¡Hola a todos!
Otro capítulo, aquí es donde inicia la trama, espero que les guste.
Saludos!
Katniss bajo rápidamente las escaleras, sentía una extraña urgencia por estar frente a la puerta de casa de Peeta, como si temiera que en cualquier momento su cerebro volviera a mandar sobre su cuerpo y, por más ridículo que esto sonara, la detuviera en su resolución de ir a saludarlo.
En menos de 5 minutos Katniss estaba frente a la puerta. Había sentido tanta valentía y prisa por llegar ahí, y ahora simplemente no podía moverse. Su corazón latía como loco y comenzaba a sentir que le faltaba el aire. –Tonta- se dijo a sí misma mentalmente, -solo vas a tocar la puerta para saludarlo, no es como si te fueran a volver a lanzar a la arena de los juegos del hambre-. Katniss respiro hondo y toco la puerta. 3 golpes, y su mundo cambiaría para siempre, pensó… y no podía estar menos equivocada.
Se escuchó la voz de Peeta desde dentro de la casa y unas pisadas caminando hacia la puerta. Katniss tuvo que contener el impulso de salir corriendo y recordarse que respirar era una necesidad. La puerta finalmente se abrió, mostrando a un Peeta sin camisa y con expresión de sorpresa. –Hola- dijo el rubio al ver que Katniss no decía nada. Katniss reacciono y le devolvió el saludo; no podía dejar de mirarlo, físicamente era una versión mejorada del Peeta que conoció. Su cabello rubio alborotado, sus pupilas dilatadas por la sorpresa, su pecho y brazos…. Mucho más marcados y bronceados de lo que recordaba. Katniss estaba por pronunciar palabra y aclarar el motivo por el cual estaba ahí cuando se escuchó una voz dentro de la casa. -¿Quién es? ¿Es Haymitch?- dijo la voz, que ahora se distinguía era de mujer. –Sí es Haymitch dile que estamos ocupados, que regrese mañana jaja- En ese momento Katniss reconoció la voz… Era Delly.
Peeta no contesto y miraba con una rara expresión a Katniss, como si estuviera lidiando con una mezcla de emociones contenidas. Katniss por otro lado, reparo en que el pantalón de Peeta parecía semi- desabrochado y sus labios más rojos de lo normal, fue en ese momento en el que la figura de Delly se asomó por la puerta. La joven al ver a Katniss se quedó de piedra y se ruborizo; se veía despeinada y con el vestido mal puesto. En ese momento la chica en llamas entiendo todo; entendió por qué Peeta no se había tomado la molestia de buscarla, por qué tanto Haymitch como Sea no habían insistido en que ella lo buscara. Katniss sintió una punzada de dolor tan fuerte que tuvo que luchar por no caer de rodillas en el suelo. Con toda la dignidad que pudo aparentar, Katniss fue capaz de decir: - Hola Delly… Peeta, solo pasaba a saludar y ver como habías estado, pero me doy cuenta de que estas mucho mejor que la última vez que te vi, me da gusto, no los molesto más, que tengan buena noche. Parecía que Peeta quería decir algo, pero Katniss no dio oportunidad, rápidamente se encamino hacia su casa sin mirar atrás. Al llegar a su "hogar" Katniss se apresuró a subir a su cuarto, y cerrar todas las ventanas y cortinas para después derrumbarse en la cama llorando. Lo había perdido, y no es que no lo supiera ya, pero no pensó que de esa manera. Peeta y Delly… el solo pensamiento le dio una sensación de tristeza y asco.
En ese momento Katniss lloro como hacía meses que no lo hacía y después de lo que pareció un largo rato se quedó profundamente dormida.
El sonido de un teléfono despertó a Katniss. Sobresaltada miro en todas direcciones para asegurarse de donde estaba; rápidamente el recuerdo de Peeta y Delly apareció y reconoció su cuarto. Sin mucho ánimo y sin intención de contestar la llamada, se levantó de la cama y vio el reloj de la mesa: 10:00 p.m. Katniss no podía creer que aun fuera tan temprano, y como las cosas habían cambiado ese día. El teléfono no dejaba de sonar, por lo que Katniss se decidió a tomarlo. – -Seguramente es Aurelius que desea cumplir con su trabajo y ver como estoy, aunque jamás se había visto tan insistente- pensó.
-Hola- dijo Katniss al levantar el teléfono. Del otro lado una dulce voz contesto: -Hola Katniss, soy Annie, ¿cómo estás?-
Katniss se quedó de piedra, la dulce Annie, tenía tanto de no saber de ella. –Bien, gracias Annie, ¿tú cómo estás? -
-Muy bien Katniss, contenta porque pronto nacerá el pequeño Finnick, precisamente por eso te llamo, me gustaría preguntarte si te gustaría venir a pasar una temporada conmigo y Johana en el distrito 2?
Katniss seguía tensa, por un momento no supo que contestar y sin pensar pregunto: ¿Por qué quieres que vaya contigo?
Annie se rio y después dijo: Tú siempre tan directa. Te estoy invitando porque creo que te haría mucho bien pasar un tiempo aquí, cambiar de aire y estar más acompañada.
Katniss no dijo nada, no podía ser una coincidencia la llamada de Annie o sí?, pensó. Nuevamente sin pensar y un poco molesta Katniss pregunto: -Annie, no quiero ser ruda o grosera, pero ¿con quien has hablado? No he sabido de ti en meses, y en un momento me llamas para invitarme a pasar tiempo contigo. ¿Qué pasa?-
En el teléfono se escuchó un suspiro antes de que Annie añadiera: -Katniss, lo que pasa es que hable con Haymitch, me dijo que fuera de él y Sea no has querido cruzar palabra con nadie fuera de lo estrictamente necesario.- hubo una pausa y Annie continuo: Aquí en el distrito 2 se ha reunido un grupo de personas con un pensamiento de vida fascinante, se podría decir que son sabios y creo que escucharlos y convivir con más personas te hará bien. – Sé que eres una persona muy reservada- añadió, - y que posiblemente no aceptes, pero quiero que sepas que me haría muy feliz tenerte por aquí un tiempo, además de que…. –Acepto- dijo Katniss sin más.
Muchas gracias por leer. Les pido por favor de ser posible me dejen sus comentarios, buenos o malos, pero dirigidos a la mejora.
Adelanto:
Pov Peeta: Casi 2 años habían pasado desde la partida de Katniss ese verano, sus sentimientos hacia ella aun eran confusos, pero no podía dejar de soñarla, ya fuera como muto en sus pesadillas o como princesa en sus sueños.
Un sonido lo distrajo de su pensamiento, parecían venir ruidos de dentro de la casa de Katniss.
