Guilty Kiss: Need For Speed

El rechinar de las chantas y el quemado del asfalto se escuchaba en medio de la noche mientras los 3 súper autos deportivos dirigiéndose a más de 250 Km/h a un pequeño taller que se llamaba de la misma manera que el trio mientras hacían drift's perfecto derrapando en las curvas manifestando un estilo único al volante, el Ferrari 488 GTB 4xx Siracusa amarillo estaba alejándose de manera rápida de los otros automóviles, esto no era para menos ya que Mari tenía mucha prisa por llegar al taller para ver si se encontraba esa pequeña peli naranja, para gritarle algunas cositas pero lo que más le estaba crispando los nervios era el estado del McLaren GTR P1 naranja recorriendo el sur de la ciudad siendo tan solo cuestión de 15 minutos para llegar a las afueras de un almacén en las cercanías de Ushibuseyama dónde tenían su taller mecánico en cual se podía leer por enfrente, con letras grandes y brillantes en luces fosforescentes violetas la palabra "Guilty Kiss" mientras estacionaban los vehículos en un estacionamiento que tenían a un lado.

Sin ningún tipo de cuidado y con una ira incontrolable que solamente se podría calmar dándole su merecido castigo a Chika Takami por haberle causado rasguños a su "baby" aso la puerta del Ferrari amarillo dirigiéndose a la gran reja la cual de un solo jalón subió adentrándose al mismo, comenzando a caminar de un lado a otro con los brazos cruzados murmurando cosas que preocupaban a la peli violeta y peli azul quienes trataban de tranquilizarla pero se darían cuenta que sería más que inútil hacerlo.

Mari… por favor… cálmate… quizás Dia está exagerando… ya sabes cómo es… no le gusta perder…. solo quiere meterse en su cabeza… ya la conoces mejor que nadie… Mari solo respira profundo Riko estaba tratando de bajarle los nervios mientras dialogaba con ella acercándose con preocupación, no quería ser presa su castigo especial.

Concuerdo con Riko, Mari…. no deberías alterarte… además no creo que Chika haya sido tan tonta para hacerle daño a una de tus mejores adquisiciones…. Poco a poco escucharon el ruido de un auto acercándose viendo las luces de McLaren Ahí bien cálmate, quizás solo estaba…. exagerando….

Hizo una pequeña pausa ya que lo que vieron sus ojos violetas fue algo completamente horroroso, no tenía palabras para describir el estado del auto que traía conduciendo la peli naranja, Riko al verlo dio un salto de susto que se había llevado y Mari pegaría un grito totalmente ensordecedor que casi les rompía los tímpanos a sus compañeras, la expresión en su semblante no tenía precio en ese momento era algo totalmente lleno de pánico. La rubia tenía un tic en ojo derecho y la mueca en sus labios estaba temblando, no podía creer que su adorado McLaren hubiera quedado totalmente hecho queso suizo, no hecho totalmente picadillo. El para brizas estaba totalmente cuarteado, las calaveras estaban totalmente rotas, las puertas tenían rallones como si una motosierra le hubieran pasado, el alerón trasero estaba partido en arrastrándolo por el suelo, la defensa estaba completamente abollada, los cristales de las ventanillas rotos por la mitad, el cristal trasero tenia orificios, le faltaba un retrovisor, 3 de las 4 llantas ponchadas luces delanteras estaban cayéndose de su lugar y la parrilla de plano ya no estaba. Riko y Yoshiko estaban tomando de los hombros a Mari con fuerza por cuando Chika saliera del auto era seguro que cometería homicidio, siendo francos ninguna de las 2 se oponían, pero había otras cosas que debían atender.

Como sin anda la susodicha salía del automóvil con varias ropas de centros comerciales, vestida de manera algo extravagante por no decir que parecía un payaso con tanta ropa de distintos colores saludando alegremente, cuando cerró la puerta esta no se quedó en su lugar se caería de plano azotando contra el suelo.

Jejeje ups… Hola chicas…. miren les traje regalos y más importante les traje dinero…. ya que bueno creo que deberán arreglar este auto deportivo Se rascaba la mejilla con algo de inocencia mientras les enseñaba los 10,000 yenes.

Chika…. ehm… como te lo digo…. ¿Tienes mucho valor para venir aquí o es que en verdad eres alguien suicida? Riko sonaba nerviosa mientras sentía como Mari estaba tensándose, era solo cuestión de segundos para que explotara la bomba nuclear.

En serio Chika… ¿No tienes vergüenza?, hiciste que la mejor adquisición de nuestra jefa y amiga quedara peor que chatarra, si fuera tu comenzaría a correr… en serio, si valoras tu vida hazlo…. Esa era Yoshiko dándole una última oportunidad de salvarse de una muerte segura.

Pero sin que lo pudieran prevenir la rubia se soltó de su agarre y no supieron cómo o cuando es que estaba detrás de la otra quien sentía un tremendo escalofrió recorriendo su espina dorsal soltando un gritillo agudo cuando sus pechos fueron presa de la furia de unas manos que eran prácticamente como pinzas que apresaban sus pechos dándole un castigo el cual con creces estaba más que merecido, Mari parecía un monstruo cuando se enojaba, peor aun cuando estropeaban una de sus pertenencias pero esto no tenía perdón de dios. Los gritos de auxilio no se hicieron esperar por parte de la menor quien se retorcía en los brazos de la rubia, pero esta no parecía querer darle tregua alguna. Poco a poco Riko y Yoshiko fueron por unas cervezas de un refrigerador mientras se sentaban en unos sillones para ver como torturaban a su también amiga quien ya no sabía qué hacer para liberarse de ese tormento.

Apuesto 1,000 yenes a que Chika no soporta más de 10 minutos antes de caer desmallada Decía la peli violeta tomando un poco de su lata de cerveza.

Hecho Exclamo la peli azul chocando su cerveza para limitarse a disfrutar el espectáculo en primera fila.

Entre los gritos y desesperadas suplicas de la peli naranja por liberarse le entrego literalmente en bandeja de plata el dinero el cual Mari lo tomo soltando finalmente a su víctima que después de 9 minutos termino desfallecida en el suelo, soltando una carcajada burlona la que se auto nombraba "Ángel caído" extendiendo su mano hacia quién perdió la apuesta, refunfuñando la perdedera sacando los 1,000 yenes de su billetera dándoselos mientras la ganadora contaba el dinero como si no confiara en su compañera pero efectivamente ahí estaba el dinero. Por otro lado, la rubia al dejar a quien conducía su tesoro sin responder comenzaba a recorrer alrededor de lo que quedaba tomándose la cabeza dramatizando como solo ella sabía hacerlo gritando como toda una actriz de teatro dramático.

¡Oh my god!, ¡Holy shit!, ¡My baby mira lo que te hicieron! se abraza de la cajuela del McLaren mientras fingía lágrimas de cocodrilo.

Mari… en ¿Cuánto saldrá la reparación del McLaren? Con precaución preguntaría Riko mirando a la rubia quien lamentaba su perdida.

¡Más de 25,000 yenes! Con tan solo oír esa cantidad ella y Yoshiko sentían escalofríos.

Poco a poco Chika recobraba la conciencia, pero en ese momento era mejor quedarse inconsciente, de mala manera lo descubriría.

Al menos… tiene ya 10,000. ¡Ok! ¡Me callo! La rubia nuevamente la estaba tomando de los pechos amenazando con darle un castigo más doloroso.

Entonces las otras que eran las ayudantes de Mari se acercaron para ver con mayor detenimiento el automóvil, por fuera estaba más que claro que era un desastre, pero al menos esperaban que el motor, las mangueras de inyección, amortiguadores, frenos, la caja de velocidades no estuvieran en estado crítico. Llena de muchas dudas y como no queriendo la cosa abrieron la capota del auto para sentir un golpe de aire caliente que salía desde el interior con unas chispas que por inercia les hizo retroceder, la caja de cambios estaba quemada, la suspensión y dirección fue lo que hizo corto circuito, los frenos estaban muy gastados, el sistema eléctrico sobrecalentado, el embrague estaba quebrándose, la trasmisión estaba casi desoldada. Eso les costaría otros 50,000 yenes más e hicieron cuentas para llegar a la cantidad máxima que debían gastar en repararlo.

Las 3 se miraron con completa preocupación porque era algo a lo cual tendrían fácil acceso, ni con sus ahorros ni con el pago por sus trabajos podrían a menos a corto plazo servir para repararlo.

Mari… tendríamos que gastar al menos más 250,000 yenes… honestamente no creo que tengamos esa cantidad, por el momento Riko era la más preocupada por lo que correspondía al dinero.

Tendríamos que reparar varios carros por un mes, carros de gente de nivel económico medio porque las grandes familias van a Azalea Coorporation para sus reparaciones, únicamente Dia dejaría que reparamos al menos 3 de sus automóviles para tener esa cantidad, ¿Cómo vamos a hacerle? Yoshiko trataba de encontrarle una solución a su problema, pero las opciones eran escazas.

Mari estaba más que pensativa en encontrar una posible solución, aunque sabiendo lo inteligente que era no tendría problemas en encontrar la mejor pero aquí el verdadero problema era ¿Qué demonios estaba haciendo Chika compitiendo contra la hija menor de la mafia rusa?, su mirada seria, pero a la vez inquieta se fijaba en los ojos rubíes de su amiga quien no sabía que decir en ese momento y solamente atinaba a disculparse haciendo una reverencia repitiendo "Lo siento" una y otra vez. Poco a poco Mari se acercó a ella respirando totalmente cansada mientras se tomaba su cabello lacio con la diestra para hablar con algo de serenidad, no iba a regañarla solamente quería saber porque se arriesgó, arriesgo a todas haciendo una tontería como esa porque como bien había dicho la peli negra, los Ayase eran quienes controlaban todo el flujo de drogas, contrabando de armas y lavado de dinero en Akihabara, meterse en su territorio, derrotar en una carrera a la hija menor además de salir ilesa de la ciudad era algo muy extraño que sucediera, al menos que aún no lo supieran en ese momento.

Chika… ¿Puedo hacerte una pregunta? Mari no le quitaba la mirada de encima haciéndose ver intimidante.

Claro Mari… dime… Jugando con sus dedos mientras bajaba la mirada.

¿Qué hacías en el territorio de la mafia rusa y además compitiendo con una de las herederas de su imperio criminal? Suavizándose un poco para que la menor pudiera hablar.

Pues… bueno yo estaba de regreso a Numazu cuando en un semáforo, ella se detuvo… yo la verdad estaba asustada, se quiénes son y a que se dedican, en todo momento estaba consciente del peligro que estaba corriendo, pensé que me mataría, pero como estaba con su novia Yukiho Kousaka… y un poco alcoholizada le entro valor y me reto con su Pagani Huayra BC azul claro Hizo una pausa para continuar

Y luego…. Escuchándole atenta.

Corrimos, honestamente debo decir que a pesar del alcohol lo hacía muy bien… pero es muy sucia ella incontables veces intento sacarme del camino por eso es que tu mayor tesoro tiene todos esos daños… la verdad Mari lo siento… yo no quise hacerle ni un rasguño, se lo importante que es para ti y que no debí exponerme así, pero era eso o terminar matándome por su imprudencia

Las 3 chicas de Guilty Kiss podían ver la honestidad en sus ojos, lo apenada y la vergüenza que sentía, cuando la vieron derramar lágrimas sintieron ternura que la rubia lentamente la abrazo para calmarla, no podía enojarse ni mucho menos culparla, pero le preocupaba que le hubiera pasado algo o peor aún que se hubiera metido en serios problemas e iniciado una guerra clandestina que solo dejaría sangre. Estrepitosamente el momento seria interrumpido por un el sonido de llantas quemando asfalto apareciendo delante de ellas estacionándose en derrape en un giro de 360 ̊un Agera XS azul celeste con franjas verticales blancas atravesando a lo largo desde la cajuela a la capota teniendo unas placas delanteras con las siglas "Harasho MotherFucker" con diamantes incrustados en las siglas. Saliendo de auto una joven rubia esbelta y delgada con un traje de látex como el de los motociclistas, botas de tacón alto, el cabello suelto y un sombrero de punta elegante sorpresivamente desenfundando una 9mm de oro apuntándoles a quema ropa.

Voy a darles una advertencia… que espero les quede muy claro, es la primera y última vez que una de ustedes se mete a mi territorio, participa en una carrera e humilla a mi hermana menor, la próxima vez si esa chica…. lo hace… yo misma voy a encargarme de entregárselas en una caja de cartón cortada en pedazos

Continuara….

Nota del autor: Aquí les traigo este segundo capítulo de esta historia, pobre Chika se ha metido en camisa de once varas, a ver como salen de esta porque la rusa está decidida a matarlas, descuiden para el siguiente capítulo saldrán más chicas de Aqours, sin más que decir me retiro buenas tardes