Este fic trata sobre la vida y muerte de Gin, espero que sea de su agrado.
Gin Ichimaru había muerto a los diez años. En aquel entonces era un niño delgado y bien educado, nada resaltaba, su cabello era negro como el de su padre y ojos azules como los de su madre, rasgos comunes en el lugar. Aún así era bien parecido y respetado por las personas, era una ciudad donde tener buena lengua y saber leer a las personas era parte del oficio.
En aquellos años no se llamaba Gin, tenía otro nombre, uno que su hermano menor gritó cuando cayó al río, si su historia fuera una de valiente heroísmo que triunfa ante todo los dos hubieran salido del agua y vivido una plácida vida, en lugar de ello Gin pereció como otros tantos niños: fue arrastrado por la corriente y su cuerpo fue encontrado días después en el caudal, metros de distancia de otro más pequeño.
Quizá fue el trauma del evento o algo que ocurre a las almas especiales tras morir, pero cuando Gin abrió los ojos descubrió un mechón blanco tapando su vista en lugar de su normal cabello negro, el asombro duro poco pues sus recuerdos estaban nublados, como un sueño y mientras más pensaba en el pasado más olvidaba los eventos de su vida.
Al cabo de un par de días era incapaz de recordar su nombre o edad, en lugar de asustarse se sintió liberado, una nueva oportunidad se le presentaba y él sabría aprovecharla, la vida pasada menos que un sueño y la actual tan llena de esperanza que hacía saltar su corazón de emoción.
En menos de un mes ya estaba riendo al lado de otras almas, intercambiando la última anécdota del día alrededor de una fogata. Gin había sido un alma tan noble en vida que casi por providencia le tocó el Distrito 20, uno en dónde se vivía bien y en libertad.
Su nueva familia era un grupo de cinco nomadas que viajaban de uno a otro distrito y que se beneficiaron del talento para comerciar de Gin, nombre que le habian dado por el color de su cabello. Ichimaru era el nombre de la familia y no dudaban en alabar al niño.
Cuando describieron que Gin tenía el "poder" y por lo tanto hambre, la familia se sintió bendecida y redoblaron sus esfuerzos comerciales, era como reencontrar el propósito de su arte. Mamá en la mesa faltó comida, agua y amor.
Habia sin embargo, una realidad que todos conocian, la mayoría de los espíritus regresaban de nuevo al ciclo de reencarnación en menos cien años. El padre adoptivo, Tobi, con sus 40 años de vida y 80 en la que seguía, fue el primero en irse, el final anunciado por el mismo dos semanas antes.
La muerte del hombre dolió pero Gin lo superó. Después de todo, si algo sabían todos era que la muerte nunca era el final, era un nuevo comienzo. La vida seguía al igual que ellos.
En menos de cuarenta años toda su nueva familia había pagado de nuevo a la otra vida, la abuela adoptiva irónicamente fue la última en fallecer, recordando a Gin que siempre sonriera pues esa era la marca de un verdadero Ichimaru.
Ese mismo año Gin conoció a Rangiku. Gin estaba caminando con víveres que planeaba intercambiar por cerveza y revender en otra sección del distrito y fue en ese tramo que vio a una hermosa niña tirada en el suelo, su mano sobre el estómago y la expresión en su cara le indicaron a él que la pequeña tenía hambre. Siempre un alma amable fue ayudarla.
Ambos se volvieron amigos con rapidez, viviendo en la vieja casa comprada con los bienes de la familia Ichimaru. Era una casa de madera en medio de dos pueblos. Era una vida de calma y tranquilidad.
La felicidad terminó un día de la forma más inesperada.
Ese día tres hombres pasaron a su lado, vestidos con los trajes negros de los shinigami, no les prestó mucha atención pues ya había vendido lo que debía, y sin embargo supo que eran ellos los culpables cuando encontró a Rangiku herida, su poder espiritual una pequeña flama en comparación del vibrante fuego de antes y sus hermosos ojos oscurecidos por un evento del que ella jamás quizo hablar.
Esa noche lloró por primera vez desde la muerte de su abuela, pero esta vez no era de tristeza sino impotencia y odio, un sentimiento que lo envolvía completamente. Era un constante mar de furia roja que era incapaz de aplacar. La tragedia amargó su sonrisa al punto de que asustaba a los clientes. Eso no era lo peor, Rangiku lloraba la mayoria del tiempo y aveces miraba a la distancia, intentado encontrar con su vista lo que le habían robado sin entender cómo había sido posible.
Él quería vengarla y parar su llanto. No sabía la forma de conseguirlo, pero lo haría.
Dos años después encontró al monstruo culpable del sufrimiento de Rangiku.
Estaba recogiendo ramas en el suelo para venderlas como remedio medicinal en otro distrito, la noche era tiabia y parecía normal, hasta que por casi obra del destino sintió la presencia de shinigamis. Los tres sujetos que habían herido a Rangiku estaban incados frente a un hombre joven de cabello castaño. Un extraño objeto brillando en las manos del lider y Gin entendió que ahí se encontraba lo que Rangiku buscaba todos los días, la causa del vacío de sus ojos y las lágrimas en sus mejillas.
Los mataria. A losl culpable de todo el dolor de Rangiku los mataría y recuperaría lo que era de ella sin importar qué.
Incluso si se volvía una serpiente asesina y debía fingir lealtad al monstruo culpable del dolor de Rangiku, Gin Ichimaru jamás flaqueó en su resolución de matar a Sosuke Aizen, hacerlo pagar por todo lo que había hecho.
El infierno en su alma ardía y parecía que nada lo apagaría.
Más de cien años después de aquella promesa a su alma, incluso tras haber fallado su misión, llaciendo en su propia sangre, sintiió alivio. Con Rangiku a su lado y Kurosaki llegando a la escena con resolución encontró la paz.
Aizen sería derrotado y Rangiku sería feliz. Lo sabía.
Cierro los ojos recordando, una vez más, la nueva esperanza.
Sousuke Aizen vio a la teniente Martsumoto llorando en el cadáver de Gin. Sus gritos resoanndo en sus oídos como si provinieran de otro mundo. Todo parecía más irreal que de costumbre aunque no entendía por qué.
Ahora sólo quedaba él.
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una vez vista la Vida de los Vengadores...siguiente cap, Hirako y Gin (Es decir, un pequeño fic del periodo antes de la traición)
Gracias por leer.
