Disclaimer: La historia original pertenece al drama coreano 49 days. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.
Holaa! Wiiiii por fin primer cap… (Bailo en mi silla de la alegría). Para las que leen mi otra historia "Boys before flowers" y las que lean esta aviso que continuaré ambas, siempre que tenga tiempo. No he actualizado la primera por falta del mismo y, como he recibido bastantes pm y unos cuantos rr pidiendo que publique cap acá, esta vez me dedique en el poco rato libre que tengo el cap para esta historia. (aaaaa es buenisisisisisima! La trama ejem ejem). Dejo en claro desde ya que no hay fecha fija para actualizaciones por lo que dije anteriormente.
Ahora sí, volviendo a lo que nos convoca espero que la historia les guste tanto o más que a mí, que realmente nuevamente llegue a amar y odiar a algunos personajes. Aclaro, que quizás no sean las típicas parejas de la saga, pero realmente trato de poner a cada personaje de Meyer en el papel que considero más parecido al carácter que le dio la escritora, porque si no sería simplemente usar los nombres y no es la gracia. Espero que estén con la mente abierta y dispuesta para disfrutar esta historia en la cual a muchos personajes creo que no se logran terminar de conocer hasta el último capítulo. Desde ya pido disculpas por los errores pero en cuanto tuve armado el cap preferí revisar un poco y subir. Ya en las vacas me dedicare a dejar las versiones definitivas.
Espero me dejen sus opiniones y "predicciones" para lo que sucederá más adelante, esas adoro leerlas.
Que lo disfruten, se cuidan y la pasan lindo.
Gloria :D
"49 días"
Capítulo 1: "¿Juntos hasta que la muerte nos separe?" Parte 1
El día amanece en Nueva York y el ajetreo de la ciudad se siente. Los automóviles transitan, los metros, la gente, la ciudad está en pleno movimiento. Niños nacen, gente muere, el ciclo de la vida sigue su curso sin detenerse, segundo a segundo, minuto a minuto, día tras día. La noche cae y el ciclo vuelve, como siempre… como todos los días. La sociedad se renueva, el mundo gira, pasan las estaciones y se crean recuerdos imborrables en la memoria de los seres humanos. Se supone, al menos en esta historia, que todos nacemos con un tiempo de vida estipulado y sea como sea, en el momento que nuestro tiempo se cumpla, alguien nos guiará para lo que viene más adelante…
En la avenida hay un taco de proporciones, cuadras y cuadras de atochamiento vehicular junto con bocinazos atestan el lugar. En uno de los carros iba Alice y sus amigas, la primera sumamente preocupada.
- ¿Qué vamos a hacer? – preguntaba Alice preocupada mientras sacaba su cabeza por la ventana, ya que Ángela estaba fuera del auto a esas alturas mirando si el tráfico se desatascaba. Pronto le volvió a preguntar a Rosalie que la acompañaba en el coche.
-Ah…¿Qué haremos? ¿Qué debemos hacer? ¡Llegare tarde a la fiesta de compromiso!- Rosalie miraba preocupada el reloj.
-Rosalie, ¿Qué haré?... ¿Qué debemos hacer?- Pronto la blonda decidida se giró hacia su preocupada amiga y dijo.
-¡Sale!
-¡Qué!
-Te dije, ¡Sale del auto!
Edward Cullen estaba concentrado haciendo el bosquejo de un proyecto muy especial que le habían encargado. Era una hermosa casa, pero parecía que en cada trazo se le hacía más pesado. De pronto Aro entro al estudio y dice.
-Mira, usa esto.
-Tío, ¿Me dices que use eso?- pregunta Edward confundido mirando el traje que Aro sostenía en la mano.
-Porque es una fiesta de compromiso.
-¿Me dices que use esto para la fiesta de compromiso?
-Usa esto. Vas a llegar tarde a la ceremonia.- termina por decir Aro y Edward por fin cae. Se había olvidado completamente de la fiesta de compromiso de su mejor amigo.
Alice, Rosalie y Ángela corrían por las calles de la ciudad. Alice trataba con la ayuda de Rosalie levantar lo más posible el largo y blanco vestido y correr al mismo tiempo. [n/a: Alice lleva un vestido blanco debido a que en la historia original, en su cultura se hace una fiesta de compromiso que es muy parecido a un matrimonio con vestido blanco y toda la pompa. ]
-¡Apresúrate! ¡Rápido!- gritaba Ángela un poco más adelante que las otras dos chicas. Mientras Alice corría muerta de la risa y Rose miraba el reloj preocupada.
-¡Alice! ¿Aún sonríes en una situación así? – le preguntaba Ángela a la novia.
-Es que es muy divertido. ¿No se sienten como si estuviésemos en una película?- comentó Alice mientras corría feliz con la ayuda de sus amigas.
-¡Hay sólo 10 minutos para llegar!- exclamo Ángela mirando su reloj. De pronto Alice pierde el equilibrio y entre Rosalie y Ángela tratan de sostenerla a ella y su gran vestido. Cuando logran ponerla de pie, Alice estalla en risas.
-¿Podría pasarme otra cosa ahora?- pregunto la risueña novia.
-¿Estás bien? ¿Te heriste en alguna parte?- le preguntó Ángela a su amiga. De pronto Alice se percata de algo.
-¡Mis zapatos!
Rosalie se agacha mientras Ángela ayuda a Alice a hacer equilibrio, para que la blonda le quite el zapato y revise. Cuando lo revisa se da cuenta que el taco del lindo zapato se ha roto. Alice como niña pequeña estalla en llanto.
-¡¿Qué voy a hacer? ¡¿Qué voy a hacer?- exclamaba la chica mientras veía como Rose trataba de componer el zapato roto sin mayor éxito. Ángela mientras tanto preocupada le dice a Rose para que levante la vista.
-Rose, está llorando. Está llorando.
-Hey Bebe. Deja de llorar, deja de llorar.- dijo Rose y luego se sacó los zapatos que tenía puestos quedado descalza.
-Usa estos - dijo la rubia mientras Alice la observaba atónita
-¡Rápido póntelos!- insto la rubia.
-¿y tú?- pregunto la pequeña novia.
Ya iban cerca del lugar de la ceremonia, Rose iba al teléfono y llevaba de un brazo a Alice mientras Ángela iba más adelante apurándolas.
-Ya estamos a metros frente a la puerta del salón mamá. ¿Por dónde tenemos que entrar nosotras?- terminó de escuchar Rose las instrucciones y le ayudo a Alice a tomar el vestido para correr más rápido hacia la entrada para la novia.
El auto de Edward se detiene frente a la entrada del local del salón del evento, le entrego la llaves al ballet parking y se revisó antes de entrar, se dio un par de ánimos y entró.
En tanto la pareja estaba cumpliendo con los votos del anillo de compromiso mientras el salón completo aplaudía. Rose en tanto se trataba de acomodar unos zapatos que pudieron conseguir para que se pusiera. Alice desde el escenario veía como su amiga trataba de pasar desapercibida y no podía evitar sentirse mal de que ella estuviese incómoda por su culpa. Pronto se escuchó la voz de uno de los amigos del novio que hacía de locutor del evento.
-En este momento realmente envidio a mi amigo James, a continuación, el representante de ambas familias. El padre de Alice, el señor Carlisle le gustaría decir unas cuantas palabras. Por favor démosle la bienvenida con un aplauso.
Carlisle contento se puso de pie mientras los aplausos resonaban por el salón. Pronto llego al podio y dijo
-Bueno, primero que nada me gustaría pedirles disculpas por esta gran fiesta de compromiso. Pero como ya saben mi yerno aquí presente…- de pronto sus palabras fueron cortadas por el sonido de la puerta que hizo cuando Edward entro al salón, logrando que todas las miradas se posasen en él.
Alice no pudo evitar preguntar en voz baja que si era Edward el que había llegado. Luego de que Edward se fue a la mesa en donde estaba Ángela, la que le hiso señas Carlisle continuo.
-Ah, sí. EL asunto que entregamos inicialmente a nuestro líder se supone que debería estar resuelto para que esta pareja se comprometiera. Pero no estábamos seguros si el asunto se resolvería en un año o dos. Por eso que preferimos no esperar y los he invitados a todos ustedes queridos amigos a esta ceremonia.
Luego del discurso de Carlisle vino un brindis oficial y luego la pareja se fue mesa por mesa saludando a los invitados que festejaban felices el nuevo compromiso. Edward, aún algo incómodo estaba de pie junto a una especie de gran florero rodeado por una mesa bebiendo una copa de champagne. Pronto James y Alice se acercaron a donde él estaba.
-¡Hey tú! ¡Aquí estas!¿Cómo es que una persona puede llegar después de que la ceremonia en si ha terminado?- preguntó James a su amigo.
-Ya termino, ¿entonces puedo irme ya?- respondió Edward forzando una sonrisa.
-¿Eres el último en llegar y quieres ser el primero en irte?- pregunto Alice sin lograr respuesta de Edward el que simplemente bebió de su copa.
-¡Hey Edward! AL menos felicítanos antes de irte.
-Amigo, ¡felicitaciones!- dijo Edward claramente a James ignorando a Alice. Pronto se acercó Carlisle a donde estaban y dijo.
-James, el presidente Brown quiere hablar contigo.
-Ok, voy con él. Oye Edward, ¿puedes sostener la mano de Alice un momento? Es que su vestido…- dijo James, mientras Edward algo nervioso dejo la copa en una de las mesas y preguntó.
-¿Por qué tengo que tomar yo la mano de tu prometida?
-No te preocupes que a mí tampoco me gusta la idea.- dijo Alice tomando su vestido y yéndose hacia donde estaban sus amigas, mientras James le decía que tuviese cuidado con tropezar. Edward simplemente la quedo mirando.
Carlisle iba conversando con James mientras se dirigían a la mesa en la cual estaba el presidente de la compañía.
-Conociste a tu amigo, durante tus estudios de MBA en Londres, ¿verdad?
-Si él es arquitecto y es uno de los mejores en el área. Quiero dejarlo a cargo del proyecto de la zona A.- explicó James.
-No debe tener mucha experiencia si fue compañero de clase con Alice.- comento Carlisle.
-Durante su estancia en la universidad ganó el premio en arquitectura con el medio ambiente, es casi un genio.
De pronto una llamada sonó en el celular de Carlisle y le dijo a James que se adelantara hacia la mesa. Carlisle salió fuera del salón a tomarla.
-Aló, si acaba de terminar. ¿Quieres que vaya ahora?- Preguntó mientras observaba a su hermosa hija reírse junto a sus amigas en la celebración.
En un barrio de clase media baja, en un edificio de departamentos se encontraba Bella. La chica arrendaba el departamento más pequeño que se encontraba casi en el subterráneo del edificio, en ese momento se encontraba comiendo su alimento habitual, tallarines instantáneos, ya que pronto se tendría que ir a trabajar. ALREDEDOR de las 12 de la noche Bella sale caminando lentamente hacia su trabajo vistiendo una gran parca y gorra. Ya en el mini market donde trabajaba en el turno nocturno estaba sentada en la caja mirando a la nada hasta que entro un cliente.
-Bienvenido.- dijo la chica en automático poniéndose de pie.
-Por favor un paquete de cigarrillos de los de la derecha.- dijo el cliente, el cual observaba atento a Bella como si la conociera. La chica sin tomar mucha atención a esto, le entrego los cigarrillos y recibió el dinero para hacer efectiva la compra, luego sin mirarlo lo despidió.
Carlisle llego a su casa algo pasado de copas, Esme salió a recibirlo.
-¿A dónde andabas? Luego de la ceremonia…
-¿Dónde está Alice?- pregunto Carlisle.
-En su cuarto, pero…- trato de decir Esme, pero Carlisle en un paso poco firme se fue hacia el cuarto de su hija, la que yacía dormida profundamente en su cama. El, la observo dormir por unos instantes preguntándose en qué momento su pequeña princesa había crecido tanto para llegar al punto de estar a punto de casarse. Luego acaricio sus negros cabellos y la arropo.
Al día siguiente en la oficina de Carlisle, James y Alice se encontraban con él reunidos.
-Pero papá, ¿recién nos comprometimos ayer y ya quieres que nos casemos?
-Si suegro, ¿no cree que es un poco pronto?
-Si ya se comprometieron y tu aun así estas tan ocupado con el trabajo, ¿porque no casarse cuál es el problema? ¿Por qué? ¿Acaso no quieres casarte con Alice?
-Claro que no es eso.- respondió James.
-Entonces está decidido, se casan en menos de un mes.
-Aun así, ¿Cómo puede alguien casarse en menos de un mes?, necesito tiempo para organizar todo.- agregó Alice.
-Ustedes son realmente extraños, queriendo estar todo el día juntos ¿y no quieren casarse ya?- dijo Carlisle dejando a la joven pareja sin palabras.
Más tarde Alice en su casa se encontraba en la sala charlando con su madre, Esme.
-No puedo esperar, quiero que formes parte de mi familia. Realmente quiero que te cases para que te enfoques en el desarrollo del resort náutico.- dijo Esme tratando de imitar la voz de su esposo.
-¿Entonces es la compañía la que quiere que nos casemos?- preguntó Alice algo desconcertada.
-¿Es tu padre el tipo de persona que trata a la empresa como algo más importante que tú? Tú eres la prioridad, la segunda soy yo y tercera es la empresa. ¿Alice no conoces a tu padre?
-Si lo sé, pero es que James se siente un poco intimidado con todo esto, eso es lo que sucede mamá.
Al día siguiente Alice fue personalmente a la tienda de vestidos de novia a elegir el suyo, ya iba caminando feliz bolsa en mano, cuando llegando al hall de la tienda se encuentra con una persona tapada con un gran ramo de flores. En cuanto estuvo al frente, el ramo bajo y se vio la cara nerviosa de James.
-¿James? ¿Qué estás haciendo?
-Debido a tu papá y que la fecha se eligió de pronto, no pude proponértelo. – dijo James aún con la voz nerviosa.
-¿Proponer?-preguntó Alice sorprendida mientras James se ponía con una rodilla en el suelo. Luego ambos sonrieron sinceramente.
La pareja subía feliz la escalinata para entrar al restaurant "Heaven" de propiedad de Edward. Alice impaciente se adelantó y entro corriendo ignorando a Edward que estaba en la barra, para luego encontrarse en una de las mesas con sus Rosalie y Ángela que la esperaban en el local.
-¡Ya estoy aquí! ¡Tengo hambre tengo hambre tengo hambre!...¿Cómo que no han ordenado aún?- pregunto Alice mirando desilusionada la mesa.
-Te estábamos esperando, oh James estas aquí ¿no iras a la empresa?- comento Rose.
-Creí que sería bueno verlas antes de la boda.- comentó el chico mientras le hacía una seña a Edward el que comenzó disimuladamente a escuchar la conversación.
-Ni siquiera nos pides opinión para poner una fecha, la noticia repentina nos toma a todas por sorpresa. – comento Ángela.
-¿Qué? EL les llamó hace cinco minutos. Les dijo que tardaríamos 5 minutos en llegar. ¿No tenías una reserva?- comento Alice con voz de amurrada y James le giró la cabeza hacia el mesón en donde estaba Aro mostrándole el plato de pasta recién servido. Alice moviendo los labios dijo "tengo hambre". Luego se giraron para conversar con las chicas.
En el mesón Edward le dijo a Aro.
-Quítale las hojas de laurel y el exceso de cebolla. ¿Y tu exactamente que estás haciendo?-terminó por preguntarle a Seth, un joven muy alegre que trabajaba de garzón en el restaurante.
-Pero jefe…
-Ve a servirles.
Todos observaban entretenidos como Alice comía feliz su segundo plato de pasta, Edward sentado en un extremo de la mesa estaba atento a como la chica comía feliz. James por su parte también sonreía viendo como su novia no dejaba nada en el plato.
-Hey James, ese día fatal cuando le salvaste la vida a Alice ¿Te imaginaste que sería una chica que comía tanto? – pregunto Ángela divertida.
-¿Ese día fatal?- pregunto James mientras comenzaba a recordar.
Flashback…
Alice corría feliz a la entrada del sendero de tracking con su enorme cantidad de energía usual…"Rose apúrate!" gritaba la peli castaña sonriente a su amiga que venía más atrás. Pronto comenzaron a ascender en su caminata alegres por el sendero. Cuando llegaron a la cima hicieron un picnic, pero pronto las nubes cubrieron el cielo y se puso a llover. Rápidamente las chicas emprendieron retorno, pero la lluvia las alcanzó. Siguieron caminando pero de pronto con la lluvia las chicas se perdieron y separaron. Alice camino a la deriva buscando a Rose, busco su celular en su mochila pero no lo encontró. Pronto oscureció y asustada se quedó sentada sobre un tronco pensando en que hacer mientras el frío comenzaba a atacarla. Un par de horas más tarde James que en ese instante no se conocían, la encontró, la llevo a un refugio y fue por ayuda. Cuando llego a donde se encontraba una entumecida Alice amablemente le dijo.
-Me gustaría acompañarte al hospital pero tengo una reunión de trabajo muy importante mañana, pero estarás bien.
Fin flashback….
-¿Parece una película no? Cuando me estaba llevando debajo de la montaña yo me preguntaba si él era un fantasma o humano.- comentaba entretenida Alice mientras Rose la miraba con semblante triste, la chica lo noto y agregó.
-¿Estas preocupada porque casi muero Rose?
-Tu eres Alice Cullen y eres una hija de Dios es imposible de que pudieras morir así.- comentó la rubia.
-Si no es por James yo me hubiese muerto.- comentó Alice fingiendo temblar para luego sonriente abrazarse al brazo de James. Edward por su parte escuchaba algo incómodo la conversación sin emitir comentario.
Más tarde las chicas se encontraban en la salita del cuarto de Alice, organizando los preparativos para la boda mientras bebían un poco de vino y comían fruta picada. Pero Alice muy animada estaba con el vestido de novia puesto.
-La ceremonia esta lista, el vestido de la novia también está listo. Con esto queda enviar las invitaciones, ver el vestido de las damas de honor y hacer algunas compras.- decía Rose mientras iba chequeando la lista de planificación de la boda.
-El problema es que tengo más de una o dos cosas en mi mente.- comentaba Alice mientras se metía más fruta a la boca y se afirmaba en Rose, la que simplemente sonreía. Pronto en la pantalla de la Tv se vio una película en la cual la protagonista estaba vestida de novia junto con sus dos mejores amigas vestidas de damas de honor.
-¡Oh es tan hermosa!.- comento Alice.
-Nosotras tendríamos que lucir así con Rose ¿cierto?- comentó Ángela.
-Mañana ustedes van a elegir los vestidos de las damas de honor.- dijo Alice sin percatarse que pasaba a voltear un vaso por suerte vacío.
-¡Ten cuidado! ¿Sabes cuánto cuesta ese vestido de novia? – dijo Ángela asustada.
-Lo sé.- dijo Alice divertida luego se puso de pie y una idea cruzó por su mente.
-Eso… ¡cuando ustedes se casen lo usan también! ¡Las tres usaremos el mismo vestido de novia! ¡Esto es mucho mejor que un préstamo! ¿No es así?- dijo la chica dando saltitos.
-El cuarto que solía usar Rosalie cuando vivía acá tu mamá ya lo renovó.- dijo Ángela mirando hacia la puerta que daba a ese cuarto.
-Sí, mamá lo transformó en una salita de estudio luego que Rose se fue a vivir contigo. Y quiere renovar todo el segundo piso en cuanto yo me mude- explicó Alice.
-Claro, y yo comencé a estudiar en la universidad. Hubiese sido genial que hubiésemos vivido las tres juntas. – comento Ángela.
-Rose, porque no te pruebas el vestido.- dijo Alice de pronto logrando que la rubia la mirara algo incómoda. Pero de pronto el celular de Alice mostró la llegada de un mensaje de James. "Debes dormir amor". Logrando una sonrisa radiante de Alice.
-James si es un fantasma. ¿Cómo sabes que no te has dormido?- comentó Ángela.
-No hay cosa que él no sepa.- dijo Alice respondiendo feliz el mensaje.
"Estoy a punto. Duerme bien." Le escribió Alice a James, el que sonriente leyó el mensaje. Luego se sentó nuevamente en su escritorio para escribir otro mensaje.
Eran las 3:40 de la madrugada y Bella estaba limpiando el piso del minimarket. De pronto dos tipos encapuchados entran amenazándola con un cuchillo. Uno de los tipos rompió con un bate la cámara de seguridad. El que tenía el cuchillo apuntalo a Bella contra el mesón.
-¿Dónde está el dinero? – Bella sin decir nada comenzó a abrir la caja pero el tipo la frenó.
-Ese no. Saca el dinero que dejo el dueño aquí. Hemos venido dateados, así que no te hagas la tonta. – Bella se quedó quieta sin moverse, ni decir nada. El otro ladrón se acercó y la tomo por el pelo para luego empujarla contra el mesón.
-¡No te hagas la valiente y dinos donde está el dinero! O ¿Quieres morir?- dijo el ladrón molesto poniéndole el cuchillo en el cuello, pero Bella no mostró ni una pisca de miedo. Es más, las palabras del ladrón no sonaron tan mal para la chica.
-Apuñálame.- fue lo único que dijo Bella logrando que el ladrón comenzara a desesperarse.
-Esta chica es estúpida.- dijo el ladrón per antes de que pudiese hacer más las sirenas de los policías sonaron afuera del local.
En la estación de policía tenían a Bella dando declaración con careo frente a los ladrones, el policía algo impresionado le dice.
-Esta señorita valiente no le teme a dos ladrones que la amenazan con un cuchillo. Si la amenazan así usted tiene que dar lo que ellos le piden.
Lo que el policía no sabía, es que para Bella la vida no valía nada. Para ella la necesidad de despertar cada día era una tortura dolorosa, como una herida punzante que se negaba a cicatrizar. Por lo que hace varios años ya, que ella simplemente vivía "muerta en vida", esperando que más pronto que tarde la muerte visitara su puerta.
Bella salió de la estación de policía con su típico paso de no tener rumbo, esta vez con un pómulo un poco hinchado y una herida en el labio debido al empujón contra el mesón. Pero a la chica poco le importaba su aspecto físico. Ya faltaba poco para que comenzara a amanecer, algo que Bella odiaba. El simple hecho de que saliera el sol le recordaba que tendría un día más de triste existencia.
Un nuevo día, Edward y James deciden ir juntos al gimnasio. Ambos están en las trotadoras, en cuanto James le sube la intensidad a la máquina Edward como un niño pequeño competitivo le sube más a su máquina, lo que simplemente logra que James suelte una sonrisa.
Luego de hacer deporte ambos fueron juntos a desayunar para hablar de negocios.
-Necesito 30 diseños distintos para el complejo. ¿Comprendes que tienen que ser 30 distintos?- decía James.
-Para que me pides que haga el proyecto si no confías en mí, déjame hacer mi trabajo, simplemente tienes que confiar en mí.- dijo Edward.
-Este chico, ¿Por qué no te quieres desarrollar en la empresa? Con tu habilidad…- comenzó a comentar James, el que era 5 años mayor que Edward por cierto. Pero Edward lo cortó.
-¿Tengo qué?- le preguntó Edward a su amigo.
-Está bien, siempre digo que Alice es demasiado ingenua en querer que diseñes nuestra casa.
-¿Entonces quien lo hará?- pregunto Edward pero James cambio un poco el tema.
-Volviste a estados unidos para encontrar a esa chica. ¿La encontraste?- dijo James pero Edward no respondió nada.
-Nueva York no es tan grande, además sabes en que barrio la chica vive. ¿El área no es tan grande y aún no das con ella? ¿Quieres que te ayude a encontrarla?
-No gracias.
Ángela, Rose y Alice se juntaron en el local donde trabajaba la primera, el cual estaba a media cuadra del restaurante de Edward. Mientras Ángela abría el local con la ayuda de Rose, Alice miraba hacia los alrededores. Pronto ve a Edward caminando hacia su local y la castaña pega un grito.
-¡Edward!- logrando llamar la atención de sus amigas mientras Edward la ignoró y apuró el paso. Alice lo noto y a gritos salió corriendo tras él.
-¡Edward! ¡Espérame! ¡Edwaaaaaaard!
Logro alcanzarlo en las escaleras del restaurante y comenzó a explicarle.
-Quiero recibir la bendición de nuestros amigos más cercanos antes de casarme. Cómo tú eres el pequeño amigo casi hermano de James y mi amigo.
-No soy tu amigo.- le dijo Edward deteniéndose afuera del local.
-¿Por qué no eres mi amigo? Fuimos a la misma escuela y curso. – explico Alice como si fuese lo más obvio de la vida.
-Si estudiar juntos por unos cuantos meses se consideran para ser compañeros, entonces que así sea. Pero, incluso si me consideran amigo, me niego a ser el padrino.
-¿Por qué?- pregunto la chica.
-James y yo hablamos al respecto, así que sólo tienes que irte.
-¿James dijo que estaba bien si tu no querías?- preguntó Alice.
-Vete.- dijo Edward para darse vuelta y caminar hacia la puerta. Pero Alice habló.
-Edward, ¿Acaso aún me hechas la culpa por lo que sucedió en el pasado? ¿Es así? – pero Edward no dijo nada.
-¿Qué tipo de hombre guarda tanto rencor? Ya olvídalo. A decir verdad, si alguien debe sentirse mal por lo que sucedió, debería ser yo. – comento la chica logrando que Edward se diese media vuelta hacia ella.
-Sigues siendo tan impaciente como antes. Nadie ha dicho nada. Tú estás ansiosa y te pones impaciente. Tienes razón. Por ti, yo no tengo ganas de hacerlo. ¿Qué harás? – dijo Edward.
-Edward… ¿estarás enojado para toda la vida?- preguntó Alice preocupada comenzando a hacer un usual gesto de mover los dedos de la mano derecha inquieta.
-Cuando te cases, te convertirás en mi cuñada. Será así. Terminemos de hablar.- dijo Edward tajante. Una clara tristeza cruzó el rostro de la dulce Alice, la cual se dio media vuelta y se fue.
Alice se fue hasta el local donde la esperaban sus amigas, ya sin mucho ánimo. Las chicas lo notaron en su rostro y Ángela no demoró en preguntar.
-¿Edward no aceptó?
-¿No está Edward un poco mal? ¿Cómo se puede tratar a un amigo de esa manera? – comentó Alice.
-¿De verdad quieres que sea Edward? – preguntó Rose.
-¿Cómo? - preguntó Alice sin entender.
-¿Has olvidado lo incómodo que era para los dos, durante esos pocos meses? – trató de explicar Ángela.
-Ah, pero eso fue en aquél entonces. – dijo Alice como si fuera obvio.
-¿Cuál él vino como su amigo? ¿Dónde Edward dijo que él no era tu amigo? ¿Dónde en el mundo se puede tener una amistad unilateral? – dijo Rose seria.
-¿Un amigo, no siempre es un amigo de por vida? – preguntó Alice.
-Edward te odia tanto, ¿no lo odias?- le preguntó Ángela a Alice.
-Obvio que no lo odio.
-Eres como un ángel.- comentó sarcásticamente Rose.
-Él a veces es molesto, peor no lo odio, ¿ok?- enunció Alice.
-Al que no le agradas, a uno le desagrada. Si es que esa es la naturaleza humana. ¿Por qué no te desagrada?- insistió Ángela.
-Simplemente es así. Rose vas a llegar tarde a la empresa. Tengo que regresar a casa rápido y después salir de nuevo. Hoy estoy muy ocupada. Comeremos más la próxima vez. Me voy amiguitas lindas.- Dijo Alice en una fracción de segundo para salir corriendo del local con su característica sonrisa de siempre. Las chicas se quedaron de piedra en el lugar. Rose se quedó observando preocupada como su amiga salió de pronto.
James abría el sobre que Alice le llevo a la oficina.
-EL registro, el certificado bancario, el sello del banco. No olvide nada, ¿verdad?- preguntó Alice.
-¡Eso es realmente bueno!- comento sonriente James.
-Pero, le dijiste a Edward que está bien que él no sea el padrino ¿verdad?
-Él siempre ha sido tímido y no interactúa mucho con la gente. ¿Crees que estará dispuesto a estar frente a tanta gente? Era el mismo en los .- explico James.
-¿Él todavía tiene que observar las emociones de las personas para hacer su trabajo? - preguntó Alice.
-Él no es tan fuerte como parece. Ha pasado por muchas cosas.
-Ah, es por eso que él no quiere hacerlo.- comentó Alice en voz alta.
-Amor, me encargaré de buscar a mi padrino.- le dijo James logrando sacar nuevamente una sonrisa en el rostro de Alice. La feliz novia se puso de pie y tomo su cartera mientras decía.
-Esas amigas mías sin duda tienen que ser mis damas de honor.
-Si terminas antes de las 4, me llamas. Vamos juntos.- dijo James.
-La posibilidad de que falle es de 99%- comentó la chica comenzando a salir del lugar James se percató que Alice dejo olvidado su celular, lo tomo y lo escondió tras la espalda.
-¿Estás segura que no se te olvida nada?
-Aaaaa ¡celular!- dijo Alice y James lo puso frente a sus ojos.
-Hadita distraída.- comentó el novio sonriente. Alice le dio un beso en la mejilla y dijo.
-¡ya me voy!
James más tarde se reunió con su suegro y le mostro los papeles que le había llevado Alice luego comenzó a explicar.
-Los 5 puntos en el sur se encuentran en buen estado. Me pondré en contacto con el administrador para recibir el dinero. La solución de la tierra al mar está quebrada.
-Ese tiempo fue muy complicado. Estoy muy agradecido contigo, por solucionar todos los problemas de lo que empecé. – dijo Carlisle.
-Sólo fue el comienzo.- comentó James.
-Ahora es el real comienzo.- dijo Carlisle feliz.
-Verdad.- agrego James.
Salieron de la oficina y se encontraron con el escritorio de Rose. Rose se desempeñaba como la secretaria de la gerencia general de las empresas.
-Voy directo a trabajar, te puedes retirar si quieres.- le dijo Carlisle a Rose.
-Ok, jefe.
-Trabajaste duro.- comento James.
Alice por su parte fue ella misma a elegir los vestidos de sus damas de honor. Se probó una de sus elecciones y lo observaba cautelosamente en el espejo. El vestido era de un bello rosa pastel, unos minutos más tarde Alice ya más decidida comentó a la vendedora.
-Creo que este vestido va a satisfacer el crítico gusto de Rose y Ángela se verá hermosa. ¿O debo buscar algo más sexy?
-Elija el que a usted le parezca, siempre es importante que la novia este contenta.- dijo la vendedora.
-Pero quiero que mis amigas estén radiantes, van a estar los amigos del novio. Y uno nunca sabe.- dijo la castaña con una pícara sonrisa.
Luego de unos cuantos minutos Alice se decidió por el vestido y aprovecho de llevarse uno para ella puesto así sus amigas podrían verlo. Salió feliz del atelier del diseñador a su auto y se encaminó sonriente.
James salió de la oficina y se fue a su coche también bastante contento y emprendió rumbo.
Bella estaba en su cuarto mirando fijo el calendario, hoy era el día 15 del mes de marzo. Para muchos un día ordinario, pero al parecer para Bella no lo era, ya que estaba marcado con una notoria circunferencia roja. Bella fue a una de las cajas que tenía arrumbadas en un rincón y saco un vestido negro de esta.
El scheduler iba cruzando el puente de Brooklyn en su motocicleta a toda velocidad, necesitaba llegar a la cita a tiempo. Por su parte Bella iba en el autobús esta vez no con sus viejas ropas deportivas, si no, con el vestido negro y una rosa marchita en su mano. En cuento llego a la parada, el bus se detuvo a un lado de la carretera y Bella descendió de él seria como siempre, pero esta vez más decidida que nunca. No se fijó en que alguien la iba siguiendo en su trayecto. Por el lado por donde iba caminando paso el scheduler en su motocicleta, el cual unos metros más adelante se detuvo estacionando su moto a un costado de la carretera. Miro su celular y en el aparecía una foto y nombre.
-Adam Jackson, 5 minutos.
Bella llego hacia su destino caminando por la berma de la carretera, que estaba casi al frente de donde estaba el scheduler esperando, pero tranquila sin tener mayor sentido de lo que estaba a su alrededor. Cuando llego al lugar se acuclilló frente a él. Ese lugar, en donde hace 5 años había perdido lo más importante de su vida. Rápidamente la imagen del pavimento con la silueta dibujada vino a su memoria, con eso los recuerdos del cuerpo y la sangre derramados ahí. Decidida se puso de pie, tomo un último aliento y apretando la rosa contra su cuerpo se cruzó en la carretera esperando que el camión que venía, ya a esas alturas tocando la bocina, le arrebatara su triste existencia.
-continuará…-/ iiii espero comentarios :]
