Segundo capitulo, quizás con algo de Frans (FriskxSans)
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-entonces... trabajo para Mettaton como su secretaria o algo parecido cada vez que hace un evento ¿no?
-eres algo así como su coreógrafa de baile y le guste tenerte cerca cuando hace presentaciones.
-¿por qué?
-le agradas y le inspiras, no estoy seguro niña, todos te quieren y el ranking se dispara cuando apareces en cámara.
-yo no actuó.
-no pero bailas bien, eres muy "dramática".
Frisk se puso roja de vergüenza, cuando había caído en el subsuelo recordaba haber tenido una batalla contra Mettaton sin intención de destrozarlo, realizando bailes y poses dramáticas mientras esquivaba sus insistentes ataques.
-creo recordar algo así.
-es de esta línea temporal, nunca heriste a nadie, solo a Asgore pero porqué él no te dejó más opción.
-... No recuerdo como terminó esa batalla, sé que está vivo y me trata, al igual que Toriel, como si fuera su hija.
-eres su consentida.
-¡Sans! No soy una niña, bueno, ya no. –su suelto cabello cubrió su rostro. –estoy perdida, como si hubiese estado dormida durante años y ahora... Tengo toda una vida y no puedo reconocerme.
-te ayudaré a adaptarte.
-¿Qué otra cosa debería saber?
-Papyrus suele tener la costumbre de realizar, junto con Alphys, pijamadas en casa de Undyne donde siempre te arrastra.
-lo dices como si fuera algo molesto.- Frisk sonrió, saber que Papyrus, Undyne y Alphys la consideraban su amiga y casi familia, era algo realmente tan cálido, su corazón latía feliz.
-no es que te moleste pero no es agradable verte dormir pegada a él cuando voy a buscarlos.
-¿por qué? Tampoco que fuera mi novio, Pap me dejó en la "friendzone" y no te lo voy a quitar. –pensó un poco en las cosas de esa cita que recordaba de forma borrosa. –y además ¿no somos como hermanos los tres?
Sans hizo una rara mueca con la boca mientras parecía estar sudando nervioso.
-sí.
-creo recordar que me trata como si fuera una hermana menor y no parece ser la primera vez que comparto la cama con Papyrus.
A medida que Sans le entregaba detalles su memoria mostraba vagos recuerdo de esa partida y en ese momento una escena siendo ella aún una niña acostada en la cama/auto de Papyrus con un Sans leyendo un cuento la hizo sonreír.
-eres un hermano mayor adorable Sans.
-...gracias niña, pero últimamente Toriel se ha puesto algo sobreprotectora contigo ya que estás un poco más adulta.
-no me preocupo, no tengo interés románticos o nada por el estilo como para que Toriel cuide tanto mi "pureza".
Sans se removió en su asiento, estaba serio, cosa que era preocupante, rara vez lo veía realmente así y no le gustaba, eso no solía augurar nada bueno para ella.
-¿ah pasado algo con migo y algún monstruo que deba saber?
-la verdad...-Sans parecía más centrado en la pequeña llama de la vela frente a él –no estoy seguro.
-¿sabes algo?
-escucha kiddo... La verdad es que...
-ah ¿no son tiernos?- soltó Mettaton mientras pasaba al lado de la mesa de la humana y el esqueleto. –la doctora Alphys estaría dando grititos de fan friki si los viera ahora. Son su ship favorito.- luego se pasó una mano por su espectacular cabello negro y posó de forma dramática. –yo apoyo la noción pero sigo prefiriendo mi romance con Paps.
Frisk abrió tanto la boca como los ojos sorprendida, se puso de pie de golpe mientras azotaba la mesa al mismo tiempo, Sans se pasó la mano por la cara preocupado, no quería que ella se enterase de eso aún no cuando incluso él no podía asimilarlo pese a tener todo ese lio de emociones aflorando por la humana.
-¿tú y Papyrus? ¿Desde cuándo?
-Ay querida, desde su cumpleaños el mes pasado, ahora toma asiento, el concierto está por empezar.
Vio como Napstablook y Shyren comenzaba con la melodía y el canto para luego hacer su gran entrada Mettaton, sin embargo Frisk parecía perturbada, cuando dieron un intervalo y todo se calmó en el restaurante ella miró a Sans con una expresión seria en su rostro.
-¿es en serio? ¿Al final están juntos?
Sans no supo muy bien cómo responderle, la cara de Frisk demostraba estar algo dolida ante la noticia y eso le molestaba ¿estaba celosa de esa relación cuando en esta línea temporal eran ellos los que sostenían el romance más popular y seguido por todos en el subsuelo?
-¿te molesta?
-no... Si... No lo sé. Siempre he querido a Paps, digo- meditó algo confusa por sus palabras dichas con tanta propiedad. - siento que siempre lo he querido.
-¿tanto lo quieres como para que te guste pese a que él mismo te cortó toda esperanza?- Sans sonaba ausente.
-supongo que sí. Esto es algo extraño.
-¿Por qué lo dices?
-porque es, no lo sé, si pudiese tener recuerdo totales de esta partida, siento que lo amaría con todo mi corazón. –guardó silencio por un buen rato hasta que el sonido de los controles de la mesa de mezclas de Napstablook logró sacarla de su transe –cada vez que sueño con él, en esa otra horrible línea de tiempo, siempre me duele y no paro de llorar.
Los ojos castaños de Frisk comenzaron a brillar, sabía que estaba por ponerse a llorar nuevamente pero no comprendía lo que sucedía, en la otra línea de tiempo ella mataba a todos sin consideración sin dar oportunidad a nadie ni intentar probar en ningún momento la piedad pero recordaba haberla oído llorar en waterfall y pedir perdón una y otra vez en las flores ecos mencionando a su hermano y a él.
-ven.
La sujetó de la muñeca y casi a rastras la sacó del hotel. Caminaron por la caliente zona de Hotland hasta llegar a las afueras de la cueva donde se ingresaba a Waterfall, sin pararse en ningún momento pese a las insistentes preguntas de Frisk, finalmente aminoró el paso cuando llegaron hasta la zona más poblada de flores ecos.
-¿Tienes algún secreto que contar a estas flores?
La humana lo medito un rato, se inclinó frente a una, se hizo hacia atrás de la oreja un largo mechón de cabello mientas susurraba algo.
-¿Qué tal tu Sans? ¿Tienes algún deseo o secreto que contar?
-no.
-ey, eso no es justo.
-la vida no es justa.
-entonces no escuches lo que le he dicho.
-¿por qué no?
-porque no quiero.
-no seas infantil.
-déjame ser tan infantil como pueda, al menos hasta hoy.- gruño molesta y antes que el esqueleto preguntara, Frisk tomó asiento al borde del lago sacándose su calzado y hundiendo los pies en el agua. –mañana quizás ya tenga 18 años, no estoy segura pero aun así ya no soy una niña y debo aceptarlo.
-lo dices como si fuera algo malo, niña.
-no lo es.- le sonrió tristemente. –pero es lamentable no poder recordar todo lo que ha sucedido e ir creciendo junto a esas experiencias. –puso una de sus manos en el agua y levemente salpicó al esqueleto. –me gusta está historia, no quiero arrastrar la horrible infancia con todos esos recuerdos, así que la mejor manera de mejorar es crecer, crecer no solo físicamente sino internamente.
-¿te refieres a los huesos? –se burló el cómico mientras igualmente salpicaba a la humana.
-no Sans.-sonrió realmente alegre. –sabes que no me refiero a eso ¡y no me mojes!
Durante un buen rato estuvieron molestándose de esa forma hasta que Frisk logró empapar al esqueleto y este en represalia usó su magia para crear una bola de agua sobre ella y "bañarla".
-Toriel se molestará contigo Sans.
-¿Por qué con migo?- trató de sonar ofendido.
-no te hagas, para llegar a las Ruinas debo pasar por Snowdin y seguramente pescaré una pulmonía.
-te haces demasiado drama cuando la solución es fácil. Pasaremos por casa de Undyne y le pediremos que nos deje secar la ropa, yo también puedo resfriarme.
-vale, creo que estamos a mano, lo siento.
-venga vamos.
La sujetó de la mano para ayudarla a salir del lago y sin soltarla caminaron hasta la casa de la cabecilla de la guardia real siendo atendidos por una sorprendida pero "sonriente" Undyne.
-ya deberían crecer un poco para ese tipo de "juegos" y tomarse su relación a algo más serio, déjense de tantos preliminares.
-¿de que estas ha...?
-vale, lo cogemos ¿tienes ropa para Frisk?- le interrumpió Sans algo nervioso.
-si punk, y también un lugar para que se seque la que tienen puestas, vayan a mi cuarto y cámbiese ahí.
-¿los dos?- pregunto Frisk algo confundida.
-sí, no sería la primera vez, lo hacen casi todo el tiempo que duermen juntos cuando lo vas a visitar a Snowdin.
Frisk se quedó de piedra pasando a pálido extremo para luego ponerse roja tomate, no podía estar hablando en serio y como una irónica burla unos recuerdos de una relación romántica comenzaron a inundar su cabeza donde el otro era... no podía ser posible.
Frisk rio bajito, estaba por reventar a carcajadas ante la sorpresa por no decir no gritar como loca por aquello pero logró controlarse, paso al cuarto de Undyne y cerró la puerta dejando al otro lado al hermano esqueleto mayor y una confundida soldado.
-¿la has hecho enojar con algunas de tus tonterías o malos chistes, Sans?
-nope.
No esperó a ser bombardeado por preguntas así que procedió a teletransportarse hasta su casa y cambiarse ahí.
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¿no te dijo mi hermano que pasarías un mal rato?
¿Qué hacía Papyrus con la chaqueta de Sans y en el pasillo del juicio? ¿Por qué poseía magia y gaster blaster como la de su hermano mayor además parecía desesperadamente decepcionado y profundamente dolido?
Saltó para esquivar todos los huesos que no dejaban de venir, era tan terrible como pelear con Sans en la ruta genocida pero en su lugar estaba Papyrus...las cosas no dejaba de no cuadrar, además, no era como el enfrentamiento en Snowdin, aquí realmente buscaba matarle como nunca quiso realmente hacerlo ¿Pero por qué? ¿Por qué Papyrus querría dañar al que consideraba su mejor amiga?
Sus palabras antes de la pelea retumbaron en su cabeza como un recuerdo lejano.
-¡Pensé que podías cambiar! ¡No es tan tarde para tratar!
Sonaba desesperado, buscando hacerle entender que todos podían ser mejor, cuando le atacaba él pedía que se detuviera, que no era necesario eso, que no estabas haciendo la cosas fáciles, rogaba que parara y pese a todos sus ataques y los de la humana él seguía teniendo fe en ella.
Sans y Papyrus los mejores y geniales hermanos por siempre y para siempre... Y sie...
-y siempre... Sans...-
¿Por qué lloraba tan destrozado?
El último ataque tenía un sabor desagradable, matar a alguien que no se defiende, que pide perdón por seguir teniendo fe y lamentándose en no poder lograr que cambiara cuando realmente sabía que podía...
La cabeza de Papyrus se desprendió de su cuerpo que se volvió rápidamente ceniza pero no su cabeza, aún permanecía en el suelo... Hablando.
-Sans, lo siento, no pude lograr que la humana cambiara, di lo mejor pero... ¿hum? ¿Grillby's? ¡Tú sabes que odio ese lugar! Pero... Vale... Te veo... Te veo ahí.
Polvo, nuevamente el polvo del cuerpo de Papyrus la cubría por completo, ahogándola en una culpa horrible tras acciones que no comprendía porqué las llevaba a cabo.
-¿Quién eres Chara? ¡Deja de dirigir mis acciones! ¡Deja de matar a mis amigos!
Miró el maldito cuchillo gris e intentó arrojarlo lo más lejos posible, agitando su mano con desesperación.
-nunca podrás deshacerte de mí... Frisk.
Escuchar la voz de ese malvado humano susurrándole al oído pese a que no estaba ahí presente, estaba tan cansada de vivir aterrada por todo, por Chara, por sus acciones y la manipulación en su cuerpo, estaba tan cansada de esa ruta, de matar y recordarlo a cada instante.
De rodillas al suelo cubriendo su cabeza bajo sus brazos tiritaba intentando controlar sus lágrimas.
Sintió como sus brazos se endurecía y sus manos comenzaban a moverse nuevamente a voluntad propia, lo único bueno de toda esa aterradora situación fue lograr soltar el maldito cuchillo pero repetía los mismos símbolos que la noche anterior donde Toriel.
-basta.-gimió aterrada. -¡BASTA!- intentó morder sus manos y dedos pero estos, pese a sentir el dolor, seguían moviéndose sin parar repitiendo los mismos gestos. -¡BASTA CHARA, BASTA!
Y a lo lejos escuchó como un susurro lejano como si hablara a través de una fuerte lluvia.
-¿Quién eres?
No lo supo en ese momento y quizás no lo sabría antes, no era un sonido ni vos familiar pero definitivamente no era Chara.
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Undyne golpeo fuertemente la puerta de su habitación esperando respuesta del otro lado.
-Venga Punk, puede que estés enojada con el perezoso cabeza de aire pero no es para que te refugies en mi cuarto.
Frisk miró sus manos y lo que sujetaba entre estas, una musculosa negra que había tenido intenciones de colocarse hace varios minutos atrás antes de perder nuevamente el sentido de la realidad o quizás la conciencia, solo que si lo analizaba bien estaba perfectamente de pie sin ninguna herida como para decir que se había desmallado.
-lo siento Undyne, estaba en el limbo.
-como sea, sal ya, tu ropa está casi lista.
Rápidamente se vistió y procedió a dirigirse a la cocina donde la cabecilla de la guardia real tenía colgada sobre su estufa las ropas de la humana.
-no se quemarán ¿verdad?
-nah, procuré en no darle todo el fuego, además es fuego mágico, solo quema la comida, fuhuhuhu.
Frisk no le encontró sentido a las palabras de Undyne pero realmente no le importaba, ella era así y así le agradaba.
Pasó a mirar la sala cocina notando los nuevos decorados.
-Undyne ¿Dónde conseguiste esas nuevas armas?
-las replicamos Alphys y yo de un nuevo anime.
-vaya, son enormes ¿puedes levantar alguno?
-me estoy entrenando para eso, punk.
Sonrió ante la seguridad de la guerrera, siguió mirando la cocina pasando por el piano y notando la nueva ventana, esta era más grande que antes cuando, de repente, recordó una escena que no había vivido o no recordaba realmente haber vivido.
-¿agrandaste la ventana?
-sí, Pap se ha arrancado la cabeza un par de veces así que le pedí a Alphys que lo ampliara de los lados.
Frisk se rió suavemente.
-¿de qué te ríes?
-recordé cuando Papyrus nos presentó. –y era así, lo recordaba pero no como si fuera algo vivido por ella, parecía tener memorias ajenas como si fuera espectadora de otros recuerdos.
-ese otro idiota cabeza dura.-Sonrió Undyne.
-¿te arrepientes?
La guerrera la miró algo sorprendida por la pregunta sin embargo la triste cara de la humana la desconcertó totalmente, últimamente notaba a Frisk decaída, perdida y triste como si algo terrible la atormentara siendo que solo hace unos pocos días ella se le veía tan alegre viviendo entre ellos y sobre todo muy entusiasmada con su nueva relación romántica con el hermano mayor de los esqueletos.
Quiso preguntar si el estúpido vago de Sans la había herido emocionalmente de alguna forma o si olvidó alguna fecha importante, porque en los animes las fechas por cualquier estupidez eran importantes para las chicas humanas sin embargo prefirió contestar a su pregunta.
-ey Punk, yo quería capturarte para liberar a los monstruos del subsuelo, era el sueño de todos poder ser libres después de tantos años metidos acá abajo.-notó como Frisk agachaba la cabeza. –pero sabes, esa primera lección de cocina fue intensa pese a no ser la mejor.
Pasó su brazo por sobre los hombros de la humana jalándola sin nada de delicadeza hacia ella.
-no me arrepiento de no haberte reventado a golpes, contigo puedo aprender sobre la sociedad humana, también ayudas a Alphys con sus cosas nerds, el par de cabezas de aires de los hermanos huesos te adoran y los reyes han mejorado su relación contigo como hija.
-¿pese a que mantenerme con vida significa seguir encerrados en el subsuelo?
-¿quieres irte, Punk?
Sorprendida Frisk palideció ante la pregunta ¿quería irse? No, claro que no, en primer lugar ella realmente no añoraba regresar a la superficie, por esa razón buscó refugio en el Mt. Ebott pese a todos los terribles cuentos de gente desaparecida y muertos que rondaban sobre el lugar.
Cuando estuvo en las ruinas y Flowey intentó matarla con engaños sintió que debía huir de ese lugar donde todo parecía amenazarla o más bien, los constantes susurros aterradores de Chara le hicieron querer huir deshaciéndose de todo lo que se le cruzara en su camino.
Miró a Undyne que no le quitaba el ojo de encima, aguardando su respuesta, la recordó llena de Determinación al punto que pudo evitar volverse polvo solo para vengar a sus amigos y eliminar a la amenaza que representaba para todo monstruos la presencia de la humana... Pese a eso no le tenía miedo sino un enorme respeto.
-no, no me queda nada en la superficie.
La guerrera hizo un gesto de tristeza ante tal respuesta, había notado que Frisk aceptaba todo el amor que se le brindaba e igualmente intentaba retribuirlo, buscó adaptarse a ellos sin imponerse ante nadie, Frisk era unan niña de la cual se le desconocía su pasado pero algo muy fuerte debía haberla obligado a ir al Mt. Ebott, llegando como una criatura casi inexpresiva que al darle la opción de vivir entre ellos sin ninguna condición para ser aceptada, cambió radicalmente, estaba llena de vida... O lo estaba hace unos días porque aquella humana en medio de su cocina parecía estar tan ausente como la primera vez que la conoció.
Undyne no era una entrometida y tampoco tenía tacto pero por esa vez prefirió no preguntar, en cualquier caso le sacaría la respuesta al huesudo enano o Papyrus y si nada de eso funcionaba mandaría a Alphys para que interrogara a Frisk.
-tu ropa ya debe estar seca.
-gracias.
-Alphys tiene planeado una pijamada de anime, sabes cómo le gustan esas cosas frikis, deberías preguntarle a Sans si puedes quedarte a pasar la noche.
-¿no debería preguntar a Toriel?
-Toriel no tiene problemas con estos eventos sin embargo Sans siempre pasa a buscarte antes de las 3 a.m. pareciera que no le gusta compartirte.
¿Sans no gustaba de compartirla? ¿Pero qué significaba eso? Cerró los ojos y nuevamente recuerdos que no eran suyos comenzaron a bombardearla ¿ella y Sans estaban saliendo? Eso no tenía sentido. Sacudió su cabeza de un lado a otro tratando de eliminar cualquier otro "recuerdo ajeno" de su mente.
-estaré bien.- lo meditó por unos segundos ante la "nueva información adquirida" para luego preguntar por él.
-no tengo idea, dijo que se cambiaría en la habitación de la izquierda pero no tengo ningún cuarto en ese lugar –luego se paró mirando a una pared con los brazos extendido de lado a lado. –es una puta pared ¿Dónde diablos está ese otro cuarto?
¿Tomó un atajo? Siempre lo hacía y cuando ella se dejaba llevar por él terminaba con el estómago revuelto, aunque así lo recordaba pese a no haber seguido la ruta pacífica.
Esperó que Undyne le entregara su ropa seca y cálida para volver a vestirse por completo.
-¿te vas?
-si, no quiero preocupar a mamá Toriel.
-¿no esperaras a que el enano de tu novio venga a por ti?
Frisk se sintió incomoda con esas palabras ¿un monstruo y un humano sosteniendo una relación romántica? Podía hacerse a la idea de convivir con ellos, tenerlos como padres adoptivos, hermanos, amigos, consejeros pero no cabía la idea de que Sans permitiera siquiera una relación así sobre todo por no tener claro ni ella misma sus sentimientos hacia Papyrus, además, pese a su actitud de despreocupado siempre lo había considerado "serio" por no olvidar que él le conocía la faceta genocida.
-¿Cómo puede estar saliendo con migo?- se preguntó en voz alta, existía más posibilidades de que Sans la odiase o la tuviera bajo la mira para evitar que se volviera loca a que llegase a enamorarse de ella.
-le pidió permiso a Toriel y Asgore.
-¿Cómo?
-para hacerlo "oficial" y que ningún otro monstruo se pasara de listo contigo, punk. –aclaró tras un gesto de comillas con sus dedos. –Frisk ¿te está pasando algo últimamente? Te noto... débil, incluso algo enferma.
O claro que estaba enferma, de la cabeza, ella solo había ido por la ruta genocida, intentó en ocasiones no lastimar algunos monstruos y sobre todo no meterse con Papyrus pero Chara parecía disfrutar de la muerte de este por sobre todas las demás, como si conociera las consecuencias de dañar a Papyrus, un horrible enfrentamiento con un hermano vengativo y sádico.
-pasaré por la casa de Sans en Snowdin.
-¿crees que se fue así todo empapado hasta Snowdin?
-es Sans, no tiene mucho sentido lógico.
Undyne abrió la boca para luego cerrarla, no refutaría las palabras de Frisk, ella sabía que ambos hermanos eran raros pero Sans era tema de estudio.
Salió de casa de la guerrera para ir directamente hacia el extraño monstruo del río.
-¿A dónde quieres ir?
-Snowdin, por favor.
Montó la barca tratando de no perder el equilibrio tras el balanceo de esta, se sentó mientras el canto de su conductor iniciaba al mismo tiempo que comenzaba a desplazarse.
-ten cuidado con el hombre que habla con las manos.
Su atención fijada en las ondas de las corrientes de agua se pegó a la espalda del raro ser encapuchado como el barquero del averno... ¿hablar con las manos? Se miró las suyas y trató de recordar los gestos que se repetían en sus pesadillas.
-¿Quién sabe hablar con las manos?
-... Hemos llegado.
-¿sabes quién habla con las manos? –Frisk lo miró expectante, necesitada, no es que preguntase quien era aquel a quien mencionaba en su canto pero sí si existía otro que supiera hacerlo... -¿alguien más que lo haga?
-lalalalala...lala...
-por favor.
Esperó por varios minutos pero no recibió respuestas como si solo la ignorara o no la viera parada frente a él además el frío le estaba calando hasta los huesos, se abrazó a si misma mientras pensaba que su propósito era visitar a Sans, sentía que solo podía confiarle a él toda la locura que la invadía cada vez que perdía la conciencia.
Era tarde y una leve pero molesta tormenta de nieve comenzaba a avanzar por la zona, llegó hasta la casa donde dos buzones, uno lleno hasta reventar y el otro en perfecto estado, decoraban a un costado. Golpeo la puerta y aguardó.
-¿FRISK?
-¿Papyrus?
-¿QUÉ HACES ACÁ...-miró a los alrededores sujetándose del marco de la puerta. –SOLA? ¿DÓNDE ESTÁ ESE VAGO HERMANO MÍO?
-pues... ¿no está en su cuarto?
-¿EN SU CUARTO? DEBERÍA ESTAR EN UNA CITA CONTIGO. –Cruzó sus brazos mientras murmuraba, molesto, algo de no seguir al pie de la letra los consejos de la guía de citas.
-¿puedo esperarlo dentro, Pap?
-POR SUPUESTO HUMANA, ADELANTE, TE PREPARARÉ ALGO DE SPAGHETTY MIENTRAS ESPERAS.
Sus mejillas se sonrojaron mientras sonreía con ganas, no es que le entusiasmara comer spaghetti tan tarde, de hecho Papyrus había mejorado increíblemente en la cocina y en ocasiones participaba en los programas de "cocinando con Mettaton", era más bien el hecho de ser siempre bien recibida por él y verlo genuinamente alegre cuando se trataba de ella ¿Cómo no querer a Papyrus o amarlo? Sans en cambio, era tan evasivo, misterioso y en ocasiones siniestro, no concebía los hechos actuales de un romance de mutuo consentimiento.
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-"no quiero seguir teniendo pesadillas..."
Sans se apartó de la flor eco mientras observaba el techo de la caverna, las piedras parecían estrellas, muchos monstruos en el subsuelo querían ver las estrellas pero solo se podían contentar con aquellas representaciones naturales de rocas brillantes, no es que fuera algo malo, era realmente un espectáculo y había sido el lugar favorito de ambos en las citas que habían tenido en esa línea temporal aunque ese lugar tenía otro significado para la humana y el esqueleto mayor, era apacible y la calma invadía a cualquiera que se dedicara a escuchar el sonido de las corrientes de los lagos y ríos subterráneos, también era el único lugar donde Frisk dejaba su ultimo rastro de humanidad antes de ser totalmente controlada por Chara.
Recordaba cuando, siguiendo los pasos de la asesina de su hermano, llegaba hasta ese lugar específico lleno de flores ecos y escuchaba su lamento desesperado antes de no volver a demostrar ninguna otra expresión más que locura y demencia.
-"lo siento Papyrus, lo siento Sans... Lo siento..."
Lo siento, perdónenme, perdón, lo lamento, quiero parar, no sé qué sucede pero no puedo controlarlo, perdón, perdón... Perdón.
Esas palabras se repetían continuamente cuando se trataba de las rutas genocidas que Frisk había seguido, en todas ellas, pese a perdonar algunas vidas, no tenía piedad de Papyrus, jamás la tenía y eso era una clara provocación pero no de la humana, una niña como ella no era realmente peligrosa, en esa nueva ruta pacifica los pocos recuerdos e información que tenia de Frisk eran muy contradictorias a lo que vivió realmente.
Alguien que sabe lo que hace no pide perdón, una homicida que disfruta de "su obra" no se lamenta desesperadamente en todos los reinicios por haber matado a alguien en particular.
Entonces recordaba lo que sucedía en el pasillo del juicio, frente a él no había una joven niña confundida, esos ojos inyectados de sangre y esa retorcida sonrisa no le pertenecían a la humana que realmente le agradaba conocer y darle la bienvenida tras cruzar las puertas de la ruina.
-sé que ella tiene recuerdos de la otra partida... No son pesadillas Frisk.
Era tiempo de hablar, ponerla realmente al corriente de lo que sucedió en esa línea temporal y que estaba ocurriendo en la actualidad aunque eso significara dar detalles muy íntimos sobre la relación que ambos sostenían hace casi un año.
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Fin capitulo 2.
