Muchas gracias por sus comentarios, espero les guste el siguiente capítulo. Feliz navidad a todos y todas ojala sus deseos se vuelvan realidad.

Advertencias:

Los personajes no me pertenecen, solo algunos cuantos.

Mai Hime y Mai Otome no son mías, son de sus respectivos autores y estudio productor

Este fic tiene un personaje Futanari, si no le gusta o es sensible a este tema, no lo lea por su seguridad. No es el tema principal pero está latente y presente.

Solo la historia es mía. Espero les guste. Gracias. Aquí está el segundo capítulo… disfrútenlo


Mía…

Capitulo 2.

¿Quieres ser mi novia?

…..

….

-¿Estás seguro de esto hermano?

-¿Dudas de mi Grigor?

-No… pero… ¿si es mentira?

-No… mi contacto nunca me ha fallado… si dice que está en Japón… esta en Japón.

-… Pero…

-Hermano, no temas… recuperaremos lo que por derecho nos corresponde… vamos, tenemos un viaje que preparar.

…..

….

-Que bueno… ya se fue.

-Alissa ¿Qué sucede? ¿Por qué dices eso?

-Kuga… -Alissa lo dijo volteando a la multitud de pisos inferiores y suspiro. Shizuru por reflejo también giro su rostro, pero no vio nada especial.

-Se está haciendo algo tarde. Es mejor que vayamos a casa, hoy tenemos una cena para celebrar oficialmente tu regreso a Japón.

-De verdad no hace falta… yo estoy bien así, sin protocolos…

-Shizuru, en nuestro mundo eso es imposible, hay reglas que debemos seguir. Además mis abuelos llegaran hoy y es otro motivo para reunirnos todos.

-Esto me hace extrañas el internado…

-Jajajajaja dramática. Vamos… hay muchas cosas que hacer antes de la cena. -Ambas chicas salieron del centro comercial, afuera cada una entro a su respectivo vehículo con sus respectivos guardaespaldas para emprender el camino a sus hogares. Alissa se fue. Shizuru por su parte le pidió a su chofer que regresara, argumentando que olvido algo en el centro comercial. Quería encontrar a su chica peli azul.

Por su parte Natsuki ahora tenía otro uniforme, no tan llamativo como el anterior. El pequeño restaurante de comida rápida tenía más clientes de lo habitual, todo gracias al encanto de Natsuki quien ni por enterada se daba de ello. La ojiverde se encontraba limpiando unas mesas que recién habían sido desocupadas mientras que un grupo de féminas la miraban y cuchicheaban entre ellas de lo bien que se miraba, de su aspecto tan perfecto, muchos dirían que la estaban criticando pero la verdad es que la estaban admirando. Y no solo ellas, varios hombres y otras mujeres también la observaban con disimulo, eso sí.

Todo esto estaba sucediendo bajo la atenta mirada de Mikoto, que siempre estaba a la expectativa por cualquier peligro que pudiera surgir. Su principal objetivo: mantener a Natsuki segura. Por su parte Mai, de forma más discreta, la vigilaba también. Aun teniendo la atención casi al 100% en Natsuki no les impedía desempeñar su labor impecablemente. Siempre tenían una sonrisa para todos los clientes, eso se reflejaba en su cheque de cada semana.

Natsuki pensaba en lo que le comento Mai, de su madre. Pensaba si será buena idea llamarla, por lo menos saber que está bien y colgar. Pero no lo quería hacer, posiblemente le pediría que regresara y ella no estaba dispuesta a acatar sus órdenes ni pedir disculpas por algo que no sentía como malo, prefería ser una paria a regresar a su patria para hacer algo que no quería.

Los minutos se hicieron horas y termino su turno. Sin duda era eficiente en sus múltiples empleos. Saludo a Mai y a Mikoto. Se despidió de su supervisora y salió rumbo a su cita con una sonrisa en el rostro. Desde que llego a Japón a trabajado en todo lo que puede, a aprendido varios oficios aunque Mai le ha dicho que no es necesario que trabaje, su madre les envía cada mes dinero para que vivan cómodamente. Natsuki no acepto ni un centavo partido por la mitad de su madre. No quiere nada de ellos. Nada. Ve la hora en su reloj de pulsera, aun tienen tiempo para prepararse adecuadamente para su cita. Sigue caminando rumbo a su hogar.

Shizuru sale detrás de la ojiverde, movimiento que Mai y Mikoto observan. Ven a la chica que sale tras de su amiga, es guapa, reconocen el uniforme de colegio lo que hace que sus sentidos se agudicen, será que… ¿esa chica está siguiendo a Natsuki? ¿Intentara dañarla? Ambas se observan y niegan con la mirada, se relajan. Giran su mirada a la parte de afuera del local y lo que ven las inquieta, ven como dos hombres con traje negro caminan detrás de la chica. Parece que ella los guía y para poner sus nervios de punta, al parecer siguen a su amiga.

Ambas quieren salir corriendo, pero su turno aun no termina. No necesitan el trabajo pero no lo quieren perder. Mikoto ve a Mai y le da una afirmación con un movimiento leve de cabeza. La morena se acerca a su supervisora quien parece estar hipnotizada. Mikoto carraspea para llamar su atención, no lo consigue.

-Am este… Akane… Akane… -Mikoto se pone frente a su jefa en turno haciendo que salga de su ensueño.

-¡Mikoto! ¿Qué sucede?

-¿Estás bien?

-Si… -Akane ve para afuera.

-Si tú lo dices. –Mikoto lo dice con duda.

-Ah Mikoto, tú me entenderás cuando seas mayor y te guste alguien…

-Solo eres mayor por 4 años.

-Pero soy mayor…

-Eh, si. ¿Te gusta alguien?

-Es una forma de decir, no pensé que Shizuru Fujino entrara algún día a un lugar como este.

-¿Quién?

-La chica que acaba de salir, después de Kuga es Shizuru Fujino, la fantasía de muchos y muchas por estos lugares. Desde temprana edad fue encantadora, era muy admirada. Ahora que regreso y está más grande, y desarrollada, atrae más… jejejeje… aunque si te intentas acercar a ella fuera de la escuela esos grandulones te lo impiden.

- Espera ¿Qué…?

-No… no me digas que… Mikoto ¿Cómo es posible que no sepas quien es Shizuru Fujino?

-No…

-Lo comprendo cuando llegaron aquí, ella ya se había ido no se adonde. Bueno ella es la única hija de Hideo y Sakura Fujino, dueños de Corp Comunicaciones H&S, la mayor empresa de telecomunicaciones de Japón…

-Ah… entonces esos grandulones son sus ¿guaruras?

-Así es… es una lástima… una completa lastima… -Akane se lamentaba, Mikoto se alejo y regreso al lado de Mai quien la miraba con los nervios a flor de piel.

-¿No iras tras ella?

-Mai, cálmate, es inofensiva.

-¿inofensiva? Mikoto…

-Mai, tranquila, ellos son guaruras de la chica, no van tras Nat. -Mikoto le conto lo que le dijo Akane, Mai logro tranquilizarse.

…..

….

En la corporación H&S el padre de Shizuru entraba a su oficina, su secretaria le comunico que alguien lo estaba esperando. Hideo acelero un poco el paso, pues dentro un viejo amigo se encontraba.

-Hideo, que gusto verte viejo amigo ¿Cómo has estado? –El hombre se ponía de pie y extendía su mano derecha para saludar a Hideo. Quien miro la mano, la tomo y sonrió.

-Pero ven, dame un abrazo, ustedes siempre tan… fríos. Serán de Siberia o la Antártida.

-Ninguna de las anteriores jajaja

-jajajaja -Ambos rieron por ese mal chiste que para ellos tenía mucha gracias.

-Viktor, que agradable sorpresa. ¿Qué haces por estos rumbos? Hace ¿Qué? ¿20 años…?

-Así es amigo, hace 20 años que no vengo a Japón.

-¿Qué te trae por acá?

-Bueno… la familia… y los negocios…

-Entiendo… bueno, sentémonos para hablar con más comodidad ¿gustas algo?

-Si… gracias…

…..

….

-Chicos ¿pueden ponerse algo menos… llamativo?

-Este es nuestro uniforme señorita. –Uno de sus acompañantes le respondía, mientras miraba su traje, para él estaba bien.

-Lo sé, pero estamos llamando la atención de todos y esta misión es de vital importancia…

-Señorita… ¿Qué sugiere? –Otro de los hombres preguntaba.

-Entremos a esa tienda y compremos ropa menos… formal. No quiero que el objetivo nos vea… sospechosamente.

-De acuerdo señorita.

…..

….

-Pero ¿Qué? Viktor… creo que… ¿Qué?

-Lo que escuchaste amigo mío. Vengo a proponerte el que nuestros hijos se casen lo antes posible.

…..

….

-Muy bien chicos, hay que separarnos. Parece que tardamos más de lo normal en la tienda. –Los hombres se miraban a sí mismos, estaban vestidos como personas comunes y silvestres, lo único raro eran sus anteojos negros.

-Les estoy enviando las ubicaciones probables del objetivo. –Los tres sacaron sus celulares, al instante recibieron ubicaciones.

- Norte, este, oeste y yo voy al sur. –Ellos asintieron.

-Cuando encuentren al objetivo hay que informar a los otros para cesar la búsqueda e inmediatamente marcarle a su majestad para esperar instrucciones. ¿Entendido?

-Sí. –Los cuatro tomaron rumbos diferentes. La rubia comenzó a caminar, esperaba encontrar a su objetivo antes que sus compañeros, por su bien lo esperaba.

…..

….

-Viktor. No sé qué decir. Yo no pensé que… bueno… ¿es válido hacer lo que me propones? Pensé que era solo una charla de buenos amigos en aquel entonces.

-¿A qué te refieres?

-Bueno… hace ¿Qué? ¿Dieciocho o diecinueve años? Cuando esperaba a mi pequeña platicamos sobre que sería fabuloso el ser parientes, el casar a nuestros hijos. Pensé que solo era una charla, una idea que no tendría… realidad. Y también por tu posición, por la nuestra… pensé que solo se casaban con gente de la realeza, no con simples plebeyos.

-Hideo… tú no eres un simple plebeyo, eres mi amigo, casi mi hermano. Hablaba y hablo en serio. Casemos a nuestros hijos.

-No… no lo sé… No me mal entiendas… a mi me encantaría ser parientes, ya somos amigos. Sin embargo no sé qué decir, mi Shizuru regreso de Alemania…

-Lo sé… creo que en el fondo sabíamos que este día llegaría. Ella se ha estado preparando. Sabe Alemán ¿cierto?

-Si… Alemán, Ingles y francés.

-¿Ves como en el fondo quieres lo mismo que yo? A mi nada me gustaría más que tu hija sea mi nuera.

-… yo…

-Necesito que me ayudes Hideo.

-Escucho.

-Mis padres quieren que se elija a mi sucesor para comenzar a prepararlo y sea un buen gobernante. Tengo cua… cinco hijos, cuatro mujeres y a mi hijo. Las dos mayores renunciaron a su derecho, me quedan tres candidatos para sucederme en el trono. Serian dos, pero, bueno… asuntos internos que aun no resuelvo. A lo que voy, quiero que Reito tenga mayor probabilidad de llegar al trono. Es mi único hijo… varón. El único que merece ser Rey.

-…

…..

….

-La he encontrado, repito he encontrado al objetivo. Detengan su búsqueda y vayan a la ubicación que les estoy enviando en este momento. Cambio y fuera.

-Maldita sea… -Sara maldecía cuando comprobó que no la podían escuchar. –Me lleva… la que me trajo… -Saco otro teléfono celular, busco desesperadamente un numero, marco, uno, dos, tres tonos y contestaron.

…..

….

-Te estoy proponiendo que Reito y Shizuru se casen, ella será la futura reina. Títulos a mi casta no le hacen falta.

-¿Él está de acuerdo con esto?

-Reito hace lo que yo digo.

-Tengo que hablarlo con Sakura.

-¿Para qué? Hideo… esta es una oportunidad que no se da todos los días. Piénsalo. En un dos meses llegara mi esposa e hijos a suelo Japonés, haremos una cena y me gustaría que asistas con tu familia. Ya envié las invitaciones a tus padres, hermanos. Y nada me encantaría más que anunciar el compromiso de nuestros retoños.

-Lo pensare Viktor. Necesito tiempo para sopesarlo.

-Bueno, no te quito mas tu tiempo. Sé que tienes cosas que hacer. Nos vemos después Hideo.

-Nos vemos Viktor.

Viktor se puso de pie, Hideo lo imito, se saludaron con un apretón de manos. Viktor salió de la oficina de Hideo, quien se dejo caer en su silla poco a poco. Aun tenía tiempo, debe hablar con su esposa, con sus padres y con su hija. Es una oportunidad de oro, espera no equivocarse.

…..

….

-Bueno…

-Mai…

-Sara…

-Natsuki está en problemas, su padre la encontró, bueno un simio sirviente del Rey…

-¿Dónde se encuentra?

-Está en el parque central…

…..

….

Viktor salió del corporativo, su chofer y escolta lo esperaban. Le abrieron la puerta y el entro a su auto. Su asesor personal le comunica que tiene una llamada de uno de los agentes. Con la discreción que le da su cabina apartada del chofer toma la llamada en altavoz.

-Majestad.

- …

-Localice a la princesa ¿Qué desea que haga?

-Llévala a la casa Blan.

-Si majestad. -El agente termino la llamada. Viktor sonrió.

-Sergei… Comunícame con el ducado de Artai…

-Si majestad…

-Hay que hacer preparativos para una boda…

…..

….

Natsuki está en una banca del parque central, ve a la nada su rostro tiene una sonrisa hermosa, es ajena a que dos personas la ven con especial interés. Una de esas personas es Shizuru y otra es un escolta de su padre. Ambos observan que hay demasiadas personas. El guardaespaldas no puede simplemente acercarse y llevársela por la fuerza. Hay demasiados testigos. Piensa que la idea de Sara fue buena, el vestirse de simples civiles. Ahora solo es cuestión de esperar.

-Señorita… -Un guardaespaldas le dice a Shizuru.

-Dime.

-Ve a ese tipo de la camisa amarilla. –Le dice al momento que disimuladamente señala al tipo.

-Si lo veo…

-Bueno, parece que está vigilando a… la chica que también estamos siguiendo.

-¿Crees que le quiera hacer daño?

-Por como la ve, eso parece.

-Debemos ayudarla.

-Sí, para eso necesito que regrese al auto y se quede ahí hasta que le informemos que el peligro esta neutralizado.

-Pero Raí…

-Señorita, su seguridad es prioridad para nosotros, no estaremos tranquilos hasta que usted este a salvo.

-De acuerdo.

-Tadaho, acompaña a la señorita al auto, mientras yo vigilare para que ese tipo no se le acerque a ella.

-Gracias Raí.

-De nada Señorita.

Pasaron algunos minutos y Tadaho regreso solo, el tipo de la camisa amarilla seguía en su posición anterior, solo observando a Natsuki. De pronto los tres vieron que la chica se puso de pie y a su altura llego una chica rubia. Natsuki recibió a Alissa con una sonrisa en los labios, la invito a sentarse, parecía que estaban conversando. De pronto comenzaron a caminar con rumbo desconocido.

Los guardias de Shizuru comenzaron a caminar rumbo a la posición del tipo de camisa amarilla, quien estaba por caminar detrás de las chicas pero no le fue posible ya que cuando iba a dar el primer paso alguien lo elevo por lo aires, cada uno de los guardaespaldas de Shizuru lo tomaron de un brazo y lo levantaron, discretamente lo alejaron del parque. Sus compañeros, incluida Sara vieron que se movía de ubicación, los tres se aproximaban al parque pero al ver que cambiaba de rumbo lo siguieron alejándose también del parque.

Por su parte Natsuki y Alissa entraron a un pequeño local al otro lado de la calle del parque. Natsuki caballerosamente le acerco la silla a Alissa. A la rubia le gustaba la atención de Natsuki, pero la empalagaba con tantos detalles.

-Alissa yo…

-Buenas tardes… ¿Qué desean ordenar?

Pidieron un café, cada una y un pequeño postre. Platicaron de varias cosas menos de cálculo. Alissa sabe que Natsuki es inteligente, si no, no tendría una beca. Mentalmente se reía de lo ingenua de la ojiverde. Terminaron sus postres, retiraron sus respectivos platos, solo dejando sus tazas de café y Natsuki se armo de valor.

-Alissa yo… No sé como iniciar… hace tres años que te conozco. Siempre has sido especial para mí… yo, yo quiero decirte que me gustas mucho, tu sonrisa es la más bella que he visto en mi corta vida… eres una mujer muy bella y nada me gustaría más que ser parte de tu vida, parte de tus días, quiero estar contigo, yo… se que aparento algo que no soy… y hoy quiero sincerarme contigo, pero antes quiero preguntarte ¿si…tu?

Natsuki se puso de pie y poniendo su rodilla derecha en el piso elevo un poco su rostro para ver a los ojos de Alissa, de su chamarra saco una pequeña caja que abrió para que la rubia mirara su interior, eran dos gargantillas, cada una con un medio corazón, se miraban muy finas, muy caras. Alissa las miraba embelesada.

-¿Quieres ser mi novia?

-…

Todos los que estaban en la cafetería fueron testigos de lo que estaba pasando, y de cierta manera estaban a la expectativa de la respuesta de la rubia, pasaban los segundos pero Alissa no decía nada. De pronto tomo la caja en sus manos y saco los colgantes los miraba, parecían caros, sonrió. Natsuki seguía hincada, al ver la sonrisa de Alissa pensó que le diría que sí.

-¿Crees que una baratica como esta es suficiente para mí?

-…

-¿Crees que esto es suficiente para que yo acepte salir contigo?

-… Son diamantes de…

-Jajajajaja… Natsuki ¿en serio crees que alguien como yo saldrá con alguien como tú?

-… pero…

-Muy buen trabajo con estos colgantes, parecen finos pero te conozco, se que no tienes ni en que caerte muerta. Y yo soy demasiada mujer para alguien como tú… así que no… no quiero ser tu novia… me das risa y un poco de lastima…

-Alissa…

-Estoy saliendo con tu amiga, con Nao, ella si es mujer para mi… tu… no quieras brincar tan alto, búscate a alguien de tu nivel… -Regresándole la cajita con ambas gargantillas. –Dale esta basura a alguien más… alguien que te quiera, yo no.

Alissa se puso de pie y salió del local. Los presentes miran con lastima a Natsuki quien ve la cajita de sus manos, se incorpora y toma asiento, saca las gargantillas. –Pero si son diamantes… como se ve que nunca has visto uno real en tu vida… -Una lagrimita traicionera sale de sus ojos, ella se limpia antes de que hagan su camino a sus mejillas, guarda todo en su chamarra, paga la cuenta y sale del local.

Sus pasos se dirigen al parque se interna más, hasta llegar a la fuente central. Se sienta en una banca sola, pasan personas, padres con sus hijos, niños corriendo, parejas, pero ella no ve a nadie, le han roto el corazón, sus manos estando entro de las bolsas de su chamarra no logran calentarse, la tarde se ha tornado más fría de lo que ya estaba.

Shizuru la ve a unos cuantos metros, se ve que su chica especial esta triste. Quiere acercarse pero no sabe cómo. Natsuki de pronto comienza a reírse para después comenzar a llorar y comienza a insultarse.

-¿Qué pretendías? ¿Qué te aceptara? ¿Serás idiota?

-…

-Entiende que nadie te querrá jamás… ya te lo dijo tu padre… nadie quiere a un monstro… nadie… Eres una idiota, ay maldita sea… -Natsuki alzo su mano en forma de puño.

-¿Estás bien?

De pronto alguien ha preguntado, logrando que Natsuki se asuste, pues creía que estaba sola, y por el sobresalto cayó al piso. Shizuru se lleva sus manos a la cara, pero segundos después se acerca a la ojiverde y le tiende una mano. Shizuru fue testigo de la diatriba de Natsuki, pensó en alejarse cuando comprendió que era algo muy íntimo lo que estaba haciendo pero al ver que la ojiverde pretendía "golpearse" decidió intervenir.

Y ahora están aquí ambas, una sentada en el piso por la caída y la otra viéndola apenada por ocasionar su pequeño accidente, Shizuru tiene su brazo derecho extendido y su mano tendida a Natsuki, quien la ve, ambos pares de ojos se observan. Rojo y verde se ven y parece que todo se detiene a su alrededor, los pajarillos vuelan en cámara lenta. De pronto las lámparas del parque se encienden. Natsuki reacciona y toma la mano que le han ofrecido. Se pone de pie.