El fic tiene cambios de narrador y en primera persona espero que sea entendible ya que tengo sabido que poner carteles llega a ser molesto.

En cuanto salió la puerta se cerró con fuerza, después de eso Vegeta no tardo en encender la gravedad y ponerse a entrenar como es debido. Le daba cierta satisfacción entrenar a sus hijos, aun cuando uno de ellos haya perdido mucha de su anterior condición física y que la otra no muestre el mínimo interés desde los 5 años. Era una especie de orgullo que lo llenaba de forma diferente a su ego propio, desearía que ellos le hubieran seguido el ritmo pero aun que no le gustara admitirlo ellos eran más humanos que saiyajins, y honestamente no sabía si eso era bueno a malo. El hecho de que ni Trunks ni Bra cargaran con las cosas que él llevaba a su edad le daba cierto alivio, pero sentirse como el ultimo saiyajin de su familia le daba un vuelco en el estomago.

Sus nietos serian aun más humanos y no lo podría evitar, quería y tenía que aprovechar este último linaje de sangre, que aun que ya no eran puros creía que aun tenían potencial a diferencia de las siguientes generaciones. No tenía muchos puntos de comparación pero con Pan le bastaba. La chica había sido entrenada por su eterno rival prácticamente desde que aprendió a caminar y hasta las fecha ya con 17 años no podía transformarse en súper saiyajin, era aun que no le gustara admitirlo más fuerte que su hija aun que claro como siempre su orgullo lo consolaba diciéndole que Bra era una irresponsable y floja en su entrenamiento. Eso es lo que le gustaba pensar.

El punto era que no había una razón para que la hija de Gohan no se hubiera transformado desde hace un tiempo, y para él hasta hora la única explicación era sus mayores genes humanos, era eso o el hecho de ser mujer. Sea cual fuera la razón el punto era que le enseñaría todo lo que pudiera sus hijos, aun cuando a estos les importase mas la empresa o sus absurdos problemas del sueño.

Cerré el mi casillero con fuerza al sacar mis libros. Habían pasado 4 días y esto seguía, era una ingenua al creer que sería igual que la vez pasada.
Seguían siendo guerras en las que yo era participe y eso me volvía loca. No molestaría tanto si solo hubiera sido una pero esto se alargaba, no podía dormir lo que traía como consecuencia estar cansada todo el día y no rendir en mis actividades, además de lo peor mi horrible aspecto. El maquillaje ya no bastaba y mis ojeras y bolsas en los ojos ya no se disimulaban tan fácilmente.

Mire mi reflejo en el pequeño espejo que tenía mi rubor facial.

–Soy un asco.

Aun seguía siendo bella de eso no cabía duda pero era la presidenta de la sociedad de alumnos, además de la chica más inteligente y atractiva de la escuela. ¡No podía verme como una acabada! No importaba que no pudiera dormir yo simplemente me reusaba a verme mal.
Como sea, si esto no acababa pronto tendría que buscar ayuda pronto.
Lo pero era que papá seguía enojado conmigo, ya ni siquiera me hablaba. Pensar en el me daba escalofríos, el hecho de creer que lo que me pasaba no eran sueños si no recuerdos de él. Pensar que el…

El timbre sonó sacándome de mis pensamientos así que me dirige a mi siguiente clase, la verdad no estaba segura si la aguantaría completa pero que mas daba, después de todo no es como si me faltara poner atención.

–Entonces la fórmula para despejar es...

Ciertamente es odioso y aburrido saber que sabes más que tus propios maestros, yo sé lo que él está diciendo desde los 7 años o menos. Soy la primera en la familia de los Brief que ah ido a la escuela desde la primaria, todos tuvieron maestros privados súper avanzados que estuvieran a nuestro nivel, pero claro yo quería ir a una escuela a socializar.

–No mamá, yo quiero ir a la escuela para tener amigos y no ser solo una nerd que estudia en casa hmp que tonta era.

Pero que más se espera de una niña, si hubiera sabido que lo único que me esperaba era aburrirme en clases e hipocresía en los pasillos hubiera optado por estudiar en casa, o quizá hubiera hecho como Trunks e ir solo a la universidad para parrandear con amigos y saltarme la tortura de ahora.

Mire por la ventana que estaba al lado de mí y observe el pequeño paisaje por un momento. El otoño pronto acabaría y eso se notaba, el árbol que se distinguía estaba ya sin hojas y se mecía ligeramente por la ventisca fría que había afuera.
Sus movimientos hipnotizantes fueron suficientes para que empezara a sentir los síntomas del sueño. Mire de nuevo al profesor y pude notar que estaba demasiado metido en su explicación para poner atención si me quedaba dormida. Con lentitud baje la cabeza y la apoye en mis brazos cruzados sobre el mesa banco y dirigí mi mirada hacia la ventana, fue cuando entonces los sentidos de la vista y el oído empezaron a abandonarme. La larga explicación del maestro se hacía más distante y mis parpados más pesados. Ya no puse más resistencia.

Fue tan solo en un último parpadeo cuando todo a mi alrededor cambio. En un instante deje de ver al árbol seco con sus ramas meciéndose y me encontré con una especie de noche rojiza tras la ventana.

El cambio de ambiente me hizo incorporarme en mi silla de un golpe y me di cuenta de que ya no había más chicos a mí alrededor, todos se habían esfumado, ni siquiera el pomposo maestro Yakamito con su obvio peluquín estaba a la vista. Estaba completamente sola. La luz también había cambiado, era como estar en lugar donde los únicos colores perceptibles fueran opacos Y el foco que había en el techo parpadeaba y se movía amenazando con caer.

De pronto el ligero ruido del fuego llamo mi atención, mas no olía a nada, lo que significaba que no era un incendio en la escuela, así que me levante de el mesa banco y corrí a la ventana. Como sospechaba afuera había un incendio, pero no uno cualquiera, lo que quemaban no era madera ni yerba seca, eran personas vivas. Logre divisar tres figuras a lo lejos, los responsables. Mi cuerpo se estremeció al distinguir claramente a la más baja de ellas.
Sus gritos no tardaron en llagarme no pude hacer más que taparme mis oídos con fuerza mientras cerraba los ojos.

–Tengo que estar soñando. Esto no es real, no es real.

Fue cuando de pronto el foco que había en el salón empezó a fallar aun mas y un ruido horrible me saco de mi transe. Sonó como cuando pasas las uñas lentamente por la pizarra, el sonido que mas eh odiado en la vida, me provocaba querer arrancarme las orejas.

Gire mi cuerpo para enfrentar a lo que sea que estuviera ahí y me encontré con una figura de cerca de 2 metros, lo cubría por completo una neblina negra a excepción de su mano roja que pasaba las uñas por la pizarra mientras caminaba lentamente hasta mírame.

La respiración se me acelero cuando lo hizo. ¿Quién o qué era esa cosa? no lo sé, jamás la había visto ni en mi vida real o en las más terribles pesadillas.

Camine lentamente hacia atrás hasta topar con la puerta pero cuando trate de abrirla me fue imposible, después de eso la manija se calentó demasiado en un instante al grado de desafiar la lógica, retire mi mano rápidamente mientras la examinaba. Empezaba a sudar frio, no importa si esto fuera un sueño, se sentía terriblemente real.

Pero no podía quedarme así, si mi padre me viera huyendo de la situación me mataría. Fingí ser más valiente de lo que era en ese momento y lo mire directo a la cara.

– ¿Quién eres? ¿Qué quieres de mí?.

El foco término por explotar junto con todos los que había en el pasillo.

Levanto su mano señalándome con su esquelético dedo rojizo. Sentía que la sangre abandonaba mi cuerpo, me sentía acorralada y vigilada por ese ser. De un momento a otro se acerco con rapidez a mí y su espectral cuerpo me atravesó, no podía moverme, esta petrificada en mi lugar.

–Soy tu miedo.

Susurro detrás de mí y lentamente puso su mano en mi hombro. Era más de lo que podía soportar.

– ¡Déjame tranquila!

Me levante de golpe de mi asiento mientras me esforzaba por recobrar el aliento. Estaba de nuevo en el aula y todos mis compañeros voltearon a verme.

–Brief, ¿Se siente bien?

El profesor Yakamito al ver el estado de su alumna se acerco a ella para tranquilizarla. Al tocar su hombro Bra imagino que era de nuevo ese ser y por puro instinto lo tomo del brazo y lo lanzo con fuerza al otro lado del salón. Los demás jóvenes solo se quedaron inmóviles mientras veían a su compañera arrojar con violencia a su profesor haciendo que chocara contra el escritorio y lo partiera a la mitad. Eso hizo que todos reaccionaran y fueran en la ayuda del maestro, entre barios ayudaron a quitar los restos de madera que tenia encima mas cuando intentaron levantarlo emitió un gemido de dolor, dando a entender que tenia barias cosas rotas.

–Bra ¿cómo pudiste?

– ¿Acaso estás loca?

Dijeron algunos compañeros realmente enojados acercándose a ella. Los demás tenían demasiado miedo para siquiera mirarla, siempre se supo que Brief era algo extraña por llamarlo de algún modo, era muy temperamental y fuerte para su edad pero eso al grado de casi matar a un maestro era algo muy diferente.

Por otro lado Bra apenas y los escuchaba, estaba demasiado aturdida para entender bien lo que estaba pasando.

– Yo solo, no fue mi intención, es decir, el no era…

No era normal que ella tartamudeara al hablar, y la mirada de horror-enojo que le daban solo empeoraba la situación. Estaba demasiado confundida y lo único que quería era salir.

–Ya llame a la directora, ojala y ella traiga a la policía. – Escucho decir del otro lado del salón.

En menos de un minuto ella tomo su mochila y salió corriendo de ahí, apenas estuvo fuera de la escuela emprendió el vuelo con toda la velocidad que su cuerpo sin entrenar le permitía. Con la brisa del viento en su cara empezó a tranquilizarse y recordar las cosas con más detenimiento. ¿Qué demonios era esa cosa? Jamás la había visto en otro sueño.

–Dijo que era mi miedo.

Esto estaba cambiando y para mal. Poco a poco la adrenalina de hace unos minutos comenzó a bajar y fue cuando se dio cuenta del ligero dolor que había en la palma de su mano derecha así que redujo un poco la velocidad para poder ver con más cuidado. Sus ojos se agrandaron con horror al ver la que toda la palma de su mano tenía quemaduras, de primer grado.

–Esto no es posible, yo me queme cuando intente abrir la puerta.

De alguna forma por primera vez las heridas que sufría en sus sueños las llevaba también al despertar. Se quedo en shock por unos segundos para después reanudar su vuelo aun más deprisa. Necesitaba ayuda, necesitaba a alguien que la escuchara y le dijera que no estaba loca, que lo que pasaba era por una razón y que sin importar qué la ayudaría. Y sabía que solo había una persona en el mundo que le diría la verdad tan cruda, después de su padre claro.

–Vamos, ¿no hay nadie más? Ustedes siempre me hacen perder el tiempo. – Una joven de 17 añosalardeaba en sobre la arena de combate que tenia al menos 8 peleadores profesionales tirados en el suelo sin poder levantarse. – debería pedir al menos 30 de ustedes para tan siquiera hacerme sudar.

– ¿Y si mejor empiezas a buscar a peleadores la mitad de fuertes que tú?

–Mira quien lo dice princesita.

Después de un pequeño duelo de miradas Pan bajo de la arena de combate con una sonrisa en la cara.

– ¿Qué haces aquí? desde que comenzaron las clases no has venido a verme ni para un pequeño entrenamiento.

–Eh estado ocupada–dijo con una sonrisa forzada, fue cuando Pan noto el estado de su amiga.

–Oh por dios Bra, te ves horrible.

–No me mires, tengo ojeras en las bolsas de los ojos.

–Creí que la princesa tomaba sus siestas de belleza.

–No puedo, es por eso a lo que vine.

–Nada que no se pueda arreglar con un pequeño combate.

–No Pan, espera –La tomo del brazo antes de que pudiera regresar al ring–Esto es cerio, necesito hablar contigo.

–Wow, debe serlo para que me pidas ayuda.

– ¡Oye, Pan! –Escucharon las dos del otro lado del lugar.

Era Goten, que saludaba alegremente a la distancia con una linda castaña detrás de él.

– ¿Qué hace Goten aquí?

–No dijiste que vendrías y él se ofreció a llevarme a casa. – Fue cuando Pan noto la cara de su amiga y una sonrisa socarrona salió en su cara. – Y por qué no vas con él un rato.

– ¡Estás loca!

–Vamos, ya paso mucho tiempo desde lo que paso en tu fiesta, creí que eras más madura niña.

–Es solo que… ¡a dónde vas!

–Tengo que ir a cambiarme y al parecer a bañarme, hazle plática mientras, después me contaras tu graaaan problema princesita.

Y sin más que decir se fue, dejando a Bra con la palabra en la boca. Miro a su izquierda y noto que Goten se acercaba, junto a la chica que conocía como su novia. No podía huir, ya había pasado tiempo y Pan tenía razón, era el momento para demostrarle que era más madura de lo que él creía.

Bueno este fue el capítulo de hoy, que tal? Va gustando el fic hasta ahora? No sé si la escena de lapesadilla fue lo suficientemente creíble soy mala en el tema del terror pero tenía este fic en mi cabeza y tenía que sacarlo. Una vez más críticas de todo tipo son bien recibidas.