notas de moi: Esperaron mucho?? bueno la verdad.. no pude contenerme y tuve que subir el 2do capitulo ahoritaaa sino despues me demoro meses jajaj, espero q les guste:
Heero giró la botella.
Gira...
Gira...
Gira...
Se detiene en...
-Trowa. –anunció Heero seriamente-
-Bien. –tomó una tarjeta y leyó- 'Tú y el jugador a tu derecha deben decir cuándo, cómo y con quién fue su primera vez.' –Trowa arqueó una ceja y miró a Wufei, él solo se encogió de hombros- Bien, fue poco después de que cumplí los 15 años, estaba trabajando en los ajustes de Heavyarms y...
El sonido de las máquinas era ensordecedor, se veía a varios mecánicos recorriendo los andamios que conectaban con una enorme máquina humanoide, su nombre era Heavyarms, uno de los cinco Gundams creados para la dominación de la Tierra en la Operación Meteoro.
En uno de aquellos andamios un chico estaba sentado en el suelo, frente a una laptop tecleando rápidamente, vestía un entero de mecánico celeste con franjas beige en los hombros, y el revestimiento interior del cuello naranja. Su cabello era castaño claro y cubría uno de sus ojos, los cuales eran de un hermoso verde esmeralda, el chico no debía pasar de 15 o 16 años de edad.
-¡Hey, Sin Nombre! –escuchó que lo llamaban y levantó la vista al hombre que tenía delante-
-¿Qué sucede, Trowa? –preguntó volviendo a su trabajo-
-He notado que trabajas demasiado¿no crees que deberías tomar un tiempo para relajarte? –puso las manos en su cintura mirando al chico en el suelo-
-No tengo nada mejor que hacer. –dijo sin emoción en su voz-
El hombre frente a él se inclinó a ver lo que hacía. Era un hombre robusto, de no más de 25 años, su cabello era de color rubio ceniza, corto y con dos patillas bajo las orejas, sus ojos eran azul grisáceo y vestía el mismo entero de mecánico que el chico, nada más que este era anaranjado. Su cara era dura y de cuerpo macizo, su nombre era Trowa Barton.
-Mmm... ¿Aun sigues con el Sistema de Navegación? –preguntó al ver las gráficas e informes en la pantalla. El chico asintió-
-Solo lo estoy revisando y dando los últimos ajustes. –siguió tecleando hábilmente. Hubo un momento de silencio-
-Dime¿ya comiste? –los dedos del muchacho se detuvieron y sus ojos verdes miraron seriamente a los azules- Supongo que no, entonces... ¿quisieras acompañarme? Vamos, yo invito. –se puso de pie y le tendió una mano para que también lo hiciera. Ojos verdes miraron con desconfianza la mano que le tendía, desechándola se puso de pie-
Salieron del hangar y se dirigieron a la cafetería, ahí Trowa ordenó por el chico y ambos comieron en silencio, una vez terminada su comida el muchacho se puso de pie, agradeció educadamente la invitación y se marchó sin más, de vuelta a sus labores, Trowa solo resopló y sonrió maliciosamente a espaldas del chico que en ese momento desaparecía por la puerta del comedor.
Ya eran pasadas las 2:00 de la madrugada y la mayoría de los mecánicos y técnicos ya se habían marchado, a excepción del chico sin nombre, quien fue divisado rápidamente por un par de deseosos ojos grisáceos. Se acercó lentamente al, prácticamente niño que tenía en frente, quien estaba de pie tecleando como siempre en una de las computadoras de respaldo del Gundam.
Estaba muy concentrado en su tarea, si lograba terminar con los ajustes del Sistema de Navegación de la nave podría tomarse libre el día siguiente...
Sintió una presencia en su espalda y le habló.
-No deberías estar aquí si no tienes trabajo que hacer. –dijo sin despegar los ojos del monitor-
-Sí, bueno... quería ver algo. –dijo parándose a escasos centímetros del cuerpo del chico, este tecleó unos cuantos códigos más y el monitor se apagó-
-¿Algo? –se volteó y arqueó una ceja en forma interrogativa, pero comenzó a caminar por el andamio pasando frente a la cabina abierta del Gundam verde océano, seguido de Trowa, este lo tomó de la muñeca para que se detuviera y el chico lo miró seriamente-
-Más bien... a alguien. –lo acercó a su cuerpo sujetándolo con un brazo de la cintura y con el otro de la muñeca- Quería verte. –le sonrió, sus ojos tenía un extraño brillo, uno que no era agradable para el joven muchacho entre sus brazos-
-¿Qué quieres? –preguntó enfadado, empujándolo para hacer algo de distancia entre sus cuerpos- Suéltame, ahora. –ordenó severamente el castaño intentando zafarse de aquellos brazos que lo sostenían fuertemente, pero en vano-
-La verdad, yo quería... hacer algo contigo. –le dijo al tiempo que lo empujaba dentro de la cabina de Heavyarms, y se le lanzaba encima, cerrándose la compuerta tras él-
-Aghh, quítate... déjame en paz, maldito... –el chico trataba con todas sus fuerzas de contener al gorila que ahora lo tocaba por todos lados- Aaahhh no... –Trowa tomó del cuello de la ropa al chico bajo su cuerpo y de un movimiento abrió el uniforme de mecánico, dejando a su vista libidinosa el broceado, firme y apetecible pecho del castaño-
Se relamió los labios y tomó ambas muñecas del chico las cuales las ató fuertemente con el cinturón de seguridad preventivo de la cabina que era más flexible y manejable, dejando inmovilizado al ojiverde que miraba con desesperación la escena. Después de eso acercó su rostro al enfadado del castaño y le habló con voz calmada y claramente deseosa por continuar.
-¿Sabes que eres muy atractivo, pequeño? –le preguntó tomándolo del mentón haciendo que lo mirase con rencor-
-¡Suéltame YA! –gritó en su cara, sus ojos no dejaban de despedir furia esmeralda, Trowa negó suavemente con la cabeza-
-Lo siento, pero no será posible... –posó sus manos en la cadera del chico tomando lo que quedaba de su uniforme- al menos no hasta que te haga mío. –rió burlonamente en su oído y lo comenzó a lamer, mientras que con sus manos quitaba los estorbosos pantalones que le impedían ver al chico en su totalidad. El chico gimió al contacto con esa lengua y moviendo un poco su cuerpo trató de desatarse sin éxito-
Después de jugar un rato con la oreja y el cuello del chico, separó su rostro para poder admirar la perfecta figura que tenía prisionera, sus brazos, piernas y bíceps bien formados, aumentaban su deseo, su cuerpo brillando en una delicada capa de sudor, las piernas separadas invitantes a tocar lo que entre ellas habitaba, sus ojos verdes mirándole con profundo odio, su rostro sonrojado y el pequeño bulto que estaba comenzando a hacerse más visible, lo excitaban hasta endurecer por completo.
Sonrió sin reparo y se quitó rápidamente su propia ropa, quedando completamente desnudo a diferencia del chico que aun conservaba su ropa interior, unos boxers muy cortos y ajustados, de color negro que delineaban perfectamente su redondo trasero y lo mucho que su hombría comenzaba a erguirse. Trowa se acomodó entre las piernas del chico y acarició el bulto que se comenzó a alzar aun más, provocando que de la garganta del chico salieran una serie de gemidos suplicantes.
-No... espera... no lo hagas... Aaaahhhh... –el muchacho había cerrado sus ojos y gemía a las caricias proporcionadas a su miembro que cada vez aumentaba más su volumen y el calor sofocante que comenzaba a sentir se intensificaba a cada beso que Barton le daba a su pecho- Aaaahhhhhh... –echó la cabeza hacia atrás al sentir uno de sus pezones capturados por la boca de ese hombre y al mismo tiempo al sentir la falta de su única prenda- aaaaahhhh... no... no... Trowa... ¡Aaaahhhh!... –Trowa había comenzado a masturbar la erguida virilidad del chico y comenzó a bajar con los besos, hasta llegar a la misma-
-Mmm... esto te va a gustar mucho, Sin Nombre. –y lamió la base la hombría para subir lentamente hasta la punta y bajar nuevamente. El chico no podía parar de jadear de placer y de repetir negaciones que sabía, su cuerpo no estaba de acuerdo. Al fin Trowa se embutió todo el miembro del chico; a cada succión el ritmo era más rápido y pronto el pequeño comenzó a mover sus caderas en busca de alivio a su necesidad y más placer para su cuerpo. Barton lo succionó hasta que se viniese en un placentero grito-
-¡¡¡AAAAAAAHHHHHHH!!! –gritó al llenar la boca del rubio entre sus piernas quien rápidamente lo calló con su boca, la cual estaba llena de su semilla la que introdujo por completo en la boca de su dueño e hizo bebérsela toda- Mmm... ahh... ahh... –respiraba agotadamente y saboreó su boca, mientras que su amante volvía a su cuello y comenzaba a morderlo- ¡¡¡Nnnmmm!!!... –ahogó un gemido al sentir de pronto tres dedos dentro de su cuerpo que se movían salvajemente y a Trowa que lamía, besaba, succionaba y mordía cada vez más fuerte su cuello-
-Aaahhh... aahhhh... Eres delicioso... Siempre lo repetiremos... Aaaahhhhh... –el rubio movía sus caderas contra las del chico frotando mutuamente sus miembros palpitantes uno de los cuales comenzaba a escurrir nuevamente-
El hombre volvió a besar los labios del niño bajo él y lo abrió más de piernas, el chico solo pudo cerrar fuertemente los ojos al ser invadido veloz y salvajemente por la dura, ancha y deseosa hombría de Barton, quien comenzó a moverse al instante haciendo que el castaño gimiera de dolor.
-¡¡¡¡¡AAAAAAHHHHH!!!!! –gritó y movió violentamente sus manos solo logrando lastimarse las muñecas con las correas que lo aprisionaban, Trowa solo envestía la entrada del chico, importándole muy poco si lo lastimaba o no-
-Ooohhh... Siiii... eso... mmmm... –hundió su cabeza en el rojo cuello del de ojos verdes, mientras que lo masturbaba brutalmente y que con su otra mano pellizcaba los erectos y rojos pezones de su joven amante- Aaaaahhhh... –lo invistió nuevamente, mientras que de los ojos del chico brotaron incontenibles dos pequeñas lágrimas de dolor-
-¡¡¡AAAHHH¡Detente!... aaahhh... me duele... para... ¡¡¡AAAAAAHHHHHH!!! –la masturbación fue más rápida al igual que las envestidas, el más pequeño solo se estremecía de dolor, pero paulatinamente ese dolor se convirtió en algo tan placentero que inconscientemente comenzó a mover sus caderas intentando sentir y complacerse más aun- Aaahhhh... aaaahhhh... –lo gemidos cada vez eran más roncos, cortos y suplicantes, y sus caderas se movían cada vez más rápido-
Entreabrió los ojos y vio al hombre que lo envestía mirándolo con lujuria, una tenue luz roja iluminaba la pequeña e incómoda cabina. El de ojos azules se acercó a sus labios y trató de besarlos, pero él lo mordió tentativamente a lo que el hombre se endurecía más haciendo todo aquello más placentero y pasional. El chico gimió tan provocadoramente ante el aumento en el ritmo, que el rubio no pudo resistirse y lo masturbó como si en ello se le fuese la vida, sus caderas iban tan rápido que ni siquiera se veía cuando su rojo miembro salía de ese caliente y apetitoso cuerpo.
Su vista se vio nublada al sentir sus fuerzas desparramarse en su propio rostro y pecho, ya que tanto movimiento había hecho que su espalda se curvara y su cadera se levantara, hasta su miembro quedara muy cerca de su torso y rostro, lo que también ayudaba a que la penetración fuese más fácil, profunda y satisfactoria.
Relamió sus labios y sintió nuevamente su sabor deleitar su boca, vio como Trowa se inclinaba aun moviéndose salvajemente en su interior y como pasaba su lengua desde sus clavículas hasta su barbilla para limpiar algunas de las gotas de semen que habían saltado al momento de su venida.
-Aaaahhhh... –gimió perezosamente al hombre dentro de él, pero este solo lo miró deseoso y se movió con más violencia- AAAHHHH... –gritó ante la carga de placer que recorrió su espalda e hizo su miembro expulsar la semilla que aun le quedaba dentro, su abusador no dejó de moverse y masturbarlo hasta que diez minutos después y tras dos eyaculaciones más por parte del chico que salpicaron a cada parte de la cabina, se vino dentro de él con un gran grito de satisfacción, inundando todo su interior de su esperma caliente para desplomarse fatigadamente sobre el pequeño-
-Aaah... aah... –jadeaban ambos ante la excitación física recién pasada, el hombre desató a su objeto de deseos y luego lo desmontó, fue cuando lo tomó por la cadera e hizo que se sentara sobre él, el chico lo miró confundido, el rubio solo le sonrió descaradamente. Acariciando y apretando los glúteos de su amante le susurró sensualmente-
-Ahora hay que limpiar todo esto. –e hizo que mirase los monitores a sus costados, todos ellos cubiertos por varias gotas de semen que escurrían hacia abajo, el chico asintió sonrojado y comenzó a lamerlas una por una, sensualmente, siempre sentado sobre Trowa, quien lo sujetaba fuertemente por la cintura y acariciaba lentamente su miembro desnudo, enviando nuevas corrientes eléctricas por su cuerpo-
Al terminar la operación Trowa lo tomó e hizo que se sentara en el suelo entre sus piernas, mirándolo al rostro, ahí le indicó el asiento de cuero que tenía un charco de semen regado sobre él, y rápidamente comenzó a lamerlo todo, degustando el sabor del sexo salvaje y abusivo, pero sin embargo excitante y enviciante, esa era la mezcla de su semilla y la de ese experimentado y grotesco sexópata.
Cuando terminó levantó el rostro, pero Barton le indicó algo más que debía limpiar, y se encontraba justo entre sus piernas. Tomándolo entre sus manos se lo llevó a la boca y a sus oídos gemidos de placer golpearon rápidamente, lo succionó hasta que su boca se vio inundada de más de ese espeso líquido blanco y lo saboreó todo hasta no dejar ni una gota en el caliente ser de carne.
Con dificultad se puso de pie, oprimió uno de los botones del tablero y la escotilla se abrió, en silencio salió de ahí y se colocó sus ropas, al estar ya vestido dio media vuelta y comenzó a caminar, pero la voz de aquel hombre que le había quebrantado la inocencia que llevaba dentro, lo detuvo.
-¿Qué te pareció, precioso? –preguntó el rubio que se encontraba en medio del pasillo desnudo-
-Que no se vuelva a repetir. –y sin volver a ver atrás siguió su camino hasta su camarote-
-Días después lo mataron y yo tomé su lugar como Trowa Barton. –finalizó Trowa de brazos cruzados, en la habitación solo se escuchaba silencio el cual duró por un rato más-
Silencio...
-O.o ¿Quieres decir que te violó? –preguntó Duo con la boca en el suelo, Trowa asintió-
-Pero terminé cediendo, el sexo es demasiado bueno como para resistirse. –todos lo miraron estando de acuerdo con sus palabras-
-Jajaja –rió Quatre-
-¡¿Qué es tan gracioso?! –Trowa lo miró de forma asesina-
-Nada, -rió suavemente- es que me sorprende que El gran Trowa Barton, Rey de Sexo y la Satisfacción haya perdido su virginidad a los 15. Jajajaja –rió a carcajadas Quatre-
- ¬¬ Sí¿y¿Acaso tú eras tan puta que la perdiste a los 10? –le sonrió triunfante, Quatre lo vio furioso-
-No, pero soy árabe y fue a los 12. –lo miró desafiante y muy orgulloso de sus palabras-
-¿Con quién¿tu perro? –Trowa rió, Quatre infló las mejillas disgustado y sonrojado-
-¡Claro que NO! –le gritó-
-Ah bueno, es que como siempre andas tan caliente y como nadie más que yo puede hacer que te corras hasta quedarte dormido pensé que...
-¡Tú no eres el único que lo ha logrado! –refutó ante el ego de su novio, a Trowa le salió un tic de celos en el ojo, pero trató de pasarlo desapercibido, no quería que todos creyeran que además de ser celoso era orgulloso y ególatra en extremo, aunque así lo fuera-
-Bien¿quién fue? Debió caer muerto después de hacértelo una semana sin parar para que dejara de parársete. –Quatre estaba furioso, pero lo ignoró-
-La verdad fue él quién me quitó la inocencia, y no tú. De seguro que nunca se la has quitado a alguien. –Trowa saltó un poco al escuchar eso- Además la primera vez debe ser perfecta y suave, y contigo de seguro mi colita habría sufrido una semana entera.
-No te creas. –habló sarcástico- Sí se la he quitado a alguien y ese alguien no tuvo ningún problema después, es más, después de la primera vez con él, me pidió más y estuvimos un día y medio haciéndolo sin detenernos. –Heero se sonrojó al escucharlo, Trowa solo sonrió al ver su reacción-
-Bien, como quieras, al fin y al cabo esa fue la mejor noche de mi vida.
-Pero Quatre, si no mal recuerdo fue de día. –dijo Duo que estaba muy entretenido escuchando la segunda pelea del día de la pareja esa. Quatre lo pensó y luego asintió-
-Sí, tienes razón Duo. –Trowa fulminó a Duo con la mirada-
-Duo¿acaso tú...? –comenzó a preguntar-
-¿Eh¿Yo qué?... –preguntó inocentemente, pero luego entendió y negó rotundamente- No, no, no, no es lo que crees, Quatre solo me contó, yo no fui el que se acostó con él la primera vez.
-¿Entonces quién? –Heero preguntó curiosamente a Quatre-
-Bueno... –comenzó-
-¡¡Un segundo!! –interrumpió Duo, todos lo miraron- Aun falta que Wufei responda. –Wufei se sonrojó y miró furioso a Duo-
-Gracias Maxwell. –dijo sarcásticamente y Duo solo sonrió-
-De nada, para eso son los amigos. -sonrió inocente, Wufei suspiró hondamente-
-Bien, fue cuando ustedes, -refiriéndose a 01, 02 y 04- fueron amenazados con la detonación de la Nueva base Edwards¿lo recuerdan? –los aludidos asintieron- Bien, Barton y yo robamos dos transbordadores y los estrellamos en la flota que usó Oz para escapar de ahí, yo fui y enfrenté a Traize pero... –dejó de hablar, todos esperaban pacientemente a que continuara pero no lo hizo-
-Perdiste en el duelo, eso ya lo sabemos no tienes por qué se tan orgulloso. –facilitó Duo, entonces Wufei gruñó y continuó...-
-Mi nombre es Wufei Chang. –el chino blandió su espada-
-Traize Kushrenada. –se presentó y el duelo comenzó. Ambos esquivaban y atacaban alternadamente, hasta que Wufei hizo un mal movimiento y quedó a merced de un ataque, Traize tenía el filo de su espada sobre el cuello del oriental, este se levantó del suelo sin quitarle la vista fiera de encima-
-¿Por qué no me matas? –ojos negros veían furiosos a las orbes azules del aristócrata-
-Fuiste muy amable de bajar de tu movil suit, creo que es justo que volvamos a luchar en tu especialidad. –habló calmada y suavemente, bajando la espada- Además... –se acercó y tomó el mentón del chico que permanecía estático en su lugar- todo vencedor debe recibir un premio... –sonrió al ver la confusión reflejada en los ojos rasgados- y ese premio... eres tú. –la confusión se hizo clara a lo largo del rostro asiático, pero su impresión pudo más al sentir los labios de ese apuesto hombre de cabello castaño, rozando suavemente los suyos para terminar en un suave beso-
El chino apenas reaccionó y apartó a aquel hombre de su lado, mirándolo sorprendido y sonrojado limpió su boca con el dorso de su mano, Traize al ver la reacción despectiva del chico frunció enojadamente el ceño.
-Esa no es manera de agradecerle a la persona que perdonó tu vida. –lo apuntó nuevamente con la espada, al ver esto Wufei se congeló, no tenía oportunidad contra él en un nuevo duelo, lanzó la afilada hoja a un lado lejos de él en señal de rendición, pero aun así sus ojos eran determinados-
Traize bajó su arma y la envainó para acercarse de nuevo al chico, lo tomó nuevamente del rostro y lo besó, pero esta vez de manera brusca y autoritaria, le había enfadado mucho la descortesía que le había propinado el chino. Este cerró fuertemente los ojos, sintiendo como su boca era explorada con avidez por la lengua del castaño y como de a poco lo iba conduciendo a un sillón cercano, pronto sintió el reverso de sus rodillas topar contra el brazo de este y vio al hombre alejarlo un poco para examinarlo con más detenimiento, Traize sonrió mostrando una hermosa sonrisa y de un movimiento volteó al muchacho y lo hizo caer en el sillón.
Los ojos de Wufei se abrieron al entender que con lo de 'premio' no se refería a solo un beso y sus mejillas se encendieron. La mitad de su cuerpo, de la cintura hacia arriba, estaba sobre el sillón y el resto, colgaba de uno de los brazos del mueble, sintió como aquel hombre se acercaba y oprimía su cadera contra su cuerpo, mientras sus manos abandonaban sus caderas, impidiéndole escapar. El hombre se quitó el elegante saco azul y bajó la cremallera de su pantalón, pasó su brazo por el rededor de la cintura del chino tomando el extremo de la cinta que sujetaba sus pantalones y tiró de ella desatándola, Wufei enrojeció ante la acción.
-¡Hey¡¿qué pretende?! –levantó su torso con sus manos y volteó un poco la cabeza-
-¿Qué no es obvio? –le sonrió, mientras metía una mano en el blanco pantalón de Wufei y buscaba con ella el miembro del hermoso chico que había llegado hasta su habitación, encontrándolo y masajeándolo suavemente-
-Aaahhhhh... –gimió al sentir la suave, pero excitante caricia, la otra mano del Traize tomó sus pantalones y los dejó deslizar por sus piernas, para luego dirigirla y masajear su propio miembro, auto-excitándose al instante-
-Aaaahhhh... –gimió al comenzar con los movimientos de su propia mano en su hombría- Lo siento Wufei, mmm... me gustaría tener más tiempo para hacerte sentir adecuadamente pero... oooohhhh... –se interrumpió a si mismo- estamos bajo ataque... aaahhhh... tendrá que ser rápido. –masajeó con algo más de velocidad al oriental y este dejó escapar algo de su líquido junto con varios gemidos placenteros-
Con la viscosa sustancia lubricó sus dedos y los introdujo despacio uno por uno en ese joven cuerpo, moviéndolos suavemente dándole el mayor placer y el menor dolor a su nuevo amante. Cuando sintió que la entrada del chico estaba lo suficientemente dilatada, tomó su miembro y lo acercó a ella, empujó de apoco y entró sin dolor ni inconveniente en la estrecha entrada del oriental.
-¡Aaaaaahhhhhh!... –gimió placenteramente Wufei a la invasión, tenía la cara toda sonrojada, era la primera vez que hacía realmente algo como eso y... lo estaba disfrutando mucho, ciertamente masturbarse no era lo mismo que tener sexo realmente-
El vaivén comenzó pronto, lento y suave, Wufei gemía a cada caricia que aquel desconocido le daba, pero se sentía a gusto con él adentro¿eso podría significar algo? Comenzó a mover sus caderas en busca de más contacto y su amante le dio en el gusto, ahora sus movimientos eran rápidos sin dejar de ser suaves, provocándole solo placer al cuerpo sumiso del chino, que apretaba fuertemente con sus manos los cojines que había en el sillón y movía sus caderas rítmicamente en busca de lo que el castaño le daba cada vez con más intensidad.
Una de las manos de este estaba sobre su miembro, acariciándolo y masajeándolo con vehemencia, lo hacía tan bien, era como una droga, enviciante, quería más, quería sentirlo más y más adentro, en su cabeza lo gritaba, gritaba por más, pero de sus labios solo salían gemidos y gritos de gozo, hasta que finalmente...
-¡¡OOOHHHH!!... Traize... –gimió roncamente y movió sus caderas para encontrar las de su amante y que entrara con más fuerza, tocando sus puntos más sensibles-
-Wufei... Aaaaahhhh... –Traize se había agachado, besaba y lamía la espalda, ahora, desnuda del chico que lo tenía vuelto loco, gimiendo en su oído- Aaaaahhh... sí... mmm...
-Traize... Traize... por favor... aaaahhhh... –suplicaba, Wufei se movió más rápido, Traize se sorprendió de esa reacción, pero sonrió complacido de ser deseado por tan maravillosa criatura-
Se enderezó de nuevo e impulsándose con todas sus fuerzas enterró su hombría en el cuerpo oriental, hasta que tocó la parte más sensible del chico que se vino inmediatamente, sus músculos se contrajeron haciendo que el castaño inundase su interior. Traize, el aristócrata, que lo había convertido en hombre finalmente, derramaba su semilla en un chico que apenas conocía, pero que lo había vuelto loco con tan solo mirarlo a los ojos.
Después de que ambos se corrieran, Traize salió despacio del joven cuerpo y se separó. Wufei volteó su cuerpo y lo miró con una sonrisa en los labios, sus rostros sonrojados y respiraciones agitadas.
-Nunca pensé... que hacerlo con un hombre... fuera tan bueno. –habló jadeante, Traize, abrochó su pantalón y le sonrió, se acercó a él y colocó una mano sobre el hombro del chico, susurrándole al oído-
-Y yo nunca pensé que hacerlo con un niño fuese tan excitante. –lo besó suavemente en los labios y se separaron, se agachó y tomó los pantalones blancos que estaban en los tobillos del chico, los subió y amarró con la banda negra que minutos antes le había quitado, le entregó su camiseta y su espada y volvió a besarlo- Espero que nos encontremos en otras circunstancias, -acarició fervientemente el trasero del chico quien se sonrojó- así tal vez te pueda hacer sentir lo que es hacer el amor y no solo lo que es tener sexo... –le susurró al tiempo que le daba una nalgada y lo hacía caminar-
Wufei se sorprendió y lo miró infantilmente.
-Ve, tu compañero debe estar esperándote. –Wufei solo asintió y corrió hacia el ventanal destruido por el cual había entrado pero a medio camino se detuvo-
-Traize... –se volteó tímidamente a verlo- ¿crees que... crees que nosotros...?
-¿Podamos volver a vernos? –trató de adivinar-
-No... bueno sí, pero... Si... la próxima vez... –estaba tan nervioso que no podía formular la pregunta-
-Wufei... –el castaño lo tomó por los hombros e hizo que lo mirase- una vez amantes siempre lo seremos. –le sonrió y Wufei sonrió de vuelta, realmente feliz de escuchar esas palabras. Traize lo besó por última vez y el chico salió corriendo-
-Por eso nunca lo mataste. –sentenció Duo atando los cabos sueltos, Wufei se sonrojó-
-Así que Traize es bueno en la cama¿eh? Mmm... tal vez deberíamos comprobarlo¿no crees Trowa? –le sugirió Heero con una media sonrisa, Trowa también sonrió a la idea-
-¿Tú crees? –ambos fueron goleados-
-ù.ú Ya déjense de esas babosadas. –dijo Duo con la mano en puño, Quatre asintió, los otros dos solo se sobaron el chipote que sus amantes les habían hecho-
-Bien... –Heero se frotó la adolorida cabeza- Quatre, me dejaste con curiosidad. ¿Con quién lo hiciste la primera vez? –preguntó curioso, todos en la habitación lo miraron ansiosos-
-Bueno, les cuento si tú nos cuentas, Heero. –propuso-
-¡¡¿QUÉ?!! O///o –se escandalizó, el rostro del Soldado Perfecto se volvió fuego- Errr... yo... creo que mejor no... –estaba muy nervioso sin nombrar a alguien más-
-Oh, vamos Hee-chan, cuéntanos¿sí? –rogó Duo tirándole del brazo- ¿O es que acaso eres virgen? O.o –dijo incrédulo-
- ¡¡Claro que no lo soy!!
-Ah que pena... –dijo desilusionado- Yo te podía haber ayudado. –le susurró sensualmente al oído haciendo circulitos en el pecho del 01 con su dedo índice, Heero se encendió más, por todos lados-
-Vamos Yui, cuéntanos. –Wufei insistió, Heero lo miró con desesperación y luego miró a Trowa, este permanecía serio y solo asintió levemente, Heero suspiró derrotado y asintió-
-¡¡¡SIII!!! –Duo lo abrazó del cuello- ¡Vamos a saber con quién se descargó por primera vez el chico de acero!
-¡¡DUO!! –Heero lo regañó y él solo se encogió de hombros-
-Perdón. –se disculpó infantilmente- Bien Quatre, ya puedes decirnos. –el árabe asintió y comenzó-
-Bien. –Quatre sonrió ante la pareja- Pero una vuelta más y les contamos¿cierto Heero? –este desvió la mirada sonrojado-
-Bien. –Wufei emocionado, toma la botella y la gira-
Gira...
Gira...
Gira...
Sigue girando...
Se detiene...
Continuara...
jajaj ahora si que si sufrannn jaj como vamos hasta ahora? interesante no?? bueno les hare un adelanto de lo que se viene despues... se sabra un pequeño secreto entre Duo y alguien mas ajjaa pero no les dire quien y tambien conoceemos un poco mas a nuestro encantador y "angelical" Q-chan (de angelical... AKI no tiene nada XD)
Quatre: O.o hey!! o///O xq dices esoo...
Akiko: jaja tu sabes xq... pequeña fierecilla XD jajaja
Quatre: no es justo que digas esos secretos de mi..
Akiko: pero tu mismo me los dijiste Q-chan T.T
Quatre: sii!! pero no para q se lo dijeras al mundo enterooo..
Akiko: ay yaa dejate de niñerias, asi talvez ya no te vean cm una debil niñita!!
Quatre: nñitaa!!.. -en eso llega trowa y lo abraza x detras-
Trowa: no importa.. seras mi niñitaa
Quatre: no soy niña y no soy de nadie!! -trowa le toca el trasero- aah..
Trowa: seguro no quieres serlo? ni siquiera mia?
Quatre: uuu... bueno talvez... -sonrisa pervert de ambos
Akiko: ai estos dos que no controlan nunca sus hormonas?? bueno serap hasta la proximaa, y ahora si que si necesito de su aporte ara poder continuarr adiosito!! besos a todos!
