Nuevo capítulo, señoritas.

Espero que os guste.

Pero antes... ¿no es lógico que si estás en una página de fanfics (historias de fans) y estás poniendo una historia en la sección de una serie existente, los personajes no son tuyos?...

Bueno, sin haceros esperar más...


Egoísmo y Media Vuelta

Capítulo 2.- Reflexiones de un adulto

Al final, Nowaki no había tenido más remedio que dejar que el muchacho se quedara en su casa:

- U-uhm... –había musitado Hiroki cuando se le acabaron las lágrimas y se hubo desahogado. Se sentía agotado, completamente exhausto y sin fuerzas, ni siquiera para andar o mantenerse en pie. Incluso el gran abrigo que le había prestado su acompañante parecía pesar demasiado para su pobre alma.

Por eso, cuando Nowaki fue a retirarse para mirarle el rostro, tuvo que cogerlo rápidamente para que no se desplomase.

Entonces fue cuando el mayor se dio cuenta de que no podía dejarlo solo en la estación, a su suerte en aquel estado... Suspiró, sabiendo que tendría que reprimirse, pero dándose cuenta que no era lo más importante.

Lo más importante era la seguridad de Hiro-chan.

- Está bien, te llevaré a mi casa. ¡Pero prométeme que nunca volverás a confiar en un desconocido, Hiro-chan! –ordenó, muy serio y preocupado. Si él, una persona que siempre se había considerado decente y correcta, sentía que el muchacho le provocaba una enorme tentación, ¿qué provocaría en la mala gente y pervertidos que existían en el mundo?

Hiroki tan sólo asintió, aferrándose fuerte al brazo que volvía a rodearlo. Lentamente fue perdiendo la noción de lo que había a su alrededor, hasta que al final, se durmió.

Cuando notó el peso inmóvil en sus brazos, Nowaki, con suma delicadeza (y enfadándose consigo mismo por más pensamientos indecentes) lo tomó en brazos y trotó suavemente hasta su casa, a pocas manzanas de distancia.

Una vez llegó, fue directo a su habitación, a tumbar al dormido chico en su cama. Él "no dormiría" en el salón, ya que dudaba que fuera capaz de ello. Tenía muchas cosas que pensar de aquellas últimas horas y de lo que haría a la mañana siguiente. Aún así, se mantuvo unos minutos mirando aquel rostro dormido de aspecto inmaculado.

- ¿Quién eres en realidad, Hiro-chan...? –susurró apenas audible.- Seguro que un ángel...

El nombrado murmuró en sueños:

- Aki... hiko...

Después de todo aquello, aún sentía algo por aquel que tanto lo había dañado. Nowaki acaricio su mejilla, suspirando.

- Yo te haré feliz, Hiro-chan. –prometió, antes de dejarle un fugaz beso en los labios. Decidió marcharse de la habitación, desconfiando de su autocontrol y raciocinio. Ni siquiera consideró oportuno cambiar a Hiroki y ponerle un pijama, ya que por como andaban las cosas en su cerebro, podría pasar cualquier cosa.

Lo arropó con las mantas y luego salió cuidadosamente, intentado hacer el mínimo ruido. Una vez fuera de la habitación, cerró la puerta y se dirigió al balcón, cogiendo el abrigo.

Seguramente el muchacho dormiría toda la noche, por lo que podía estar tranquilo allí fuera.

Apoyándose en la barandilla, miró la ciudad que nunca dormía, y por primera vez pensó en que quizás Hiroki debería haber llamado a alguien para avisar que estaba bien... Supuso que tendría que ser a ese tal Akihiko.

Se preguntó si aquel muchacho sabía cuanto había perdido rechazando aquel amor... No, seguramente nunca se daría cuenta de ello concretamente, pero lo pagaría años después. Aquello pasaba pocas veces, o incluso nunca.

Pero volviendo a su asunto, ¿qué podría hacer ahora? Deseaba estar con Hiro-chan, era la primera cosa que deseaba fervientemente de toda su vida, la primera cosa que NO dejaría a merced del azar. Aquello lo conseguiría, el conseguir más que amistad de aquel chico tan frágil...

Le asaltó la duda de si aquello era lo correcto, si no sería preferible dejar que Hiroki viviera su vida, que encontrara el amor donde considerara correcto... Enseguida pensó que si era el caso, lo ayudaría a conseguir a quien quisiera, por mucho que le doliera, quería verlo feliz...

Aunque aquello no era lo que su corazón clamaba a gritos. Hiroki sería suyo, de cualquiera de las maneras...

Suspiró.

Otra vez aquellos pensamientos posesivos, enfermizos. Nunca se había sentido así. Nunca había tenido miedo de lo que podía llegar a hacer para conseguir algo. Nunca había sentido a alguien como importante, como vital, y tampoco había tenido miedo de perder a alguien...

Nunca, hasta ahora.


Hiroki se despertó entre sábanas de una cama no conocida. Cuando hubo procesado que aquella no era su casa ni la de nadie que conociera, se sobresaltó, saltando de la cama.

"Por lo menos tengo ropa..." suspiró, agradecido. Sea quien fuera la persona que lo había llevado hasta allí no parecía haberse aprovechado de ninguna manera...

Tendría que agradecerle a quien fuera por cuidarlo.

Intentó recordar... un joven guapo, muy alto y grande, de mirada amable e intensos ojos azules...

Se sonrojó, recordando lo acontecido la noche anterior desde que se lo había encontrado... ¡Era tan vergonzoso! Sin saber por qué, se le aceleraba el corazón nada más pensar en ello.

Supuso que lo mejor sería salir, pero antes dio un rodeo por la habitación, curioseando. Sabía que estaba mal, pero le interesaba aquel chico. Esperaba que no le molestara...

Tras satisfacer su curiosidad (la habitación era bastante austera, sin decoración ninguna) y respirando hondo para deshacerse de los nervios, salió, encontrándose a Nowaki en el salón, tumbado boca arriba en el sillón.

Dormía, respirando acompasadamente.

Hiroki se le acercó un poco, observando con interés aquel rostro tranquilo que parecía querer atraer las miradas...

"¡Hi-ro-ki! ¿¡Qué clase de cosas estás pensando!?" se regañó a sí mismo, indignado y avergonzado. Suspiró quedamente, sin saber qué hacer.

Por un lado, debería despertarlo para poder agradecerle todo cuanto antes y dejar de ser una molestia, pero por otro... seguramente estaría muy cansado, y había tenido la paciencia suficiente para alojarlo en su hogar y protegerlo... Tal vez debería dejarlo dormir...

Nowaki se movió en sueños, y el joven lo observó, con el corazón en un puño. ¡Por nada del mundo debía permitir que lo descubriera mirándolo mientras dormía! Era lo único que faltaba ya para completar el cuadro de chico rarito... Debía dejar de observarle, dejarle dormir y hacer algo para mostrar su gratitud.

- ¿Qué podría hacer? –musitó, mirando en derredor.

- ¿Hiro-chan? –Nowaki había despertado. Aquel chico tenía muy buen oído o no estaba nada acostumbrado a tener alguien en casa.

- ¡U-uhm! ¡Siento haberle despertado! –el castaño se disculpó aparatosamente, haciendo una reverencia, sonrojado hasta las orejas.

- Oh, no te preocupes. –sonrió el mayor.- Ya es hora del desayuno, ¿verdad? Enseguida lo preparo... Mientras llama a quien tengas que llamar. –indicó, señalándole el teléfono que colgaba de una de las paredes.

- ¡Se lo agradezco mucho! –otra reverencia.

- Hi-hiro-chan, no hace falta ser tan ceremonioso... Somos amigos, ¿verdad? Así que trátame como tal. –pese a todo, le gustaban las mejillas sonrosadas del muchacho...- Venga, llama.

Hiroki asintió, cohibido, y corrió al teléfono a marcar el número de Akihiko. Si este no había vuelto a casa, le ahorraría un montón de explicaciones innecesarias a sus padres.

Mientras, Nowaki fue a la cocina, aunque atento a la conversación. Se dispuso a preparar un desayuno completo, no como el rápido que tomaba normalmente por las prisas.

- ¿Akihiko? ¡Soy yo, Hiroki!

- ¿¡Hiroki!? ¿Está todo bien? ¿Sabes cuanto me he preocupado? Cuando te fuiste dejaste todo en la mesa...

- Lo sé, lo sé. Lo siento, pero no te preocupes, estoy bien. Estoy en casa de un... amigo, que me acordé en el último momento que tenía que verle, hahaha... –mintió, algo feliz por la preocupación del otro.- Ya te explicaré todo, pero necesito saber si has vuelto a casa o no.

- No, como te dije, fui a un hotel: el Teito.

- ¿¡El Teito!? Maldito ricachón asqueroso...

- Tú también eres rico, Hiroki.

- ¡¡Pero lo tuyo es pasarse!! –reprochó. De todas maneras, tenía que acabar con aquella conversación sin sentido.- Bueno, sólo quería decirte que cuando vayas a volver a casa me llames a este número... Guárdalo en la memoria de mi móvil, ¿vale? Así pasaré por donde estés y volveremos juntos.

- Como digas.

- Bien, gracias. Hasta luego, bakahiko.

- Adiós.

Colgaron. Hiroki suspiró agradecido por haberse salvado del interrogatorio de sus padres. Ahora sólo tendría que esperar la llamada y podría volver como si nada hubiera pasado... Aunque no olvidaría nada, por supuesto.

Se mantuvo inmóvil ante el teléfono durante unos segundos, intentando descifrar los sentimientos que se le agolpaban en la mente, impidiéndole pensar con claridad.

- ¿Hiro-chan? –llamó el otro.- El desayuno ya está.

- ¡V-voy! –exclamó, interrumpido en sus pensamientos. "Ya tendré tiempo luego para pensar..."


¿Qué os ha parecido? (¡Y que conste que estoy de exámenes y aún así actualizo! D= xDDD)

Bueno, espero que sea de vuestro agrado y... os voy avisando de que mi plan es hacer la historia MUY larga xD ¡Así que avisadas estáis!

Habéis salvado exactamente a nueve patitos de goma (los demás ya no están =D) así que supongo que podrán repoblar el mundo dentro de algunos años... (muahahaha... xD)

Ahora el peligro se cierne sobre los pollos de plástico (esos tan graciosos que hacen "pii" si los aprietas =D), vosotras decidís si se extinguen o no... uwu *extiende la mano pidiendo reviews*

Respondamos a vuestras "desinteresadas" opiniones :D

Kasumi Shinomori: Oh, sí, Hiroki-san seguirá siendo igual de orgulloso, aunque más inocente y confiado...xD (para algo es más joven, ¿no?). Me alegro de que te haya gustado nwn Y yo no le he hecho nada a los patitos, hehe... *esconde un cuchillo ensangrentado* =D

Mizuki-neko15: Me alegro de que te gustara n_n Sí, creo que esos son los verdaderos pensamientos de Nowaki xD (seguuuro...) Y Hiroki... bueno, esté como esté es adorable, así que... xD Ah, y lo de los patitos... *le entrega los patitos supervivientes* ya tienes compañía xD

Hiroki . no . fan: ¿Acaso Bakahiko sabe hacer otra cosa (bue, aparte de violar Misakis...)? xD Espero que te haya gustado el desarrollo que está teniendo n_n Y subí algo de Egoist porque... ¿para qué negarlo? ¡es la pareja más bonita de Junjou!3

Miyuki-Tsukiyono: ¡Arigato~! Me alegra que te haya gustado y espero que este también sea de tu agrado n_n

Khareh-chan: ¡Eso intento, así que me alegro de que te lo pareciera!x3 Oh, en mi opinión Nowaki no es pervertido... en lo que no se refiere a Hiroki xD Pero recordemos que sigue siendo un seme que no puede resistirse a su uke~3

Esmeralda-chan: ¡Agh! ¡Lo de los ositos ha sido un golpe bajo! xDU (aunque mientras no sean pandas...:D ejem, tú no has oído nada... ¬¬UU) ¿Cómo que no sabías que Nowaki es pervertido? xD Pero si se ve a la legua que detrás de esa carita despistada se oculta un monstruo viola Hiro-sans... xDDD

Junjouyaoi: Mis poderes extrasensoriales me advierten de que te gusta mucho el yaoi explícito... (¿a qué soy lista?:D xDD) ejem, a lo que iba: ¡Me alegro de que te gustara! Y sí, seguramente habrá lemon, pero falta muuuucho mucho para verlo... xDU ¡Gomen!:DU

Kikyoyami8: Ahora vemos la verdadera naturaleza de Nowaki... hohoho... xDD Y lo de Hiroki, bueno, es muchos años más joven y acababan de romperle el corazón... :DU Me alegro de que te pareciera interesante (espero que te lo siga pareciendo!) n_n

¡Terminado!

Ahora a estudiar Historia y Química, ¡vivaa! *hace la ola*