos. No puedo perder tiempo durmiendo.
(Julie) Ah, ya. … ¿Seguro que podrás lidiar con esto? Ya no somos las dos pilotos novatas de AV-98 Ingram de la quinta división Patlabor. Ahora somos...
(Kanuka) -dice muy segura- Las que desenmascararán al asesino de los Científicos en Labors.
(Julie) -sonríe- Desde luego... cómo has cambiado. Sigues siendo muy segura de ti misma y precisa... pero antes de casarte no eras tan optimista.
(Kanuka) Ya hablaremos de ello cuando podamos.
(Julie) De acuerdo, Kanuka. Llegaremos hasta el final.
Mientras en Nueva York ya es de noche... en Tokio son ocho horas menos. Es mediodía y es la hora de comer. En el comedor de la división de vehículos especiales, buena parte de los mecánicos, los oficiales, tenientes y capitanes, comen. La tele está encendida y dan las noticias. En un momento dado, cuando dan las noticias internacionales, (cómo ya han hecho miles de veces) pasan las imágenes de la Policía de Rio de Janeiro rodeando al joven Lugo empuñando sus pistolas y cómo éste se suicida disparándose su revólver a la cabeza.
(Bado) Que fuerte. Ese tipo se voló la tapa de los sesos ante todo el mundo cómo si nada. Y ante las cámaras de televisión. ¿Por qué lo hizo?
(Sakura) ¿Tú que crees, tontaina? Acababa de asesinar a su jefe. Debió preferir morir a entregarse. Cómo los samurais.
(Watanabe) ¿Estás segura que lo hizo por eso? -mirando seriamente la televisión-
(Sakura) ¿Qué quieres decir, Wataru? -dice sin entenderlo-
(Watanabe) ¿No os habéis fijado en la cara que pone el tipo antes de dispararse? Es una cara de sufrimiento. Cómo si en vez de matarse él mismo...
(Chikawa) Estuviese a punto de morir ante un pelotón de fusilamiento. ¿Ese es el ejemplo que querías decir?
(Watanabe) Más o menos.
(Yamada) Capitán. ¿Puede tratarse de algo semejante a lo que pasó hace tres años?
(Richardson) Ni puta idea. Tal vez sea cosa de...
(Sonoko) Las tres eses. Es cierto, querido. Podría ser que...
(Ota) Imposible. Las tres eses fueron disueltas y eliminadas. Y no tendrían ningún motivo para volverse a formar.
(Noa) ¿Y no podría tratarse de una escisión o de algún ex miembro que quiere volver a poner en marcha la organización?
(Richardson) Y una mierda. Os equivocáis todos. No veo el mismo modus operandi. Tengo el presentimiento que debe ser algún tarado mental que...
(Ota) ¿Que insinúas?
(Richardson) Aquí no hay Labors involucrados. Si no personas. Personas que se han cargado otras personas. Eso es lo que pasa, o mejor dicho, lo que ha pasado. Ahora lo que deben averiguar quienes tienen el trabajo de resolverlo... es quien está detrás de estos crímenes.
(Shige) Es decir, que nosotros al fin y al cabo, no pintaremos nada. Tal vez sea mejor así. ¿No os parece?
(Mimiko) Tienes toda la razón del mundo, pichoncito.
(Sonoko) No me gustaría volver a vivir una situación tan peligrosa cómo la de hace dos años en Londres.
(Sakura) Lo mismo digo. Nunca podré olvidar lo mal que lo pasé en ese combate.
(Richardson) -mirando sonriente a su mujer, Sonoko- Cariño... no debes temer por nada. Esta vez estoy seguro que no es a nosotros a quien quieren joder.
(Chikawa) -muy serio- Yo no estoy tan seguro de eso.
(Noa) -también seria- Yo tampoco. No nos han atacado a nosotros directamente. Creo que es algo aun más complejo que lo de las tres eses.
(Ota) Es verdad. Entonces pudimos encontrar un chivo expiatorio. Una sola persona que dirigía todos los hilos. ¿Pero y ahora? ¿Eh?
(Noa) Es imposible saberlo. Pobre Asuma. -entristeciéndose-
(Ota) Pero siempre queda una luz para la esperanza... y esa luz tal vez la consiga mi mujer.
(Noa) ¿Eh? ¿Kanuka?
(Richardson) -sonríe- La sección 5. El viejo Goto ya está trabajando en encontrar el chivo expiatorio. Entonces, todos tranquilos.
(Yamada) ¿Seguro, capitán? ¿Está completamente convencido que la cosa terminará bien?
(Richardson) ¿? ¿Y por qué coño tendría que acabar mal?
(Chikawa) Lo dice porque ya ha habido unas cuantas muertes, capitán.
(Yamada) En realidad no lo digo por eso, teniente.
(Suzuka) ¿A donde quieres llegar, eh?
(Yamada) Podéis acusarme de pesimista si queréis. Pero tengo la corazonada... que esto no tendrá un final feliz para todos.
(Bado) ¿Qué quieres decir?
(Yamada) -suspira- Es igual. Dejadlo. Ojalá me equivoque.
(Ota) -dice con contundencia- Yo sólo deseo que Kanuka encuentre la verdad. Que encuentre al culpable y lo entregue a la justicia para que le hagan pagar.
(Noa) -le dice a Ota con sonrisa cariñosa- No cambiarás nunca, Ota. Eres de convicciones inamovibles.
(Ota) -frunce el ceño, haciéndose el enfadado- ¡Va! Dejá de hablarme cómo una moñaza.
(Watanabe) La pregunta del millón es... ¿Se podrá encontrar al culpable?
(Ota) ¡Pues claro que sí! -exclama furioso-
(Noa) -suspira preocupada- Que les detendrán, estoy convencida. Lo malo es que el mal ya está hecho. Sólo de pensar en que Aida en vez de dispararse hubiese disparado a Asuma... -entristeciéndose-
(Richardson) Eh eh! ¡No te pongas pseudodepresiva! ¡Anima esa cara, coño!
(Todos) ¡Esa lengua, Richardson!
(Richardson) ¬ ¬ Tocapelotas.
Pasan unas pocas horas, hasta que empieza a anochecer. Goto llega a su casa, visiblemente cansado, pero también serio. Su sección de inteligencia al completo está trabajando en esclarecer el caso.
(Goto) -entra en casa- ¡Ya estoy en casa! ¿Shinobu?
(Shinobu) Buenas noches, Kiichi. -recibe a su marido con un beso- Que tal.
(Goto) ¿Quieres que te lo explique o tal vez...
(Shinobu) Sí, ya sé lo que está pasando. He tenido una reunión son el Superintendente esta mañana. Nos han comunicado que el asunto está llevado por última instancia por el Ministerio de Asuntos Exteriores en coordinación con otros países. ¿Tan grave es la situación, Kiichi?
(Goto) Podríamos decir que es bastante seria. Si únicamente hubiese sido un suicidio en Industrias Pesadas Shinohara, tal vez. Pero hay numerosos casos en que han muerto varias personas que tienen el mismo cargo.
(Shinobu) Los máximos responsables en investigación y desarrollo de industrias de Labors. Sí, ya tengo conocimiento sobre esos detalles.
(Goto) Así que ya lo sabes. Bueno, da igual. Sabes que a ti siempre te puedo confiar un secreto. Aunque sea oficial. -lanzando una sonrisa burlona a Shinobu-
(Shinobu) Será mejor que no entres a la habitación de Gomioka.
(Goto) Ya. Me imagino que debe de estar enfadado conmigo.
(Shinobu) Le prometiste que ayer irías con él a jugar a béisbol. Y estuviste ausente todo el día. He intentado persuadirle, pero ni caso.
(Goto) ¿Ah si? Vaya, en eso me recuerda a alguien que yo sé.
(Shinobu) Quieres decir a mi, no?
(Goto) Juro por lo más sagrado que jugaré con Gomioka hasta la extenuación cuando todo esto termine. Pero antes debemos solucionarlo.
(Shinobu) Sí, Kiichi. Y bien. ¿Tenéis ya algo?
(Goto) No. La verdad... es que no. Matsui y Shinshi han encontrado en el piso de Aida lo que puede ser una pista. Han encontrado un diario personal completamente escrito en latín y por lo visto... también escrito en clave. No es nada fácil descifrar lo que dice. Un equipo de encriptología de Seguridad Publica se está ocupando de descifrar el texto. Dicen que tardarán al menos entre tres y cuatro días.
(Shinobu) ¿Y que hay de los demás casos?
(Goto) Vaya. Entonces... ya debes saber que he enviado a varios de mis agentes a los lugares de los crímenes.
(Shinobu) Pues... no. Sólo he lanzado la pregunta al aire, Kiichi.
(Goto) He enviado a Kanuka a Nueva York. El que asesinó al jefe de Investigación y desarrollo en Labors de General Electric, John Lesinger, una mujer, fue detenida por los Patlabors de Nueva York. Ahora la tienen bajo custodia los del FBI. He querido que Kanuka también esté presente en los interrogatorios.
(Shinobu) ¿Y has hecho lo mismo en los demás casos?
(Goto) Sí. Éste es al mismo tiempo un caso semejante y que no tiene nada que ver con el de las Tres Eses. Lo cierto, es que ni siquiera hay Labors involucrados de por medio. Así que...
(Shinobu) -dice intrigante- ¿Seguro? Quienes han asesinado están muy relacionados con los Labors.
(Goto) Es verdad. Pero...
De repente... suena el timbre de la casa.
(Goto) ¿? ¿Esperamos visita?
(Shinobu) Yo no, seguro. Creo que te buscan a ti.
(Goto) ¿Puedes ver quien es?
(Shinobu) Pero... está bien.
Shinobu sale para la puerta a ver quien es. Abre... y se queda muy sorprendida. Es Kosinski, el viejo amigo de Goto en el Mosad.
(Shinobu) -se queda sorprendida- ¿Que? Usted... usted es...
(Kosinski) -con sonrisa afable- Laila Tov, señora Goto. ¿Puedo pasar?
(Shinobu) ¿Eh? Oh, sí. Claro que sí. Adelante, por favor. -ella y Kosinski entran al salón y Goto sonríe al ver quien es-
(Goto) Me imaginaba que podrías ser tú, Kosinski. Eres un amigo poco recomendable. Cada vez que vienes a verme, me complicas la vida de mala manera.
(Kosinski) -también sonriente- Siento ser tan mala compañía, amigo mio. Pero no he tenido más remedio.
(Goto) -dice en broma- ¿Te han obligado?
(Kosinski) -se ríe- Podríamos decir que sí. Ayer mismo hubo una reunión extraordinaria del gobierno de mi país. Mi jefe me llamó para que asistiera. Me dijo que tenía una misión importante para mi. Allí conocí a alguien que aun no había conocido en persona: el Primer Ministro de Israel. Yo pensé que se trataría de algún asunto turbio. Probablemente para que mi equipo fuese en una misión de alto riesgo a Iran. Pero resultó que no.
(Goto) Viendo el panorama, decidieron actuar rápido, para evitar que se cargaran a los científicos de IRIS. ¿Me equivoco?
(Kosinski) Justo en el clavo. No los han escondido en un lugar secreto, cómo han hecho los británicos, por ejemplo. En Israel, se les ha cambiado el aspecto, les han dado una nueva identidad y los han confundido entre la población normal. Lo que en espionaje llamamos vulgarmente un "meter un fideo en la sopa".
(Goto) Entiendo. Es una buena idea. ¿Pero que pasa si metéis un fideo en una sopa de letras? ¿Mh?
(Kosinski) -se queda a cuadros- ¿Que? ¿A que te refieres?
(Goto) ¿Y si quienes quieran matarle... están metidos dentro de vuestra misma organización?
(Kosinski) Diciendo eso no parece que conozcas el funcionamiento de nuestra organización. Bueno, no importa. De todas formas, no parece, de momento, que tengamos que actuar. Parece que en las últimas 24 horas, la situación está totalmente tranquila. Ya no ha habido más crímenes.
(Shinobu) Lo decís porque en el fondo han sido crímenes sencillos. Un sólo hombre, con una pistola, quien ha asesinado a esas personas. Pero hay un factor fundamental que debéis tener en cuenta.
(Goto) Lo sé, Shinobu. Quien han matado y quien los ha matado. Eso es tan o más extraño que el crimen en si.
(Kosinski) Estoy de acuerdo. Más todavía... cuando uno de los muertos era alguien especialmente importante.
(Shinobu) ¿Quien?
(Kosinski) …
(Goto) Shinobu... me temo que esto es información altamente confidencial.
(Shinobu) ¿Y?
(Goto) Kosinski, no pasa nada. Puedes decirlo tranquilamente.
(Kosinski) Está bien. De acuerdo. Uno de los muertos... es Basili Zuchin. ¿Os suena de algo?
(Shinobu) No. Absolutamente de nada.
(Goto) He oído hablar de él. Sé que tiene mucha relación con el mundo de los Labors en Rusia. Pero no conozco que hace ahora exactamente.
(Kosinski) Tal vez lo sepas si te lo digo en otras palabras. ¿Has oído hablar del proyecto "NG-14"?
(Goto) -se sorprende- ¿Eh? Pero... vaya. El futuro Labor militar ruso de cuarta generación.
(Kosinski) Exacto. Lo están desarrollando conjuntamente en el más estricto secreto entre las fuerzas armadas rusas y la empresa Kasarov, el principal fabricante ruso de Labors policiales y militares. El proyecto aun sigue en pañales. Pasarán dos o incluso tres años antes no esté concluido. Pero ahora tal vez se retrase todavía más, debido a que...
(Goto) Este tal Basili, era el máximo responsable de su desarrollo... y también se lo han cargado.
(Kosinski) Entonces ya lo sabías.
(Goto) No sabía exactamente los detalles del caso. Nos hemos enterado por un chivatazo del ministerio ruso de asuntos exteriores. En el lugar de los hechos, había una ciudadana japonesa cuando descubrieron el cuerpo de Basili. La periodista Momoko Higurashi. Me pareció ciertamente provechoso... así que decidí enviar a Kurosaki a Rusia a llevarse a Momoko de regreso a Japón y a saber si el asunto de Kasarov es un simple suicidio sin relación con las demás muertes... o si efectivamente, quien quiera que sea, está detrás.
(Kosinski) Si nos encontráramos ante el primer caso, podríamos respirar un poco más tranquilos. Pero si nos encontramos ante el segundo...
(Shinobu) -dice muy seriamente- Quedaría demostrado que sea quien sea, sabe muy bien lo que se hace y que conoce muy bien a quien debe matar.
(Goto) Así es.
(Kosinski) -dice sonriente y cortés- No podría esperar menos de la esposa de Goto. Guapa, inteligente y buena persona. El triangulo perfecto.
(Shinobu) -sonríe cerrando los ojos- Es el piropo más sofisticado que me han lanzado nunca. Os dejo solos. Es tarde y mañana tengo que madrugar mucho. Buenas noches. -se marcha a su habitación-
(Goto) Buenas noches, Shinobu. Y bien. No veo que hayas venido forzado o sin ganas. Te veo ciertamente optimista.
(Kosinski) Porque estoy convencido que trabajando juntos, podremos llegar hasta el final. ¿Tú no lo crees?
(Goto) No lances las campanas al vuelo antes de tiempo. Para empezar, aun no tenemos ni el más mínimo indicio de quien puede estar detrás. Pero dentro de nada... tal vez lo sepamos.
(Kosinski) Creo que ya sé que quieres decir. Estás a la espera de tus agentes en Nueva York y Rusia... para que te digan algo.
(Goto) Sí. Lo malo es que Kanuka me ha llamado hace cosa de una hora... y no es muy optimista que digamos. Ayer el FBI ya intentó interrogar a la asesina de John Lesinger. Una tal Delly Woorstwood. Pero ésta se mantuvo absolutamente callada durante el interrogatorio. No dijo ni una sola palabra.
(Kosinski) Ya. Se hizo la sordomuda. Pues que tenga cuidado, porque si la mandan a Washington... entonces sí que la harían cantar.
(Goto) ¿? ¿Que estás insinuando?
(Kosinski) ¿Yo? Nada, nada. -haciéndose el despistado-
(Goto) Cuando te haces el sueco no me engañas, Kosinski. Y más recordando cuando tú y los tuyos me pasasteis la mano por la cara cuando asesinasteis a ese terrorista... ¿Cómo se llamaba? Esto es cosa de la edad.
(Kosinski) ¿Quieres decir Hantaro Hazuma, el líder de los "once separatistas"? Pues sí. Me lo cargué yo. Ahora que te tengo delante... te pido humildemente disculpas. No tenía otro remedio. Fueron órdenes directas y contundentes del ministro de Defensa.
(Goto) Pero fuiste tú quien redactó la orden para el ministro de defensa de tu gobierno.
(Kosinski) º _ º ¿Que? -se echa a reír- ¡Cielos santo! ¿Cómo lo sabes?
(Goto) La sección 5 no nos pasamos el día jugando al trivial pursuit. Intentamos ser lo más competentes posible en nuestro trabajo. Pero... espera un momento. ¿Cómo has dicho que se decía? -dice habiéndose dado cuenta de algo-
(Kosinski) ¿Quien? ¿Hantaro Hazuma?
(Goto) No no. El nombre de la organización.
(Kosinski) Los... los once separatistas, Goto. Un nombre curioso, no crees?
(Goto) -se queda un rato pensativo- Mmmm... espera un momento... sí... podría ser... ya lo creo que puede ser.
(Kosinski) Que. ¿Empiezas a juntas piezas de puzzle en tu mente, Goto?
(Goto) -todavía pensativo- Los once separatistas... el incidente del 15 de mayo de 1932... el asesinato del Primer Ministro por jóvenes oficiales de la armada imperial... y su posterior consejo de guerra...
(Kosinski) Que tramas. -dice mirando intrigante a Goto-
(Goto) Deduzco lo siguiente. Existen muchas probabilidades que nos encontremos ante esta organización en concreto. Los once separatistas. Por ahora no tenemos ni el más mínimo indicio de si han sido ellos... o unos imitadores. Pero al menos hay una cosa en mi, que me dice que no es mal camino por donde buscar.
(Kosinski) -se queda pasmado- Oh. No me digas que... que tienes un presentimiento.
(Goto) Sí. Lo tengo y bastante claro.
(Kosinski) Pero Goto. Para empezar era una organización altamente peligrosa y muy bien planificada, es cierto. Pero nosotros matamos a su líder durante las "Reuniones de Ginza" hace más de un año. Si su líder está muerto, tu teoría no tiene sentido. Era una organización muy pequeña y al descabezarla, automáticamente dejaba de existir.
(Goto) -echa un largo suspiro- Es cierto. Tienes razón. Pero no sé por qué... en cuando has pronunciado lo de "los once separatistas"... he visto una luz al final del túnel. Podemos indagar en esa pista.
(Kosinski) Está bien, Goto. Indagaremos en esa pista. Pero deja que te diga...
Justo entonces... el móvil de Goto, que lo tiene sobre la mesa de delante el sofá en el que están sentados, suena. Y no llama ningún superior de Goto, ni ningún colega de la División de Vehículos Especiales: es un total desconocido. ¿Quien? En un principio nadie. ¿O tal vez no?
(Goto) -coge el móvil, mirando a la pantalla y enseguida se queda extrañado- ¿? ¿Que es esto?
(Kosinski) ¿Algún desconocido? ¿Se han equivocado de número y han llamado a un número que se supone no existe para los civiles? ¿Cómo me explicas eso?
(Goto) No sé. Pero no soy ningún maleducado. Me pondré. -se pone al móvil- ¿Diga? ¿Con quien hablo?
(móvil) …
(Goto) ¿Diga?
(Kosinski) -en voz baja- Que te juegas que es un hacker adolescente que se ha hecho con tu número y te llama para joder.
(Goto) Oiga, si quiere gastarme una broma absurda, se meterá en un lío muy serio.
(móvil) -contesta la voz de un hombre profunda y algo ronca- … Es agradable para un muerto volver a hablar con el mundo de los vivos.
(Kosinski) -en voz baja- ¿Qué ha dicho?
(Goto) -contesta todo serio- Quien es usted. Cómo tiene mi número de teléfono. Será mejor que confiese o...
(móvil) ¡Ja! Estoy muerto, señor "Kiichi Goto". No pierda el tiempo intentando que le conteste. Los muertos no tenemos sentido de la orientación.
(Goto) ¿Que? -se enfada- Oiga, ya basta de bromas estúpidas. Si quiero puedo averiguar quien es y desde donde me llama.
(móvil) -entonces suena otra voz de hombre diferente. Burlona y chillona, riendo sin parar- ¡No se lo traga! ¡Que ingenuidad! ¡Que desprecio! -ríe otra vez- ¡Otro que no cree en la revolución! -riendo aun más-
(Goto) -se queda de piedra- … ¿Revolución?
(móvil) -riendo estúpidamente- ¿Aun no lo adivina? ¿No sabe quien soy yo?
(Goto) Tú no eres el mismo con quien he hablado antes.
(móvil) Se equivoca, amiguito. Aquí sólo hay uno. ¿Verdad que sí, colega?
(Goto) ¿Eh?
(móvil) ¡Oh! No se lo decía a ti. ¿O tal vez sí? ¡Que lío!
(Goto) No entiendo absolutamente nada.
(móvil) -vuelve a cambiar la voz. Esta vez un hombre de voz seria, serena y clara- Somos uno. Somos todos. Tú... soy yo. Y yo soy tú.
(Goto) -muy serio- Creo que a ti si que te conozco de algo. No consigo recordarlo. Pero a ti si te conozco. Quien eres. ¡Contesta! -exclama rabioso-
(móvil) … Ingenuos. Creyeron haberme matado. Pero yo existo siempre que quiera existir. Porque yo estoy aquí para cambiarlo todo.
(Goto) ¿Que? -se queda de piedra-
(móvil) ¿Aun no se ha dado cuenta?
(Goto) -desconcertado- … No es posible. Tú... tú eres...
(móvil) Sí. Yo soy. Y tú también eres. Porque yo soy tú.
(Goto) Yo sólo soy yo. Quiero que me digas quien demonios eres tú. ¡Quien eres! -pregunta furioso-
(móvil) … Hantaro Hazuma. El líder de los once separatistas.
(Goto) -se queda absolutamente de piedra- No... no puede ser verdad. Estás muerto. ¡No puedes existir!
(móvil) Tómese el tiempo que quiera para reaccionar. Pero sí. Nunca he muerto, señor Goto. Oh... tal vez si? Una parte de mi muere de vez en cuando. Pero eso es inevitable. La madre naturaleza me obliga a ello. No. No es la madre naturaleza. Es el creador. Él me obliga. Pero sigo siendo una sola individualidad que pienso y actúo por mi mismo.
(Goto) -suspira echándose la mano a la cara- Lo que hay que oír. Oiga... acaso tú eres...
(móvil) No se preocupe. No voy a seguir con lo que ya saben. ¿Verdad que lo saben? -dice muy intrigante-
(Goto) -se queda absorto un rato, al darse cuenta de algo- … Tú. Lo has hecho tú. ¡Tú estás detrás de los asesinatos!
(móvil) A las 2:00 horas. Parque público central de Shinjuku. Esta noche. -cuelga-
(Goto) ¿Oiga? ¡Oiga! ¡Escúcheme! Mierda. Ha colgado.
(Kosinski) Te veo muy asustado, Goto. ¿Quien era?
(Goto) -mira enfadado a Kosinski- ¿Esto es cosa tuya?
(Kosinski) ¿Eh?
(Goto) ¡Contesta! ¿Esto es cosa tuya?
(Kosinski) No sé de que demonios me estás hablando.
(Goto) Acaba de llamarme. He hablado con él. No. Con uno de ellos. Pero que... -cada vez más desconcertado-
(Kosinski) Te juro que no sé absolutamente nada. ¿Quien demonios era?
(Goto) Hantaro Hazuma.
(Kosinski) O _ o ¿Cómo? Pero... pero si está muerto. Lo mató uno de mis francotiradores. ¡Estaba allí, era él! ¡Seguro!
(Goto) Pues eso es lo que me ha dicho. Pero... ha sonado con tres voces distintas. Entonces...
(Kosinski) ¿Lo ves? ¡Es un engaño! ¡Una trampa infantil! Son tres personas distintas que te han querido jugar una mala pasada. Déjalo en manos de la policía. Seguro que solo eran tres chavales que querían jugarte una mala pasada.
(Goto) No, Kosinski. Él sabe de todo lo que está pasando. Dice que él es quien lo ha hecho.
(Kosinski) -se queda de piedra- ¿Que? Oh, mierda. Entonces este tipo... ¿Pero cómo es posible?
(Goto) -vuelve a coger su móvil- … Con el inspector de homicidios Kubota, por favor. … Gracias. … ¿Kubota? Hola, buenas noches. … Suerte que te encuentro. Siento llamarte a estas horas de la noche. … Oh, muchas gracias. Verás. Tengo que pedirte un gran, grandísimo favor. … Sí. Coge bolígrafo y papel, y apunta. … Bien. Necesito que hagáis un análisis de ADN de un cuerpo. … Lo siento. Sé que eso te complicará mucho la existencia los dos próximos días, pero necesito que te encargues de que se haga. … No te preocupes por toda la cuestión del papeleo. Yo me encargaré de eso en su debido momento. … Sí. El fallecido en cuestión es Hantaro Hazuma. … Sí, exacto. El cadáver de aquel terrorista que intentó asesinar al Primer Ministro y casi lo consigue. … No tengo tiempo para explicártelo. Es una cuestión de Seguridad Nacional. … Muchas gracias, Kubota. ¿Cuando tardarán los resultados? … No importa. Necesito esa información. Gracias por hacerme el favor. … A ti. Adiós y buenas noches. -cuelga-
(Kosinski) Ya entiendo. Crees que en realidad... hay más de un Hantaro Hazuma. Que podría ser un doble.
(Goto) Sé que suena cómo una película de James Bond. Pero ya se sabe que la realidad siempre supera la ficción.
(Kosinski) ¿Y que te ha dicho antes? El Hazuma o quien sea que se haga pasar por él.
(Goto) Tal vez sea él... o tal vez no. Sólo me ha dicho una cosa al final. Un lugar y una hora. Esta noche.
(Kosinski) -se queda pasmado- ¿Que? ¿Quiere encontrarse con nosotros?
(Goto) -con sonrisa confiada- Me gustan los encuentros bajo la luz de la luna. ¿A ti no?
(Kosinski) Entonces vas a ir. ¿Solo?
(Goto) Si tú me acompañas...
(Kosinski) Pues claro que iré contigo. Somos dos cincuantones canosos, pero que aun estamos en plena forma y que daremos mucha guerra.
(Goto) ¿Que insinúas con eso? Ya me estoy haciendo viejo, sí. Pero de momento, Shinobu no tiene la más mínima queja de mi. Tú ya me entiendes. -le dice con sorna-
(Kosinski) Sí, ya. ¿A que hora te han dicho?
(Goto) A las dos. En el parque central de Shinjuku.
(Kosinski) ¿Y ya está? ¿No ha sido un poco más exacto? Eso no quiere decir nada.
(Goto) Te equivocas, amigo. Quiere decir una cosa.
(Kosinski) ¿Eh? ¿Que cosa? ¡Oh! Quieres decir que... -dice sorprendido-
(Goto) ¿Aun no te has dado cuenta? -dice todo intrigante-
(Kosinski) Quieres decir que por fin... tenemos un chivo expiatorio?
(Goto) Puede que sí... o puede que no. Pero al menos tenemos una pista a la que seguir. Ya es medianoche. Faltan sólo dos horas para el "encuentro".
(Kosinski) ¿Entonces vamos?
(Goto) Por supuesto. Coge el abrigo, que hace frío. Iremos en mi coche particular.
(Kosinski) ¿Que? ¿Estás seguro que puedes ir por ahí cómo por tu casa?
(Goto) -le pone una malo en un hombro a Kosinski y le sonríe- No pasa nada. Tranquilo. Sólo tendremos una "romántica" cita bajo la luz de la luna. Y en la guantera del coche está la pistola de Shinobu. Se la cogeré prestada. ¿Tú ya vas armado por si las moscas?
(Kosinski) Goto... yo tengo tres grandes amantes en mi vida. Mi esposa; mis dos hijas; y mi Jericho 941. Nunca voy a ninguna parte sin pensar constantemente en ellas.
(Goto) Claro. Vámonos. Procuremos no hacer ruido con la puerta al salir. No quiero que Shinobu nos oiga marchar.
(Kosinski) Entendido. Vámonos.
Los dos hombres deciden emprender camino hacia un encuentro con un total desconocido... o es mejor decir con unos totales desconocidos? Nadie sabe lo que se van a encontrar allí.
Justo en ese mismo momento, en Londres, el principal y mejor agente de la sección 5, Takahara, llega a la sede del MI5. Le guían hasta el despacho del jefe, Broomwich, quien ya le está esperando.
(Secretario) -llama a la puerta- Señor. El delegado de la NNSA de Japón ya ha llegado.
(Broomwich) Hágale pasar.
(Takahara) -entra en el despacho- Buenas tardes, señor Broomwich. En nombre del jefe Goto, le doy las gracias por permitirme venir aquí a investigar. -le da la mano a Broomwich, sonriente-
(Broomwich) -se ríe- No sea tan formal, señor Takahara. ¿Puedo tratarte de tú?
(Takahara) Soy japonés. Pero puede tratarme de tú si así se va a sentir más cómodo.
(Broomwich) Perfecto. Goto me ha hablado mucho de ti. Eres su mejor hombre. Y sólo con verte salta a la vista. Me imagino que no te debes sentir del todo cómodo en una tarea de investigación. ¿A que tengo razón?
(Takahara) -hace sonrisa confiada- Ha dado usted en el clavo, señor. Soy un hombre de acción. La investigación criminal no es mi gran pasión, pero igualmente se me da bien.
(Broomwich) Claro. En cuando regreses a Japón, dale recuerdos a Goto de mi parte. Es un gran hombre, de verdad. Tiene esa cara con la que nunca sabes en que demonios está pensando. Pero eso denota una extrema inteligencia.
(Takahara) Es curioso. Porque el jefe Goto me ha dicho exactamente eso de usted. -ambos se ríen-
(Broomwich) Bien... dejemos las bromas de funcionario de lado y pasemos al meollo de la cuestión. Seguro que ya debes venir informado de casa. ¿No?
(Takahara) Claro, señor. Hace 24 horas, ante las puertas de la terminal tres del aeropuerto de Heatrow, el director del departamento de Investigación y Desarrollo de Industrias Especiales y Armamentísticas "Winston", quien fabrica los Labors policiales y militares británicos desde hace muchos años, Jeremy Nollham...
(Broomwich) Tal vez el mejor ingeniero, o al menos uno de los mejores, en robótica y tecnologías experimentales de Reino Unido. Una gran perdida para mi país.
(Takahara) Cierto. Para mi es más correcto decir que ha sido una gran perdida para la humanidad. Al fin y al cabo, era un científico.
(Broomwich) Totalmente de acuerdo, Takahara.
(Takahara) El hombre en cuestión, mediante su estrategia, la del MI5, de retener previamente a él y al ingeniero en jefe en Labors de British Aerospace, quien si han conseguido tenerle bajo custodia, iba a ser llevado a un lugar secreto y protegido, donde tendría garantizada su seguridad. Dos de sus agentes le recogieron, le sacaron de la terminal del aeropuerto, subieron al coche y...
(Broomwich) Boom.
(Takahara) Exacto. Los volaron por los aires. A partir de aquí, según mi punto de vista y mi interpretación de la situación, se abren dos perspectivas ante nosotros.
(Broomwich) Sorpréndame.
(Takahara) Primero, en este caso no hemos tenido un suicidio, sino un asesinato. Y segundo, y esto es lo que lo diferencia de todos los demás crímenes, el asesinato del señor Nollham fue indirecto y no directo.
(Broomwich) -reflexivo- Mmmm... no sé si puedo estar de acuerdo con tu teoría, Takahara. Según tu teoría, alguien en algún momento hubiese puesto la bomba en el coche sin que mis agentes se hubiesen dado cuenta de nada.
(Takahara) Sus propios agentes podrían haberse descuidado de hacer una inspección rápida antes de subir al coche o dejado de lado los protocolos de seguridad.
(Broomwich) -se pone muy serio- Señor Takahara. Acabo de sentirme un poco ofendido por estas palabras. Esto es el MI5. Aquí no hay espacio para los errores. Cuando está en juego la seguridad de mi país... no puede haber error posible. Mis hombres están desde el primer día que entran a trabajar aquí, alertados de cumplir de forma absolutamente estricta y punto por punto, las normas que les mandan los protocolos de seguridad de la organización.
(Takahara) ¿Y son... muy recientes estos protocolos de seguridad?
(Broomwich) Fueron originalmente creados en la década de los setenta. Cuando los constantes atentados con coche bomba del IRA sobre suelo británico. Pero por supuesto, los hemos ido actualizando desde entonces.
(Takahara) Pues... discúlpeme si se ha sentido ofendido por mis palabras.
(Broomwich) No se preocupe. Criticar y aceptar estas críticas forma parte de la esencia de este país. Si no, no existiría la BBC.
(Takahara) Claro. ¿Podría mostrarme las pruebas materiales del atentado? Es un detalle que todavía desconozco.
(Broomwich) Por supuesto. Sígueme, por favor. Iremos unos cuantos pisos más abajo.
Broomwich guía a Takahara hasta la sala de investigaciones especiales del edificio. Muy semejante, a la que tiene la sección 5 en Tokio. Una sala de tecnología puntera, con un aparato de proyecciones en tres dimensiones, monitores y sistemas informáticos muy potentes. ambos entran a la sala en cuestión, donde ya hay dos hombres del IM5 trabajando en uno de los ordenadores de la sala.
(Takahara) -un tanto sorprendido- Fiuuu. Impresionante. Me recuerda mucho a lo que tenemos nosotros en la sección 5. Pero debo reconocer que la suya es más grande.
(Broomwich) -dice en broma- ¿Y que se esperaba? -se ríe- Buenas noches, Phelps. ¿Tienes ya algo?
(Phelps) Le diré algo en unos minutos, señor. Aun estamos comprobando si debemos desecharlo o si puede ser una pista fiable.
(Broomwich) Bien. Sigue con ello.
(Phelps) Sí, señor.
(Takahara) Muy bien. ¿Que tiene que enseñarme?
(Broomwich) -mientras van pasando imágenes o mejor dicho modelos en tres dimensiones de las pruebas de la investigación del MI5- Fíjate en el proyector tridimensional. A los pocos minutos del atentado, los artificieros de la Policía Metropolitana de Londres, bajo nuestra supervisión, investigaron los restos de chatarra del coche destruido. Y encontraron algo... realmente sorprendente, y en eso puedo estar de acuerdo contigo, Takahara, en que lo hace diferente de los demás asesinatos.
(Takahara) ¿Se refiere... al explosivo que han usado para destruir el coche? -dice intrigado-
(Broomwich) Exacto. Eres un hombre muy inteligente. Estoy completamente seguro que ya te habrás dado cuenta de que hay algo que no acaba de cuadrar del todo. ¿No?
(Takahara) El coche era blindado. ¿Cierto?
(Broomwich) Efectivamente. Si te fijas en las imágenes, verás de que te estoy hablando. Nosotros poseemos una flota de coches, los cuales son sin duda el último grito en coches blindados. Vistos desde fuera, parecen berlinas de gama alta totalmente normales. Los tenemos de diferentes marcas y modelos. Audi A6, BMW Serie 5, Mercedes-Benz Clase E, Volvo S80, algún que otro más viejo Jaguar S-Type o Peugeot 607... aunque la mayoría de ellos son justamente del modelo que explosionaron. Del Jaguar XF último modelo.
(Takahara) Entiendo. Pero por dentro...
(Broomwich) Por dentro, su chasis y carrocerías son blindadas y reforzadas con la última tecnología británica en materiales altamente resistentes y blindados. Y lo que es más. Todas. Absolutamente todas las partes del coche, están reforzadas. Incluidas las ventanillas, las cuales son de doble o incluso triple cristal blindado, difícil de distinguir desde el exterior a no ser que te aproximes mucho y te fijes en ese detalle.
(Takahara) Además del vano motor, el maletero y sobre todo, la parte de abajo, para proteger a los ocupantes de una "bomba lapa".
(Broomwich) Correcto. Incluso con una bomba lapa normal y corriente, con la cual hay suficiente para matar a los ocupantes de un coche normal, en nuestros coches eso sería del todo imposible. El blindaje inferior absorbería por completo la onda expansiva, deformando el material, pero sin que los ocupantes del coche sufriesen nada más que un poco de sordera momentánea y algún que otro rasguño.
(Takahara) Entonces, si no han usado una bomba lapa normal y corriente... ¿Qué han usado?
(Broomwich) Esto. Tú fuiste soldado de élite en las Fuerzas de Autodefensa de Japón, no es así? Seguro que sabes que es esto.
(Takahara) -observa el objeto del monitor tridimensional: una mina antitanque- Esto es... una mina contracarro o antitanque. No demasiado grande, pero con poder destructivo más que suficiente. ¿No?
(Broomwich) Sí. A los artificieros de la policía les ha costado, pero al final han determinado que han usado ni más ni menos que una mina contracarro de última generación Hollings NM-200. El saber este detalle aparentemente sin ninguna importancia, nos ha abierto muchas puertas en la investigación. Y lo que es más. Sin necesidad de salir de Gran Bretaña.
(Takahara) ¿? ¿A que se refiere con eso?
(Broomwich) La Hollings NM-200 es una mina anti tanque muy sofisticada. Pesa tan sólo cinco kilos. Se puede usar tanto cómo mina enterrada bajo el suelo... cómo una bomba lapa, que se pega cómo una garrapata a un perro, a la parte inferior de cualquier vehículo blindado. A pesar de su peso y su tamaño, de unos diez centímetros de altura por unos quince de diámetro... tiene potencia de sobras para convertir en chatarra humeante a todo un carro de combate Challenger II de más de sesenta toneladas.
(Takahara) Eso significa que está muy bien diseñada. -se da cuenta de algo- Espere... Hollings NM-200... este artefacto...
(Broomwich) -sonríe- Ya se ha dado cuenta, no? Sí. Es verdaderamente preocupante. La Hollings NM-200 es una mina antitanque muy moderna... porque también es muy reciente. Sólo hace un par de años que apareció. Se trata de un artefacto explosivo muy sofisticado de uso estrictamente militar.
(Takahara) Lo que significa que... oh, ya veo.
(Broomwich) Sí. Sólo hay un único país en todo el mundo cuyas Fuerzas Armadas tienen esta mina antitanque en su arsenal. Y ese país es...
(Takahara) Reino Unido. -Broomwich le hace que sí con la cabeza, muy serio- Lo que significa que... alguien habrá robado ese mina antitanque de algún arsenal del ejército de tierra británico... y la ha proporcionado a los terroristas que han matado a Jeremy Nollham. A no ser, que...
(Broomwich) Haya sido alguien proveniente directamente del ejército británico. Por si las moscas, justo antes que llegaras tú, llamé personalmente al ministro de Defensa para decírselo. Éste lo ha comunicado inmediatamente al Primer Ministro... y a la junta de jefes de estado mayor de las fuerzas armadas, para que abran una investigación interna dentro del ejército de tierra.
(Takahara) Bien hecho. Actúa usted igual que el jefe Goto. -le dice sonriente-
(Broomwich) Siempre le llama con el adjetivo de "jefe". ¿Cómo es eso? -dice con gran curiosidad-
(Takahara) -sonríe- Oh. Sólo es un apelativo cariñoso. Son ya muchos años trabajando a sus órdenes... y para mi siempre será un honor trabajar con el jefe Goto. Y es lo mismo que piensan mis demás colegas.
(Phelps) ¡Director Broomwich! Venga. Tenemos algo. -Broomwich y Takahara se acercan a ver-
(Broomwich) ¿Que tienes?
(Phelps) Mire esto. Lo hemos sacado de la cámara de seguridad número 23 de la terminal 3 del aeropuerto de Heathrow. Es una cámara dedicada a vigilar el tráfico justo delante de la entrada y salida principales de la terminal. ¿Ve el coche que hay aparcado con las luces de posición puestas?
(Broomwich) Sí. Un Jaguar XF gris oscuro. Es uno de nuestros coches. El que volaron por los aires.
(Phelps) I Justamente ahora... a las 19 horas, 43 minutos y 33 segundos...
(Takahara) ¿? Ese hombre con sudadera de capucha... pero se le ve de espaldas. ¿No tienen imágenes del mismo momento desde otros ángulos?
(Phelps) Por supuesto. Las cámaras 18 y 27. De todas formas... no podemos verle la cara al sujeto en cuestión.
(Broomwich) ¿Que es lo que hace el sujeto en cuestión? -dice muy intrigado-
(Phelps) Mírelo usted mismo.
(Broomwich) Vaya. Se para en el lateral derecho del coche... -se sorprende- ¿Eh? Se agacha y se vuelve a levantar.
(Takahara) La verdad es que es bastante sospechoso. Tan sólo se agacha unos cinco segundos. ¿Eh? Ya veo. -se da cuenta de algo-
(Broomwich) ¿Qué has visto?
(Takahara) ¿Pueden ampliar la imagen sobre el sujeto sospechoso?
(Phelps) Enseguida.
(Takahara) Fijaos en la mochila que lleva en la espalda. Antes de agacharse se ve bastante más abultada que después de levantarse.
(Phelps) Sí, es verdad.
(Broomwich) En la grabación de la cámara 27 se le ve de frente. Quiero que limpies lo máximo posible la imagen hasta que podáis identificar al sujeto que ha puesto la bomba.
(Phelps) Sí, señor.
(Broomwich) Ya tenemos algo. La pregunta sigue siendo... ¿Cómo sabían que ese coche pertenecía al MI5?
(Takahara) El coche es lo de menos. Simplemente les debieron seguir... y ya está.
(Broomwich) ¿Así de sencillo? Cuesta creerlo.
(Takahara) Sus protocolos de seguridad están muy bien. Pero le recomiendo sinceramente que hagan unos nuevos urgentemente. Ese coche jamás debería haber estado solo en ningún momento.
(Broomwich) -echa un largo suspiro de preocupación- … Sí. Tal vez tengas razón. Debo aceptar las críticas.
(Phelps) Ya está, señor. Tenemos la cara del sujeto.
(Broomwich) Vaya. Así que es este tipo. … Quiero que lo identifiquéis ahora mismo.
(Phelps) Enseguida, señor.
En cuestión de minutos, la investigación del asesinato en Heatrow ha dado pasos de gigante.
En ese mismo momento, Kurosaki llega en un vehículo militar del ejército ruso a la base de Labors rusos de Izjjukistev. Allí mismo, en una sala, la periodista japonesa Momoko Sakurayama, junto a Antonova y Ilyuchin, siguen retenidos e interrogados por miembros de la policía y del ejército rusos.
(Inspector ruso) ¿Entonces no vieron nada de nada en cuando abrieron la puerta del hangar principal?
(Ilyuchin) No.
(Momoko) -enfadada e impaciente- ¡Oiigghhh! ¡Se lo hemos dicho mil veces! ¡Nosotros no sabemos nada! ¡Estoy harta de esto! ¡Devuélvanme mi equipo de cámaras!
(Antonova) ¡Por favor, Momoko, cállate! ¡Si sigues así empeorarás la situación! -entonces llaman a la puerta-
(Inspector ruso) Adelante.
(Policía militar) Inspector. El enviado que nos han dicho desde Moscú ya está aquí.
(Inspector ruso) Ya era hora. ¿De donde es, por cierto?
(Policía militar) Japonés. Sección 5 de la NNSA.
(Inspector) O . o ¿Que? ¿De verdad? Es increíble. Enseguida voy. Ustedes esperen aquí. Enseguida les traerán un poco de comida caliente.
(Momoko) ¡No quiero comida! ¡Quiero mi cámara! -exclama enfadada-
(Inspector) -se planta sonriente ante Kurosaki y le da la mano, riendo tontamente- Vaya. Esto... esto es un honor inesperado. Me habían comunicado desde Moscú que vendría un delegado extranjero especializado en Labors a ayudarnos en la investigación. Pero nunca pensé que serían ustedes. -se vuelve a reír-
(Kurosaki) -todo serio- Gracias. Pero no tengo tiempo para discusiones ni formalidades. Sólo he venido para dos cosas. Recoger a la señora Momoko de vuelta a Japón... y tratar de averiguar que o quien han provocado la muerte de Basili Zuchkin.
(Inspector) -se lo toma mal- ¿Eh? Oiga... ese asunto es estrictamente competencia nuestra. Usted...
(Kurosaki) Diga lo que diga, haré lo que tengo que hacer. ¿El Laboratorio del NG-14?
(Inspector) -descolocado- ¿Eh? Está... está al final del pasadizo. Necesitará la clave de acceso y...
(Kurosaki) Venga conmigo y ayúdeme en la investigación. Ah. Y liberen a la señora Momoko. También tiene que venirse conmigo.
(Inspector) ¿Y donde está la orden?
(Kurosaki) La tienen sus superiores. Parece que usted no está al caso de su trabajo. ¿Eh?
(Inspector) - . - Eeeee... está bien, venga conmigo. ¡Sargento!
(Policía militar) ¿Sí, inspector?
(Inspector) Saque a la periodista japonesa. Y devuélvale su cámara.
(Policía militar) Em... sí, inspector. -Momoko sale de la sala, extrañada pero también muy contenta-
(Momoko) ¡Oohhhh! ¡Que bien! ¡Por fin libre otra vez! -riendo toda contenta hasta que se topa de morros con Kurosaki- ¿Eing? ¿Quien eres tú? -Kurosaki y el inspector ruso se ponen a andar hacia el final del pasadizo- ¡Eh! ¡Oiga, no sea tan maleducado, conteste! -exclama cabreada-
(Kurosaki) Cierre el pico y venga conmigo. No se separe. Tal vez gracias a mi ayuda consiga esta vez sí, ganar el Pulitzer.
(Momoko) ^ . ^ ¿En serio? ¿De verdad?
(Kurosaki) Pues claro que no, mujer. ¿De verdad se lo ha tragado?
(Momoko) ¬ ¬ Idiota. -los tres se plantan ante el escenario del suicidio-
(Inspector) Bueno... ya puede ver que la investigación criminal está terminada. Según el rigor mortis del cadáver, llevaba muerto unos 45 minutos antes que el doctor Ilyuchin y las dos periodistas lo encontrasen ahorcado. No se complicó mucho la vida en ese aspecto. Subió a uno de los andamios, ligó una cuerda de Nilon alrededor del brazo derecho del prototipo de Labor, se ligó el otro extremo al cuello... y se colgó. El resultado fue una muerte por asfixia. Y eso es... ¿? ¿Que está inspeccionando, señor Kurosaki? -pregunta todo extrañado al ver que Kurosaki investiga por su cuenta-
(Momoko) -exclama con admiración ¡Ooohh! Esto es emocionante. ¿Eh? -se da cuenta que su cámara no funciona- ¿Donde está la tarjeta de memoria de mi cámara!? ¡Malditos saboteadores!
(Kurosaki) Haga el favor de cerrar el pico.
(Momoko) ¬ ¬ Sí, de acuerdo. No grabaré nada.
(Kurosaki) ¿Han inspeccionado estas pequeñas manchas de sangre aquí, a los pies del Labor?
(Inspector) ¿Eh? Vaya, pues... no. Ni siquiera las habíamos visto. -se ríe tontamente- Que descuido.
(Kurosaki) Joder. Me lo temía. Hay más manchas por aquí. Dios... está lleno de ellas.
(Momoko) Manchas... manchas de sangre? -dice asustada-
(Inspector) Lo cierto... es que las hemos desestimado por estar demasiado dispersas. Además... no hemos encontrado signos de apuñalamiento ni de violencia física en el cuerpo de Basili. ¿Eh? Está... está insinuando tal vez... -dice muy sorprendido-
(Kurosaki) Pues claro. Lo suponía desde el principio. Esto ha sido un asesinato. Estoy totalmente convencido.
(Momoko) ¡Oh, que emocionante! ¡Es cómo un episodio de Detective Conan!
(Kurosaki) Momoko...
(Momoko) Que.
(Kurosaki) Cierra el pico.
(Momoko) ¬ ¬ De acueeeerdo. Que pesado.
(Kurosaki) -se queda pensativo, sin hablar un rato- …
(Inspector) ¿En que está pensando ahora? No no no. No estará pensando en serio que el culpable ha sido alguno de los presentes. O que... ¡No, es imposible!
(Kurosaki) Bien... muy bien. Mi deducción es la siguiente. Podemos descartar ya de primera mano a las dos periodistas. Las señoritas Momoko y Antonova.
(Momoko) - _ - Uffff Me acabas de quitar un gran peso de encima. ¿Cómo iba a ser yo, eh?
(Kurosaki) Podemos descartarle a usted, inspector, porque es un recién llegado. Y ciertamente... salta a la vista que usted no podría cometer semejante crimen. -dice con sorna-
(Inspector) ¿Pero que insinúa? ¡No me gustan esas bromas! Puede que sea joven e inexperto. Pero yo...
(Kurosaki) Exacto. Es usted joven e inexperto. ¿No es muy extraño que hayan enviado justamente a usted a resolver este caso?
(Inspector) ¿Eh? ¿Que... que quiere decir con eso? -dice sin entender nada-
(Momoko) Yo tampoco lo comprendo. Explícate más claramente.
(Kurosaki) Vengan conmigo. Vamos a tener una pequeña charla.
Los tres salen de allí y regresan a la sala donde seguían Ilyuchin y Antonova junto a dos policías militares rusos. En cuando entran en la sala...
(Kurosaki) Buenas tardes, señores. Vengo a hablar con ustedes de algo.
(Antonova) ¿Te vas de regreso a Japón, Momoko?
(Momoko) Sí. Me llevan a rastras. Lo siento de verás. Ya no habrá reportaje. -dice decepcionada-
(Kurosaki) Al menos una cosa, la han hecho bien, inspector.
(Inspector) ¿Eh?
(Kurosaki) Requisar todo el material filmado a las dos periodistas.
(Momoko) ¿Por qué? ¡Eso es censura! -exclama enfadada-
(Kurosaki) No. En realidad es para no hacerle el juego al asesino. -todos se quedan impactados-
(Antonova) A... ¿Asesino? ¿Pero que está diciendo? El Doctor se ha suicidado. Eso es lo que vimos nosotros. Y lo que han concluido los de la Policía.
(Kurosaki) Pues déjeme decirle una cosa. Olvídese de lo que haya determinado la policía. Y... no me tenga rencor, inspector. Pero a usted... le han utilizado en todo esto.
(Inspector) -se queda a cuadros- C c ¿Cómo?
(Kurosaki) Bien. Tengo muy poco tiempo para perder aquí. Así que iré al grano. Ha sido bastante sencillo descubrir en la escena del crimen que lo que ha pasado, ha sido un asesinato y no un suicidio. Y que el asesinato... es obra de una sola persona, que está ahora mismo aquí, con nosotros. -todos se quedan mudos, en silencio, mirándose- Sobrecogidos, verdad? Pues es
únicamente el principio. Hay solamente tres cosas que me han abierto los ojos. Primero... las manchas de sangre. Muy pequeñas, cómo si hubiesen salido disparadas de un único punto. Y que se encuentran esparcidas en un radio de entre tres y cuatro metros alrededor del prototipo NG-14. Si se hubiese ahorcado, no habría ni una sola mancha. Estaría todo limpio. En segundo lugar... Porque he encontrado esto. -saca un bote de una sustancia química... y un punzón de hielo- Esto que tengo en mis manos, es un bote de veneno. Para ser más exactos, de ácido ascórbico. Una sustancia que en contacto con la piel, es inofensiva. Pero que si es introducida en la sangre, incluso en pequeñas cantidades... provoca la parálisis del sistema nervioso en cuestión de segundos. El antiguo KGB era muy pródigo a usar esta substancia. Y finalmente...
(Inspector) Pero... oiga. ¿De donde ha salido eso? Eso no estaba en el despacho de desarrollo del prototipo NG-14.
(Kurosaki) Tiene razón, inspector. Porque de hecho... ni siquiera estaba en estas instalaciones. Lo he sacado de su casa. ¡Doctor Ilyuchin Gregorin! -todos se quedan pasmados, agasajando con los ojos a Ilyushin, quien se queda pasmado, con la cara llena de sudor frío-
(Ilyuchin) De... de... ¿De mi casa, inspector? Pero... pero...
(Kurosaki) No se moleste. No hable. No intente perder el tiempo buscando excusas. Desde el momento en que supe que al señor Basili no le mató uno de sus subordinados, si no que se suicidó colgándose del Labor que él mismo estaba desarrollando, supe que aquí algo olía mal. El jefe Goto ya le comunicó directamente a los altos mandos del servicio secreto ruso, el NVS, que teníamos sospechas de que esto podría ser con gran probabilidad, un asesinato. En cuando llegué a Rusia, colaboré con el NVS. Y lo primero que pedí, fue ir a inspeccionar su casa de arriba a abajo. Al mismo tiempo, se hizo la autopsia del cadáver... y se determinó la muerte por parálisis cardíaco y nervioso anterior al colgamiento del cuerpo.
(Antonova) -totalmente sobrecogida- Santo Dios del cielo. Entonces... todo... ¿todo ha sido un engaño?
(Kurosaki) Sí. Él sólo las quería traer a ustedes aquí... y a usted también, inspector, para usarlos cómo coartada. ¿Cómo lo hizo? Con su dinero, el cual, sospechosamente, tiene mucho... y con su habilidad para el soborno a las autoridades locales. Pero no contaba en absoluto con un pequeño detalle. El desarrollo del prototipo NG-14... y la importancia para el gobierno federal de Moscú, para el cual este proyecto tiene mucho valor. Sí, señor Ilyuchin. Hemos inspeccionado su casa de arriba a abajo. Hemos encontrado de todo. Dinero en negro; drogas; copias ilegales del proyecto NG-14 que seguramente estaba dispuesto a vender por dinero a alguna potencia extranjera; y por supuesto... el arma del crimen. Arma que se molestó a tirar a la basura para que no fuese encontrada. Pero gracias a los perros altamente adiestrados del NVS, fue fácil encontrar el olor de la sangre del Doctor Basili. Así pues...
(Momoko) -totalmente alucinada- No me puedo creer lo que oigo. ¿Hemos estado todo este tiempo con un asesino?
(Kurosaki) Más aun que eso, señoritas. Un asesino de su propio jefe, un traficante de substancias ilegales, un corrupto... e incluso un traidor a su país. Es decir, que le caerán los cargos de asesinato, tráfico de drogas, corrupción, traición, tráfico ilegal de información clasificada del estado, etcétera, etcétera, etcétera.
(Ilysuhin) -cierra los ojos y echa un largo suspiro- … Sí. Lo ha adivinado todo, señor. No sé quien es ni cómo se llama...
(Kurosaki) Ni falta hace que lo sepa. Porque nunca jamás volverá a verme. Créame.
(Ilyushin) -dice todo entristecido- Sí. Yo he matado al Doctor Basili Izulchin. Era mucho mejor que yo. En todo. Absolutamente en todo. Era un hombre de vida sencilla. Un científico brillante. Un padre de familia maravilloso. Todo de mi hacia él era... envidia sana... y admiración. Hasta que un día... él me lo ordenó.
(Kurosaki) No hace falta que se justifique ante mi. Ese detalle no me interesa demasiado. Sólo necesito que me diga dos cosas. Si mató al doctor Basili por iniciativa propia. Si la respuesta a esta pregunta es no... quien le obligó a hacerlo. -todos se quedan extrañados. Ilysuhin hace sonrisa triste-
(Ilyushin) Ya. Veo que ya lo han descubierto. ¿Me equivoco?
(Kurosaki) No le ha matado por iniciativa propia. Un cobarde cómo usted, que además tiene tan mala pata de asesinar de forma tan mal hecha, no podía matarle por iniciativa propia.
(Ilyushin) Más de una vez sentí el impulso de quitármelo de en medio... y ocupar yo su lugar. La diferencia de cargos era... abismal. Pero siendo este proyecto tan importante para el gobierno de Moscú... tiene usted razón. He pecado de ingenuidad.
(Kurosaki) Ahora sólo quiero saber... quien le ha ordenado matar al Doctor. Con nombre y apellidos.
(Ilyushin) -levanta la cabeza y dice seriamente...- Hantaro. Hantaro Hazuma. Porque yo también... yo también soy miembro de los once separatistas.
(Kurosaki) -mirando fijamente a Ilyushin- Usted también...
(Ilyushin) Hay algo que admiraba del doctor. Era un hombre de principios inamovibles. Siempre fue comunista. Ya era científico desde los tiempos soviéticos. En realidad... él odiaba trabajar para los que llamaba "los mafiosos del Kremlin". Y en esto... sólo en esto... yo pensaba igual que él. Creía en una revolución que cambiase las cosas en este país. Pero ahora me doy cuenta que...
(Kurosaki) Se acabó la charla, señor Ilyushin. Usted, yo y Momoko... nos vamos a Moscú. Mis amigos del NVS quieren verle y hacerle cuatro preguntas. Vamos.
De una forma absolutamente sorprendente y dejando a los allí presentes boquiabiertos, Kurosaki ha resuelto el crimen de Rusia. En ese mismo momento, pero, quedan aun por resolver los de Nueva York, Londres y demás. ¿Que descubrirán Kanuka, Takahara y los otros? Muy pronto lo sabrán. Pero también, cómo intuyó la oficial Yamada de la cuarta sección de vehículos especiales... habrá un giro inesperado que llevará a descubrir la autentica verdad.
