Noche difícil
Definitivamente Akane se había ganado ese baño.
Luego de soportar todas las tensiones y pelas entre esos tres, era justo y necesario. El gato no se despegaba ni por un segundo de ella, otro repetía sin parar frases tan vergonzosas que de solo recordarlas se sonrojaba y el que faltaba no se quedaba atrás ya que peleaba con el otro para que dejara de decir cosas que nunca pasarían con una niña fea, marimacho, violenta y pecho plano.
No había lugar al que no llegaran, se pasearon por su habitación, comedor, hasta en el Dojo. Parecía que competían entre ellos por su atención.
El último encuentro la hizo colapsar. Había ido para entrenar un poco para soltar las tensiones, como ya se le estaba haciendo costumbre, y para poder estar un tiempo lejos de ellos. Inició suave con algunas Kata, a los pocos minutos llego el Ranma-gato, pero solo se quedó observando atentamente como entrenaba.
– Tú pareces ser más tranquilo – Solo recibió un corto "Miau" como respuesta.
No paso mucho tiempo cuando llego uno de los otros Ranmas, no sabía de cual se trataba – Con esas piernas tan gordas y torpes nunca harás una buena Kata - Si, era el Ranma- Infantil – Deberías parar, no me dejaras dormir por el ruido de tus patas contra el suelo, no sé cómo puedes ser una artista marcial si eres tan torpe.
La muchacha ya harta de todos sus comentarios estaba lista para mandarlo a volar, pero no fue necesario ya que le Ranma que faltaba llego corriendo, tomo impulso y de una patada en la alta lo mandó a volar al otro extremo del Dojo, hundiendo su cabeza en la madera.
–¡Te he dicho mil veces que no le hables así a Akane¡ – Se acercó un poco a ella – Lo siento por eso, de verdad nosotros no creemos eso. Si, te falta entrenamiento y pulirte un poco pero aun así eres buena, por algo eres la Heredera del Dojo Tendo – Le regalo una hermosa sonrisa para que confiara en él.
La cual funciono inmediatamente – Gracias por defenderme de él ¿Quieres entrenar un poco?
La chica no pudo ver la sonrisa algo siniestra que había hecho – Estaba por proponerte lo mismo.
Se posicionaron, Akane comenzó atacando y Ranma solo esquivaba. La chica intentaba de todo, puños, patadas altas y bajas, pero nada funcionaba. El Ranma-Infantil seguía inconsciente y Ranma-gato estaba atento a todos los movimientos.
– ¿Qué te sucede? Pensé que me tomabas en serio ¡Pelea! – Grito mientras lanzaba puños y patadas a una mayor velocidad.
La sonrisa del muchacho se amplió aún más – Como quieras – Comenzó a dar golpes y patadas que la chica podría esquivar, siguió así hasta que se agacho y estirando una de sus piernas barrio los pies de ella, lo que la hizo caer al suelo, antes de que se pudiera levantar Ranma-pervertido estaba sobre ella, afirmando sus brazos con una de sus manos, inmovilizando sus piernas con las de él, y con su mano libre acariciaba su mejilla – Perfecto, ahora el otro idiota no podrá interrumpirnos – De a poco comenzó a acercarse a la chica con claras intenciones de besarla.
Akane no sabía qué hacer o cómo reaccionar a todo esto. Era pero no era Ranma, una parte de él quería besarla, pero era la parte pervertida, y no sabía si era solo con ella o con cualquiera de sus prometidas. No alcanzo a hacer nada en respuesta ya que el Ranma-gato salto sobre él y lo empujo lejos.
Ranma-pervertido había caído cerca del otro Ranma – ¿Tú también? Pensé que éramos amigos, ¡Te di comida en la cena!
Pero Ranma-gato no pensaba así, se puso entre la chica y él en posición de ataque gatuno – ¡MIaaaaaauu!
El maullido fue tal que despertó a Akane del shock en el que estaba, había pasado nuevamente, uno de los Ranmas casi la besa, y si no es por otro Ranma lo logra.
Se levantó con la cara roja de vergüenza, antes de salir del Dojo se detuvo, sin mirar al Ranma-pervertido le dijo – N… No vuelvas a ha… hacer eso.
Y ahora estaba en la bañera, intentando ignorar los gritos de esos tres, aunque hace un tiempo que no escuchaba nada.
– Al fin un poco de paz – dijo recostándose en la bañera y cerrando los ojos descansando por un momento.
Pero la paz no duro mucho, ya que sintió como unas manos se posaban en sus hombros y hacia pequeños círculos con sus pulgares y como susurraban cerca de su oído – Lo sé, me costó encerrar a esos dos ¿Quieres que me meta y nos bañemos juntos o sigo con mi masaje?
El grito de la menor de las Tendo se escuchó a muchas cuadras a la redonda. Seguido de eso se escucharon pasos que corrían hacia el baño y luego el sonido de una puerta abriéndose violentamente.
– ¡AKANE!
– ¡HIJA!
– ¡HERMANA!
– ¡MIAUU!
Pero se encontraron a un Ranma inconsciente, con solo una toalla en su cintura, contra la pared recibiendo todo lo que tenía a su alcance Akane.
– Es increíble, ni tomar un baño puedo, quiero que esto acabe ¡Ya! No aguantare más todo esto.
Ranma-infantil entró al baño con paso decidido y con odio en su mirada, tomó al Ranma-pervertido de la trenza y comenzó a darle cachetadas – ¡¿Cómo se te ocurre entrar mientras Akane toma un baño?! Ahora todos pensaran que nos gusta espiar a una niña tan fea como ella – Esto lo dijo apuntando y mirando a Akane, pero la imagen que recibió lo dejo de piedra, su prometida en una bañera, sonrojada y con el pelo pegado al rostro. Fue más de lo que su infantil corazón podía soportar. Se sonrojo de sobremanera, se vio como salía sangre de su nariz y como caía desmayado.
Al ver que ninguno de los dos Ranmas se movía, el Ranma-gato entró, puso en su "lomo" a ambos y salió del baño, sacando también al padre y hermana de la chica.
Akane suspira y vuelve a hundirse – Me volveré loca.
Camino a su cuarto se encontró con el Ranma-gato en su puerta – ¿Qué haces ahí gatito? – La abrió y él entró con ella – No puedes dormir acá, lo sabes – Pero el gato ya estaba sentado en su cama haciendo un ovillo con su cuerpo para dormir. Akane se acercó y se sentó al lado de él, haciéndole cariño en su cabeza, como cuando entra en Neko-Ken, rápidamente se escuchó cómo comenzó a ronronear – Aunque no sería mala idea, así me cuidas de esos dos, además tú no me has intentado besar o insultado – La chica sonrió después de decir eso. Ranma-gato levantó su cabeza y se quedó mirándola por unos segundos. Como en la primera vez que se transformó en gato levantó su rostro buscando el de Akane, esta logra esquivarlo pero no puede creer su suerte, ni del Gato estaba a salvo. Pero antes de que ella intentara golpear al gato por su atrevimiento los Ranmas que faltaban entraron, uno de ellos tomó al Ranma-gato y lo dejó en el suelo y como si estuvieran coordinados los dos comenzaron a golpearlo hasta dejarlo inconsciente. Uno de ellos se acercó a Akane y le dijo – Con el único Ranma con el que puedes dormir soy yo – La muchacha supuso que era el Ranma-pervertido – si ese gato intenta nuevamente dormir acá, o incluso peor si intenta besarte nuevamente, volveré a golpearlo.
El Ranma que quedaba se acercó furioso – ¡Oye ninguno dormirá con Akane! – Y así es como inicia la pela numero mil del día.
La chica ya estaba más que harta de todo esto, así que tomó a los tres y los lanzó por la puerta de su habitación – Fuera de aquí ¡Quiero dormir! Y no vuelvan.
Habían pasado unos largos minutos sin ningún ruido o interrupción, Akane ya estaba lista para poder dormir, pero unos golpes le advirtieron que aún podría hacerlo, como ella tanto quería, Al abrir se encontró con uno de los Ranmas.
– ¿Cual eres? – Pregunto abriendo solo un poco su puerta.
– El… – Al chico le molestaba como le habían puesto, y se notaba en la forma en que dijo su temporal nombre – Ranma-infantil.
Al no haber peligro lo dejo pasar – Que es lo que quieres.
El chico se sentó en su cama y con la cabeza gacha hablo – Solo vine a disculparme – Esto sí que asombro a la chica – Te hemos causado muchos problemas, y además yo no he parado de molestarte en todo el día, pero entiéndeme antes solo te tenia para mí, ahora además están ese gato y el idiota pervertido – Dijo enojado cruzando sus brazos, como un niño al que obligan a compartir su juguete favorito.
A Akane se le ablando el corazón, por eso no paraba de insultarla, de verdad era mucho más infantil que su prometido por intentar llamar su atención así, ya que hace tiempo que sus crueles bromas habías disminuido bastante – No te preocupes, además esto durará poco – Le sonrió y causo efecto de siempre, dejarlo un embobado – Yo, quería darte las gracias por defenderme del pervertido durante la cena, en el baño y ahora en mi habitación.
Ranma se sonrojó al recordar lo de baño – Si no hay de qué – Miró hacia otro lado avergonzado, respiró hondo dándose valor para lo que le propondría – ¿Sabes? Estaba pensando en que, si tú quieres, yo… puedo dor… dormir con…contigo – Esto último lo dijo con un tono más agudo que su voz normal y con un sonrojo que podría brillar en la oscuridad del cuarto – No pienses mal, es solo que estoy seguro que ese idiota intentara entrar a tu cuarto.
La chica se conmovió, él intentaba protegerla, aunque sea de él mismo – No te preocupes, puedo cuidarme de él, o de todos ustedes.
– ¡Exacto! – La puerta se abrió de repente y dejó ver a un Ranma-pervertido furioso – Ya dije, si no duermo yo con ella no dejare que ningún otro lo intente – Diciendo esto tomó al Ranma-infantil de la camisa y lo saco de la cama quien se quedó de piedra al pensar que lo habían descubierto en una situación demasiado vergonzosa con su prometida. El Ranma-pervertido se acercó a Akane, dándole un beso en su cabeza se despidió – Buenas noches.
Se escuchó como cerraba su puerta y la joven quedaba atónica en su cama. Uno de ellos era todo un pervertido, pero tenía momentos muy tiernos, El otro era un infantil que no dejaba de molestarla, pero la defendía ante el más mínimo intento del otro por hacer algo. De verdad que esto era demasiado para ella.
Luego de esa última interrupción la chica se acostó rogando porque ya no la interrumpieran más, y lo logro, pudo dormir hasta el otro día.
Aun no sonaba su alarma, pero el sol en su cara no la dejaba seguir durmiendo. A pesar de la molesta luz estaba en una extraña paz, con un calor que era el justo, ni mucho para sofocarla ni poco para sentir frio, había un olor agradable en el aire, y estaba abrazada a algo, que en su somnolencia no podía descifrar, solo sabía que era muy cómodo y que no quería soltarlo, por lo que se apretó más a ese algo. Quería seguir disfrutando de esa sensación tan agradable, pero escuchó una voz muy conocía cerca de ella que la paralizo en ese instante – Buenos días preciosa.
Continuara
Notas Autora: ¡Segundo capitulo! Ojalá les guste, subí el siguiente capítulo muy pronto, el próximo demorará ya que se me vienen mil cosas en la Universidad.
Aquí responderé los Reviews:
Lizzy Dezzy: Aquí está, espero te guste. Besos.
paulayjoaqui: Digamos que él gato causa los problemas de un gato cualquiera. Besos.
Amigo: Querido anónimo aquí mismo está tu respuesta, espero te guste. Bai :*
litapaz: Eso lo veremos en el siguiente (y ultimo) capitulo. Besitos.
No olviden que tengo Twitter de la cuenta, búsquenme como Nube_escarlata.
Besitos.
