Afterlife caminaba entre los restos del Observer mirando con tristeza el lugar, otra vez su nuevo enemigo habia tomado la ventaja.

-¿Qué cosa en esta vida puede justificar esta destrucción?- decía la alicornio blanca mientras levantaba la capucha quemada del Observer.

-Oh por favor hermanita...- la alicornio voltea inmediatamente al reconocer esa voz. Frente a ella se encontraba Annihilus mientras caminaba hacia ella.-... como si no hubieras visto cosas peores estando a mi lado.

-¡Annihilus!- enseguida Afterlife se pone a la defensiva.

-Hace tiempo que no te veía hermana mía.- decía mientras la analizaba de arriba a abajo.

-Escucha Annihilus, no tengo tiempo para ti, estoy tras una amenaza que te sobrepasa por creces.

-Y ahí estas... creyéndote una heroína cuando sabes perfectamente que solo eres una niña en un universo lleno de maldad.

-¿Qué es lo que quieres?- decía de mal humor al alicornio de crin gris.

-Veras Afterlife, Annihilus ha hecho un nuevo aliado y él y yo tenemos un plan y piensa que tú seras un obstáculo...

-Pues no se equivoca.- decía aun con mala actitud.

-...pero yo logre convencerlo de que podría hacer que en vez de tratar inútilmente en detenernos, hicieras lo correcto y te unieras a nosotros.

-Tú de plano estas más demente de lo que recordaba, dile a tu amigo que no parare y no descansare hasta asegurarme de que él sea destruido y tu regreses a la zona negativa y estas vez te quedes ahi... para siempre.- decía Afterlife quedando cara a cara con Annihilus.

-...- Annihilus no dijo nada, solo se le quedo mirando fijamente a su hermana por unos minutos-... bueno, que nadie diga que Annihilus no lo intento.

El alicornio demonial solo hace una seña y su hermana es impactada por un rayo dorado dejándola inconsciente

-Hay que decirlo, tu hermana es tan arrogante como su predecesor.-dijo Thanos colocándole un aro metálico alrededor del cuello.-Ya está, esto impedirá que use sus poderes. ¿Aún crees que es buena idea mantenerla con vida?

-Todo aquel que se interponga en nuestro camino debe morir, salvo ella, o aceptas esto o aprenderás nuevas maneras de morir- le contestaba el alicornio demonial con un tono serio y sombrío.

-Bueno, puedo preparar una celda como la de Warlock. ¿Nos vamos ya?

-Después de ti- decía haciendo una falsa reverencia.

Un portal se abrió frente a ellos, mientras Thanos levitaba el cuerpo inconsciente de Afterlife. De lo que ninguno se percato, es de la joven que les observaba tras una columna del templo. Llevaba una capucha, por lo que lo único que se diferenciaba de ella, era la parte inferior de su cara, y un adorno que llevaba en el cuello, con el dibujo de un ave blanca. Tras ella, una enorme figura que despedía una luz dorada por sus ojos, empezó a hacer ruidos, parecidos al graznido de un águila, pero mucho más graves.

-Sí, tranquilo, ya nos vamos.-decía la joven, mientras una extraña grieta se formaba enfrente suya.*


En el castillo de las princesas, estaban las mane six alicornios siendo asesoradas por Celestia.

-¿Cómo está con su embarazo, princesa Celestia?-le preguntó Twilight.

-Bien, querida alumna. Pero ahora mismo debemos hablar de asuntos más importantes.

-¿Hay alguna nueva amenaza en Equestria?-preguntó Applejack.

-Porque sabe que si fuera así, nosotras nos encargaríamos de inmediato.-decía con orgullo Rainbow.

-Afortunadamente no hay ningún peligro a la vista, a parte del que se está encargando M ahora debido a su hermano. Simplemente quería saber, si os veis preocupadas por la carga que ahora lleváis.

-¿Carga?-preguntó curiosa Twilight.

-Ahora cargáis con el peso de la seguridad de Equestria, y temo que eso sea algo más de lo que podáis soportar.

-Princesa, no se preocupe, en este mundo somos invencibles, ¿que nos podría pasar?-le decía Twilight.

-Yo me retiro, pero me gustaría que pensarais seriamente en lo que significa esta responsabilidad.

Celestia salió del cuarto , dejando a las seis chicas solas.

-¿Porque decidiría la princesa hablarnos ahora de esto?-pregunta Applejack.

-No lo se, pero me gustaría que volviéramos pronto a Ponyville. Es decir, si vosotras no queréis quedaros más tiempo.

-¿Porque tienes tanta prisa, querida?-le preguntaba Rarity.

-O mejor dicho, por quien.-le dijo burlonamente Rainbow Dash, haciendo que Fluttershy se sonrojara.

-Es cierto, desde que Blulk volvió después de que se volviera a Marchar M, no habéis tenido tiempo de para estar juntos.-le decía iocentemete Pinkie Pie.

-Respondeme a otra cosa, Fluttershy. ¿Tú y Blulk ya lo habéis hecho?-le preguntó Rainbow.

-¿Hacer el que?-dijo ella curiosa.

-Ya sabes, eso.

-¡Rainbow Dash, no deberías preguntarle ese tipo de cosas! Eso es algo privado entre Blulk y ella.-le recriminó Rarity.

-¡Oh, vamos! Se que a ti también te gustaría saberlo.

-¿A ti que tal te sentaría que te preguntáramos lo mismo Sobre Burning Spades?-le dijo Applejack.

-... Vale, creo que ahora lo pillo.-respondió sentándose y cruzándose de patas.

-Además, algo como eso debería ser íntimo y privado, en un lugar especial.-decía Twilight.

-Sí, ya oí lo íntimo y especial que fue lo tuyo con M.-dijo Rainbow.

-¡¿QUÉ?!

-Esa noche, estaba durmiendo en la habitación de al lado. Y no es que precisamente hicierais poco ruido.

Twilight se enrojeció de vergüenza al oír eso.

-Lo que realmente me gustaría saber a mí, es como se las apañan Rarity y Applejack con Harmony y Pablo.-preguntó Pinkie Pie.

-¡PINKIE!-gritaron las mencionadas al unísono.

Mientras estaban ocupadas, en la habitación de Luna ella primero se cerciora de estar sola, luego de un cajón de su escritorio muestra que tiene en su posesión.

-Si tan solo tuviera la última pieza...- decía esperanzada.


Una nave con forma de H mayúscula, flotaba en el espacio junto al castillo de Annihilus, leyéndose "Santuario" a un lado de su proa. En su interior, cierto carnero practicante de la magia negra, se arrodillaba ante el asiento de Thanos.

-Grogar, te di los medios, te di un ejercito, y aún así has fallado, a pesar de que tus adversarios parecían no conocer tu plan. ¿Cómo es eso posible?

-Amo, lo lamento, pero el pony-cosa.

-Era una pregunta retórica Grogar. Se lo que ocurrió porque estuve observando. Y la culpa fue tuya, por ponerte a alardear de tu plan como un imbécil. Te creía más allá del nivel de un villano de cómic cualquiera.

-Amo, yo...

-¡SILENCIO!-dijo poniéndose de pie, mientras su grito estremecía toda la nave.-Yo no tolero fallos, Grogar. Lo sabes muy bien. Adiós.

-Amo, ¿que...?

Un resplandor inundo la habitación. Donde antes se hallaba Grogar, solo había un montón de cenizas. Thanos se volvió a sentar.

-Gamora.

-¿Sí, amo?-contestó ella apareciendo por allí.

-Hazla pasar.

-Como desee.

Gamora se retiró de la habitación. Minutos después, una pony parecida a Pinkie Pie entró, pero con la melena lisa, y con un disfraz de Deadpool.

-¡Oh, cuantas cosas!-decía ella revisando los aparatos en cada esquina de la habitación.

-Señorita Pinkiepool.-dijo Thanos con un tono relajado.

-¿Para que sirve esto?

-Señorita...

-¿Y esto?

-Pinkiepool.

-¿Y esto otro?

-¡PINKIEPOOL!

-Ahm, ¿quería algo?-dijo Pinkiepool con su tono alegre.

-En fin, se preguntará porque la he traído aquí.

-La verdad es que...

-Tengo un trabajo para usted, y me he fijado en sus dotes, tras saber lo que hizo en su dimensión original. Acabar con toda la vida en un sistema solar par ser un simple mortal, no está nada mal.

-Gracias, creo. ¿Y cual es su objetivo?

-El completo genocidio omniversal.-dijo dejando ver una malévola sonrisa.

Pinkiepool dejó ver otra sonrisa bajo su máscara.

-Cuenta conmigo, Thanie.

-Por favor, señorita. Llámame solo Thanos.

-Vale, Thanie.-dijo ella saliendo de la habitación.

-Por favor mi señora, llévame pronto.-dijo Thanos llevándose las pezuñas a la cara.


Una niña alicornio, con la melena rosada y el pelaje blanco, observaba subida a la barra de la cuna a una bebe con el pelo azul claro, y el pelaje de un tono más oscuro.

-Es taaaaaan linda.-decía la chiquilla.

-Venga, venga. Vas a despertar a tu hermana.

La chiquilla miró hacía atrás, y vio a su madre. Su pelaje era blanco como el de su hija mayor, y su melena como el atardecer. Sus ojos tenían un tono dorado.

-¡Mami!-gritó a su encuentro, a lo que ella le chisto señalando a la cuna.-Perdón. ¿A que hora volverá papa a casa?

-No te preocupes, cariño. Antes de la cena podréis...

Una enorme explosión sacudió toda la zona. La bebe empezó a llorar, Y la niña se asustó.

-¡Mami! ¿Qué está pasando?

-Tranquila, cariño. Vuelvo enseguida. Cuida de tu hermana.

La madre salió por la puerta, que se cerró a sus espaldas.


Celestia se despertó en su habitación. Se había ido a dormir tras hablar con su alumna y sus amigas. Acarició su vientre, tras dejar caer unas lágrimas por su rostro.

-¿Porque recuerdo ahora ese horrible día?-dijo en voz baja.


*A ver quien pilla esta referencia.