Una oportunidad más

Capítulo 2: nunca confíes

Después de 3 largos meses, el joven corcel ya había perdido la voz, la cordura y las ganas de despertar.

Un día llego la noticia de que el corcel era inocente y habían encontrado al verdadero culpable del asesinato. Entonces liberaron al corcel de inmediato, pero el corcel no se movía.

El detective que resolvió el caso del asesinato se ofreció a llevarlo a su casa, almenas en lo que se recuperaba del daño psicológico que pudo causarle el estar en ese lugar.

En realidad nadie podía siquiera imaginar lo horrible que fue su estancia en la prisión.

El detective llevo al joven corcel a su hogar y le pregunto:
-¿Cuál es tu nombre amigo?, quisiera saberlo ya que ahora estaremos juntos un tiempo.

El corcel no podía hablar, había quedado casi totalmente mudo por sus gritos de dolor agonizante que daba día tras día pero logro reunir fuerzas para responder:
-no, no lo recuerdo.

El detective solo suspiro y dijo:
-está bien, no te preocupes, si no lo recuerdas puedes llamarte como quieras.
Dime, ¿te gustaría que yo eligiera tu nombre?

El joven potro con mucho esfuerzo asintió con la cabeza y el inspector dijo.
-te llamaras Tom, así se llamaba mi querido hijo. Tristemente el ya no está con nosotros.
Me imagino que quieres descansar, después de todo has sufrido mucho y te vendría bien un poco de descanso ¿no es así?

En cuanto el detective volteo a ver a él corcel que ahora se llama Tom, él ya estaba dormido con una sonrisa en su rostro.

El detective se quitó su abrigo y lo coloco muy despacio sobre el lomo de Tom y se fue a dormir.

Por primera vez en mucho tiempo el joven corcel estaba durmiendo sin miedo a ser golpeado, arrojado al estiércol o que alguien le abriera la piel con una navaja improvisada.

A la mañana siguiente, un aroma delicioso llego hasta el joven corcel haciéndolo despertar.
Logro llegar cojeando hasta la cocina del detective. Había preparado un gran pastel como bienvenida para Tom.

En cuanto el detective vio a Tom le dijo:
-o, veo que despertaste, dime, ¿dormiste bien?
El detective tenía una sonrisa en el rostro.
El joven corcel intento contestar pero aun no podía hablar, le dolía mucho la garganta.
en ese momento la sonrisa del detective desapareció y entonces exclamo.
-muy bien amigo Tom, te prometo que terminando este pastel iremos al doctor para que te revise tu garganta.

El joven corcel empezó a comer del pastel mientras el detective estaba lavando sus utensilios de cocina. Poco a poco la vista del joven corcel se empezó a desvanecer y empezó a quedarse dormido.

Al despertar estaba en una cama de hospital, el joven pensó que se había quedado dormido y el detective lo llevo al médico como había prometido, así que se relajó un momento.
Pero de pronto reacciono y pensó en, ¿porque parecía estar en el quirófano si solo iban a una revisión de garganta?
algo andaba muy mal, intento levantarse de la cama, pero estaba encadenado de las 4 patas.
El joven potro quiso gritar por ayuda pero apenas si podía alzar la voz. El gritaba de una forma horrible, que incluso se podía apreciar el dolor que le provocaba hablar a ese volumen de voz.

-Detective…. Detective
el joven grito por mucho tiempo. Después de 8 horas el joven corcel había vuelto a perder la voz y estaba empapado en lágrimas. En ese momento entro el detective por la puerta del fondo de la habitación.

El joven corcel se alegró y dijo con una voz muy débil y adolorida:
-Gracias por venir, sabía que no me abandonaría, sabía que me sacaría de aquí así como me saco de la prisión.

El detective sonrió y dijo:

-lamento la demora, pero tenía que esperar a que no hubiera nadie cerca y a que tu voz sea tan débil que nadie te pueda escuchar.

El joven corcel no sabía que estaba pasando, pero se empezó a asustar.
El detective tomo un taladro quirúrgico y se acercó muy rápidamente a él joven corcel y dijo:

-lo siento Tom pero en realidad quiero hacer esto, jajajajajajajajaaaaa.

El detective empezó a reír desenfrenadamente mientras acercaba el taladro a los ojos de Tom, y justo antes de penetrar el primer ojo, el detective se detuvo y le dijo a Tom:

-Jajajajaja, ¿en realidad crees que yo iba a hacer eso?
no, yo no soy un novato, si hiciera eso entonces la diversión acabaría muy pronto y ni tu ni yo estaríamos a gusto. Y quisiera que amenos yo sea el que este entretenido.

El detective tomo un bisturí y le dijo a Tom:
-¿sabes porque mi cute Mark es una sonrisa?, jajajajaja, es por, jajajajaja, esto.

En ese momento una lanza atravesó la cabeza del detective. Tom solo alcanzó a ver un resplandor azul oscuro saliendo de la lanza entonces se desmallo pero siguió escuchando por poco tiempo una conversación entre dos ponis.

-¿Qué debemos hacer con él?

-llevémoslo con la princesa ella sabrá qué hacer con él.

-¿Qué?, llevarlo hasta canterlot sería mucho trabajo para nosotros 2.
Además sabes mejor que yo que la labor que nos encomendó Celestia aún no está completa.

-entonces, ¿tú lo dejarás aquí?

-no, claro que no. Supongo que los demás podrán seguir con el trabajo sin nosotros, además acabamos de eliminar a uno de los más peligrosos y ya solo faltan 5.

-muy bien, vámonos.