Disclaimer: Todos los personajes reconocidos son pertenecientes a Stephenie Meyer, solo la trama es de mi pertenencia y los personajes desconocidos.
Capítulo 2: Mi pequeña lobita.
Era increíble este extraño apego que tenía con está niña. Mi niña. Quería negar esto, no dejarme llevar por esa extraña imprimación de madre e hija que tuve. Pero simplemente no podía, mire a mi lado, y quedé atontada viendo a la bebé que dormida plácidamente, su boquita estaba entreabierta; y el corto cabello lo tenía alborotado.
—¿Leah? ¿Puedo entrar?. —Dijo la voz de mi hermano tras la puerta. Susurre un leve "Sí", sin despegar la vista de mi pequeña.
—¿Cómo estás? ¿Cómo está ella? —Preguntó él. Sentándose a la orilla de la cama. Ya no sentía esa desconfianza hacia mi hermano, sabía que él no la dañaría nunca. Así como ninguno de la manada.
Jacob se había acercado a mi, sabiendo que no podía ejercer ninguna orden sobre mi, sabiendo que podría atacarlo. Me sentía realmente amenazada en aquel momento, pero al mirarlo a los ojos supe que no iba a hacernos daño, ni a mi ni a mi pequeña lobita, no supe de los demás, sólo me centré en mirar sus ojos color azabaches. Con su hocico me acarició suavemente la cabeza, y luego pidiendo permiso acerco su cabeza de lobo a mi lobita, que lo vio con desconfianza, pero que luego se acercó juguetona Jacob y le mordió las patas queriendo jugar.
—No las vamos a lastimar, Leah, y no te vamos a alejar de ella, no después de esto. —Me había dicho Jake. Lo miré y asentí esperanzada. Los demás, que se habían convertido en lobos nuevamente, miraban lo que ocurría. A través de los ojos de Quil, Embry y mi hermano Seth, vi que nos veíamos como una familia de lobos.
—Estamos bien, especialmente ella, después de que volvimos del consejo, pude alimentarla, mamá me ayudó...La recibió como sí fuera su nieta. —Sonreí. No había nada que pudiera bajarme el animo, ya no sentía rencor haces Sam, no sentía temor a mi pasado. Sólo me importaba mi presente, junto con mi lobita.
—¿Y bien? ¿Que nombre le pondrás a mi sobrina?. —Dijo Seth con su típica emoción. —Ya le informamos a los Cullen para que te ayuden respecto a todos los papeles y asuntos legales. La niña aparecerá como sí fuera tuya realmente...Como sí la hubieras llevado en tu vientre. Pero...necesitan un nombre. —Habló mi hermano con rapidez y emoción. Sus ojos brillaban, y supe que realmente le gustaba la idea de tener una sobrina.
-—No lo sé, no lo he pensado aún...Le digo "Mi lobita". ¿Es sorprendente, no crees? Que de tan pequeña...y pueda transformarse...es preciosa.
—Estoy de acuerdo contigo, alucine. Sí no hubieras estado tan pendiente de Jacob y de la lobita, te hubieses fijado de como los pensamientos de todos. Estábamos...como en una especie de shock. —Mi hermano se reía conforme hablaba. Negué con la cabeza con una sonrisa en mi labios.
—Debo salir...y comprarle algo de ropa, por suerte, tengo mucho ahorrado...era para cuando tenía en mente irme de aquí..
Mi hermano no dijo nada respecto a eso, pero sí sentí como se había tensado por un momento.
—Chicos, a desayunar. —Dijo mi madre desde la cocina. Cuando mi hermano se levantó y salió, yo estaba colocando almohadas alrededor de mi pequeña niña que aún dormía, pero para cuando coloque un pie fuera de la habitación...
—¡Ma!. —Exclamó mi niña haciendo un puchero sentándose en la cama, estiró sus bracitos hacia mi. Mi corazón había dado un vuelco al escucharla decirme así. Era primera vez que la escuchaba hablar. ¿Sentirá ella también el instinto natural de que soy su madre? Cuando ella estuvo transformada, su mente era un caos de pensamientos pocos coherentes. Al ser una niña, que no conoce las palabras, sólo mostraban figuras, rostros y sonidos.
—¿Tienes hambre, lobita?. —La cargué y salí de la habitación con ella en brazos, le había colocado una de mis camisas; para que le quedara como una bata, para que así no estuviera desnuda con el pañal.
—¿Cómo durmió la princesa de la abuela? . —Dijo mi madre quitándomela de los brazos. Me acerqué a la mesa y tomé asiento, comencé a conversar con mi hermano mientras comíamos el desayuno, de manera inconsciente miraba cada tanto a mi madre que jugaba con mi lobita haciéndole muecas habiéndola reír.
Cuando terminamos, tomé los platos y los llevé al fregadero para lavarlos manualmente debido a que no teníamos lavavajillas. Mi oído mejorado por mi transformación me advirtió que alguien se acercaba a casa.
—Luces diferente…— Dijo la voz de Jacob entrando a la casa. Sonreí levemente y terminé de lavar los platos.
—Ella me cambió todo.. —Dije con simpleza.
—Estoy de acuerdo, Jake. ¿Nos toca el cambio de patrulla ya?. —Dijo mi hermano mirando el reloj.
—No, Sam mandó a Jared a hacer está haciendo esta ronda de patrullaje, por estar pendiente de Kim, se saltó unas cuantas horas, por lo que nos toca un poco más tarde. —Explicó Jacob, había agarrado unos panes, y se los estaba rellenando con un poco de lechuga y tomate.
—¡Ma! ¡Ma!. — Gritó mi niña en los brazos de mi madre, abría y cerraba sus deditos, llamándome.
—¿Te dice mamá?. — Dijo Jake sorprendido.
—Y pronto dirá "Tío Seth".—Presumió mi hermano con diversión. Jake le hizo una llave por el cuello y comenzaron su juego de manos. Rodé los ojos y dejé los panes sobre un plato en la mesa.
—Basta ya par de tarados, come Jacob. —Me fui a sentar al lado de mi madre y mi lobita se abalanzo hacia mi y la tomé entre mis brazos. —Hola, mi preciosa lobita. ¿Tienes hambre? ¿Sí? La abuela ha hecho una cremita de verduras que harán de ti una lobita grande y fuerte.. —La alce por los aires haciéndola reír y repartí besos por todo su rostro.
—Mamá, ¿Me acompañaras a ir a comprarle ropa?. —Pregunté a mi madre que había ido a la cocina para calentar la comida mi lobita.
—No puedo, Leah. Ya me comprometí de ir a almorzar con Charlie, hija.
—Está bien, mamá. Comprendo. —Musite en un encogimiento de hombros. Me levanté para ir a la mesa, y comenzar a darle comida a la niña.
—Deja de ver a mi hermana así, Jake. Se te caerá la baba... —dijo mi hermano dándole un golpe en la nuca. Yo mordí mi labio divertida, para evitar reír.
—¿Ya pensaste en un nombre?. —Preguntó Jake. Solté un suspiro.
—No, aún lo estoy pensando, sólo le digo lobita… ¿Que nombres te gustan Jake?. —Alcé la miras y lo miré a los ojos por un momento. La comisura de mi labio se alzó en un leve sonrisa, y volví mi atención a mi niña para seguir alimentándola.
—Eh, pues...vaya…—Mi pregunta lo tomó desprevenido, balbuceó al principio, pero luego puso gesto serio y comenzó a pensar.
—¿Qué tal en uno por la letra L? Ya que le dices, lobita, y tu nombre comienza por la L, pues puedes buscar uno. —Dijo mi madre con rostro sereno, mirando a mi niña con ojos de nostálgicos. —Bueno, hablamos mas tarde, debo pasar por el mercado, y luego ir con Charlie. Cuídense todos. —Beso la cabecita de mi lobita y tomando su cartera, marchó.
—Me parece bueno idea…¿qué tal..? ¡Lola!. —Dijo mi hermano y lo miré con horror.
—Estas demente…uhm Leslie…No, ese no. —Miré a mi niña, admiré sus preciosos ojos de distintos colores, y de manera repentina un nombre vino a mi mente.
—Lucy…—Dije pero con otra voz haciéndome coro, miré a Jacob con sorpresa y sonreí mirándolo, miré a mi niña, quien hacia pucheros con la comida que le daba, señal de que no quería mas. Supe que ese era el nombre perfecto para ella. —Hola Lucy, preciosa. Mi Lucy.
—Parece que ya tenemos un nombre entonces, iré donde los Cullen y aprovecho y les digo que ya tienes nombre. —Dijo mi hermano levantándose contento, acercándose a mi niña y dejando un beso sobre su frente. —Hasta luego, Lucy, pórtate bien, ¿ok?
Vi a mi hermano marchar, limpié la boca y las mejillas de mi pequeña lobita y me levanté. —¿Qué harás ahora, Jake? Yo debo bañarme y bañar a Lucy para ir a comprarle ropa.
—Pues…iré contigo, Lee*.—Lo miré con sorpresa y fruncí un poco el ceño al oír como me llamó. Sam solía llamarme "Lee-Lee" Pero, este acortamiento de ese sobrenombre que había hecho Jacob lo hacía sonar diferente…pero extrañamente me gustaba como sonaba, por lo que relajé el gesto de mi rostro y sonreí asintiendo.
—Esta bien, aunque no es necesario. Te aburrirás, Jacob. Ten, carga a Lucy mientras me baño rápido…
—Pero..
—Será rápido. Te la pasas con la hija de Bella…¿Te cuesta mucho estar con mi hija? —Le lancé en cara con el seño fruncido, eso me había causado cierta molestia.
—Esta bien, Lee…ve.
Hola, aquí estoy con un capitulo mas. Realmente estoy muy emocionada con esta historia, tanto así que no quiero dejar de escribir. Espero les haya gustado, nos leemos en el siguiente... ¡RECUERDEN DEJARME SU OPINIÓN EN UN REVIEW! ¡Por favor!
Besos.
R.
