"te quiero como para escuchar
tu risa toda la noche y dormir
en tu pecho,sin sombras ni fantasmas
Te quiero como para no soltarte jamás"
Mario Benedetti
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La pequeña Judy no cabía de felicidad, era su primer día en la academia, si bien sus un metro cuarenta y cinco de estatura no servía para intimidar a nadie, ella solo quería lograr lo que consideraban imposible llegar ser oficial de policía.
Era la única chica en este grupo, pero nada de eso la intimidaba, su celular vibró y se apresuró a revisar un mensaje de Nick deseándole muchos éxitos en su primer día, no pudo evitar curvar sus labios y apretar el celular a su pecho, las palabras de su persona mas especial era todo lo que necesitaba.
Pero las cosas no resultaron como ella creía, era menospreciada por todos, las pruebas físicas no le fueron nada fácil, olvido cuantas veces escucho gritar a la instructora: estas fuera Hoops, los hombros de Judy se fueron sintiendo mas pesados con el paso de los días.
Nick esperaba a Judy fuera de la academia, de alguna forma sabía que no la estaba pasando nada bien, podía mentirles a todos menos a él, logró convencer a sus padres que la dejaran pasar con el este fin de semana con la excusa de irle enseñando la ciudad.
Cuando la chica salio le regalo una gran sonrisa, una vez al mes tenían permiso para visitar a sus familias -Hola mi conejita ¿todo bien?- pregunto a pesar de saber la respuesta.
—Claro que si —Mintió Judy con una gran sonrisa, —¿Seguro que puedo quedarme contigo?, no quisiera interrumpir alguna de tus conquistas— Bromeo la chica para romper la tensión.
—Estos dos días solo existes tu pequeña, andando — se colocó sus lentes de sol de modelo aviador, abrió la puerta para su hermana y subieron ambos al auto de Nick, mientras compartían en el camino algunas de las cosas vividas en las ultimas semanas, la música que sonaba en el auto era cortesía de Maroon5, cuando sonó la canción favorita de Judy alzo el volumen al reproductor.
I'm at a payphone trying to call home
All of my change I spent on you
Where have the times gone
Baby it's all wrong, where are the plans we made for two?
Yeah, I, I know it's hard to remember
The people we used to be
It's even harder to picture
That you're not here next to me
You say it's too late to make it
But is it too late to try?
And in our time that you wasted
All of our bridges burned down
Ambos cantaban a todo pulmón, sin duda compartir los gustos musicales solo ayudaba a animar los momentos que pasaban juntos.
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Nick llevo a Judy a desayunar aun restaurante de Waffles que le gustaba mucho, tomaron una mesa al lado de la ventana, casi parecían pareja, de no ser por el hecho que compartían la misma casa de crianza, los mismos padres, la misma familia.
El sitio era pequeño pero muy acogedor, tenía un toque bohemio sin duda, Judy dejo que hermano pidiera por ella, el pelirrojo la conocía muy bien y la orden llegó cargada de muchas fresas lo cual la hizo muy feliz.
Judy hablaba de muchas cosas a la vez, Nick se limitaba a asentir con sus rostro, solo escuchaba una parte de lo que ella decía estaba perdido detallando su sonrisa, la forma como gesticula todo lo que quiere decir, nunca se cansaba de mirarla, los años solo la convierten en una mujer mas hermosa cada vez, una de las razones por la que se fue de casa, era evitar demostrar ese afecto especial que sentía por su coneja.
—Nick, Hey Nick, Zorro te estoy hablando— Judy noto que su hermano tenía su mente en otro mundo.
—Lo siento, ¿de que hablábamos?— poniendo su mejor cara para no recibir un regaño de su hermana menor.
—Nada importante supongo — haciendo pucheros que solo lograban que se viera mas tierna que de costumbre —Auch — exclamo cuando Nick agarro uno de sus cachetes.
—Te ves irresistible cuando pones tus labios así — tratando de imitarla.
—Claro que no —con brazos cruzados reprocho Judy.
—Claro que lo es, tu Judy Hoops, eres simplemente hermosa —solo un segundo basto luego de estas palabras para que ambos se sonrojaran de tal forma que se convirtiera en un momento incómodo.
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Era una niña sin duda con la emoción de conocer esos lugares importantes en Denver finalmente decidieron ver el atardecer en el gran city Park de la ciudad.
—Es un lugar maravilloso sin duda— comentó Judy.
—Tiene sus cosas buenas y también malas como todo — respondió Nick.
—Gracias por apoyarme Nick, si tu no hubieras intervenido... — los ojos de la pequeña se cristalizaron.
—No tienes nada que agradecer, te amo, haría lo que fuera por ti — Judy sintió su corazon acelerar ante estas palabras y Nick supo que hablo de mas al ver la expresión de sorpresa en su rostro —Eres mi hermana, mi favorita entre todos, lo sabes, claro que te apoyare en lo que sea— agrego para no crear malos entendidos.
Judy se limitó a darle un si con el rostro, Nick sintió su celular vibrar lo sacó de su bolsillo para encontrarse con la foto y llamada entrante de alguien que no deseaba ver ese día, dudo en responder o no —¿quien es?— preguntó Judy cruzándose entre el rostro de Nick y el aparato electrónico.
El pelirrojo se levantó de la banca como pudo —Nadie importante, solo déjame devolver la llamada y vuelvo contigo enseguida— dando unos pasos para alejarse de su hermana.
La persona insistía y Nick se limitó a contestar.
—Hola guapo ¿ocupado? — la sexy voz de la mujer al teléfono hablaba de sus intenciones.
—Camille, creí que te dije que estaría ocupado este fin de semana — Nick quería cortar la llamada pronto.
—Tengo un negocio demasiado importante como para dejarlo pasar, te necesito esta noche en el Bar
—Me temo que no podrá ser posible
—Vamos Nick es mercancía de la mejor calidad, se que te gustara
—No ahora, te fui claro quiero estar limpio, ya tuve bastante con lo que paso la ultima vez, mi hermana menor se mudara conmigo, si mis padres lo descubren sera una completa decepción, lo siento nena, pero yo paso
—Y pensar que eras mi distribuidor favorito, hasta que decidiste dejarme sola en esto, solo esta vez Nick, al menos pruébalo y dime si vale la pena invertir en el negocio, una copa y prometo no molestarte
la chica era bastante insistente y si se negaba podría repercutir en futuros negocios que tenía Nick pensados para ganar dinero—Solo una copa entonces, pasó a las diez— colgando el teléfono al acto.
Su hermana lo miraba a lo lejos, necesitaba dejar a Judy durmiendo temprano este día, la chica tenia buena intuición, si no era cuidadoso descubría una de sus tantas fuentes de dinero ilegales.
—Ya casi es hora de cenar, vamos a la casa, preparare la pasta que tanto te gusta — Animando a su hermana.
—¿Con albóndigas?— pregunto entusiasmada Judy.
—Como tu quieras tesoro— brindándole la mano, la cual Judy no dudo en tomar.
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Al parecer el cansancio por los días de entrenamiento funcionó y antes de nueve de la noche Judy yacía dormida en la habitación de huéspedes del departamento.
Nick se tomo unos minutos para observarla dormir, solo la tenue luz que se filtraba por la abertura de la puerta hacia reflejo en la habitación, Judy estaba de medio lado abrazando una almohada, su bello cabello cenizo caía como ondas en las sabanas, el pantalón corto que usaba para dormir dejaba ver al final de sus glúteos al tener sus rodillas casi contra su pecho.
Cuando aun vivía con sus padres, Judy solía colarse en su cama de Nick cada vez que tenía una pesadilla, han sido muchas las veces que han dormido juntos rodeándola con sus brazos para que se sintiera protegida, no estaba preparado para acurrucarla a su pecho de nuevo cuando ella lo necesitara siendo ahora toda una mujer, posiblemente no se controlaría.
Cerro la puerta y salio de la casa antes que se hiciera mas tarde.
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En las oscuras calles de la ciudad, cerca de las zonas conocidas por la prostitución y el consumo de estupefacientes en sus establecimientos Nick caminaba buscando el bar donde lo esperaba su cita de la noche.
Incluso desde afuera podías notar el olor putrefacto que el lugar desprendía, tan pronto coloco un pie dentro el barman lo reconoció haciéndole señas que lo esperaban atrás, el juego de luces rojas y blancas en el ambiente solo confundían a los muchos clientes que llevados por las drogas en su cuerpo se movían en la pista de baile.
Conocía el camino, abrió la puerta que llevaba a los pasillos que guardaban algunas habitaciones al final de todo, el estudio de Camille, ni siquiera toco la puerta a pesar de los gritos solo giro la perilla y entro, la mujer se encontraba con sus abierta piernas sobre la mesa mientras un hombre le proporcionaba sexo oral.
Camille gemía como un animal, le necesito unos segundo para darse cuenta que Nick se encontraba al pie de la puerta obervando el espectaculo, tomo la chico por los cabellos y este se detuvo — Es todo por hoy cariño— acto seguido este se retiró, chocando el hombro con Nick en clara señal de su molestia.
—¿Para esto me haces venir? —pregunto el pelirrojo.
—Tardaste mucho bebé —respondió la joven de unos treinta y cinco años dueña del lugar y traficante de estupefacientes en la zona.
Nick tomo una silla y se sentó con las piernas abiertas, apoyando sus brazos en el espaldar —Que sea rápido Camille, conoces mi regla, si no estoy en la ciudad o tengo visita de mi familia, no existo — la seriedad de su voz se complementa con su dura expresión.
—Duck volvió —soltó la noticia la mujer y Nick se alarmó.
—Crei que cumplía cadena perpetua, supongo que la Ley es ciega después de todo — expresó con ironía.
—Tu saliste como si nada de aquel negocio, como siempre limpio de pruebas, por algo eres el apodado Zorro Rojo, tu astucia es tan atractiva —mientras mojaba sus labios con su lengua.
—¿Me haces venir solo para darme esta noticia? — quería irse pronto de ese lugar.
La mujer de cabellos negros y piel trigueña tiró las pastillas en la mesa —Quería que fueras el primero en probar mi nueva mercancía y decirme que tal te parece la calidad — sonreía torpemente, eso le demostró a Nick que ella no espero por el y tomo una gran dosis primero.
—Nada de pastillas, no conmigo tesoro, lo sabes, el Éxtasis dejemoslo para ti y tu libido necesitado de penes —pero recibió la respuesta cuando otra bolsa blanca fue colocada en la mesa.
—De la mejor calidad Nick o al menos eso me dijeron, solo quiero que lo compruebes y me digas si vale la pena la mercancía — Maldijo para sus adentros hace mucho que no consumía, por diferentes motivos entre esos la lentitud de coordinar sus pensamientos, su adicción a la cocaína le costo muchas cosas en el pasado.
—¿Qué gano con esto? — pregunto el pelirrojo.
—Una faja de billetes, esperándote afuera, maldita sea Nick tienes la sensibilidad para saber si es de calidad o no, y de paso —abriendo sus piernas, la mujer por supuesto no llevaba ropa interior — Un rato de diversión — el joven solo alzo la ceja.
—e sorprendes Camille, parece que olvidaste otra de mis reglas —enseguida la mujer sacó un condón de su blusa que solo marcaba sus grandes senos.
—¿Decias?
—A ti las pastillas ya te hicieron efecto — se burló Nick, tomo una porción de la bolsa y con ayuda de los utensilios en la mesa preparo su dosis, la cual inhalo sin remordimientos.
Su cuerpo lo sintió, la adrenalina que recorría cada poro de su piel, aquella sensación de grandeza y euforia -Es buena sin duda, pero creeme has vendido cosas mejores- finalmente le dijo el Zorro - vendeselos a los clientes frecuentes, su organismo está tan dañado que disfrutan este tipo de calidad, guarda lo mejor para los nuevos, asi creas la adiccion mas rapidamente y luego no sabrán que están consumiendo- agregó el pelirrojo.
Camille soltó a reír a carcajadas -Maldito bastardo y tu buena intuición, la bolsa conservala, vale la pena disfrutar de vez en cuando, aunque prefieras estar limpio- el pelirrojo la depositó en el bolsillo de su pantalón, se levantó de su silla y dio la espalda a la chica.
—¿Sabes que es de mala educación despreciar a una dama?— le insinuó la mujer, Nick mordió su labio inferior si quería reclamar el dinero por su consulta personalizada, debía complacerla antes.
— Ponte como lo que eres— Le exigió — Una perra en celo — esas palabras podían humillar a cualquiera, pero para Camille perdida en drogas solo la excitaron, se levantó de su silla y apoyó sus manos en la pared mientras dejaba su espalda a un ángulo en que la pudiera penetar sin problemas.
Nick primero paso por la mesa tomando el condón, en el siguiente paso bajaba sus pantalones, cuando llegó a unos centímetros de ella sus miembro se encontraba listo, enrollo su mano derecha en sus cabellos y los jalo fuertemente, propiciando la primera embestida, la mujer grito fuertemente - Eso es grita- Nick le hablaba al oído - Tu, sucia mujer- lamió el lóbulo de su oreja, ella se limitaba a dejarlo ser, no hubo necesidad de ser delicados, era una cuestión de sexo y sastisfaccion carnal, Nick siguio penetrandola hasta quedarse sin fuerzas.
Soltó los cabellos de la mujer para que esta cayera de rodillas al suelo, Nick tiró a un lado el condón que contuvo sus fluidos, salio de la habitacion, aun se encontraba bajo los efectos de la droga, las luces del lugar esta vez eran muy irritantes, llego donde el barman que le extendió el dinero, lo tomo sin decir nada a cambio y espero un taxi que lo llevara de regreso a su departamento.
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Entro tratando de hacer el menor ruido posible, los efectos era menores en su organismo, para el pelirrojo el mundo giraba en este momento, cada luz parecía centellear, se tiró en el sofá y apoyó sus pies en la mesa de centro del juego de sala.
Saboreo sus labios y sacó la bolsa de cocaína de su bolsillo, Nick era consciente que Judy dormía a unos metros de él, ¿entonces por qué no razonaba?, *solo una vez mas* penso, pero sabía perfectamente que se está mintiendo a si mismo, se levanto y busco en las gavetas algo que le ayudará a preparar la dosis, tomo los audífonos de la mesa y colocó la música a todo volumen, se sirvió un trago, y empezó a dar esos golpes en el vidrio alistando la siguiente toma.
Preparó sus fosas nasales y aspiró, la explosión de sensaciones llegó en segundos, emoción, euforia, mezclados con el alcohol y la música, perdió total contacto con lo que giraba a su alrededor, casi parecía que le mundo era el lugar mágico del que todos hablaban, solo uno mas, se dijo nuevamente perdiendo la cuenta de cuantas veces se repitió esa frase, todo era bueno y fabuloso, hasta que sus ojos se sintieron pesados y sus luces se apagaron, habia perdido el conocimiento.
Anteriormente mencione que el Fic seria de situaciones muy complejas y crueles, la vida no es color de rosa y eso es lo que quiero retratar en esta historia, nuevamente les pido, si este tipo de situaciones no son de tu agrado no lo leas, asi nos evitamos disgustos de ambos lados.
Solo les diré que cuanto tocas fondo, solo queda levantarse, nos leemos en el siguiente capítulo... Cindy
