Nuevo capítulo :D Gracias por sus reviews, favs, lecturas etc, me animaron mucho :D
Nuestros rusos favoritos comienzan a sacar las garras... saquen sus palomitas ... jajaja ok no.
Disfruten de su lectura.
Un grupo de adolescentes charlaban con gran ruido y alegría en un concurrido restorán de comida rápida. Alternaban las mordidas de sus respectivas hamburguesas con la interesante conversación que tenía lugar. Porque son siempre interesantes cuando implica molestar a alguien con su vida amorosa y competir por quien podía sacarle el rojo más furioso a la víctima de turno.
En su fuero interno Yuuri se arrepentía por haber "shippeado" a Phichit con Seung en frente de todos sus amigos del grupo de baile, por que ahora este se la estaba cobrando contándole a todos los chicos que Yuuri tenía dos pretendientes: uno menor y otro mayor que él. Y eso tuvo por consecuencia de que en el grupo se conformaran dos facciones: los "pro sugar daddy" y los "pro sugar baby".
-Yuuri, quédate con el sugar daddy, vamos, se que te gustan mayores, esos que llaman señores... -pidió Phichit, quien era del bando sugar daddy.
-¡Viktor no es tan viejo! ¡solo tiene 20 años!
-Si al dividir su edad te da como resultado un número de dos dígitos, entonces es un viejo - sentenció Phichit en tono sabio, levantando su dedo indice.
-No lo suficiente para ser un sugar daddy -contradijo Mila, lider pro sugar baby - yo me inclino por el niño telescopio, por Mibaldor.
-Se llama Yuri - corrigió Yuuri.
-¡Igual que tú! Es el destino que te dice que te quedes con él, Yuuri - kun - señaló Yuuko, que integraba la facción de Mila.
-¡No! ¡pero que confusión sería llamarte igual que tu pareja! Relaciones de este tipo están destinadas a morir, solo miren el caso de Taylor y Taylor - expresó Phichit.
-¿Taylor y Taylor? ¿Y esos quienes son? - preguntó Sara, buscando en su memoria si conocía a esas personas.
-¡Taylor Swift y Taylor Lautner, niña por dios! ¿Cómo no los conoces? -preguntó Georgi espantado ante la ignorancia de la italiana.
-¡Uy, perdón por preferir estudiar en vez de pasar todo el día mirando el canal E!
-Como sea. Yuuri, yo te aconsejo que elijas a Viktor, los menores son inmaduros, no saben lo que quieren. Solo te vas a meter en problemas, te lo digo yo - advirtió Georgi, amargado por una experiencia amorosa anterior con una chica de un curso menor.
-Nah, Gosha, tú estás despechado porque Anya te dejó por otro - reclamó Mila, colocando el dedo en la llaga.
-Estoy de acuerdo con Georgi - dijo Phichit - los menores no tienen la madurez necesaria para mantener una relación estable, en cambio Viktor, al ser más grande tiene más mundo y mucha mucha experiencia -alzó las cejas sugestivamente.
Yuuri sintió que era momento de detener esto. Sus amigos debatían acerca de su vida amorosa como si estuvieran discutiendo un proyecto de ley en el Congreso.
-¡Hey, chicos, chicos! -dijo, llamando su atención - ¿Nadie a pensado en la posibilidad de que no prefiera a ninguno?
Silencio. Los chicos miraron a Yuuri fijamente. Medio segundo después estallaron en estridentes carcajadas.
-¡JAAJAJJAJAJA!¡Yuuri, esa no te la crees ni tú mismo! ¡Pasas todo el día pegado al WhatsApp hablando con Viktor! - dijo entre risas el tailandés.
-¡Yuuri -kun, le das me divierte a todos los memes de Yuri Mibaldor -san! Si eso no es amor, yo no sé que es.
Era inútil. Mejor cortaría por lo sano.
-Bien, me marcho. Tengo que ir a mis clases de matemática si no quiero reprobar.
-Miren chicos, así le llaman ahora a las citas, "clases de matemática" -se burló Phichit haciendo las comillas con sus dedos - como buen amigo que soy, si quieres te lanzo El Quijote al río para que Viktor te de clases privadas de "Lengua" - añadió, picarón.
Los demás solo atinaron en reirle la gracia.
-¡Ay kamisama, dame paciencia, porque si me das fuerzas...!
-¡Muy bien hecho Yuuri! Ya estás entendiendo las inecuaciones. -felicitó calurosamente Viktor ante los avances de su nuevo pupilo y, si todo salía bien, su futura pareja.
-Gracias Viktor-san, eres un buen maestro. Emm, Yuri, ¿me prestas tu baño por un momento?
-Como sea -respondió escuetamente el aludido, quien estaba manteniendo una ardua lucha con las ecuaciones. Apenas el japonés se marchó, se dirigió a Viktor:
-Mii biin hichi Yiiri- se burló - No te creas que con hacerte el zalamero con él, vas a lograr algo anciano de pacotilla.
-No busco lograr nada. No tiene nada de malo en dar un refuerzo positivo a un alumno tan bueno como Fantastic Baby - repuso Viktor.
-¡Deja de tratarme como imbécil! - gritó, golpeando la mesa con un puño. - ¡Sé lo que intentas hacer, pero no lo permitiré!
-¿Qué es lo que intento hacer, según tú?
-¡Quieres quitarme a Fantastic Baby! ¡No dejaré que lo hagas!
-Ay, Yura, Yura, Yura... no puedo quitarte algo que no tienes, no tiene sentido. -dijo tranquilamente.
-¡Entonces no te metas en mi camino, calvo! ¡Yo lo vi primero!
-¿Que viste primero, Yurio? - preguntó Yuuri, quien oportunamente volvió del baño, tras hacer del 2.
"Yurio" se sintió azorado tras verse descubierto por su amor secreto en una actitud hostil. Las palabras se negaban a acudir a su boca.
-Dice que vio primero el ensayo de tu baile con tus amigos -contestó Viktor, con su enorme capacidad de mantener la calma en momentos de tensión -, pero yo le discuto porque estoy casi seguro que yo vi primero el ensayo de "Lupita mi amor" del jueves pasado.
Yuuri ladeó su cabeza en un gesto de extrañeza, como si no hubiera entendido lo último que le dijo Viktor.
-¡Es "nae pittam nunmul", so bruto! -corrigió Yuri.
Cuando Yuuri entendió el error que cometió su tutor, se largó a reír.
-Ahora que lo pienso - dijo tras secarse las lágrimas provocadas por las risas - pareciera que efectivamente dijera Lupita mi amor. Los chicos morirán de risa cuando les cuente.¡Me haces tanto reír Viktor -san!
-¡Iuuri! ¡No seas malo conmigo! ¡Yo te enseño matemáticas! -pidió Viktor, tratando de contener un puchero, pero a la vez sintiéndose contento de ser motivo de alegría para el japonés.
-Y eso es suficiente castigo que amerita portarse mal. -comentó Yuri - mira que confundir Lupita mi amor con Blood Sweat and Tears. Lo que hace la ignorancia...
-¿Yurio, conoces el tema?
-¡Cómo detesto que me llamen así! Casi prefiero ser Mibaldor... - explotó Yuri irritado.
-Emm, lo siento, no volveré a hacerlo - se disculpó el japonés, un poco intimidado ante el mal humor del muchacho.
-Mejor continuemos con la lección. Yuuri, vas muy bien con los ejercicios, ya vas entendiendo la teoría - tomándolo de la mano lo guío a la mesa y le revolvió suavemente los cabellos de la coronilla en señal de aprobación y aprecio. Si sigues así, te daré un premio -prometió Viktor.
-Eh, si. Gracias Viktor -san. -respondió Yuuri tímido ante el inesperado contacto del ruso. No podía sentirse de otra manera, esos toques inocentes... cuando le tomaba la mano, cuando lo abrazaba para felicitarlo cada vez que entendía bien un concepto, esa cercanía que anulaba el espacio personal, cuando Viktor miraba tras su hombro para ver su progreso al resolver un ejercicio, con sus cabezas inevitablemente rozandose, sentir su aliento y su respiración pausada chocando contra su cuello, una zona muy sensible para él... eran demasiadas las sensaciones que le provocaban, que no tenía la facultad de razonar correctamente... Asi que prefería mirarlo lo menos posible.
-Gracias a tí por ser un buen pupilo, no he dicho nada que no merezcas que te sea dicho -dijo Viktor con gentileza. Acercandose a Yuri, le susurró al oido: -gracias, Yura, me estas haciendo las cosas más fáciles.
Veia todo rojo. Lo siguiente que vió era su mano derecha sujetando con brusquedad el cuello de la camisa de Viktor, casi afixiandolo mientras que la izquierda se preparaba para asestar un golpe.
-¡Yurio, suéltalo! -suplicó Yuuri, olvidando que prometió no llamarlo de esa manera, pero lo que estaba aconteciendo lo tenía nervioso y alterado.
-¡Que esta pasando aquí! -dijo una voz ronca y autoritaria.
-¡Abuelo! - exclamó Yuri, soltando al instante a Viktor, que se sobó el cuello con dolor.
La mirada de Nikolai Plisetsky era terrible. Miraba a su nieto con una mezcla de furia y decepción, el pobre anciano no sabía como lidiar con el difícil carácter de Yuri, sobre todo tras la repentina muerte de su hijo y nuera hace ya un año atrás.
Yuri no soportaba decepcionar a su abuelo, preferiría que lo golpeara antes de que lo mirara con reproche. Salió corriendo antes de que le dijera algo.
-¡Yuri Andreievich Plisetsky! ¡No he dicho que te marches! ¡Yuri!
Nadie lo encontraría en el enorme roble del parque, porque nadie tenía la flexibilidad de él para treparlo. Le gustaba sentarse allí para relajarse y volver a la calma tras sus continuos arranques de ira, cada día más difíciles de contener. Porque ya no tenía los cálidos abrazos de su madre, Hinami, que actuaban como bálsamo para su atolondrado y complicado temperamento. No estaba su padre para reñirle, amorosamente claro está, y corregir su comportamiento cada vez que se pasaba de la raya. Se sacudió la cabeza con fuerza, ya no quería seguir pensando en ellos... le escocía esa herida infringida aquel día en que sus padres partieron para no volver...
-¡Yurio! ay perdón, ¡Mibaldor! - lo llamó una voz allá abajo.
¿Yuuri? Era él, con su rostro sereno y los ojos brillantes por haberlo encontrado antes que nadie.
-¿Cómo me encontraste, Sherlock?
-Ese es el árbol donde rompo la dieta comiendo pokys a espaldas de mi familia. Es un roble muy acogedor y lo más importante, te da privacidad. Casi nadie puede subirse a él.
-A esos le faltan huevos para treparlo. ¿Y a tí te faltan? - lo desafió.
- A mi me sobran - respondió el japonés, subiendo ágil como gato el tronco del roble y sentándose en una gruesa rama cercana a la que estaba sentado Yuri. - pero lo que más me sobra... ¡Son pokys! - exclamó, sacando una caja de esos suculentos palitos bañados en chocolate desde una ramita alta. -No le digas a nadie que los oculto aquí, que sea un secreto de los dos - le pidió, guiñándole un ojo, cómplice.
"Un secreto... de los dos" Yuri corría serio peligro de sonrojarse como árbol de navidad, si es que estos tuvieran dicha facultad.
-¿Quieres? - le dijo Yuuri, ofreciéndole uno - no creas que estoy tratando de comprar tu silencio, eh.
Permanecieron un buen rato callados, solo oyéndose el crujido de los pokys al ser masticados por ambos Yuris. Estaban cómodos el uno con el otro. No eran necesarias las palabras por el momento.
-Yurio, ¿Te gusta el k-pop?
-¿Cuantas cajas de pokys necesitas para que dejes de llamarme así?
-Aun asi, suena mejor que Mibaldor, eso me recuerda mi torpeza y me da vergüenza solo recordarlo.
-No es tan tonto como el "Lupita mi amor"
-Jajajajaj, tienes razón. No podría superar eso - comentó risueño el japonés. - Entonces ¿como prefieres que te llame?
"Llámame mi amor"
-Llámame mi... - se cubrió la boca repentinamente. Por un pelito estaba a punto de manifestar uno de sus anhelos con respecto al japonés.
-¿Mi qué? ¿Mibaldor? ¿Mi a secas?
- Me rindo. Llámame como se te de la regalada gana, no me importa.
-Yurio, entonces.
Se le hinchó la vena de la sien.
-No sabes cuanto odio a tu nee - san por inventarme ese nombre...
-No te enojes Yurio, no cuando estas comiendo pokys. No sientan bien al estómago si los consumes enfadado.
-¡Patrañas!
-Jajajaj. No me has contado Yurio si te gusta el k-pop.
-¿Por qué la pregunta?
-Por que parecías conocedor del tema que bailé con mi grupo. O porque quizás quiera hacerte hablar para... ¡poder tener más pokys para mi!
-¡Eres un cerdo, Katsuki!
-Uno muy listo cabe decir.
-No discutiré eso. A ver, conozco esos temas porque solía bailar en el grupo de JJ...
-¡En el grupo de... AHHH!
De la impresión Yuuri casi se cae de la rama en la que estaba muy a sus anchas comiendo pokys y charlando con Yurio. Casi, porque Yuri fue más rápido y alcanzó a agarrarlo de la muñeca.
-¡Ten cuidado, cerdo! ¿Quieres matarme del susto?
-Eres bastante fuerte para ser tan menudito.
-¡ajj! ¡Bajemos!
Sin soltarlo del brazo, emprendió el camino hacia su casa.
Jean- Jacques Leroy, mejor conocido por JJ fue uno de los pioneros en armar grupos de baile por el mero placer de bailar. Partió con un pequeño grupo en la escuela, en donde causaron furor. Cuando JJ y sus amigos se percataron que eran muy buenos en lo que hacían, decidieron mostrar su talento al mundo participando en cuanto concurso se les cruzara Así conquistaron mayor fama. Tras varios trofeos, las solicitudes para ingresar al cuerpo de baile liderado por JJ se incrementaron exponencialmente. Solo fueron aceptados unos pocos, entre ellos Yuri, que a pesar de su corta edad, demostró que tenía talento de sobra. Bailó algunas temporadas con ellos hasta que se retiró abruptamente, cuando sobrevino la muerte de sus padres. Desde aquel momento no volvió a bailar jamás.
Hasta ahora.
-Yuuri que lindo que traigas a tu novio a los ensayos - comentó Mila mientras elongaba en el gimnasio de la escuela.
-No te confundas, colorada, no somos novios -contestó Yuri.
"Aún" pensó el jovencito.
-Aún - dijo Mila.
Yuri la miró con ojos de huevo frito."Esa tipa es telépata, ¡es una bruja!
-Mi-chan, lo traje porque Yuri nos puede ayudar en nuestro baile- aclaró Yuuri.
-¿Que puede saber este mocoso? -preguntó Georgi, escéptico ante la juventud del rubio.
-¡Para que te sepas, puedo patearte el trasero en el baile las veces que se me cante la gana! -réplico Yuri enojado.
-Gosha, Yuri bailó en el grupo de JJ ¿Sabes lo que significa eso?
-¡Omaigaaaa! ¡déjame sacarte una foto por favooooor! -pidió Phichit muy emocionado. JJ era un referente en el baile, pertenecer a su grupo te certificaba inmediatamente como uno de los mejores. Luego de varios años de fama y premios, el grupo de JJ emprendieron caminos separados, pero siempre ligados a la danza y a la amistad que nunca dejaron de tenerse. Actualmente JJ ejercía de juez del concurso que Yuuri y compañía deseaban ardorosamente participar.
Luego de varias fotos, que fueron inmediatamente subidas al Instagram, los chicos se metieron de lleno a ensayar. La visión de Yuri les ayudó mucho a orientar su propio estilo de baile y a la vez complacer los exigentes gustos de los jueces, pero sobre todo del Rey, como todo el mundo llamaba a JJ. Tomaron un descanso bebiendo unos refrescantes granizados, muy satisfechos de lo realizado el día de hoy y contentos de la enorme ayuda de Yuri, quien demostró su valía en la pista.
Sonó un teléfono. Era el de Yuuri, quien se levantó y se fue a contestar la llamada a un lugar apartado de sus amigos.
A los cinco minutos regresó, pero a buscar sus cosas.
-Lo siento chicos, me tengo que ir ahora. Yurio, vamos, que iré a dejarte a casa.
-¿Se puede saber a dónde vas, picarón? ¿Es una cita? -preguntó Phichit, muriendo por saber el chisme.
-Nada de eso Phichit. Viktor me va a presentar a Makkachin, su perrito. Ya sabes cuanto adoro a los perros - le contestaba a medida que se iba a despidiendo del resto del grupo -¿Nos vamos, Yurio?
Yuri estaba serio.
-Se volver solo, gracias. No necesito una niñera, ya no soy un niño chiquito. - dijo secamente.
-Sería muy poco educado de mi parte dejarte aquí tirado... Después de todo yo te traje hasta acá.
-No importa. Ve, no quiero retrasarte. ¡Que te vayas, te dije! - exclamó ante la indecisión de Yuuri - ¡Llegaras tarde, cerdo!
-Bueno... ¡Adiós! - y se fue corriendo, porque efectivamente llevaba cinco minutos de atraso.
Yuri quedose mirando tristemente la silueta del nipón, que se hacía más pequeña a medida que se alejaba, como sus posibilidades de convertirlo en su pareja en el corto plazo.
No subestimaba a Viktor para nada.
Pero tampoco pensaba en darse por vencido.
En el próximo capítulo...
Makkachin lleva la delantera en la carrera por el amor de Yuuri...
Los sentimientos son cada vez más intensos... se recrudece la batalla por obtener el monopolio de Fantastic Baby.
Yuri hace aseo.
Espero que hayan disfrutado de esta nueva entrega :) Se aceptan comentarios, álgebras de Baldor, jamones para el Yuri de mi otra historia (Amores en tiempos de internet),etc.
