Disclaimer: Ni Fairy Tail ni sus personajes me pertenecen, la historia en cambio si es de mi creación.


Masquerade.

ii.

"Dime, si te pones a ti en peligro, mueres en mi lugar y yo quedo sólo en este mundo... ¿Qué se supone que debería de hacer?"

~Kokuhaku, Supercell


La Gran Guerra Mágica.

No había sido nada más que un desafortunado evento con una desafortunada conclusión que había tenido lugar hace tres años. Había sido una guerra en la que todos los magos del país se habían dividido en dos grandes fuerzas, en una Grimoire Heart estaba a la cabeza y, con el apoyo de todos los gremios oscuros, amenazaba con destruir todo el mundo actual y llenarlo con la oscuridad de el Gran Mundo de la Magia. En el otro estaban el resto de los gremios oficiales, sin ningún mando en especial, sólo con las acciones de un gremio que sobresalía más que los otros, luchaban para evitar que el mundo se viera de nuevo sumido en la oscuridad.

El país estaba hecho un caos.

Pero, lo peor llego en el momento que ambos bandos estaban en aprietos. Ya varios miembros de Fairy Tail y de otros gremios no tenían condiciones de pelear y se vieron forzados a sólo depender de los magos más poderosos de cada gremio para atacar a Hades. El otro bando no estaba mejor, de hecho estaba en muchos más apuros. La resistencia que ponían los gremios oficiales, en especial de cierto gremio fastidioso, había acabado ya con varios de sus mejores magos oscuros. Y además el hecho de que los Diez Magos Santos estuvieran de su lado no mejoraba mucho su situación.

Pero, aparte de la molestia resistencia que ponían los gremios oficiales, también existía un problema más y mucho más problemático, que desafortunadamente estaba en el mismo bando y gremio del que provenían todos sus problemas.

Una maga estelar.

La última maga estelar que quedaba en todo el mundo.

El Gran Mundo de la Magia. Un mundo donde la noche sin estrellas ni luna, gobernaba sobre el día sumiéndolo todo en la fría oscuridad de la magia para contrarrestar los efectos o volver al mundo en el que estaban antes sólo habían pocas maneras de lograrlo. Una de ellas era volviendo a llenar el mundo de luz y estrellas y sólo podía lograrlo un mago que tuviera el contacto con todo lo celestial que habitaba en cielo. Es por eso que, por temor a que la única maga que tenía la bendición de las estrellas interfiriera con sus planes hizo un elaborado plan para deshacerse de ella.

El incidente de tres años atrás que puso fin a la guerra.

Aunque no todo salió como él lo esperaba.

Ese día, los árboles se agitaban con el viento violento que los golpeaba, ya habían perdido todas sus hojas –que volaban de aquí para allá– y sólo quedaban algunas ramas. El cielo había perdido sus colores brillantes y azules y ahora sólo las nubes grises de tormenta lo adornaban. En medio de todo eso, Natsu, Gray y Erza estaban cubiertos de sangre que no era suya desesperados, tratando de hacer lo imposible.

-¡Oe, Lucy! -le gritaba Natsu mientras le sostenía el rostro con una mano- ¡Resiste! ¡Lucy!

-¡Tenemos que hacer algo! -gritaba Erza- ¡Ahora!

-Es suficiente, chicos...

-¡No hables!

-Vendas, necesitamos vendas.

-¡No hay vendas por aquí!

-Hay que llevarla con Polyshuca.

-No hay tiempo.

Los tres miraron a Lucy. Tenía la cara pálida y un fino hilo de sangre se le resbalaba por la comisura de los labios pero no era nada comparada con la que salía de la herida que tenía en el vientre.

Hades la había atravesado de un lado a el otro mientras estaba con la guardia baja peleando con Ultear y Meredy, había caído al suelo con las manos en el vientre y la sangre cayendo al suelo en grandes gotas. Natsu corrió hacia ella apenas la vio desplomarse y logró cogerla antes de que tocara el suelo pero no se percató de lo grave que era la herida hasta que se le mancharon las manos de sangre. Gray y Erza corrieron hacia donde estaban los dos y trataron de ayudarla aunque en el fondo sabían que no había nada por hacer, Lucy no se movía y su respiración se volvía cada vez más pausada.

Lucy reunió las últimas fuerzas que le quedaban y tomo el rostro del chico dragón entre sus manos y acerco su rostro al de ella para susurrarle algo suavemente en el oído.

Natsu fue incapaz de moverse luego de escucharla y la miraba con los ojos desorbitados. Lucy le sonrió con su último aliento, sus manos cayeron al suelo, los ojos se le cerraron y su corazón dejo de latir.

La maga estelar había muerto y el plan de Hades había salido ha la perfección, hasta ese momento. No contaba con que la ira, el dolor y las lágrimas de los magos que acaban de perder a su compañera se convirtiera en poder mágico que fue suficiente como para acabar con casi todos ellos. Natsu casi logro acabar con Hades y lo habría hecho de no ser porque —de algún modo— Ultear logro escapar de las garras de Erza y desapareció llevándose a Hades y Meredy con ella.

Natsu no dijo nada cuando Hades desapareció, camino en silencio hasta el cuerpo de lívido de Lucy y lo alzo en brazos, los otros dos se acercaron a él y ninguno de los tres dijo ni una sola palabra hasta que llegaron a Fairy Tail. Las lágrimas de sus compañeros los recibieron allá, la llevaron a donde Polyshuca para que les dijera lo que todos ya sabían y Fairy Tail estuvo de luto.

Con eso terminó la guerra, Hades desapareció y no se iba dejar ver por un buen tiempo hasta que se recuperará de la buena paliza que le dio Natsu (si es que se recuperaba) los gremios oscuros que estaban bajo su mando se escondieron por un tiempo antes de volver a su rutina igual que los gremios oficiales sin embargo, si bien la guerra había terminado, Fairy Tail pasaba por sus peores días.

Primero, todos los días a lo largo de un mes eran llamados por el Consejo de Magia. Habían sido el gremio con mayor influencia en la guerra y si les agradecían por acabar con todo ese pandemónium, los culpaban porque Hades estaba desaparecido. Cada día, hora tras hora, a pesar del dolor que tenían en el pecho, los interrogaban acerca de la batalla tratando de ver si alguno de ellos había dejado escapar a Hades, ninguno tenía ni la menor idea pero el consejo no los dejaba en paz. Un día de esos fue cuando Natsu perdió la paciencia y ataco al presidente del consejo.

Lo agarro por el cuello de la camisa y lo levanto hasta que ambos rostros quedaron a la misma altura.

-Él mató a una de nuestras compañeras -le dijo entre dientes tratando de contener las llamas que amenazaban salir de su garganta- ¿de verdad nos cree tan imbéciles de dejarlo escapar así como si nada, luego de que hiciera eso?

Luego de eso a Natsu lo metieron a la cárcel dos noches por atacar al presidente del Consejo Mágico y a Fairy Tail nunca más se les volvió a llamar para tratar de ese asunto.

Luego, venía lo de Lucy. Por más que trataban la atmósfera del gremio no cambiaba. Fairy Tail había dejado de ser el gremio alegre y revoltoso que solía ser, un ambiente pesado y oscuro lo rodeaba, ya no parecía Fairy Tail, empezando por Natsu. Sino le hubiera dicho esas palabras antes de morir quizá las cosas hubieran sido diferentes pero cada noche cada vez que trataba de dormir en su memoria estaba la noche de cuando ella le había dicho eso.

Habían empezado a salir hace poco y ese día Natsu se había quedado a dormir en casa de Lucy. Él se había acostado en la cama y Lucy se puso encima de él

-Vamos a estar juntos por siempre ¿verdad? -le dijo Lucy en broma.

Natsu le había hecho una mueca de disgusto.

-¿Para siempre? ¿No es mucho tiempo? -se había quejado con un brillo pícaro en los ojos.

-Eres un idiota -le había respondido. Se inclinó hacia él y le rozó los labios, apenas con una simple caricia, Natsu aprovecho y trato de robarle un beso pero ella se aparto antes de que lo lograra con una sonrisa traviesa en la cara.

-Entonces, ¿que dijiste del para siempre? -le había respondido en son de burla.

Natsu había reído y la había atraído hacia él.

-Para siempre, lo prometo. -le había prometido con una sonrisa de lado a lado.

Y era en esa parte que el sueño se rompía y cambiaba de escenario. Ahora Lucy estaba tendida en sus brazos cubierta de sangre y él no podía hacer nada, cuando ella se había acercado a él y le había murmurado esas palabras en el oído...

"No... Pude cumplir nuestra... Promesa, Natsu... Lo lamento"

Era ahí cuando se despertaba siempre y no dormía hasta la mañana siguiente. La misma escena se repetía una y otra vez en sus noches de pesadillas.

Incluso cuando no era noche y se quedaba dormido en el gremio. Un día de esos, luego de que se despertará de golpe y lanzara varios vasos que estaban en la mesa, se paró y camino hacia la salida sin hacer caso a las preguntas de Gray y Erza.

No, no iba a dejar que incumpliera su promesa así como si nada.

No se lo iba a permitir.

Incluso si tenía que ir en contra del mundo, no iba a dejar que todo terminara de esa manera.

• • •

"Algo distinto. Algo distinto. Algo distinto" le seguía repitiendo la voz "Eso es lo que te falta ¿no?"


Ya esta!

Bien, acabo de terminar el segundo capítulo y tengo los nervios a flor de piel.

Por favor déjenme reviews con opiniones, críticas, lo que sea para saber si si lo estoy haciendo bien y voy por buen camino o... No.

¿Por qué me fui al pasado de esta manera? Para dejar claro que Lucy murió :3 Pero ¿Si Lucy murió, que hace entonces viva? ¿Reencarno? ¿No es Lucy? ¿Es Lucy? ¿Es el cuerpo de Lucy en otra persona? No les voy a decir —por ahora :3

Es mi primera vez escribiendo un fic de este tipo ^^ No tengo ni idea de si lo estoy haciendo bien (ruego porque si este llendo por buen camino) ^^ Espero que ustedes me digan si es así ^^

Bueno, entonces... Creo que ya no tengo nada más que decir.

Nos leemos.